Mike Tyson, conocido como ‘Iron Mike‘, es uno de los boxeadores más icónicos de todos los tiempos. Nació el 30 de junio de 1966 en un entorno de pobreza en Brooklyn, Nueva York. Fue en aquel entorno donde comenzó a entrenar boxeo y donde su entrenador, Cus D'Amato, se convirtió en una figura paterna para él. A los 20 años, Mike Tyson ganó su primer título de peso pesado al vencer a Trevor Berbick en 1986, convirtiéndose en el campeón de peso completo más joven de la historia.
Su ascenso continuó con victorias épicas que lo llevaron a ostentar simultáneamente los títulos de la AMB, el CMB y la FIB, consolidando su lugar como una leyenda. Durante su carrera, Tyson ganó aproximadamente 400 millones de dólares en el ring. Sin embargo, su vida estuvo marcada por altibajos financieros, incluyendo una bancarrota en 2003. A pesar de esto, Tyson ha logrado recuperarse financieramente en los últimos años.
Matrimonios y Descendencia
La vida personal de Mike Tyson ha sido tan tumultuosa como su carrera en el boxeo. Tyson se ha casado en tres ocasiones y en total ha tenido ocho hijos fruto de sus matrimonios u otras relaciones. Un año antes de meterse en la cama en un hotel con la modelo que le acusó de violación, Tyson fue padre de su primera hija a la que llamaron Mikey Lorna fruto de una relación con Kimberly Scarborough. Era el año 1990 y tenía 24 años.
En 1988, se casó con la actriz Robin Givens pero se divorciaron un año después. Incluso se cuenta, que cuando se estaban separando, el boxeador la sorprendió en la cama con un jovencísimo Brad Pitt. El actor reveló tiempo después que en ese encuentro llegó a temer por su vida. Su segunda hija nació en 1996, en 1997 se casó con la madre, Monica Turner, y enseguida llegó al mundo su tercer hijo Amir. Tras cinco años de matrimonio la pareja se separó tras múltiples infidelidades, lo que a Tyson le costó millones de dólares a la firma del divorcio.
Con Lakiha Spicer empezó a salir en 2003 y se casó con ella en una capilla de Las Vegas en 2009. Un año antes habían tenido una niña, Milan, y después del enlace en 2011 nació Morocco que sería su octavo hijo. La boda fue una decisión repentina dos semanas después de sufrir uno de los sucesos que más ha marcado al boxeador a lo largo de su vida. Otra de sus hijas llamada Exodus, nacida en 2005 después de mantener una relación con Sol Xochilt, una stripper y bailarina de Phoenix, murió con solo cuatro años en un trágico accidente doméstico, había quedado atrapada en una cuerda y en el hospital no pudieron hacer nada por la pequeña. A los 14 días de esa muerte tan horrible, Tyson contrajo matrimonio con Lakiha en la intimidad, sin una celebración de por medio, porque tan solo pretendían dejar constancia del enlace.
Se desconoce si su mujer Lakiha Spicer se ha mudado con él hasta que tenga lugar la pelea o se ha quedado en casa con los hijos que ambos tienen en común. Tal como ha declarado el boxeador en más de una ocasión, Lakiha le ha dado la estabilidad que él necesitaba.
Fortuna y Gastos Excesivos
Sumando patrocinios y otros ingresos, algunas informaciones calculan que Tyson ganó hasta 700 millones de dólares. Entre sus gastos más absurdos se encuentran unos 4,5 millones de dólares en automóviles y motocicletas, 400.000 dólares en tigres de Bengala y 230.000 dólares en teléfonos y buscapersonas. La vida de Tyson se volvió aún más compleja cuando fue sentenciado a prisión en 1992. A su salida en 1995, siguió peleando y generando ingresos, pero el ritmo de sus gastos fue insostenible.
Sí, recién retirado, con 38 años, Tyson podía presumir de haber dilapidado toda su fortuna y, no sólo eso, de deber 27 millones, 17 de ellos a Hacienda. Actualmente, el patrimonio neto de Mike Tyson se estima en unos 10 millones de dólares.
Mike Tyson ha diversificado sus ingresos a través de varios negocios. Uno de los más notables es su empresa de cannabis, Tyson Ranch, que ha sido un éxito en la industria del cannabis en Estados Unidos. Además, Tyson ha participado en películas, programas de televisión y ha lanzado su propio podcast, “Hotboxin’ with Mike Tyson”, que ha ganado popularidad y le ha generado ingresos adicionales.
