La inseminación artificial (IA) es una técnica de reproducción asistida de baja complejidad que consiste en introducir los espermatozoides en el útero de la mujer. Para ello, el especialista controla la ovulación con medicación hormonal para aumentar la probabilidad de embarazo. Se trata de un procedimiento sencillo que se realiza en la consulta ginecológica habitual.
La IA no requiere de anestesia, ya que simplemente hay que introducir una cánula de inseminación y no resulta doloroso. En el siguiente vídeo, la ginecóloga Ana Fernández nos habla de cada una de las etapas que comprende el proceso de inseminación artificial (IA).
Proceso de la inseminación artificial paso a paso
¿En Qué Consiste el Proceso de IA?
La inseminación artificial es un proceso de reproducción asistida sencillo en el cual, el ginecólogo es el encargado de introducir los espermatozoides, previamente capacitados en el laboratorio, en el útero de la mujer. Tal y como se observa en el siguiente vídeo, el proceso de inseminación artificial incluye las etapas de estimulación, recogida del semen, procesado en el laboratorio e inseminación.
Estimulación de la Ovulación
Esta fase de la IA tiene una duración de entre 10 y 12 días. La paciente deberá administrarse diariamente fármacos hormonales en pequeñas dosis. Con esta medicación, se pretende estimular el ovario de forma controlada para conseguir que madure más de un óvulo, que es lo que ocurre de forma natural.
Es importante estudiar el desarrollo ovárico y ajustar la dosis de medicación hormonal para evitar la maduración de muchos óvulos. A diferencia de lo que ocurre en la fecundación in vitro (FIV), normalmente sólo es necesario el desarrollo de 1-2 folículos en la IA. Si la estimulación ovárica no está controlada, podría aumentar el riesgo de embarazo múltiple.
Control del Ciclo
Como ya se ha comentado, a través de la ecografía transvaginal se puede controlar la maduración de los folículos. Además, el especialista solicitará una analítica de sangre para valorar los niveles de estradiol en la paciente. Los folículos son las estructuras del ovario en cuyo interior se desarrollan los óvulos. No todos los folículos que se observen siempre contienen un óvulo, puede ocurrir que el folículo esté vacío.
Cuando el ginecólogo observa que el tamaño de uno o dos folículos alcanza los 16-18 milímetros, se induce la ovulación mediante la administración de la hormona hCG. Generalmente, esta hormona se administra el día 12-14 del ciclo de la mujer y se realiza con un único pinchazo.
La función de la hormona beta hCG es permitir que los folículos liberen el interior de su contenido, es decir, los óvulos. Así, éstos salen del ovario y se dirigen a las trompas de Falopio, donde esperan la llegada de los espermatozoides para que se produzca la fecundación. Por ello, la inseminación o introducción de la muestra de semen se programa aproximadamente un día después, ya que a las 36 horas de la administración de hCG se produce la ovulación.
Recogida y Preparación del Semen
En el mismo día que se va a realizar la IA, se recoge la muestra de semen para prepararlo en el laboratorio. La muestra de esperma se obtiene por masturbación tras un periodo de abstinencia sexual de entre 3 y 5 días.
Una vez obtenido el esperma, es procesado en lo que se conoce como capacitación espermática. Se trata de concentrar la muestra en espermatozoides de mayor calidad. De esta forma, se eliminan los espermatozoides inmóviles, los espermatozoides muertos y también el plasma seminal. Este proceso de selección espermática ocurre de forma natural a lo largo del tracto reproductor femenino.
Por tanto, cuando la capacitación espermática se realiza en el laboratorio, facilita la selección de los espermatozoides y aumenta las posibilidades de éxito del tratamiento. A continuación, la muestra de semen capacitada se introduce en la cánula de inseminación.
Si se trata de una inseminación artificial de donante (IAD), la muestra de semen debe haber estado congelada durante un periodo mínimo de 6 meses. Por tanto, será descongelada el mismo día de la inseminación. La capacitación de dicha muestra puede realizarse de forma previa a la congelación o tras la descongelación.
También puede ocurrir que la muestra de semen de la pareja esté congelada por distintos motivos. En ese caso, se procedería igual que en el caso de la IAD.
Inseminación
Para realizar el procedimiento de inseminación propiamente dicho, la mujer se coloca en posición ginecológica y el médico introduce la cánula cargada de espermatozoides por la vagina hasta el útero. Una vez ahí, los espermatozoides son depositados lentamente en la cavidad uterina.
Para visualizar el camino de la cánula y controlar el lugar donde son depositados los espermatozoides, la inseminación se realiza de forma ecoguiada, es decir, bajo ecografía abdominal. Gracias a la ecografía, también se evitar rasgar las paredes uterinas de la paciente, lo cual podría afectar a la implantación embrionaria.
El proceso de la IA no es doloroso; de hecho, es similar a una revisión ginecológica o una citología. Los espermatozoides sobreviven en el interior del aparato reproductor femenino de 3 a 5 días, mientras que el óvulo tiene una supervivencia de tan solo 24 horas. Por ello, es importante realizar la inseminación tras inducir la ovulación con la hormona hCG, ya que así se asegura que óvulo y espermatozoide se encuentren en el trato reproductor femenino.
¿Cuánto Tarda en Fecundar el Óvulo Después de la Inseminación Artificial?
El tiempo que tarda un espermatozoide en alcanzar el óvulo es inexacto, ya que puede variar desde 30 minutos hasta 72 horas, que es el periodo medio de supervivencia del espermatozoide. Los espermatozoides en la inseminación artificial se introducen con una cánula muy fina a través de la vagina y del cervix uterino, y se dejan en la mitad de la cavidad uterina.
