Cuando acabas de tener un bebé puede que tengas muchas dudas, sobre todo si eres madre primeriza. Una de las afecciones más común en los bebés es la dermatitis seborreica en bebés, también conocida como costra láctea. A continuación, se presenta una guía completa y actualizada sobre qué es, por qué aparece y cómo se puede tratar.
¿Qué es la Costra Láctea?
La costra láctea, conocida en términos médicos como dermatitis seborreica infantil, es una afección cutánea benigna y no contagiosa que afecta principalmente a recién nacidos y lactantes menores de seis meses. La costra láctea consiste en la aparición de costras gruesas, blanquecinas o amarillentas, que afectan típicamente a la cabeza (cuero cabelludo), la cara, las orejas o las ingles.
La costra láctea es una enfermedad benigna de los recién nacidos, consistente en la presencia de zonas escamosas en la piel, localizadas preferentemente en el cuero cabelludo y en la cara. Su aspecto puede recordar a la caspa, aunque es más denso y oleoso. La dermatitis seborreica, coloquialmente conocida como costra láctea, es una de las enfermedades de piel más frecuentes en los primeros meses de vida.
Es una afectación benigna que se produce en recién nacidos, si bien puede estar presente en mayor o menor medida hasta los 3 años de edad. En general suele desaparecer meses después de su aparición, habitualmente dentro del primer año de vida. No es contagiosa, ni es debida a falta de higiene. El pronóstico de la costra láctea es bueno.
La costra láctea, también conocida como dermatitis seborreica, consiste en la inflamación dérmica como consecuencia del exceso de grasa. Esta dermatitis no es contagiosa, no es una alergia y sobre todo, el bebé no siente ningún dolor a menos que tenga una cantidad considerable, en ese caso podrá sentir un ligero picazón.
Los lugares más frecuentes en los que suele aparecer la costra láctea son el cuero cabelludo, los párpados, los oídos, la nariz o las ingles. Esta afección de la piel se puede dar hasta los tres años de vida del bebé, pero no es lo habitual. En la mayoría de los bebés, la costra láctea suele desaparecer por sí sola en el transcurso del primer año de vida.
Causas de la Costra Láctea
Las causas de la costra láctea no se conocen bien. Aunque la causa precisa de la costra láctea sigue sin estar completamente clara, se han identificado varios factores que podrían contribuir a su aparición.
No hay una causa definida o exacta que provoque la aparición de este sarpullido, lo más probable es que se deba a una combinación de factores. Algunos autores apuntan a que podría ser hereditaria, otros hablan del cambio en la alimentación del bebé al nacer. No obstante, no se ha determinado su origen de manera concreta, pero en lo que sí coinciden muchos especialistas, es que no tiene que ver con la leche materna ni la artificial.
Por lo general, la aparición de la costra láctea en el bebé se asocia al exceso de estimulación de las glándulas sebáceas, lo que provoca una mayor producción de grasa que entra en contacto con los microorganismos de la piel. Otro posible motivo por el que surge la costra láctea es un desajuste en los niveles hormonales de la madre y su posterior transferencia a través de la placenta. Además, la costra láctea también puede relacionarse con las temperaturas extremas.
La zona en la que más suele afectar la dermatitis seborreica en bebés es en la cabeza, pudiendo afectar tanto al cuero cabelludo como extenderse al rostro, principalmente a la zona central de la cara. Por otro lado, hay que tener en cuenta que en algunas ocasiones este tipo de infecciones pueden producirse por un tipo de hongos. Cuando esto sucede, el área o zona de la piel afectada enrojecerá de forma extrema y será muy molesto para el bebé.
Síntomas de la Costra Láctea
En relación a los síntomas más característicos de la dermatitis seborreica en bebés, podemos encontrar el enrojecimiento de la piel, así como una leve inflamación. Algunos de los síntomas que puede experimentar el bebé que padece costra láctea son los siguientes:
- Enrojecimiento moderado.
- Picazón.
- Caída del cabello.
También es muy común unas escamas gruesas con una costra de un color amarillento o blanquecino. Aparte de estos síntomas, se observarán escamas de color amarillento en el bebé. A veces la piel del bebé se agrieta y puede supurar. En estas situaciones, las lesiones se podrían infectar si no se cuidan correctamente.
Incluso, en los casos más graves, las escamas producidas por la costra láctea pueden llegar a extenderse a otras zonas corporales, como puede ser el cuello u zonas con pliegues corporales, como son las axilas, las ingles o el ombligo.
Tratamiento para la Costra Láctea
El tratamiento para eliminar la costra láctea es bastante sencillo y se basa en lavar la cabeza del bebé con suavidad mediante un masaje. Para tratar la costra láctea se recomienda lavar el pelo al niño a diario, utilizando un champú suave y masajeando el cuero cabelludo. Lavarse el cabello del bebé con un champú para bebes suave y que no irrite los ojos. Un buen modelo es el gel champú sin jabón para bebés 500ml, el cual cuenta con una fórmula con el 88% de ingredientes naturales.
Después de cada lavado se debe cepillar el cabello del pequeño con un cepillo suave y limpio para no arañar su cuero cabelludo. Después de cada baño y una vez que el cabello esté bien enjuagado, hay que cepillarlo suavemente con un cepillo adaptado a los lactantes, para no irritar el cuero cabelludo. La acción mecánica del cepillado ayudará a eliminar la costra láctea, más fácil de desprender tras la acción de los cuidados. Todo esto se debe repetir con bastante frecuencia para que sea efectivo.
