Destetar a un bebé de 1 año o más es posible, y si has llegado hasta este punto, ¡felicidades! No suele ser fácil alcanzar este hito. Es probable que arrastres casi 365 días sin dormir y estés agotada por la demanda de tu bebé. Antes de seguir, es importante recordar que las soluciones mágicas no existen y que normalmente un destete nocturno requiere tiempo y algunas noches de tensión y llantos, tanto del bebé como tuyos.
Este tipo de destetes se propone solo para bebés mayores de un año (idealmente a partir de los 18 meses) y en ningún caso para bebés menores de un año.
Consideraciones Iniciales
Antes de iniciar el destete nocturno, es importante analizar si tanto tú como tu bebé estáis listos para ello. Aquí te planteamos algunas preguntas:
- Ya sabes que la teta es más que alimento y la usan para muchas cosas más que no son comer. No hay nada malo en ello y es normal que hasta el momento hayáis aprovechado la teta para todo.
- Los bebés piden teta muchas veces en los mismos sitios u ocasiones: en la cama, el sofá, cuando te sientas en el banco del parque, en tu regazo mientras comes… y ahora la pregunta: ¿Puedes evitar esos sitios? Por la mañana en vez de estar con él en la cama, ¿puedes estar ya en la cocina?
- Con la lactancia estamos muy acostumbradas a leer que tenemos que pedir ayuda y, ¿en el destete? Pues igual.
- Esta relación es tan potente que a veces no saben conciliar el sueño de otra manera.
- Por supuesto, va a depender de la edad del bebé. Si tu bebé ya come una cantidad significativa de alimentos, el proceso puede ser algo más fácil, ya que su alimentación no depende tanto de la leche materna.
- Conoces muy bien a tu hijo y seguro que encuentras qué cosas le pueden ayudar, motivar o facilitar el estar sin el pecho. Durante el proceso de destete vamos a necesitar ofrecer opciones al bebé e improvisar suele ser complicado en estas circunstancias.
- Los brotes o crisis de lactancia no se pueden obviar; especialmente las crisis de lactancia de 1 año y la de los 2 años.
- Un destete a estas edades puede requerir tiempo, que a veces no tenemos. A la edad de tu bebé, entre el año y los dos, es probable que el destete requiera tiempo y mucha paciencia, lo que a veces puede chocar con nuestras expectativas y realidades. A veces pasa que el bebé acepta rápidamente la nueva situación y en pocos días se ha realizado un destete completo, pero no suele ser lo habitual.
- Es algo que nos cuesta sostener y que nos puede poner especialmente nerviosas, así que es importante valorar cómo nos vamos a sentir, explorar técnicas de relajación o tener tiempo para poder tomar un poco de aire para poder recargar pilas.
- Aunque te parezca que tienes poca leche o que tu bebé ya mama menos, cuando dejamos las tomas existe la posibilidad de que sintamos molestias en el pecho.
En resumen, el destete a partir del año puede conllevar algunas dificultades y será necesario planificarlo, tener mucha paciencia y si crees que es necesario, o te faltan herramientas, pedir ayuda.
Estrategias para el Destete Nocturno
Las diferentes estrategias dependen de cada familia y de cada bebé, de su maduración y de su capacidad para aceptar el destete nocturno. Aquí te presentamos algunas opciones:
1. Explicación y Acompañamiento
Hay que explicar al niño, durante un par de semanas antes que va a dejar de mamar por las noches. Si se les quita el pecho hay que darles algo a cambio. Buscar el momento ideal para hacerlo, las vacaciones son un buen momento. Escoger los días en los que no tengamos que trabajar y podamos descansar de la tensión que podemos vivir por la noche.
- Niños mayores: Se explica al niño que mamá está muy cansada y necesita dormir. Se recalca también que se le quiere igual y que se le va a acompañar a la hora de dormir, pero que no habrá teta por la noche.
- Niños de más de dos años: Se les puede explicar que cuando "sale" la luna, o cuando es de noche la teta “se va a dormir” y por tanto no hay teta cuando todo está oscuro.
