Cuchita Lluch: Biografía, Familia e Impacto en la Gastronomía Valenciana

Cuchita Lluch, una figura prominente en Valencia, ha sido conocida por muchos nombres, desde "Cuchi" hasta "Cuchifiestas". Esta empresaria valenciana, nacida en 1965, ha dejado una huella imborrable en la gastronomía y la sociedad valenciana.

Infancia y Familia

Begoña Lluch creció rodeada de familia. Además de ser la pequeña de cuatro hermanos (Vicente, Luis y Cuchita), tiene 45 primos por parte de padre y 14 por parte de madre. «He sido una niña muy feliz, recuerdo mi infancia en la casa de Náquera jugando con mis primos, subida en los árboles, jugando al fútbol o con teatros de marionetas». Su hermana Cuchita ha sido como una segunda madre pare ella. Bego, como la llaman en familia, también recuerda el ajetreo que había siempre en su casa.

La intensa vida social de sus padres tuvo reflejo en la vida de Begoña y Cuchita. «Hemos sido reinas y falleras de todo. Cuchi fue fallera mayor de Valencia, yo fallera mayor del Mercado a los seis años y de Grabador Esteve a los 21.

Trayectoria Profesional

Desde que dejó la empresa promotora inmobiliaria de la familia, en 2007 y montó la suya, llamada con cierta sorna; La Lista, se dedica a la organización de eventos porque si hay algo que todo el mundo resalta de Cuchita, es ser una excelente relaciones públicas y una mujer imprescindible de cualquier evento que se celebre en la Comunidad Valenciana.

Cuchita, realmente, siempre se ha dedicado más a la parte de relaciones públicas y marketing. Eso le llevó a presidir, desde 2009 hasta 2015, la Academia de Gastronomía de la Comunidad Valenciana, convirtiéndose en una experta gastrónoma.

En el sofá, una activista hiperactiva en deportivas que creyó en el filón estratégico de la cocina de aquí, en la necesidad de provocar un auténtico big bang tras el cual fragmentos volátiles sellaran un frente común. Amiga de personalidades como Juan Echanove, íntima prácticamente de todos los grandes cocineros de España, presidenta de la Academia de Gastronomía valenciana, una espora de la Academia española, cuyo capo, Rafael Ansón, llamó hace 10 años a Rita Barberá y ésta a Carlos Pascual y éste a un grupo de empresarios de buen comer para formar el ente valencià.

En esta ocasión, camino de Castellón, donde comerá en uno de esos restaurantes que ella ayudó a dar a conocer en su época como presidenta de la Academia Valenciana de Gastronomía. Se siente cómoda en su tierra, donde ahora vuelve por la puerta grande como presidenta de la Feria Gastrónoma -«me hace una ilusión tremenda», aunque haya sabido adaptarse a la sombra de un grande como Juan Echanove en Madrid.

Academia de Gastronomía Valenciana

Cuchita Lluch, desde que nació, comenzó a convertirse en una de las hijas de Valencia y los muros de la ciudad se le volvieron transparentes. Fue fallera mayor infantil, fue reina de la poesía, fue madrina de Na Jordana. "Y Miss Armónica de Buñol". Es el rostro de innumerables saraos, cicerone urbana. De editarse el ¡Hola! local ella aparecería en la mitad de las fotos.

Llegas a la presidencia de la Academia, ¿qué descubres entonces?-Pues era consciente, claro, de que no había conjunto ni unidad gastronómica en la Comunidad Valenciana, pero en el momento en el que me voy a Madrid, me reúno y descubro la absoluta ignorancia respecto a la gastronomía valenciana. Digo: 'esto no puede ser'.

Mi objetivo siempre fue darnos a conocer a la sociedad, a la prensa, consolidar unos premios, que tuvieran importancia, posicionar la gastronomía valenciana en la guía Repsol, que vinieran más inspectores a visitarnos... Todo eso implica estar continuamente en Madrid reclamando.

