El embarazo es una etapa única, llena de ilusión y cambios, pero también puede traer algunos desafíos en la salud respiratoria de la madre. Es vital comprender los riesgos asociados y cómo manejarlos adecuadamente para proteger tanto a la madre como al bebé.
Resfriado común durante el embarazo
El resfriado común es una infección viral muy frecuente y, durante el embarazo, el sistema inmunitario se adapta para proteger al bebé. El resfriado durante el embarazo presenta síntomas similares a los de cualquier persona, pero pueden ser más intensos, molestos o prolongados debido a los cambios hormonales y al sistema inmunológico alterado.
Los síntomas más comunes incluyen:
- Congestión nasal: Se produce por la inflamación de los vasos sanguíneos en la nariz y el aumento de secreción mucosa.
- Estornudos frecuentes y malestar general: Se deben a la inflamación de las vías respiratorias superiores.
- Tos: Es un síntoma común causado por la irritación de la garganta o la acumulación de mucosidad.
- Dolor de garganta: Puede presentarse como picor, ardor o sensación de sequedad, a veces acompañado de fiebre leve.
- Cansancio y fatiga: El cuerpo gasta más energía al combatir la infección.
En la mayoría de los casos, un resfriado leve no representa un riesgo grave para el bebé. Sin embargo, la fiebre alta o la deshidratación sí pueden afectarlo.
Importante: Antes de tomar cualquier medicamento, consulta siempre con tu médico o matrona. No se recomienda la automedicación sin prescripción médica.
Tratamientos y cuidados para el resfriado
- Paracetamol: Indicado para fiebre o dolor.
- Remedios caseros: Bebe líquidos tibios, haz gárgaras con agua y sal y toma miel con limón.
Medidas preventivas
Durante el embarazo, el sistema inmunológico se vuelve un poco más vulnerable, por lo que es importante tomar medidas para reducir el riesgo de resfriarse:
- Lávate las manos con frecuencia: El lavado de manos con agua y jabón es una de las formas más efectivas de prevenir infecciones. Hazlo especialmente después de estar en lugares públicos o de sonarte la nariz.
- Mantén una dieta equilibrada rica en vitamina C: Consume frutas y verduras frescas como naranjas, fresas, kiwis, pimientos y brócoli.
- Descansa y procura dormir lo suficiente: El descanso es fundamental para mantener las defensas en buen estado.
- Ventila la casa todos los días: Abre las ventanas unos minutos al día para renovar el aire y reducir la concentración de virus en el ambiente.
- Hidrátate adecuadamente: Bebe suficiente agua, infusiones suaves o caldos.
Es crucial diferenciar entre un resfriado común y otras afecciones respiratorias como la gripe o el asma.
Asma y embarazo
El asma es la inflamación de los bronquios causada por diferentes motivos, como la exposición a un alérgeno. Esta inflamación origina hinchazón interna de los bronquios, aumento de la producción de moco y contracción de los músculos que rodean a los bronquios (broncoespasmo). Estos síntomas se repiten en el tiempo con frecuencia e intensidad variables.
El asma puede ser de causa alérgica, pero no todas las asmas son causadas por alergia. El asma no controlada puede representar una amenaza para el bienestar de la madre y del bebé, pero cuando el asma maternal se controla adecuadamente durante el embarazo, no aumenta el riesgo de complicaciones ni para la madre ni para el niño.
Durante el embarazo se producen muchos cambios en el organismo que influyen en la función pulmonar y, por lo tanto, en el asma:
- Aumenta la retención de agua y de sal.
- Se incrementa el volumen sanguíneo y el trabajo del corazón.
- Esto hace que la nariz, la faringe, la tráquea y los bronquios estén más congestionados, lo que puede acentuar la obstrucción nasal y bronquial en las personas asmáticas.
- También hay un incremento en el consumo de oxígeno, que está compensado por el aumento de la respiración.