2. El Plan Pareja
Esta es una opción sólo válida para parejas MUY implicadas, con recursos, imaginación y mucha, mucha paciencia. Si se sigue durmiendo en la misma cama el niño duerme al lado del padre, para intentar calmarlo cuando se despierta. Hay niños que en esos momentos no aceptan a su padre y lloran desesperados pidiendo teta, no es fácil… Si el padre no consigue dormir al bebé no pasa nada porque la madre intervenga y lo calme, primero sin el pecho: besos, caricias… y si no funciona se puede recurrir a dar el pecho.
Debe quedar claro que con todas estas opciones los bebés van a seguir despertándose por la noche, y que no van a dormir del tirón.
3. Preparación y Rutina
Antes de iniciar el destete nocturno, es importante analizar si tanto tú como tu bebé estáis listos. Establecer una rutina de sueño: Un horario consistente para acostarse ayuda al bebé a anticipar la hora de dormir. Incorporar actividades relajantes como la hora del baño o leer un cuento antes de dormir puede ser de gran ayuda para crear este ambiente tranquilo y que no asocie exclusivamente la teta con el irse a dormir.
4. Reducción Gradual
Si el bebé todavía se despierta varias veces durante la noche para alimentarse pero quieres destetarle, tendrás que recurrir a la lactancia diferida, a la lactancia mixta o a la lactancia artificial.
5. Acompañamiento Emocional
Recuerda que para tu bebé, la lactancia es más que una fuente de alimentación y que la utiliza también como forma de consuelo.
6. Involucrar a Otro Cuidador
Si es posible, que otra persona atienda al bebé durante la noche.
7. Destete Nocturno Urgente
En algunos casos, es necesario realizar un destete nocturno de manera más rápida, por ejemplo, debido a motivos de salud materna o por necesidad de descanso. Aunque este enfoque puede ser más acelerado, sigue siendo importante mantener el respeto por el bebé y su proceso. Para poder hacer un destete nocturno urgente, es crucial establecer límites claros aunque siempre desde el amor, el cariño y la comprensión.
Consideraciones Adicionales
Aquí hay algunos puntos importantes a tener en cuenta:
- Edad del bebé: Es importante tener en cuenta la edad de tu bebé cuando quieras iniciar el destete nocturno puesto que impacta directamente en la capacidad que tendrás para “pactar” o “razonar” con él.
- Explicar los cambios: Aunque el bebé todavía no hable con fluidez, es capaz de comprender explicaciones sencillas.
- Paciencia y consistencia: El destete nocturno respetuoso requiere tiempo y comprensión.
- Compensación: Si se les quita el pecho hay que darles algo a cambio.
El destete nocturno respetuoso es un acto de amor que beneficia tanto a la madre como al bebé, promoviendo un descanso más reparador y saludable para ambos. Lo más importante, independientemente de la edad que tenga tu peque, es escuchar sus necesidades y confiar en tu instinto. El éxito del destete nocturno paso a paso depende de la paciencia, la empatía y la consistencia.
El "Plan Padre" en Detalle
El plan pareja se usa mayoritariamente para realizar el destete nocturno en bebés más o menos a partir del año. ¿Funciona? No funcionará nunca si la pareja no está implicada física y emocionalmente en las noches del bebé y/o en el día desde hace algún tiempo, cuanto más mejor. El vínculo afectivo no sea crea en dos días, y la teta es la teta.
Tenemos que ser conscientes de la etapa en la que se encuentra nuestro bebé. Lo que está claro es que nunca va a ser un buen momento porque si nuestro bebé no ha dejado la teta por sí mismo, significa que vamos a “forzar una situación” y eso siempre cuesta un rato.
Estrategias para el Plan Padre:
- En algunas tomas, el papá o pareja, pueden estar con vosotros, cerquita, buscando la mirada del bebé, acariciándole o susurrándole.
- Dormir al lado del bebé desde siempre (si hacemos colecho) y actuar en los despertares de manera proactiva y eso no significa sustituir la teta por la pareja desde siempre, sino que cuando ya ha mamado, se puede participar con caricias, canciones, acunarlo, etc… en uno, varios o algunos despertares.
- Portear al bebé como costumbre: pasear con el bebé desde SIEMPRE. El portabebés es un excelente recurso para que se pueda relacionar con su bebé: cuerpo, olor, voz, mirada… es maravilloso, y súuuuper práctico.