Tyson revela cuánto dinero se gastó en mujeres y por qué sus hijos no tendrán apenas herencia. "Mi último millón de dólares lo gasté en mi rehabilitación porque de los 500 millones que aproximadamente hice como boxeador, no me quedó nada. Todo se fue en mujeres y me duró entre 15 y 16 años, parecía muchísimo dinero pero se acabó", confesó Tyson en el podcast The Pivot. Después de esta revelación, Tyson se permitió el lujo de decir que no dejarle nada de herencia por sus despilfarros a sus hijos es una lección que les vendrá bien: "Lo que les dejo es la enseñanza de trabajar duro y rezar mucho.
Regreso al Ring y Legado
Retirado del boxeo desde el 11 de junio de 2005, cuando perdió ante Kevin McBride, Tyson intentó rehacer su vida. Gracias a su incursión en el negocio del cannabis con su marca Tyson Ranch y a sus apariciones en películas como The Hangover ('Resacón en Las Vegas'), logró recuperar una parte de su fortuna, aunque muy lejana a los 300 millones que una vez tuvo.
El enfrentamiento entre Tyson y Paul representa una fusión de generaciones en el boxeo. Mientras Tyson, a sus 58 años, se enfrenta a la juventud de Paul, de 27, el evento ha sido descrito como "el mayor espectáculo circense del boxeo". Aunque Tyson ha manifestado que no planea dejar una herencia a sus hijos para que aprendan a enfrentar la adversidad, su regreso al cuadrilátero es, sin duda, una forma de demostrar que sigue siendo una figura relevante. La pelea con Jake Paul marcará un nuevo capítulo en la carrera de Tyson, un evento que atrae la atención tanto de los seguidores clásicos del boxeo como de una nueva generación de aficionados.
La vida de Mike Tyson no ha sido un camino de rosas a pesar de haber sido campeón mundial de boxeo de pesos pesados desde 1987 a 1990. A sus 57 años, se está entrenando a fondo para enfrentarse en el ring contra Jake Paul en julio próximo, aunque hay dudas sobre si el combate podrá ser calificado como 'profesional'.
Este próximo combate tal vez no se celebre tal como está publicitado. Para que el torneo sea calificado como “profesional”, Mike Tyson debe pasar un examen médico que incluye un electroencefalograma y un electrocardiograma, como impone la normativa en caso de que los luchadores tengan más de 36 años. Algunos expertos ya han dado su opinión y vaticinan que, con el historial de su carrera tras 56 peleas y dos derrotas por nocaut, un nuevo combate podría poner en riesgo su salud ya que podría sufrir una conmoción cerebral.
En caso de que el evento no sea catalogado como una pelea profesional, los contrincantes deberán usar guantes de boxeo de 16 onzas en vez de los tradicionales de 10 onzas, las rondas serán de dos minutos en lugar de durar tres y no se convocará a jueces oficiales que marquen el desarrollo del combate.
Encontró una escapatoria en el boxeo, cuando el entrenador Cus d’Amato vio en él un campeón potencial y se lo llevó a las montañas Catskill para ponerlo en forma y enseñarle estrategia, convirtiéndose en la figura paterna que tanto ansiaba. Fue una sensación instantánea a finales de los ochenta. Ganó sus 19 primeros combates por KO., unificó los tronos de la Asociación y el Consejo Mundial de Boxeo, y a los veinte años era el campeón más precoz de la historia.
Luego vinieron la violación, las derrotas (fue descalificado por morderle una oreja a Evander Holyfield y escupir un trozo del cartílago al ring), el descuido físico, el alcohol, la cocaína, la trágica muerte de su hija de cuatro años, la depresión y los problemas de salud (úlceras en el estómago, ciática...). Se enfrentó a sus demonios, y los demonios le ganaron. Se convirtió en una versión de pesadilla del sueño americano.
Iron Man (otro de sus apodos) ganó 250 millones de dólares, los perdió todos o casi todos, se compró una casa de 19 habitaciones en Connecticut para “tener una mujer en cada una”, se ha casado tres veces, tiene ocho hijos, es abuelo y dueño de unas granjas legales de marihuana que le dan mucho dinero, que no le falta. A pesar de ello ha vuelto a saltar al ruedo, para hacer el ridículo. O para rememorar viejos tiempos, que se hable otra vez de él, recordar aquella juventud dorada.