Aquel festín valenciano en Madrid, explica Lluch, lo replicaron ante la prensa en una de las jornadas más especiales de su vida. "Fue un 11 de junio mágico". Quique Dacosta, Ricard Camarena, Kiko Moya, Jorge Bretón y Paco Torreblanca interpretando una misma partitura. "Causó mucho impacto. Se quedaron muy impresionados y todos acabaron diciendo que se estaban dando cuenta que efectivamente Valencia era más que paella. De ahí salieron los tres soles de Ricard Camarena, los tres de Kike Moya y el premio nacional a mejor sumiller a José Antonio Navarrete. Y cuando volví a la siguiente reunión en Madrid, me recibieron con aplausos".

En la Real Academia de Gastronomía les dicen que el ejemplo a seguir es el de la academia valenciana. Son mucho más conscientes fuera de lo que estoy haciendo que aquí. Y eso sí me molesta.

En el momento más dulce. La profesionalización, las ganas de hacer bien las cosas y de reclamar, de tener esa necesidad de gritar. Además, gracias a Dios, el antiguo empresario que iba a hacer la guerra por su cuenta casi ya no existe.

Tenemos que conseguir que las instituciones se impliquen más, que lideren de verdad, que se lleven a pasear a los cocineros, que les pongan lo que hay que poner. Creo que Quique Dacosta tendría que ser el embajador de la Comunidad Valenciana.

Son sabores muy potentes, nada disfrazados. Es una cocina poco delicada, es visceral. Sientes el producto cuando te pasa por aquí (se señala la garganta).

Yo me empeñé en solidificar lo que era incontestable. Ya irá llegando todo poco a poco".

Relación con Juan Echanove

El madrileño Juan Echanove nació el 1 de abril de 1961. Llega a este cumpleaños con una biografía artística repleta de éxitos. El actor Juan Echanove contrajo ayer matrimonio con Cuchita Lluch, presidenta de la Academia Valenciana de Gastronomía. La boda, que se celebró en Rocafort, al norte de Valencia, culmina una relación que se inició tres años atrás cuando la pareja se conoció en un restaurante chino de Madrid.

En los pasillos de esa feria gastronómica saludaron a muchos visitantes y, entre ellos, a Cuchita, entonces presidenta de la Gastronomía Valenciana. Intercambiaron, amén de saludos, números de teléfono. Juan y Cuchita simpatizaron, quedaron en verse lo antes posible. Y tras un corto noviazgo ya queda dicho que se desposaron en 2015.

Encantado de haberse unido a Cuchita, Juan Echanove la define así: "Me contagia su alegría de vivir". Ella está muy atada a su tierra, tenía una casa en Ibiza, pero la vendió para instalarse en otra de Jávea, donde Juan está feliz cuando allí veranean. Valenciana hasta la médula, Cuchita es en la actualidad Presidenta Ejecutiva de la Feria Mediterránea, y miembro de la Real Academia de Gastronomía.

Cuchita es una mujer que ríe alto y fuerte, muy segura de sí misma, porque sabe lo que quiere y huye del qué dirán.

Cuando conocí a Juan supe que estaba hecho para mí. Juan no es un nombre de alfombra roja ni de estrenos, sino alguien normal. La gente se piensa que yo estoy todo el día de fiesta en fiesta. Cuando no está rodando, va al mercado a comprar, cocina, nos ponemos con la mantita en el sofá, vemos una peli, nos quedamos dormidos, nos vamos a la cama… como hace todo el mundo.

Parece una persona muy divertida. Me divierto muchísimo, pero es que creo firmemente que estamos hechos el uno para el otro, es el hombre perfecto para mí, y espero serlo yo también para él. Generoso, muy culto, tiene una cabeza con una memoria alucinante.

Es verdad que en Valencia yo era cabeza de león y en Madrid cola de ratón, pero quien más orgullo tiene de Cuchi es Juan, el que más valor me da a mí es él. Y el que me dice: «poco tienes para lo que vales». Nos respetamos mucho, y ese respeto ha sido el quid de la cuestión en nuestra vida de pareja. En realidad, debería ser el principal valor en cualquier relación, porque todos tenemos necesidades diferentes.