- No forzar la situación también es básico, y eso no significa que a la que el bebé haga el primer puchero, rápidamente devolverá el bebé a la madre. Eso significa que lo ideal es empezar con ratitos cortos y sencillos y cuando el bebé se empiece a quejar. Usaremos recursos como el porteo o el juego para tratar de calmar el bebé sin que la madre “interfiera” para que aprendan a relacionarse. Si no funciona y el bebé se enfada más allá de eso, la intervención de la madre será bienvenida, pero dejar margen de maniobra y relación es importante.
¿Cómo Implementar el Plan Padre?
- Explícale al bebé, con una semana o 15 días de antelación, que la lactancia nocturna va a terminarse.
- Cuando el bebé se despierte, lo atenderá la otra persona. Según la edad, el bebé puede enfadarse. No pasa nada, es frustración y no es tóxica 😉
- Hay que poner nombre a las emociones y no escatimar en recursos: paseos, música, cuentos, agua, leche, abrazos…, lo que sea.
- Evidentemente seréis vosotros los que estéis ahí y sabréis cuando es el momento en el que mamá se una a la escena.
- Recordad que el bebé no manipula a nadie, todo lo contrario, reclama aquello que necesita y somos los progenitores los que debemos darle herramientas y recursos para que aprenda a relajarse de otras formas, con paciencia y el paso de los días.
- Tened en cuenta que el bebé puede tener hambre o sed porque está acostumbrado a mamar, o sea que ofrecerle comida o bebida no es malo.
- Ten en cuenta que terminar con la lactancia no es sinónimo de acabar con los despertares nocturnos.
Consejos Prácticos Adicionales
La mayoría de los bebés va espaciando las tomas nocturnas a medida que crece, lo que permite a la mamá descansar mejor. Pero, si tu bebé sigue pidiendo pecho muy a menudo y necesitas destetarle por la noche, puedes hacerlo con cariño y respeto siguiendo estos consejos.
1. Gradualidad: Ve gradualmente y empieza eliminando las tomas del medio de la noche; la primera y la última son más difíciles y, además, probablemente sean las que menos interfieran en tu descanso por lo que puedes mantenerlas más tiempo.
2. Distanciar las Tomas: Si el bebé está acostumbrado a alimentarse durante la noche, puedes intentar distanciar gradualmente las tomas.
3. Uso de Biberón: Puede que le sea más fácil aceptar el biberón si la leche es tuya, así que puedes aprovechar la leche que te hayas sacado estos meses o seguir sacándote de día. Eso sí, las tomas que quieras quitar para siempre no puedes dárselas un día sí y otro no ya que eso aumenta el riesgo de mastitis u obstrucciones.
4. Implicación de la Pareja: La implicación de la pareja es fundamental para conseguir el destete nocturno ya que si el bebé se despierta por la noche y le atiendes tú, pedirá pecho, pero si va tu pareja no demandará pecho ya que saber que no se lo puede dar.
5. Comunicación con el Niño: Si tu hijo es mayor de 18 meses y ya comprende bien lo que le dices, puedes explicarle que vas a dejar de darle el pecho por la noche y hacerle ver que tendrá a cambio una compensación, como besos, abrazos, canciones, etc.
6. Cambios en el Entorno: A veces funciona cambiarle a su cuarto y que empiece a dormir con su hermanito mayor, si lo tiene.
7. Rutina de Sueño: Establece una rutina de sueño para irse a dormir que le ayude a conciliar el sueño solo. Así, si se despierta por la noche será capaz de volver a dormirse solo y no llamarte todas las veces.
8. Libros de apoyo: Utiliza libros de cuentos para ayudar a entender al niño el proceso de destete.
Recuerda que no existe un modo mejor que otro para conseguir un destete nocturno va a depender de cada niño y de su madurez. Hay niños mayores que aceptan sin demasiado problema el fin de la lactancia, por contra, otros reaccionan mal y se niegan a dejar de mamar por las noches.
Respeto y Paciencia
Hacer del destete nocturno un proceso respetuoso para el bebé es fundamental. Hay que tener presente que el niño sigue queriendo mamar y el hecho de no hacerlo, no es una decisión que haya tomado por sí mismo. Por tanto, nunca deberemos regañarle ni gritarle por sus peticiones, sino explicarle lo que está ocurriendo con mucho cariño y respeto. Es cierto que para ellos será un proceso doloroso y complicado, pero como madres debemos tener paciencia con ello.
