Maribel Verdú, una de las actrices más reconocidas de España, ha construido una carrera exitosa a lo largo de casi 30 años. Desde sus inicios en la televisión hasta sus aclamados papeles en cine y teatro, Verdú ha demostrado su talento y versatilidad en cada proyecto.
A lo largo de su trayectoria, Maribel Verdú ha apostado por la discreción en cuanto a su vida personal, aunque nunca ha ocultado sus relaciones. Desde hace más de 25 años, mantiene una relación con Pedro Larrañaga, con quien comparte una vida llena de amor y complicidad.
Maribel Verdú y Pedro Larrañaga
Una historia de amor que cambió su perspectiva
La pareja se conoció gracias a Luis Merlo, hermano de Pedro y amigo de Maribel. "Estaba haciendo Canguros con él y, leyendo un guion que había escrito Pedro en donde había muchos personajes, me enamoré de la pelirroja. Le dije que quería hacerlo. Me contrataron, lo hice y ahí me enamoré”, explicó la actriz en el programa de Jesús Calleja.
Su relación con Pedro cambió su forma de ver el mundo, “Cuando lo conocí, hacía cinco películas al año, porque lo que quería era salir de mi casa. Pero desde que estamos juntos, lo que me gusta es disfrutar de la vida con él. Escojo cosas en las que creo de verdad”, reveló la actriz sobre cómo su vida cambió.
De hecho, ella tenía claro que nunca se casaría y en 1999 le daba el ‘sí, quiero’ a quien todavía es su marido.
Parece que además que el gran amor que los une, el matrimonio de Maribel y Pedro funciona por una promesa que se hicieron al casarse: juraron no pasar más de dos semanas separados. De él ha dicho la actriz que es “la persona que hace que la vida sea mejor, más fácil, más divertida y más de verdad. Es mi marido, mi cómplice, mi mejor amigo, mi amante” y, por supuesto, “el amor de mi vida”.
Maribel Verdú y Pedro Larrañaga han querido celebrar este fin de semana su aniversario de casados junto a algunos buenos amigos. Gracias “mi gente”. Nos habéis hecho pasar un finde de ensueño. Gracias por venir a los que pudisteis y a los que nos celebrásteis en la distancia. No se cumplen 25 años a la vez con dos de tus parejas de amigos íntimos.
Tras una conversación con su ahora marido fue fichada para dar vida a ese personaje y poco a poco entre ellos surgió el amor. Se casaron un año después de iniciar su amor en una ceremonia civil con 125 invitados celebrada en el chalet El Corrijal de La Moraleja.
“Es la persona que hace que la vida sea mejor, más fácil, más divertida y más de verdad”, ha dicho sobre su marido.
La maternidad: una decisión personal
Esta relación le ha hecho replantearse muchas cosas, pero no sus planes de ser madre, que nunca existieron. Este era uno de los motivos por los que sus relaciones anteriores no tenían futuro, “Sabía que tenían fecha de caducidad, porque ellos querían tener hijos y yo no”. No sucedió así como Pedro, quien ya tenía un hijo de una relación anterior.
La actriz, con dos Goya a sus espaldas -'Blancanieves' y 'Siete mesas de billar francés'- no tiene descendencia. Ni falta que le hace.
Se queja Maribel Verdú de que ha respondido más veces a la pregunta "¿para cuándo los hijos?" que a un "¿qué tal todo?, ¿Cómo estás?".
Como no tengo hijos, no tengo que despertarme en mitad de la noche o para llevarlos al colegio. Tengo todo el tiempo del mundo para mí. Para leer [devora libros] y para dormir.
Su hijo fue padre en 2011, convirtiendo en abuelastra a la actriz a los 40 años. La actriz siempre ha tenido una estupenda relación con el hijo de su pareja, que también se llama Pedro, por lo que la llegada al mundo de este nieto fue un regalo para toda la familia.
Pedro Larrañaga se ha convertido en abuelo por primera vez. El hijo mayor del productor, de 28 años, acaba de ser padre de un niño y ha transformado, por extensión, a Verdú, a sus 40 años, en ‘abuelastra’. Un nacimiento que hace a Carlos Larrañaga y María Luisa Merlo bisabuelos.
En más de una ocasión, la actriz ha comentado que no ha sentido la llamada de la maternidad. A su marido la paternidad le llegó antes de cumplir los 20 años y ahora es su hijo mayor quien les ha hecho abuelos por primera vez.