Si las escamas no desaparecen, puede aplicarse vaselina líquida sobre el pelo, colocarse una toalla sobre la cabeza y, transcurrida una hora, proceder al lavado de la cabeza con champú. También puede aplicarse aceite mineral y frotar levemente el pelo. Si la costra tiene bastante intensidad se puede aplicar antes de cada lavado aceite de almendras o de oliva, por ejemplo, así como algún tipo de vaselina con el objetivo de reblandecerla.
En el caso de que las escamas no desaparezcan tras el lavado y el cepillado del cabello del bebé, se puede optar por el uso de algún aceite mineral o vaselina en el cuero cabelludo. Para llevar a cabo este proceso, tan solo deberás empapar el cuero cabelludo con el aceite o la vaselina y esperar durante unos minutos.
Si este tipo de tratamientos no funciona, es mejor optar por las recomendaciones médicas. Pues en el caso que la costra láctea no responda bien a los champús, los médicos suelen recetas champús o cremas que contienen esteroides o antifúngicos. Si la costra láctea es severa, tal vez el especialista médico recete la administración de un tratamiento a base de corticoides. Pero este tipo de tratamientos siempre deben ser utilizados con recetas médica.
En casos más persistentes, algunos pediatras pueden recomendar el uso de champús medicados que contengan ingredientes suaves como ketoconazol o piritionato de zinc, siempre bajo prescripción médica. También se pueden utilizar lociones emolientes formuladas especialmente para pieles sensibles, que hidratan la zona afectada y facilitan el desprendimiento natural de las escamas.
Si los tratamientos no funcionan al cabo de unas semanas, la costra láctea se extiende o se produce una fuerte inflamación en el cuero cabelludo (enrojecimiento), es necesario consultar al médico de cabecera. En cualquier caso y tras el tratamiento, se observará que la costra láctea irá desapareciendo poco a poco y la piel del bebé volverá a la normalidad.
Remedios Caseros para la Costra Láctea
Como hemos comentado anteriormente, la costra láctea suele desaparecer por sí misma en la mayoría de ocasiones. Pese a ello, existen algunos consejos para ayudar y acompañar a los tratamientos, promoviendo su desaparición más rápido. A continuación, se enumeran algunas de las recomendaciones contra la costra láctea:
- Evitar el estrés.
- Evitar los climas extremos.
- No usar champús agresivos en el bebé.
- Evitar en la medida de lo posible el uso de lociones con mucho alcohol.
- Evitar la falta de sueño o de higiene.
Durante el tratamiento, es fundamental mantener una rutina de cuidado constante, evitando productos perfumados o con alcohol, que podrían irritar la piel. Realmente la dermatitis seborreica no necesita un tratamiento concreto, puesto que suele desaparecer con el paso de las semanas o los meses. Tan solo será necesario seguir ciertas recomendaciones para reducir la producción de escamas, así como su eliminación del cuero cabelludo.
Esta alteración de la piel carece de gravedad y se suele relacionar con la dermatitis atópica, aunque no son lo mismo. En el caso de la dermatitis atópica, las escamas suelen ser más finas y más secas.
Cuándo Consultar al Médico
Aunque la costra láctea suele resolverse de forma espontánea y no representa un riesgo grave para la salud del bebé, hay ciertas situaciones en las que es aconsejable buscar atención médica especializada. Uno de los motivos más importantes es la aparición de síntomas atípicos que podrían indicar la presencia de una infección secundaria, como inflamación intensa, formación de pústulas, sangrado o fiebre.
Asimismo, si la costra láctea aparece de forma muy extensa o afecta regiones como los párpados, axilas o zona del pañal, puede ser necesaria una evaluación más completa para descartar otras formas de dermatitis. La aparición de la costra láctea en el bebé no es un tema preocupante, ni reviste ningún tipo de gravedad para el niño. De todas formas, es aconsejable que ante su aparición se consulte con el especialista.
Conocer qué es la costra láctea y cómo manejarla adecuadamente ayuda a los padres a afrontar con tranquilidad esta fase del desarrollo dermatológico infantil. Aunque su presencia puede causar inquietud, se trata de un trastorno leve y autolimitado que raramente requiere intervención médica.
Preguntas Frecuentes sobre la Costra Láctea
A continuación, respondemos algunas de las preguntas más comunes sobre la costra láctea:
¿Es lo mismo la costra láctea y la dermatitis seborreica?
Sí. Costra láctea es el término coloquial que hace referencia a la dermatitis seborreica. La manifestación principal de esta dermatitis es la aparición de escamas de color amarillento o blanquecinas y aspecto graso, especialmente en el cuero cabelludo. Sin embargo, la costra láctea también puede surgir en otras zonas como los párpados, las cejas, la frente, etc.
¿A qué edad suele aparecer la costra láctea?
Lo más habitual es que los bebés desarrollen la costra láctea unas dos o tres semanas después del nacimiento. Sin embargo, esta afección de la piel suele desaparecer cuando el bebé tiene un año de vida aproximadamente, aunque es posible que vuelva a surgir en la pubertad.
¿Es bueno el aceite de oliva o de almendras para la costra láctea?
La respuesta es que sí. Los aceites tienen un efecto beneficioso para la dermatitis seborreica, ya que ablandan las escamas que aparecen y son más fáciles de eliminar. Sin embargo, es importante seguir las indicaciones del médico puesto que tampoco sería conveniente dejar mucho tiempo el aceite puesto sobre la piel del bebé.