La respiración (aporte de oxígeno y la eliminación de CO2) del feto se realiza por la placenta, a través de la sangre de la madre. Las necesidades de oxígeno del feto son muy altas y la disminución o falta de oxígeno puede causar deterioro del crecimiento y de la supervivencia del feto. El asma no controlada produce una disminución en la cantidad de oxígeno en la sangre de la madre y puede dar lugar a una disminución del oxígeno en la sangre del feto.
Los objetivos del tratamiento de la embarazada asmática son los mismos que para otros pacientes, es decir, controlar los síntomas asmáticos, mejorar al máximo la función pulmonar, prevenir las exacerbaciones y minimizar en lo posible los efectos secundarios de la medicación utilizada. El tratamiento debe empezar por medidas ambientales que reduzcan al mínimo las exposiciones a alérgenos que puedan resultar perjudiciales y agentes irritantes como el humo. Estas medidas normalmente son insuficientes para controlar el asma.
En la mayoría de los casos es imprescindible usar medicamentos para controlar adecuadamente el asma. Generalmente el tratamiento consiste en la administración de fármacos inhalados que revierten el estrechamiento de los bronquios y que reducen la inflamación. La elección de los medicamentos tendrá en cuenta la relación riesgo-beneficio para la madre y para el niño: aunque algunos medicamentos conlleven algún riesgo, el peligro tanto para la madre como para el feto es mucho mayor si el asma no se controla correctamente. En general es preferible mantener durante la gestación un tratamiento antiasmático continuado que correr el riesgo de agudizaciones que produzcan una falta de oxígeno que comprometa la seguridad feto-materna.
Por suerte, la mayoría de los medicamentos que se usa en el tratamiento del asma puede utilizarse durante la gestación:
| Medicamento | Consideraciones |
|---|---|
| Broncodilatadores beta adrenérgicos (de acción corta y larga duración) | Los de larga duración (salmeterol, formoterol) son más modernos y hay menos experiencia con ellos, pero suficiente para establecer su seguridad. |
| Teofilina | Ha sido reemplazada ampliamente por otros medicamentos, pero existe mucha evidencia que demuestra su seguridad durante el embarazo. |
| Corticoides inhalados (beclometasona y budesonida) | Son la medicación más efectiva para el control a largo plazo del asma y deben considerarse como los corticoides inhalados de elección. |
| Corticoides orales | Son esenciales para el manejo de las crisis agudas y severas. |
La escasa información hace que algunas mujeres eviten la toma de medicamentos durante el embarazo al desconocer que el verdadero riesgo está en el mal control de la enfermedad. Los criterios para la administración de una vacuna específica con alérgenos durante el embarazo son los mismos que en la rinoconujuntivitis. Durante la lactancia la madre debe continuar su tratamiento para controlar el asma.
Durante el embarazo, los síntomas de asma de una mujer pueden empeorar, mejorar o mantenerse sin cambios. En el 30% de las mujeres cuyo asma empeora durante el embarazo, los ataques de asma pueden producirse en cualquier momento. El período de mayor incidencia parece ubicarse en el tercer trimestre, entre las semanas 24 y 36.
El médico que atiende a la embarazada asmática debe conocer la gravedad del proceso en su paciente y los posibles factores desencadenantes que le rodean. Los inhalados tienen un papel importante en el correcto control del asma a largo plazo al reducir la inflamación bronquial y reducir el número de exacerbaciones. Los corticoides sistémicos pueden ser necesitados para el control del asma durante el embarazo, pero debe de usarse la menor dosis posible. El Bromuro de Ipratropio se usa sobre todo para el tratamiento de la crisis aguda. Estudios en animales con zafirlukast y montelukast no han encontrado problemas durante la gestación. Generalmente es tolerada sin problemas y no hay descritas asociaciones con malformaciones ni problemas durante el embarazo o el parto.
En el embarazo las crisis son normalmente infratratadas, y eso conlleva daño fetal importante. El tratamiento de una crisis en una embarazada no debe diferir de una paciente que no lo está.