Bel, como la llaman sus seres queridos, nunca ha querido llevar una vida convencional y lo ha logrado, rodeándose de todos lo que le hacen feliz y le acompañan en sus aventuras.
Maribel Verdú
“Desde que era muy pequeña he tenido claro que no quería llevar una vida convencional. Que no quería casarme, ni tener hijos, ni ir el fin de semana a los centros comerciales", confesaba Maribel Verdú en una entrevista, algo que cambió cuando conoció al productor teatral.
Una carrera llena de éxitos
Maribel Verdú es una bella actriz que ha participado en más de 50 películas desde 1984. Algunos de sus mejores trabajos son Y tu Mama También, El laberinto del fauno y Teatro. Nacida en 1970, comenzó su carrera actoral con tan sólo 13 años, y no ha dado muestras de detenerse desde entonces. Su talento ha sido reconocido internacionalmente, y ha sido invitada a formar parte de la Academia de las Ciencias Cinematográficas , un grupo de más de 6000 profesionales que usan sus conocimientos y talento para juzgar quién competirá por España en los Oscars, así como a ayudar en distintos proyectos durante el año.
Comenzó como modelo en anuncios y conocidos catálogos de moda antes de meterse en la actuación a los 13 años. Fue entonces cuando apareció en el programa de televisión El crimen del capitán Sánchez. Con el éxito de este papel, Verdú dejó los estudios a los 15 años para hacerse una carrera como actriz. Su primer papel destacado fue en la película 27 horas, dirigida por Montxo Armendáriz.
De acuerdo con la propia Verdú, su papel en Amantes marcó un punto de inflexión en su carrera, el punto de madurez en cuanto a la actuación se refiere. Desde ese momento, ha trabajado con alguno de los mejores directores españoles incluyendo a Fernando Trueba, Carlos Saura y José Luis Garci, entre otros.
También comenzó a acaparar fama internacional a raíz de su papel en Y tu mamá también, dirigida por Alfonso Cuarón, a la que seguiría El laberinto del fauno, dirigida por Guillermo del Toro. Gracias a esta película en particular, Maribel Verdú fue invitada a formar parte de la Academia de Hollywood.
Aparte de su carrera en cine y televisión, Verdú también ha trabajado en el teatro. Su debut fue en el año 1986 cuando interpretó a Julieta en la obra Romeo y Julieta. Desde entonces ha simultaneado su tiempo entre el teatro y la gran pantalla. Su última interpretación fue en octubre de 2008, cuando apareció en Un dios salvaje de Yasmina Reza junto a Aitana Sánchez-Gijón, Pere Ponce y Antonio Molero; esta obra ha sido un éxito tanto de crítica como de público.
En términos de reconocimiento como actriz, Verdú ha recibido un buen número de premios hasta el momento. Ha sido nominada a los premios Goya en siete ocasiones, y ganó uno finalmente en 2007 por su papel en Siete mesas de billar francés. Además del Goya, ha ganado dos premios Ondas y dos premios Fotogramas de Plata a la Mejor Actriz por la serie Canguros. Verdú también ha sido nombrada Mejor Actriz por el Círculo de Guionistas españoles en 1998 por La buena estrella, y en 2008 por Siete mesas de billar francés. Más aún, es la única actriz española (hasta ahora) en haber ganado el Premio Ariel a la Mejor Actriz en México por su papel en El laberinto del fauno.
Las mejores películas de Maribel Verdú
Algunas de sus películas memorables:
- El laberinto del fauno
- Siete mesas de billar francés
- Y Tu Mamá También
Además de su talento actoral, Maribel Verdú también destaca por su compromiso social. En 2017, recibió el premio 'Belleza Comprometida' de L'Oréal Professionel, que destinó a la Fundación Lucha contra el sida. La actriz ha mostrado su preocupación por esta enfermedad y ha destacado la importancia de la investigación y la concienciación.
En pleno siglo XXI, la lucha por la igualdad sigue siendo necesaria. También los hombres feministas, que los hay.
Estamos sometidas a una presión tremenda. En España no tanto, pero en Estados Unidos es brutal. Ves a chicas de 20 años ya retocadas. No es mi caso. Soy coqueta. Yo quiero lucir bien porque me gusta gustarme y gustar. Disfruto maquillándome, vistiéndome, peinándome, oliendo bien. Sobre todo para mí, pero también para mi chico, para los demás. Mi deseo es estar estupenda a mis 20, a mis 30, a mis 40 y a mis 50.
