Los últimos estudios epidemiológicos alertan sobre el espectacular aumento de la incidencia de la diabetes en la población, especialmente la del tipo 2. Entre los datos, destaca el alarmante aumento de la enfermedad en la población infantil.
Hoy es 14 de noviembre, Día Mundial de la Diabetes.
En España, según la Federación de Diabéticos Españoles, hay unos 10.000 menores de 15 años con diabetes y se diagnostican cerca de 1.200 nuevos casos cada año. Según la OMS, 422 millones de adultos tenían diabetes en 2014, frente a los 108 millones de 1980.
La diabetes mellitus es una enfermedad metabólica caracterizada por elevados niveles de azúcar en sangre (glucemia) de forma mantenida por una disminución de la hormona insulina o un fallo en su mecanismo de acción. En otras palabras, la insulina es una hormona que fabrica el páncreas y es la encargada de “llevar” el azúcar de los alimentos que ingerimos, al interior de las células para su correcto funcionamiento y al interior del hígado para su almacenamiento (en forma de glucógeno).
Como les explico yo a los niños más mayores: “La insulina es el taxista de la sangre. Si no hay taxis, el azúcar no puede llegar a destino, es decir no puede llegar a las células para que estas funcionen correctamente, ni tampoco llegará al hígado, que su almacén”.
Un niño midiendo sus niveles de glucosa en sangre.
Tipos de Diabetes
Principalmente existen dos tipos de diabetes: la uno y la dos.
La diabetes tipo 1 ¡síntomas y tratamiento!
Diabetes Mellitus Tipo 1
Es una de las enfermedades crónicas infantiles más frecuentes. Su incidencia ha aumentado un 3,8% en todos los países, sobre todo, entre los menores de cinco años. En España se estima que hay 1100 casos nuevos cada año. La diabetes tipo 1 afecta a 33.000 niños menores de 15 años en España.
Se produce en niños y jóvenes con un peso normal y tiene su origen en la destrucción de la célula b pancreática, debido a los anticuerpos que produce el propio cuerpo. El origen se encuentra en la destrucción de las células del páncreas encargadas de fabricar insulina. Si no hay insulina, el azúcar no llega a las células, ni al hígado, se acumula en sangre y aumentan los niveles en sangre (hiperglucemia) y en orina (glucosuria).
Esta destrucción de células es autoinmune, es decir, nuestras propias células en un momento dado atacan a las células pancreáticas y las destruyen de forma irreversible, todo ello en pacientes genéticamente predispuestos.
La enfermedad se manifiesta con unas cifras muy elevadas de glucosa en la sangre, 300-500 mg/dl. Es lo que se conoce como "debut".
Diabetes Mellitus Tipo 2
Se suele producir en adultos, aunque actualmente se ha incrementado notablemente en niños y jóvenes con sobrepeso. Este tipo de diabetes es propia de adultos con obesidad o sobrepeso en los que se observa una “resistencia a la insulina”, es decir, la insulina deja de trabajar correctamente. Su origen y mecanismo de acción por tanto, es diferente a la diabetes tipo 1.
En este caso, el problema reside en que la insulina producida es poco activa y cada vez se debe producir más cantidad para conseguir el mismo efecto. Esto causa un agotamiento del páncreas. En la diabetes tipo 2 van apareciendo cifras límite en los controles y normalmente se requieren pruebas complementarias para diagnosticarla.
Pero ojo, debido al incremento en nuestras tasas de obesidad infantil, desgraciadamente estamos observando más casos de diabetes tipo 2 en adolescentes y niños de 11-12 años debido a una resistencia a la insulina.
Como veis la obesidad es uno de los factores de riesgo fundamentales para desarrollar una diabetes tipo 2 que mermará su calidad de vida y supeditará a estos pacientes a sufrir complicaciones cardiovasculares, renales, y oftalmológicas entre otras.
¿Cómo puedo sospechar que mi hijo es diabético?
Los pediatras solemos pensar en las tres “P”:
- Polifagia: Los niños tienen muuuucha hambre
- Poliuria: Hacen pis a todas horas y en cantidad, por la noche también. De pronto se empiezan a levantar por la noche al baño o incluso se hacen pipí encima.
- Polidipsia: Tienen mucha sed. Beben mucho.
Todo ello en un niño que además está perdiendo peso, está cansado, agotado, con menos actividad…
Si no pensamos en diabetes, no diagnosticamos diabetes. Por ello mis compañeros han lanzado esta campaña de concienciación #piensaendiabetes Hoy comparto con vosotros estas estupendas infografías que describen a la perfección los síntomas y signos de alarma.
El diagnóstico es fácil y sencillo, un control de glucemia en sangre y un control de orina. Eso sí, para diagnosticarlo, hay que sospecharlo. Tener presente estos síntomas evita diagnósticos tardíos (cetoacidosis) con el consiguiente riesgo de complicaciones.
Infografía de los síntomas de la diabetes en niños.
¿Cómo se trata la diabetes en los niños?
