Es normal que cuando nace tu bebé te surjan muchas dudas acerca de su cuidado y alimentación. Dar el biberón a tu bebé es una opción de lactancia materna igual de válida que dar el pecho. De hecho, el proceso de dar el biberón puede resultar una experiencia muy enriquecedora para ambos progenitores, ya que es un momento muy íntimo en el que se fortalece el vínculo con tu hijo a través del contacto y con el que puedes aprovechar para sentirte más cerca de él.
Si eres una persona precavida y te gusta anticiparte a tantos problemas e imprevistos como puedas, sin duda querrás tener suficientes biberones en casa. La respuesta a la pregunta ¿cuántos biberones comprar? dependerá de muchos factores.
¿Cuántos Biberones Comprar?
Siempre será útil disponer de media docena de biberones. Si planeas alimentar a tu bebé mediante lactancia materna exclusiva, puede que tu primer instinto sea pensar que no necesitas ninguno. Sin embargo, te recomendamos que tengas al menos dos biberones siempre a mano, porque nunca se sabe cuándo puedes necesitarlo. O, si resulta que tu bebé no tiene un buen agarre al pecho o que a ti te resulta demasiado doloroso, recurrir a un biberón será una solución estupenda.
En cambio, si vas a optar por la lactancia artificial o combinada, como recomendación general se dice que hay que comprar seis biberones aproximadamente. Las cantidades de biberón para un bebé van cambiando conforme crece, pero las 6 o 7 tomas diarias se mantienen hasta aproximadamente los tres meses, cuando empiezan a reducirse.
Recuerda que los biberones hay que cambiarlos cada dos meses aproximadamente y las tetinas cada 25 días. Puede que no necesites utilizar muchos biberones durante los primeros meses, pero tendrás que cambiarlos igualmente así que, si lo tienes desde el principio, no tendrás que alargar la vida de los biberones más de lo recomendado.
Si no sabes qué regalar a un recién nacido, seguramente ya habrás deducido que los biberones son una buena idea porque nunca viene mal tener alguno más.
Biberones para recién nacidos. Los biberones y las tetinas se utilizan varias veces al día y durante mucho tiempo, lo cual dice mucho de su importancia. Para entender mejor el alcance de la tarea, date una vuelta por la sección dedicada a biberones para recién nacidos de una farmacia o gran superficie: la oferta es muy variada. De cristal o de plástico, normal o anatómico, de qué capacidad (de 50 a 340 ml), con o sin mango extraíble... ¡La variedad de biberones es enorme! Y eso sin contar las tetinas. Te presentamos unos consejos para que esta compra indispensable no se convierta en un auténtico quebradero de cabeza y consigas hacerte con el mejor biberón para tu bebé.
Tipos de Biberones
Cristal o Plástico
Todo depende de la edad del niño. El cristal, fácil de esterilizar, es apropiado para lactantes. Por su parte, la versión de plástico, más ligera e irrompible, resulta más útil para el bebé que empieza a sostener el biberón él solito. Advertencia: el material se empaña a medida que se va esterilizando y lavando. En ambos casos, hay que comprobar que su tamaño y su forma encajen bien en el calienta biberones y el esterilizador. Importante: los modelos con base desenroscable son más fáciles de limpiar. Por el contrario, los biberones con asas incorporadas dificultan la limpieza.
Biberón Antireflujo
Encontramos dos "escuelas opuestas":
- La que aconseja el modelo antireflujo, es decir, con una inclinación de 30°, porque resulta más cómodo para los padres y evita que el bebé aspire tanto aire. Este biberón, llamado también "angular", se utiliza generalmente desde el nacimiento hasta el primer año de vida.
- La escuela que considera que dicha inclinación resulta menos eficaz.
La decisión es personal y depende de cada uno. Un hecho es cierto, sin embargo: el biberón antireflujo es más difícil de limpiar.
Tamaños y Formas
Al principio, basta con uno de poca capacidad (90 ml/120 ml). Estos biberones de pequeño formato pueden utilizarse más adelante para tomar zumos o agua. Posteriormente, resulta necesario usar un tamaño para la segunda edad (de 240 ml a 340 ml).
Sobre formas, cada modelo tiene su particularidad:
- Cilíndrico: versión más clásica, apropiado para todo tipo de usos.
- Triangular: fácil de sostener y limpiar y muy estable.
