Cuna a los Pies de la Cama: Ventajas y Desventajas

La decisión de dónde debe dormir un bebé es muy personal y depende de cada familia. Una opción popular es colocar la cuna a los pies de la cama, lo que permite a los padres estar cerca de su hijo durante la noche. Esta práctica, conocida como colecho, tiene tanto ventajas como desventajas que deben considerarse cuidadosamente.

Cuna colecho junto a la cama de los padres.

¿Qué es el Colecho?

El colecho es la práctica de dormir con los niños en la misma cama o en una cuna unida a la cama de los padres. La OMS (Organización Mundial de la Salud) recomienda que los bebés duerman en la misma habitación que sus padres hasta los seis meses de vida, aunque no necesariamente en la misma cama.

El colecho puede realizarse de dos maneras principales:

  • Colecho en la misma cama: El bebé duerme en la misma cama que los padres.
  • Colecho en cuna contigua: El bebé duerme en una cuna unida a la cama de los padres, permitiendo un fácil acceso al bebé sin compartir la misma superficie de descanso.

Ventajas del Colecho

El colecho ofrece varias ventajas tanto para los padres como para el bebé:

  • Comodidad para la madre: Facilita la lactancia materna nocturna, ya que no es necesario levantarse para alimentar al bebé.
  • Tranquilidad y seguridad: Los padres se sienten más tranquilos al tener al bebé cerca, pudiendo atender rápidamente cualquier necesidad.
  • Vinculo afectivo: El contacto continuo favorece el desarrollo del vínculo afectivo entre padres e hijos.
  • Regulación del sueño: Ayuda a sincronizar el sueño del bebé con el de los padres, regulando la temperatura corporal y la respiración.
  • Disminución del llanto: Reduce la frecuencia y duración del llanto del bebé, ya que se le puede atender más rápidamente.
Madre amamantando a su bebé en la cama.

Desventajas y Riesgos del Colecho

A pesar de sus ventajas, el colecho también presenta algunas desventajas y riesgos que deben tenerse en cuenta:

  • Riesgo de asfixia: Existe un riesgo de asfixia si el bebé queda atrapado entre las sábanas, almohadas o por movimientos de los padres.
  • Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL): Algunos estudios sugieren que el colecho puede aumentar el riesgo de SMSL, especialmente en ciertas circunstancias.
  • Espacio limitado: El espacio en la cama puede ser insuficiente, especialmente si hay más de un niño.
  • Posturas incómodas: Los padres pueden adoptar posturas incómodas para evitar aplastar al bebé, lo que puede causar dolores y molestias.
  • Dependencia: El bebé puede desarrollar una dependencia excesiva de los padres para dormir, dificultando la transición a su propia cama.

En casa, una vez controlada la operación pañal nocturno colechando, nos queda una desventaja, un contra en mayúsculas. Nuestro gran contra son las caídas. Nuestra cama es grande, pero también muy alta. Para las niñas, ha sido todo un aprendizaje aprender a subirse y a bajarse.

Ella pasa por debajo, o por arriba. silenciosa, sin patadas ni quejidos como su hermana. Y no pronuncia sonido hasta que se cae! Y no es solo porque de bebé fuera más difícil darse cuenta que se movía! Hace unos días, y de ahí que esté escribiendo este post, a media noche tuve la sensación que no podía mover el pie. Y suerte que, en vez de pegar una zancada al aire, tuve un 7° sentido y me levanté. Porque era ella!! Que había bajado hasta los pies, pasado por encima de mis piernas, y estaba a media vuelta de caerse al suelo!!!

Colecho Seguro: Medidas de Seguridad

Para minimizar los riesgos asociados al colecho, es fundamental seguir una serie de medidas de seguridad:

  • Bebé sano y a término: El bebé debe haber nacido a término, ser saludable y recibir lactancia materna exclusiva.
  • Colchón firme y limpio: El colchón debe ser firme, de superficie regular y sin hundimientos, y estar totalmente limpio.
  • Evitar alcohol, tabaco y drogas: Los padres no deben consumir alcohol, tabaco, drogas o medicamentos para dormir.
  • Temperatura adecuada: La temperatura de la habitación debe ser fresca, evitando temperaturas extremas.
  • Cuna colecho: Utilizar una cuna colecho adosada a la cama de los padres, que cumpla con los estándares de seguridad.

Si se elige una opción con ruedas, es de vital importancia que la cuna de colecho cuente con un sistema de freno o agarre antideslizante que evite movimientos y que asegure la sujeción completamente.

Tipos de Cunas Colecho

Existen diferentes tipos de cunas colecho en el mercado, cada una con sus propias características y ventajas:

  • Minicunas colecho: Ideales para los primeros meses de vida del bebé, son más pequeñas y fáciles de mover.
  • Cunas colecho estándar: Ofrecen más espacio y pueden utilizarse durante más tiempo.
  • Cunas colecho convertibles: Se transforman en camas para niños más grandes, prolongando su vida útil.

La elección de la cuna colecho dependerá de las necesidades y preferencias de cada familia.

¿Hasta Cuándo Hacer Colecho?

No existe una edad exacta para dejar de practicar el colecho. Cada niño es diferente y los padres deben observar las señales que indiquen que está preparado para dormir en su propia habitación. Es importante realizar la transición de forma gradual y respetuosa, creando una rutina a la hora de acostarse y ofreciendo apoyo y seguridad al niño.