Estamos juntos para cuidarnos y para querernos en la vejez. Es la verdad, lo tengo clarísimo. No nos necesitamos económicamente, y somos felices por la vida que tenemos en estos momentos, independientemente de lo que nos ocurra.

Cuando nos conocimos, en aquel momento nos unió la muerte, en mi caso la de mi padre, en su caso la de su hermano en un accidente de tráfico. Decidimos los dos vivir la vida como queríamos porque es muy fácil perderla. Me preguntó: «¿Cuándo te vienes a vivir a Madrid?». Le contesté: «cuando me quepa la ropa en el armario». ¿Sabe cuál fue su respuesta? «Vende esta casa y compra otra» (ríe).

Juan ha validado todas nuestras recetas healthy", dice Cuchita. "Me ha pedido que le envíe en galones la leche azul", añade Begoña. En el momento de esta entrevista el actor está en casa estudiando una zarzuela que está preparando. En persona se le ve estupendo. "A Juan le enviamos los menús a menudo. Él se cuida. Dice que cuando come nuestros platos el trabajo de una semana lo hace en dos horas. Su plato favorito son el shot energético para el desayuno y el arroz negro, un arroz con algas maravilloso".

Begoístas: Nutrición y Salud

Cuchita acaba de presentar en Madrid junto a su hermana Begoña el proyecto Begoístas, una nueva propuesta de nutrición basada en el placer para cuidarse con platos de chef supervisados por nutricionistas. En otras palabras, "una plataforma con planes guiados de alimentación a domicilio" que facilita la vida a todo aquel que quiere cuidarse y no tiene tiempo para ello.

En 2004, el cáncer sacudió la tranquilidad de la familia Lluch. El padre de Cuchita y Begoña había enfermado. “Me pegué a los nutricionistas y les preguntaba qué debíamos darle de comer, entendiendo que lo que comes te puede ayudar a sanar.

Ella, que había estudiado los principios de la cocina francesa, empezó a interesarse por la comida macrobiótica y empezó a trabajar en Palm Beach en una residencia para millonarios donde aprendió alimentación antiaging. "Mi labor allí era hacer deseable la comida sana".

Begoístas propicia la desinflamación del cuerpo, no tanto el adelgazamiento, uno de los principios para no enfermar.

Planes Nutricionales

Desde septiembre de 2022, las hermanas Lluch han lanzado al mercado cinco planes nutricionales con distinta duración y diferentes precios. Y, según Cuchita Lluch, los que más acogida han tenido entre las celebridades “son los de cinco, nueve y 21 días”. El más básico de ellos es Probar, de sólo un día, e incluye por 69 euros “desayuno, comida, cena, una infusión y un snack”.

Avanzar dura nueve días, vale 539 euros, consta de 40 platos y con él ya se empiezan a notar no sólo las mejoras externas, sino “también en la piel”. El de 21 días es el plan de Resetear, el que reseteó la salud de Begoña Lluch.

Begoístas se puede considerar como la síntesis de las carreras de Cuchita y Begoña Lluch, dos hermanas que siempre han estado implicadas de una u otra manera en el mundo de la gastronomía.

Aparte de los envíos de comida, hay seguimiento a través de una healthy coach que te asesora, y a tu disposición una web donde tienes acceso a sus productos y más de 150 recetas. La idea es recuperar la energía y contribuir a la desinflamación del cuerpo, sentirse mejor. Una guía detox que pretende implantar nuevos y buenos hábitos de vida alimentaria. "Cada receta tiene un sentido, te nutre, te limpia, deshincha, desintoxica hace algo en tu cuerpo. Esto no tiene por qué adelgazar, pero sin duda contribuye a ello. Es una inversión en salud y placer".

La sopa de amaranto y tamarindo y los tacos son los favoritos de las hermanas. "Son como un viaje por el mundo. Un disfrute, por eso hemos acuñado el término de placer based.

Tabla de Planes Nutricionales Begoístas

PlanDuraciónPrecioDescripción
Probar1 día69€Incluye desayuno, comida, cena, infusión y snack.
Avanzar9 días539€Consta de 40 platos, mejora la piel.
Resetear21 díasN/APlan para resetear la salud.

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