Está demostrado que el asma mal controlada en el embarazo aumenta el riesgo de complicaciones obstétricas. El manejo respiratorio de estas pacientes debe ser proactivo, basado en la educación y el uso informado de los tratamientos antiasmáticos, altamente efectivos y de fácil acceso para la mayoría de las pacientes.
Bronquitis durante el embarazo
Si has sido diagnosticada de bronquitis y estás embarazada, mantén la calma, en unComo.com te damos algunas alternativas para que descubras cómo tratar la bronquitis durante el embarazo. La bronquitis se debe a una inflamación en los bronquios debido a una infección, lo que conlleva a una inflamación en las vías respiratorias. Este cuadro dificulta la respiración y debe ser tratado de inmediato.
Ante un cuadro de bronquitis es común la prescripción de antibióticos, esteroides y broncodilatadores, dependiendo del caso. Pero este tipo de medicamentos no pueden ser administrados durante el embarazo, por lo que se deben recurrir a terapias alternativas.
El vapor es una de las mejores formas de descongestionar nuestro pecho, y algunas infusiones y plantas naturales son las aliadas perfectas. El eucalipto, el sándalo y la manzanilla son ideales. Hierve cualquiera de estas plantas en agua durante al menos 5 minutos, cuando sientas sus aromas apaga el fuego y retira la olla a un lugar seguro. Envuelve tu rostro con una toalla y acércate a la olla, respira los vapores durante al menos 15 minutos 3 veces al día. El Vic Vaporu es también de gran ayuda para aliviar la congestión y no afecta el embarazo. Aplícalo en tu pecho y espalda con suaves masajes antes de dormir.
Existen varios tratamientos homeopáticos para la bronquitis, pero no es recomendable iniciar ninguno sin la previa aprobación de tu médico.
CUIDADO!!! En realidad las hierbas o preparados que contienen aceites esenciales no se pueden usar durante el embarazo, por tanto usar vic vaporub o eucalipto no es recomendable.
Gripe y embarazo
Nos encontramos en España con una tasa de gripe que alcanza nivel de epidemia en nuestro país. La epidemia de gripe en España comenzó con una incidencia de 109, 4 casos por 100.000 habitantes. Todos los grupos de edad han mostrado un ascenso significativo en la tasa de incidencia, por lo que las mujeres embarazadas tienen mayor riesgo de sufrir complicaciones por enfermedades como la gripe. El virus que circula mayoritariamente por nuestra población es del tipo A, en particular A (H1N1) y A (H3N2), con predominio del primero.
La gripe es una enfermedad respiratoria contagiosa causada por un virus que infecta la nariz, la garganta y los pulmones. Generalmente, suele ser muy molesta durante unos días, para después desaparecer sin problema. Para las mujeres embarazadas el mayor riesgo se encuentra en el segundo y tercer trimestre, que es cuando se reconoce ser la fase más vulnerable para tener complicaciones por la gripe. El riesgo de que una mujer embarazada tenga que asistir al hospital por complicaciones de la gripe es de ocho veces mayor que de cualquier otra mujer no embarazada. Entre las complicaciones más comunes, encontramos: bronquitis, neumonía y otras enfermedad pulmonares.
La mujer embarazada presenta los mismos síntomas que el resto de grupos de edad de la población que contraen la gripe. La vacuna de la gripe no tiene efectos secundarios importantes, son comunes a cualquier otra vacuna (nauseas, fiebre, vómitos, dolor de cabeza o musculares…). La vacuna para la mujer embarazada beneficia también al bebé, porque le protege desde que nace hasta el sexto mes de vida.
Los médicos recomiendan tratar a las mujeres embarazadas con gripe en cuanto presentan algunos de los síntomas de la enfermedad gripal. Es mejor recibir los medicamentos antivirales en las primeras 48 horas después de que se hayan desarrollado y detectado los síntomas, pero también se pueden y deben utilizar después de este periodo. El medicamento más utilizado en procesos gripales es oseltamivir (Tamiflu) de 75 mg en cápsula, dos veces al día, durante 5 días.