- Ancho: su gran apertura permite verter sin esfuerzo la leche materna o el polvo de leche infantil y su limpieza resulta más sencilla.
- Ergonómico: su forma facilita la sujeción por parte del bebé.
- Angular: llamado también "antireflujo'.
Un consejo: declara la guerra a las bacterias que proliferan en la base del biberón. Con ayuda de una escobilla, frota bien el biberón con lavavajillas y ponlo a secar boca abajo sobre un papel absorbente. ¿Cuándo cambiarlos? Cuando el plástico o el cristal con los que están hechos se rayen o agrieten. Resulta aconsejable cambiarlos cada año.
Tetinas de silicona, de caucho, especiales para destete... ¿Qué elegir?
1er criterio: evitar mezclar marcas de biberones y tetinas. De esta manera, nos aseguramos una compatibilidad y una eficacia óptimas. ¿Qué material es mejor? Las tetinas de caucho se reblandecen progresivamente y deben cambiarse a menudo. Las de silicona, insípidas e inodoras, son más duras al principio y exigen que el bebé "las adapte" a su paladar. Eso sí, ¡la última palabra la tiene el bebé!
Tamaño y velocidad: la tetina para recién nacidos con un único agujero resulta útil durante el primer mes de vida. La tetina con dos, tres y cuatro agujeros (salida lenta, media y rápida) resulta aconsejable a partir del tercer y cuarto mes. La tetina con ranura (y sus tres velocidades) se impone con la llegada de los cereales y las papillas, que espesan la preparación.
Por lo general, cada bebé es diferente y se decantará por un tipo de tetina determinado; el bebé glotón pasará rápidamente a la tetina con ranura para aumentar la salida de comida y el bebé tranquilo, que prefiere tomarse su tiempo para beberse el biberón, permanecerá más tiempo con las tetinas de agujeros pequeños. Varias marcas ofrecen biberones y tetinas especialmente concebidos para reproducir lo más fielmente posible las condiciones de la lactancia materna.
🍼😰 Cómo PREPARAR EL BIBERÓN al bebé correctamente | Lactancia artificial
Cantidades de Biberón Según la Edad del Bebé
Del mismo modo que los niños alimentados con leche materna, los niños que se alimentan mediante lactancia artificial son perfectamente capaces de autorregularse en cuanto a sus necesidades alimenticias, así como en la frecuencia de las tomas. En consecuencia, será el bebé quien establezca el ritmo de las tomas a libre demanda. ¿Cada cuánto come un bebé de 3 meses, 4 meses y 5 meses? En primer lugar, dependerá de si solamente se está alimentando a través de biberón o si también lo está haciendo con lactancia mixta.
Lo más importante es fijarse en lo que el bebé pida cuando llore o cuando notes que tiene hambre, pues la leche hay que darla a demanda según las necesidades que tenga en cada momento. Aun así, existen otros factores como el peso del bebé y la edad que nos pueden resultar útiles para orientarnos en las cantidades de biberón adecuadas para el bebé.
Durante los primeros días de vida del bebé la cantidad de mililitros (ml) que vamos a darle en su biberón es ínfima: no más de 20 ml por toma con una frecuencia que puede rondar entre seis y siete ingestas durante todo el día. A medida que el bebé vaya creciendo también lo harán sus ganas de comer, por lo que la cantidad de leche de fórmula que podremos darle cuando haya cumplido los dos meses será de entre 120 y 150 ml en cada seis tomas durante 24 horas.
- ¿Cada cuánto come un bebé de 3 meses? A partir de los tres meses de edad tu bebé irá reduciendo el ritmo de ingestas y lo hará cinco veces al día con cantidades de biberón que llegarán a los 180 ml por toma.
- ¿Y cada cuánto debe comer un bebé de 4 meses? La cantidad orientativa de biberón que debes darle a un bebé de cuatro meses es de entre 180 y 210 ml por toma.
- ¿Cada cuánto come un bebé de 5 meses? El quinto mes de vida de un recién nacido es muy especial tanto para la madre como para el bebé porque es posible que el pediatra te recomiende que empieces a darle cereales al bebé. En esta fase tu hijo ya puede estar tomando más de 210 ml en cada ingesta que haga.