Por otra parte, tampoco hay que ignorar las emociones como madres. Seguramente, se crucen sentimientos encontrados, que oscilan entre la culpa, el alivio, la tristeza y la felicidad, pero sobre todo no hay que juzgarse.
El Destete y la Producción de Leche
Es cierto que en la producción de leche global tiene mucho peso la lactancia nocturna, pero en caso de un destete nocturno también va a ser importante la edad del pequeño. Hay que recordar que en los menores de un año, la leche (materna o artificial) es su alimento principal y a partir de los seis meses se inicia la alimentación que va a complementar ese aporte lácteo.
Podríamos definir un destete respetuoso como aquel en el cuál no dejamos al niño llorando en soledad y sin consuelo sino que estamos ahí con él, conteniendo su llanto, estando presentes y ofreciéndoles mucho amor y muchos besos, que sepan que, aunque la lactancia por la noche ha terminado, el amor de su madre sigue y seguirá ahí", aconseja la matrona.
Errores Comunes a Evitar
No destetear y dejar de hacer colecho al mismo tiempo. "Es mejor que los cambios se hagan siempre de uno en uno. Si estamos en una situación de cambio (como una mudanza, la llegada de un nuevo hermano, el inicio de la escuela infantil) no es un buen momento para iniciar un destete. Mantener la primera toma de la noche y la primera de la mañana. El otro cuidador principal calmará al bebé durante los despertares nocturnos. "Esto es lo que comúnmente de llama "método padre". La madre puede trasladarse a otra habitación los primeros días. Se hará así "hasta que el niño tenga consolidado el destete y sea capaz de dormirse sin la teta. De día, el bebé utiliza el pecho de su madre para comer, cuando necesita cariño, para calmarse, para consolarse...
Durante el día se pueden negociar las tomas con el bebé, intentar aplazarlas, sustituirlas por juegos, canciones, etc. Un destete nocturno es más abrupto y más intenso emocionalmente, puesto que el niño tiene que aprender a dormirse sin la teta", señala.
Sin embargo, de noche, al cansancio del niño se une el cansancio de los padres y es mucho más difícil gestionar ese llanto que pide pecho. "Lo positivo del destete nocturno es que se consigue bastante más rápido, suele tardar en conseguirse alrededor de una semana y las tres primeras noches son las peores, las más intensas", revela.
Apoyo y Flexibilidad
Para que resulte lo mejor posible es importante rodearse de personas que supongan un apoyo y una ayuda. Aquí, la participación de la pareja es fundamental. También hay que elegir el mejor momento: "Si empezáis un destete nocturno un lunes, es probable que vayáis sin dormir a trabajar toda la semana. Elegir períodos vacacionales para no tener que ir a trabajar sobre todo las primeras noches tan intensas, os va a ayudar a afrontarlo mejor, con más ánimo y sobre todo, más descansados.
Y, como en todo lo que tiene que ver con la crianza, cambiar de opinión es posible. "El deste nocturno puede paralizarse porque la exigencia emocional sea muy alta y la madre aún no esté preparada o, durante el proceso, se dé cuenta de que no es lo que quería. También podemos tener muy claro que deseamos un destete pero que el niño se ponga enfermo y queramos proporcionarle leche durante la noche para calmarle. Los bebés a medida que crecen pueden espaciar las tomas diurnas pero suelen seguir mamando con intensidad y regularidad durante la noche. Muchas madres por este motivo u otros, pueden necesitar plantearse un destete nocturno. La asociación entre la succión (la teta) y el sueño es algo muy potente en los bebés. Para ellos, la teta sirve para mucho más que comer y conciliar el sueño con ella es ideal.
Hablar y Razonar con el Bebé
A medida que los bebés crecen aumentan sus capacidades cognitivas y podremos hablar y razonar con ellos. Este momento en el que podemos empezar a ‘pactar’ va a empezar, dependiendo de la maduración del bebé, entre los dos años y medio y los tres. Antes de esa edad es imposible que intentemos ofrecer argumentos al bebé o explicarle porqué le queremos destetar, simplemente no lo puede entender. Suele ser más fácil en el destete nocturno mantener la primera y última toma: la de acostar al bebé y la primera de la mañana (a poder ser lejos de la cama). En el resto de tomas nocturnas no queda otra opción que negar el pecho al bebé cuando te pida. Y no es nada fácil, es muy posible que tu bebé se enfade mucho, que llore o, si se acerca al año, pida teta a gritos. Te pongas en sus zapatos: le estás negando algo que le has dado hasta ahora y no puede entender qué pasa. Por tanto, sus reacciones van a ser muy emocionales y va a intentar que le des el pecho de todas las maneras.