El médico te aconsejara seguir las siguientes pautas para completar el tratamiento:
- Tomar té con limón y miel para fortalecer el sistema inmune.
- En caso de fiebre, colocar una toalla húmeda en la frente para reducir la fiebre. Si la fiebre fuera superior a 38º C deberías acudir al médico, ya que podrías necesitar tomar antibióticos.
Medicamentos y resfriado durante el embarazo
Es muy común que la mayoría de las mujeres embarazadas les preocupe que ciertos medicamentos les puedan ocasionar algún daño a su bebé. En pasadas epidemias de gripe, las mujeres embarazadas que se encontraban saludables, tendían a presentar cuadros más graves que el resto de grupos de edad.
Las mujeres embarazadas pueden iniciar el contagio del virus de la gripe con síntomas muy leves y después agravarse. En este post voy a explicar como aliviar los síntomas del resfriado durante el embarazo. En general y no solo en el embarazo, vamos a tomar siempre lo mínimo necesario, al final, el resfriado se cura solo y se trata de poder acompañar un poco al cuerpo en este proceso. Acompañaremos al cuerpo mediante unos hábitos saludables.
Uno de los pilares de estos hábitos es el descanso. Hago énfasis en este punto ya que me parece muy importante el poder controlar el dolor, la fiebre o la congestión nasal para que el cuerpo descanse y se recupere lo antes posible.
En primer lugar y seguro que lo habremos escuchado muchas veces, durante el embarazo no podemos tomar todos los medicamentos que tomamos en condiciones normales en un resfriado. Esto ocurre porque el peso molecular de la gran mayoría de los fármacos es inferior a 600Da y prácticamente nunca superan los 800Da. Por ello, hay que asumir que todo tratamiento materno conlleva, inevitablemente, la exposición fetal.
Además, hay que tener en cuenta que en el tercer mes de gestación, el hígado fetal ya está capacitado para detoxificar sustancias químicas pero mucho más lentamente que nosotros. Este hecho, junto con la eliminación por vía renal de la mayoría de los medicamentos y la consiguiente reabsorción por deglución fetal de líquido amniótico, hace que con frecuencia se produzca la acumulación en el feto del medicamento. Es decir, niveles en sangre del medicamento más elevados en el feto que en la madre y a unas dosis que son dosis de adulto. Por este motivo, se ha de ser especialmente cuidadoso en mujeres embarazadas, utilizando siempre las menores dosis con las que se obtenga el beneficio terapéutico materno deseado.
Además, existe una clasificación de los medicamentos elaborada por la FDA que los clasifica de la A la D según el riesgo que suponen para el feto. A aquellos que suponen menos riesgo son los de clase A y los D y X aquellos que pueden causar malformaciones. Yo solo te voy a mencionar aquellos que se pueden usar para el resfriado.
- Clase A: Los estudios en mujeres revelaron que no existe un riesgo para el feto durante el primer trimestre. Por tanto, estos medicamentos pueden considerarse seguros durante el embarazo. Entre ellos se encuentra el ácido ascórbico o vitamina C.
- Clase B: Los estudios en animales revelaron que no existe un riesgo para el feto durante el primer trimestre. Se refiere a medicamentos que han sido usados frecuentemente durante el embarazo y no parecen causar defectos congénitos graves y otros daños en el feto. Destacan el paracetamol y el ibuprofeno aunque es mejor evitar este último después de la semana 32 de gestación.
- Clase C: Los estudios en animales revelaron que existen efectos perjudiciales para el feto, y este tipo de fármacos sólo deben utilizarse cuando el beneficio puede justificar ese riesgo. Aquí también se incluyen aquellos medicamentos cuyos estudios de seguridad no han sido concluidos. Normalmente, estos fármacos vienen con una etiqueta que advierte de los riesgos, y algunos de ellos son la Cafeína y la Codeína. La codeína se usa para la tos y la cafeina es ampliamente usada en los antigripales, por eso, entre otras razones, hay que evitarlos.