El tratamiento de la diabetes tipo 1 se basa en cuatro pilares fundamentales que lograrán un buen control de la enfermedad y una correcta prevención de complicaciones a corto y largo plazo:
- Insulina
- Ejercicio físico
- Nutrición
- Educación en la enfermedad por personal entrenado y cualificado.
El tratamiento de la diabetes infantil insulino-dependiente consiste en la administración diaria y de por vida de insulina, ya que el organismo del niño produce esta hormona en cantidad insuficiente. El segundo pilar del tratamiento lo constituye el control diario del azúcar en sangre.
Es imprescindible acompañar el tratamiento con una alimentación regular, ya que las dosis de insulina se calculan en función de lo que el paciente comerá. Los pacientes y sus familias aprenden a modificar las dosis en función de la alimentación y la actividad física.
En adultos diagnosticados a tiempo, con un adecuado control clínico y dietético no tienen porque necesitar insulina como tratamiento, como ocurre en los niños en los que la insulina inyectada, será uno de los pilares de su tratamiento.
Los tratamientos suelen consistir en la combinación de un par de insulinas distintas en unas 5 dosis diarias. En la mayoría de los casos se utilizan bolígrafos precargados con finas agujas para inyectarla de manera subcutánea.
Esta tarea se ha simplificado mucho con las tiras reactivas de glucosa, que permiten comprobar el nivel de azúcar a partir de una gota de sangre capilar, generalmente obtenida del pulpejo de los dedos mediante punción.
El tratamiento con insulina debe acompañarse de un régimen alimenticio adecuado. Los niños diabéticos no tienen necesidades nutricionales distintas a las de un niño sano para un crecimiento y desarrollo óptimos.
Hay que reducir las grasas de origen animal y sustituirlas por grasas de origen vegetal. Los tentempiés dependen de las necesidades individuales. Los azúcares refinados elevan rápidamente el nivel de glucosa y provocan grandes oscilaciones metabólicas: son alimentos con un alto índice glucémico (elevan el azúcar en sangre más, y más rápidamente).
Por último, es igualmente importante que el niño se mantenga en un peso adecuado y que realice ejercicio físico de forma regular. A veces se producen reacciones hipoglucémicas durante el ejercicio u horas después, o cetoacedosis.
Casi todos los niños diabéticos experimentan una reacción hipoglucémica en algún momento de su enfermedad. La hipoglucemia aparece bruscamente o en un par de minutos, en contraste con la cetoacedosis diabética, que tarda horas o días.
Control y manejo de la diabetes infantil.
Complicaciones del Tratamiento
Hipoglucemia: Es la complicación más frecuente en los niños con diabetes. Es un estado donde los niveles de azúcar en la sangre bajan por debajo de la normalidad. Puede aparecer como consecuencia de no tomar la cantidad de alimento adecuada, excederse con la cantidad de insulina o hacer un exceso de ejercicio físico. Los síntomas son: sensación de hambre, sudor frío, palidez cutánea, decaimiento, visión borrosa y en los casos más graves convulsiones o coma. El tratamiento de la hipoglucemia, si el niño está consciente y estable, es la administración de azúcar (zumo de frutas, glucosa). Si el niño está inconsciente o convulsiona no se le ha de ofrecer nada por la boca y hay que trasladarlo a un hospital.
Hiperglucemia: Es el aumento de azúcar en la sangre y su causa puede ser por un exceso de comida, falta de actividad física o menor dosis de insulina de la necesaria. Cuando el niño está enfermo también puede aparecer una hiperglucemia. Los síntomas son el aumento de la sed, la necesidad de orinar, debilidad y cansancio. En los casos más graves puede dar lugar a un cuadro de cetoacidosis que puede ser grave.
La Diabetes Mellitus tipo 1 no es una enfermedad benigna. La diabetes del niño afecta a toda la familia. Los padres suelen manifestar sentimientos de ansiedad y culpa. Estos mismos sentimientos son compartidos por muchos niños, junto con rebeldía y rechazo, sobre todo durante la adolescencia: la pregunta habitual en algún momento es: ¿por qué yo?
Por este motivo, el niño a menudo incumple el tratamiento y abandona el autocontrol. A veces se administra a propósito demasiada insulina o no se pone las inyecciones y come de forma desordenada. Estos casos pueden constituir peticiones de ayuda psicológica o intentos de escapar de un ambiente intolerable. A veces incluso se trata de tentativas de suicidio.
Los ingresos hospitalarios frecuentes por cetoacedosis o hipoglucemia hacen sospechar un conflicto emocional.
Tabla Resumen de Tipos de Diabetes
| Tipo de Diabetes | Causa Principal | Edad Común de Inicio | Tratamiento Principal |
|---|---|---|---|
| Tipo 1 | Destrucción autoinmune de las células beta del páncreas | Niños y jóvenes | Insulina |
| Tipo 2 | Resistencia a la insulina | Adultos (aumento en niños con obesidad) | Dieta, ejercicio, medicación (posiblemente insulina) |