Preparar Recursos
¿Que le puedes ofrecer a tu bebé a cambio de la teta? Quizá no lo parezca pero también es un punto muy complicado, ¿qué hay mejor que la teta, y más de noche? Pues lo dicho, muy complicado. Con ayuda siempre es mejor: De la misma manera que al iniciar la lactancia necesitamos ayuda, es más que recomendable que pidas ayuda para el destete. Es posible que de buenas a primeras el bebé no acepte el biberón o que ni siquiera sepa qué hacer con él en la boca. Si puedes o dispones de tu leche, intenta primero ofrecer tu leche en biberón ya que el cambio de sabor de la fórmula también les puede costar. Algunas familias se plantean si es el momento de ofrecer un chupete al bebé. Si nunca lo ha usado, puede tener las mismas dificultades que las que le puede suponer aceptar el biberón. Es posible que, al igual que con las tetinas, pruebes varias marcas hasta dar con la que le guste. Como madres no queremos que nuestros hijos lo pasen mal pero no podemos evitar que en el destete lloren o les cueste aceptar la transición.
Transición Gradual
Habitualmente se suele retirar primero la de la mañana, una vez el bebé ya haya aceptado el cambio de todas las tomas nocturnas. Bien sea no estando en la cama cuando el bebé se despierta u ofreciendo el biberón directamente antes de que se despierte demasiado. Y por último, la tomas de ir a dormir, que es la que acostumbra a ser un poco más complicada para todos.
Ya ves que no es un proceso gradual y que requiere mucha paciencia. Para algunos la transición puede ser más fácil que para otros. Hay que explicar al niño un par de semanas antes lo que va a pasar, aunque parezca que no nos entiende demasiado. Mucha paciencia y tranquilidad. Saber que podemos volver atrás o desdecirnos de nuestra decisión.
Opciones para Niños Mayores
No existe un modo mejor que otro para conseguir un destete nocturno va a depender de cada niño y de su madurez. Hay niños mayores que aceptan sin demasiado problema el fin de la lactancia, por contra, otros reaccionan mal y se niegan a dejar de mamar por las noches.
Opciones:
- Quizá el más simple de todos pero que con niños mayores no se puede descartar. Se informa al niño que mamá está muy cansada y necesita dormir por las noches. Se informa a la vez de que se le quiere igual y que se le acompañará igual a la hora de dormir pero que no habrá teta por la noche.
- Con niños de más de dos años se les puede intentar explicar que cuando “sale” la luna (o las estrellas) la teta también se va a dormir y, por tanto, no hay teta cuando está oscuro.
- Esta opción es sólo válida para parejas MUY implicadas, con recursos, imaginación y mucha, mucha paciencia; porque normalmente los niños no aceptan demasiado bien que sea la pareja la que se ocupe y suelen protestar mucho y hasta evitar el contacto físico. Hay dos opciones para la madre: puede seguir durmiendo en la misma habitación con la pareja y el niño o se va a dormir temporalmente en otra habitación.
Los niños van a aprender a dormir sin pedir pecho o no pedirlo durante los microdesperartes nocturnos. Hay que ser conscientes de que es posible que, aún después de hacer este esfuerzo, una vez regrese la madre, el niño vuelva a pedir teta por la noche.
Tabla Resumen de Estrategias
| Estrategia | Descripción | Edad Recomendada |
|---|---|---|
| Explicación y Acompañamiento | Comunicar al niño el proceso y ofrecer consuelo. | 18 meses+ |
| Plan Pareja | Involucrar a la pareja para calmar al bebé por la noche. | 12 meses+ (con pareja implicada) |
| Rutina de Sueño | Establecer horarios y actividades relajantes antes de dormir. | 6 meses+ |
| Reducción Gradual | Disminuir las tomas nocturnas poco a poco. | 6 meses+ |
| Involucrar a Otro Cuidador | Que otra persona atienda al bebé durante la noche. | 6 meses+ |