- Clase D: Los estudios en animales revelaron que puede haber riesgo para el feto. Ante una situación de riesgo grave para la madre, se acepta su administración si no se dispone de otro fármaco más seguro: la aspirina.
Tendremos que evitar aquellos medicamentos que llevan más de un componente en su composición como por ejemplo, los antigripales. Con lo que trataremos de aliviar síntoma por síntoma.
Fiebre y dolor de cabeza
El medicamento más seguro para la embarazada sin duda va a ser el paracetamol que lo puedes encontrar en marcas comerciales como el gelocatil. A pesar de ser muy seguro, vamos a tomar lo mínimo necesario para obtener un beneficio. Lo mínimo necesario hace referencia a la dosis y al período de tiempo que lo tomemos.
Empezaremos por la dosis mínima en el adulto que es el Gelocatil de 500 y si no hace el efecto deseado podemos continuar con el Gelocatil de 650 cada 6-8 horas durante el menor período de tiempo posible.
El Gelocatil se puede tomar en ayunas, de hecho, si queremos que el efecto sea rápido debemos saber que los alimentos y sobre todo si son ricos en hidratos de carbono van a retrasar su absorción.
Congestión nasal
Los sprays nasales descongestionantes de acción rápida están contraindicados en el embarazo. La fenilefrina o la pseudoefedrina, que son descongestionantes orales que suelen contener los antigripales también lo están.
En general, podemos usar soluciones hipertónicas o conocidas como agua de mar que van a desinflamar la mucosa nasal y ayudar a eliminar mocos.
El spray nasal Aromaforce es una solución hipertónica asociada a aceites esenciales 100% biológicos que sí se puede usar en el embarazo. Los aceites esenciales de mandravasarotra, de abeto negro, de eucalipto radiata y de geranio son conocidos por sus propiedades curativas, refrescantes y balsámicas.
Este producto descongestiona y limpia la nariz al eliminar la mucosidad, fuente de contaminación bacteriana, al mismo tiempo que evita la deshidratación de la mucosa. Produce sensación de frescor gracias a la presencia de aceites esenciales.
Después de sonarse, pulverizar de 1 a 4 veces en cada orificio nasal, no más de 5 veces al día.
Además, también se podría usar algún humidificador. No es necesario usar ningún aceite esencial de eucalipto ya que también estaría contraindicado.
Acortar síntomas y prevención
La vitamina C es totalmente segura en el embarazo, la podemos encontrar en complementos alimenticios ¿A tener en cuenta? Que sólo contenga vitamina c. Por ejemplo, la de solgar o la solaray. Va a reforzar el sistema inmune previniendo el resfriado y también puede ser útil en el momento agudo, acortando los días de resfriado y la gravedad de los síntomas.
Dolor de garganta
El gelocatil puede aliviar el dolor debido a su efecto analgésico y debemos guiarnos por la misma premisa de siempre, el mínimo necesario para obtener un beneficio. Es compatible y sería bastante interesante el uso de algún spray para la garganta que además de acción analgésica también tenga acción antiséptica. El spray de garganta aromaforce de pranarom se puede usar a partir del quinto mes de embarazo.
Tos
Para la tos tenemos muy pocas opciones que salgan de la homeopatía, las cuales en mi posición de farmacéutica no voy a recomendar.
A pesar de que no recomiendo nunca la miel ya que es un azúcar simple, en una tos a la que no podemos recurrir a nada más puede ser interesante debido a su efecto balsámico de la mucosa. Además, podemos hacer infusiones de jengibre y limón para estimular un poco mas el sistema inmune. Elevar la cabeza con una almohada a la hora de dormir también puede ser de ayuda.
