¿Es seguro tener relaciones sexuales durante el embarazo?

Muchas mujeres, al estar embarazadas, temen tener relaciones sexuales por miedo a que le ocurra algo al bebé, pero no necesariamente presenta algún riesgo. Por tanto, si no hay ninguna contraindicación, practicar sexo en esta etapa puede ser muy beneficioso.

El sexo en el embarazo es un tema que genera muchas dudas y preocupaciones en las parejas. Sin embargo, es importante saber que hacer el amor embarazada, y después del embarazo, es seguro y puede ser muy placentero si no se están dando complicaciones en la gestación.

Durante el embarazo la futura mamá se encuentra en un estado continuo de alteración hormonal, en la que el afecto y la armonía en la convivencia pueden ser claves para su cuerpo. Pero no sólo por esta razón es beneficioso.

Lo es también porque durante el coito se produce una mayor afluencia de riego sanguíneo, que permite que el bebé esté mejor oxigenado y experimenta un agradable balanceo dentro del útero, debido a los movimientos. Incluso, algunos estudios afirman que las mamás que mantuvieron relaciones sexuales de manera frecuente durante la gestación tuvieron unos bebés más seguros y felices.

El bebé está protegido por los músculos del útero y el líquido amniótico, y además el tapón mucoso evita el paso de microorganismos desde la vagina hacia el útero, previniendo posibles infecciones que puedan llegar a resultar peligrosas.

El tapón mucoso es una secreción de aspecto mucoso que se acumula en el cuello uterino (cérvix) en las primeras semanas de embarazo y sirve como tapón o barrera para evitar el ascenso de microorganismos hacia el útero durante la gestación.

Siempre se ha dicho que el apetito sexual disminuye en el primer trimestre de gestación debido a las alteraciones hormonales pero no en todos los casos es cierto. En algunas mujeres el deseo sexual no desaparece nunca, mientras que en otras sí.

En un embarazo normal no debes temer hacer daño al feto. Estos abortos ocurren por otro tipo de problemas, pero los movimientos ocasionados en el coito sexual no son los culpables. Algo completamente falso porque aunque estés cerca de tu fecha de parto, el sexo nunca podrá adelantarlo si tienes un embarazo sin riesgos.

Incluso en algunas civilizaciones existe la costumbre de que las parturientas mantengan relaciones sexuales para así favorecer el proceso del parto.

Si hablar de sexo siempre fue tabú, más aun lo ha sido cuando se trataba de relaciones sexuales en el embarazo. Resuelve tus dudas sobre cómo vivir la sexualidad durante la gestación.

El cuerpo de la mujer experimenta una serie de cambios físicos y biológicos durante el embarazo que pueden afectar a su vida sexual. Durante el embarazo muchas mujeres sieten el mismo deseo de mantener relaciones sexuales e incluso puede aumentar la libido. En cambio, otras mujeres pueden sentir todo lo contrario y perder o ver disminuido su deseo sexual. En estas situaciones es fundamental el apoyo de la pareja, encontrar su empatía y compresión. Se trata de una etapa muy especial para la futura madre y necesita sentirse arropada por su compañero o compañera.

Una de las principales causas es el miedo de la pareja a que el feto sufra algún daño. Por ello es tan importante contar con la información necesaria. El bebé se encuentra protegido por los músculos del útero y por el líquido amniótico, por lo que el hecho de que mantengas relaciones sexuales con penetración no le afectará.

También es normal sentir hipersensibilidad en los pechos y en la zona genital, lo que puede hacer que las relaciones sean molestas o incluso dolorosas. La hiperlaxitud del músculo pubo-coccígeo que se produce durante el embarazo también hace que las relaciones sexuales se vean afectadas. Se pueden minimizar o evitar estas molestias con ejercicios para fortalecer el suelo pélvico, como los ejercicios de Kegel. No hay motivos hormonales que hagan disminuir el deseo sexual durante el embarazo.

Como lo hemos comentado ya, la principal duda expresada por los padres es respecto al daño que se puede ocasionar al feto y/o la madre con las relaciones sexuales.

Desde Clínica Imar recomendamos que cualquier duda referente a este tema se hable con un profesional sanitario y que no se tengan miedos infundados.

Por todo ello, de manera general, se puede practicar sexo de manera segura durante el embarazo siempre que este se esté desarrollando de manera normal y sin complicaciones. En cualquier caso, se debe informar al especialista (antes de volver a tener relaciones) si hay dolor o sangrado durante o después de las relaciones sexuales.

¿Cuándo evitar las relaciones sexuales en el embarazo?

Existen ciertas circunstancias en las que sí conviene evitar las relaciones sexuales en el embarazo, como por ejemplo en casos de riesgo de parto prematuro, sangrado vaginal sin justificación, incompetencia cervical, pérdida de líquido amniótico o embarazo múltiple. Cada caso y cada mujer son diferentes, por lo que lo mejor es consultar a tu ginecólogo.

El especialista puede recomendar a la embarazada que no mantenga relaciones sexuales durante el embarazo en las siguientes situaciones:

  • Sangrado vaginal de causa desconocida.
  • Antecedentes de parto prematuro.
  • Riesgo de parto prematuro.
  • Antecedentes de aborto espontáneo.
  • Riesgo (amenaza) de aborto espontáneo.
  • Insuficiencia cervical.
  • Placenta previa.
  • Pérdida de líquido amniótico.
  • Embarazo múltiple.