Una vez que el bebé cumple los seis meses, su alimentación empezará a cambiar significativamente porque estará tomando más o menos un litro de leche de fórmula al día con aproximadamente cuatro tomas de 240 ml. Hay que tener en cuenta que a partir de los seis meses el bebé ya empieza a tomar comida sólida, por lo que la ingesta de leche de fórmula o de vaca (se puede introducir a partir del primer año), se irá reduciendo poco a poco hasta los 500 o 600 ml hasta que cumpla un año porque se verá saciado con los alimentos que tome a lo largo del día.
Las cantidades de biberón que hemos comentado son orientativas y no pasa nada si tu hijo no se acaba todo el contenido del biberón porque cada bebé es diferente y tiene unas necesidades específicas, así que fíjate en las señales que te dé para saber que no tiene más hambre. Lo que indicará que tu bebé está siguiendo una buena alimentación es que vaya ganando peso a medida que pasan los meses.
No existen normas fijas para todos los niños. Es fundamental recordar que las necesidades de cada niño son únicas y que no se puede establecer a ciencia cierta cuándo necesita recibir alimento y en qué cantidad.
Seguramente ya sabías que las cantidades de biberón que le damos a nuestros bebés varía en función de su peso y edad pero, ¿conocías la importancia de tener en cuenta la demanda de leche del bebé?
Tabla Orientativa de Cantidad de Leche Según Peso y Tomas Diarias
En esta tabla, elaborada por EROSKI Consumer, puedes ver el volumen de cada biberón (ml) según el peso y el número de tomas diarias:
| Peso 👇 | Número de tomas👉 | 10 | 9 | 8 | 7 | 6 | 5 |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 3 kg | 50 ml | 55 ml | 60 ml | 70 ml | 85 ml | 100 ml | |
| 3,5 kg | 60 ml | 65 ml | 70 ml | 85 ml | 95 ml | 115 ml | |
| 4 kg | 65 ml | 75 ml | 85 ml | 95 ml | 110 ml | 135 ml | |
| 4,5 kg | 75 ml | 85 ml | 95 ml | 105 ml | 125 ml | 150 ml | |
| >> 5 kg | 85 ml | 90 ml | 105 ml | 120 ml | 140 ml | 165 ml | |
| 5,5 kg | 90 ml | 100 ml | 115 ml | 130 ml | 150 ml | 185 ml | |
| 6 kg | 100 ml | 110 ml | 125 ml | 140 ml | 165 ml | 200 ml | |
| 6,5 kg | 110 ml | 120 ml | 135 ml | 150 ml | 180 ml | 215 ml |
En este ejemplo se resalta que los biberones para un bebé de 5 kg que hiciera 7 tomas debería tomar biberones de 120 ml cada uno.
Los datos se han calculado para la leche normal para bebés (64 kcal/100 ml) sobre unas necesidades promedio de 100 kcl por kg y día.
¡Importante! Si quieres saber cómo se cuentan los intervalos entre tomas, son desde el momento en que el bebé empieza a comer hasta el inicio de la siguiente toma.
Cómo Preparar el Biberón Correctamente
Teniendo en cuenta las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para preparar biberones, debes seguir estos pasos:
Limpieza del Biberón
- Lavarse muy bien las manos y secarlas con una toalla limpia.
- Limpiar en agua jabonosa caliente todos los utensilios con un cepillo especial para biberones y tetinas.
- Aclarar muy bien.
Esterilización
- Se pueden esterilizar en un esterilizador, teniendo en cuenta las instrucciones.
- Si se esteriliza en cazuela:
- Hay que llenarla de agua y meter el biberón, tetina, etc. Deben quedar completamente cubiertos por el agua.
- Llevar el agua a ebullición, tapando la cazuela con una tapa.
- Cuando hierva, retirar la cazuela del fuego y mantenerla cubierta hasta que vayas a usar los utensilios.
Preparación del Biberón
- Limpiar la superficie donde se va a preparar.
- Lavarse a fondo las manos.
- Hervir agua.
- Verter la cantidad apropiada de agua hervida (vendrá en las instrucciones del envase de la leche en polvo) en un biberón limpio y esterilizado.
- Añadir la cantidad de polvo indicada en el envase de la leche.
- Cerrar el biberón y agitar para que se mezcle por completo.
- Enfriar el contenido para que no esté demasiado caliente, poniendo el biberón bajo un chorro de agua fría.
- Secar el exterior del biberón.
- Comprobar la temperatura de la leche vertiendo unas gotas en el interior de la muñeca.
- Tras dar el biberón, tirar lo que haya sobrado. ¡Nunca hay que guardarlo para tomas siguientes!