Una vez que se ha tomado la decisión de pasar al niño a su propia habitación, hay que estar preparados para este cambio. Esta actividad debe hacerse ser en familia, incluyendo al niño e invitándolo a participar activamente en los cambios de su habitación.

Alternativas al Colecho en la Misma Cama

Si los padres desean mantener la cercanía con su bebé sin compartir la misma cama, existen alternativas como:

  • Cuna sidecar: Una cuna que se adosa a un lateral de la cama de los padres, permitiendo un fácil acceso al bebé sin compartir la misma superficie de descanso.
  • Dormir en la misma habitación: Colocar la cuna del bebé cerca de la cama de los padres, facilitando la atención y el contacto visual durante la noche.
Cuna sidecar adosada a la cama de los padres.

Consideraciones Adicionales

Al elegir una cuna para el bebé, es importante tener en cuenta los siguientes aspectos:

Aspecto Consideraciones
Seguridad Certificados de seguridad, materiales no tóxicos, barrotes separados, colchón firme.
Comodidad Fácil de ajustar a la cama, altura regulable, buena ventilación.
Tamaño Adecuado al espacio disponible, dimensiones internas para el bebé.
Movilidad Ruedas con frenos para facilitar el traslado.
Materiales Madera noble (pino, haya), materiales seguros y duraderos.

También, vale la pena mencionar la extraordinaria cuna KOYA 4 en 1. Se ve como un clásico mueble de madera, pero cumple la función de cuna colecho, cuna de bebé clásica (90 x 60 cm), cama de niño (120 x 60 cm), pero también de parque. ¡KOYA se adapta a la edad del niño! Gracias al cambio de funciones el niño podrá usar la cuna desde los primeros días hasta aprox.

Recodemos verificar de qué material se hizo la cuna y si es un material seguro para niños. Otra cosa que hay que tomar en cuenta es el colchón. Vale la pena saber si es lo suficientemente firme (como lo recomiendan los fisioterapeutas), si viene incluido en el conjunto o hay que comprarlo por separado.

En cuanto a esto en el mercado se destaca nuestra cuna de bebé NESTE AIR que tiene todos los lados hechos de malla. Es perfecta durante los días bochornosos y para el clima caliente.

Si estamos tomando la decisión sobre la compra de una cuna colecho debemos fijarnos, sobre todo, en la seguridad de nuestro peque (el producto debe tener los certificados necesarios y la información de los materiales de los cuales está hecho). Después vemos si la cuna es fácil de ajustar a la cama (un amplio rango de ajuste de la altura del colchón y de las patas) y si el colchón es de buena calidad. Al final, preguntémonos si es buena para nuestro estilo de vida.

La elección de la cuna y la decisión de practicar o no el colecho son personales y deben basarse en las necesidades y preferencias de cada familia. Lo más importante es garantizar la seguridad y el bienestar del bebé.

Antes de tener a mis hijos, ni me planteé dormir con ellos. De hecho, para mi primer bebé, compré una preciosa cuna blanca lacada. Parecía perfecta… pero, curiosamente, terminó vendida dos meses antes del nacimiento de mi último bebé.Y es que la maternidad te cambia en muchos sentidos, y dormir con mis hijos ha sido una de las experiencias más bonitas, aunque también un verdadero desafío.

Comencé a colechar por necesidad. Mi primer hijo lloraba cada vez que lo dejaba en la cuna, y yo, agotada de tantas noches en vela, terminaba quedándome dormida junto a él después de darle el pecho.

Intenté durante meses que durmiera solo. Pero, después de cinco meses de batallas nocturnas, decidimos que lo mejor era que durmiera entre su padre y yo, donde todos estaríamos más tranquilos.Al final, lo práctico se convirtió en lo emocional: descubrí que me encantaba tenerlo cerca.

Colechar no es solo práctico, es también una forma de crianza que nos da seguridad y conexión. Aquí tienes algunas de las razones por las que sigo eligiendo dormir con ellos:

  • Me siento tranquila teniéndolos cerca. Si vomitan, si tienen fiebre o cualquier malestar, estoy ahí para anticiparme o consolarles. Aunque, a veces, la cama termine manchada, lo importante es que me tienen a su lado.
  • Si tienen sed, les doy agua de inmediato. Evitamos que se despierten del todo o lloren, lo que nos garantiza un descanso más continuo.
  • Les reconforta estar cerca. Cuando tienen pesadillas o algún susto nocturno, mi presencia les calma enseguida.
  • Su felicidad es evidente. No hay nada más bonito que sentir cómo se abrazan fuerte a ti, sonríen y se quedan dormidos sabiendo que mamá y papá están ahí.

Además, durante los años de lactancia, el colecho ha sido una bendición. Amamantar a demanda, sobre todo por la noche, es mucho más cómodo y natural.

Dormir con los hijos no siempre es fácil. Al principio, con uno es manejable. Pero cuando tienes más de uno, las cosas se complican:

  • El espacio nunca es suficiente. Entre un bebé que mama, un niño que quiere estar pegado a mamá y las inevitables interrupciones nocturnas, el caos está garantizado.
  • Los padres acaban desplazados. Mi marido ha terminado en más habitaciones de las que puedo contar, mientras yo me quedo con el bebé o los niños en la cama grande.
  • El sensor infalible de los niños. Intentar levantarse temprano para trabajar o hacer algo en silencio es misión imposible. En cuanto te mueves, ¡se despiertan todos!
  • Las posturas imposibles.

Como hacer COLECHO SEGURO 🛌 😴 10 claves para *EVITAR RIESGOS*

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