Además, contraer una enfermedad de transmisión sexual podría ser muy peligroso tanto para la madre como para el feto, por lo que, en caso de duda con la pareja sexual, es necesario utilizar preservativo.

De esta manera, es una buena idea consultar al especialista que esté llevando la gestación si se pueden mantener relaciones sexuales durante el embarazo, especialmente si este es de riesgo. Él es quien mejor conoce la situación particular de la mujer o pareja y podrá dar las recomendaciones precisas.

El profesional puede pedir que se disminuyan las relaciones sexuales en caso de abortos repetidos y prematuros o sangrados vaginales. También en momentos concretos del proceso, específicamente después de pruebas invasivas como la amniocentesis.

¿Qué pasa con el deseo sexual en el embarazo?

Ahora que sabemos que se puede tener relaciones sexuales en el embarazo, es conveniente hablar acerca del deseo sexual, ya que puede variar a lo largo del periodo de gestación debido a los cambios físicos y hormonales que afectan a la futura madre.

El embarazo puede hacer que el deseo sexual de la mujer, e incluso el de su pareja, varíe. Por ello, es esencial que haya una buena comunicación entre ambos. Con frecuencia, el deseo sexual experimenta cambios a lo largo del embarazo. No obstante, cada mujer es diferente y también puede ser perfectamente normal que no se produzcan dichas variaciones.

¿Es normal sentir cambios en la líbido durante el embarazo?

Primer trimestre

Durante los tres primeros meses de embarazo es posible que se tengan menos ganas debido al malestar producido por las náuseas y el cansancio. Esto es debido a que durante ese periodo se producen muchos cambios en la mujer que influencian en su estado emocional y físico: molestias (náuseas, vómito), cansancio, sueño, etc.

En el primer trimestre, la embarazada aún no habrá visto afectada su movilidad y agilidad debido a que el aumento de la barriga por la gestación aún no será muy notorio. De este modo, el primer trimestre puede ser un buen momento para mantener relaciones sexuales de manera cómoda y sin necesidad de una gran adaptación respecto a antes del embarazo.

Sin embargo, las náuseas y los vómitos tan típicos del primer trimestre de gestación, así como la sensibilidad mamaria, pueden hacer que disminuya el deseo sexual en la mujer, ya que se encontrará molesta y puede sentirse con menos energía y más cansada.

Segundo trimestre

Sin embargo, es habitual que, durante el segundo trimestre, muchas madres se pregunten si se puede tener relaciones estando embarazada, ya que el deseo tiende a aumentar gracias a la disminución de las molestias iniciales y el aumento del flujo sanguíneo a la zona pélvica. En cambio, en el segundo trimestre desaparecen estas molestias y la mujer se adapta a los cambios de su cuerpo.

Cuando llega el segundo trimestre de embarazo, es habitual que las náuseas y vómitos desaparezcan y la mujer se sienta mejor. Esto puede hacer que el deseo sexual de la mujer vuelva a resurgir. Además, el mayor flujo sanguíneo a la zona pélvica de la embarazada podría llevar a una mayor intensidad en el orgasmo.

No obstante, debido a los cambios en el cuerpo de la embarazada, la pareja tendrá que buscar una postura que sea cómoda para ambos, en la que no se presione la barriga. Por otro lado, estos cambios corporales en la mujer también pueden llevar a un aumento en el deseo sexual de su pareja, que puede verse atraída por la nueva figura o por el aumento en el volumen del pecho.

Tercer trimestre

A lo largo del tercer trimestre es posible que el deseo sexual vuelva a disminuir debido a las molestias y a la incomodidad por el tamaño de la barriga. Durante el tercer trimestre pueden volver a reducirse las relaciones sexuales debido de nuevo a los cambios físico de la mujer en esta etapa del embarazo. El aumento de peso y de volumen abdominal complica las posturas de la relación sexual y es importante buscar posturas que sean cómodas para ella y que no generen compresión en el abdomen.

En el tercer trimestre, el deseo sexual de la embarazada puede disminuir por las molestias y la incomodidad debido al tamaño que ha alcanzado ya la barriga. Las relaciones sexuales durante la etapa final del embarazo requerirán de innovación e imaginación para probar posiciones que sean cómodas y placenteras para ambos, evitando la presión sobre el vientre de la mujer. Del mismo modo, se deberá evitar que la mujer esté tumbada boca arriba por la presión que ejercería el vientre debido a su gran tamaño sobre otros órganos y vasos sanguíneos.

Por ello, la comunicación sigue siendo clave y permitirá, además, encontrar una alternativa en el caso de no sentirse cómodos con las relaciones sexuales como los besos, abrazos, caricias, masajes... para compartir momentos de intimidad.

Ahora bien, no es malo tener relaciones sexuales embarazada siempre y cuando se haya apetito sexual y se den las condiciones físicas para ello. En cuanto hasta cuándo es seguro mantener relaciones sexuales estando embarazada, la respuesta más acertada es que lo es hasta el momento en el que el ginecólogo indique lo contrario, sobre todo si se está viviendo un embarazo sin complicaciones.

Beneficios del sexo durante el embarazo

El sexo durante el embarazo puede aportar ventajas tanto para la madre como para el bebé. El orgasmo libera oxitocina, que ayuda a disminuir el estrés y endorfinas, que ayudan a la mejoría temporal de las molestias del embarazo Durante el acto sexual, se produce una mayor irrigación y flujo sanguíneo en los músculos de la pelvis, lo que puede hacer que la experiencia sea más placentera.

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