El tiempo que tardan los espermatozoides en llegar a la zona ampular de la trompa depende de lo rápido que se muevan. La velocidad media de los espermatozoides se calcula que es de 3 mm/min. Normalmente, tras mantener relaciones sexuales los espermatozoides se depositan en el fondo de la vagina y tienen que recorrer aproximadamente 17 cm hasta el final de la trompa de Falopio, por lo que tardarán, entre 30 minutos y 12 horas en llegar. El óvulo es proyectado hacia la zona ampular (el final de la trompa), donde espera encontrarse con los espermatozoides y ser fecundado en algún momento durante las siguientes 24 horas.
Se calcula que los espermatozoides tras la eyaculación pueden fecundar óvulos al menos durante 3 días. En un embarazo espontáneo el óvulo llega a la trompa y se puede encontrar ya espermatozoides esperándolo desde hace días u horas. En un tratamiento de inseminación artificial acabamos la estimulación ovárica con una inyección de hCG (Ovitrelle) que es la hormona que hace que la mujer ovule. Gracias a eso, sabemos que la mujer va a ovular en aproximadamente 40 horas tras la inyección de hCG.
Después de la Inseminación
Una vez realizada la inseminación, la mujer debe reposar unos 15-30 minutos. Tras este periodo, la paciente puede continuar con su vida normal, aunque se recomienda no realizar esfuerzos excesivos y tener una actitud relajada.
Por otra parte, los especialistas suelen indicar a la mujer que se administre progesterona vaginal para mejorar la preparación del endometrio (capa interna del útero) y favorecer que los embriones puedan implantar en el útero. Una vez trascurridos unos 12-15 días desde el momento de la inseminación, la paciente puede realizarse el análisis sanguíneo de la hormona beta-hCG que determinará si ha habido o no implantación y, por tanto, si está embarazada.
Otra opción es hacer un test de embarazo en orina, aunque estas pruebas, normalmente, son menos precisas que las sanguíneas. Es importante que la paciente tenga paciencia y espere a hacer el test de embarazo el día indicado, ya que hacerlo antes de tiempo puede dar lugar a resultado erróneos (falsos positivos y falsos negativos).
En caso de un resultado del test de embarazo negativo, se puede volver a realizar la inseminación artificial modificando la pauta de estimulación o controlando mejor el momento de la ovulación. La mujer puede empezar un nuevo ciclo de inseminación artificial de forma consecutiva o puede dejar el siguiente intento para más adelante. La probabilidad de embarazo no se ve afectada por espaciar los intentos.
Tipos de Inseminación Artificial
Normalmente, la IA se lleva a cabo de forma intrauterina. Sin embargo, existen otros tipos de inseminación artificial, aunque cada vez son menos frecuentes. A continuación, se enumeran todos ellos:
- La inseminación artificial intratubárica: el semen se coloca directamente en la trompa de Falopio. Es muy poco habitual porque requiere una mayor intervención que no está justificada por un aumento significativo de las tasas de embarazo.
- La inseminación artificial intracervical: los espermatozoides se depositan en el cuello del útero, por lo que deben realizar un mayor recorrido para llegar a las trompas de Falopio que en la inseminación intrauterina.
- La inseminación artificial intravaginal: el esperma se sitúa en el fondo de la vagina, al igual que ocurre con una relación sexual normal. Este tipo de inseminación artificial se utiliza cuando el hombre no puede eyacular en el interior de la vagina por problemas como la disfunción eréctil o la eyaculación retrógrada.
- La inseminación artificial intrafolicular: los espermatozoides se aplican directamente en el interior del folículo, es decir, alrededor del óvulo. Prácticamente, este tipo de IA está en desuso, ya que es muy complicado desde el punto de vista técnico y se puede crear algún tipo de lesión en la paciente más fácilmente. Además, la IA intrafolicular no aumenta las posibilidades de lograr una gestación con respecto a la inseminación artificial intrauterina.
¿Cuándo se Suele Recurrir a la Inseminación Artificial?
El médico especialista en fertilidad siempre valorará cual es la mejor técnica de reproducción asistida en cada una de las pacientes. Es más cercana al proceso de reproducción natural. Según el tipo de paciente o la condición de cada pareja el médico especialista en fertilidad recomendará IAC o IAD. Así en parejas en las que la causa de esterilidad viene dada por la mujer, o por causas masculinas (siempre y cuando sean leves), o es de tipo desconocido se suele recurrir a IAC. Por el contrario cuando la dificultad de obtener el embarazo viene dado por factores masculinos (severidad, enfermedades genéticas, enfermedades de transmisión sexual) o ausencia de pareja se aconseja realizar una IAD.
De todas maneras, para poder realizar una IA la paciente debe cumplir una serie de requisitos, como tener una buena permeabilidad tubárica (que no haya impedimento en las Trompas de Falopio), y que la calidad del semen sea buena. En el caso de que no sea así se descartaría la IA y se propondría una fecundación in vitro (FIV). Por último, pero no menos importante, hay que tener en cuenta que a partir de los 37 años se suele aconsejar la FIV directamente, ya que las posibilidades de embarazo decrecen con la edad.
Resultados de la Inseminación Artificial
Hay que tener en cuenta que las tasas de éxito de los tratamientos de reproducción asistida vienen determinadas por muchos factores, y que la IA tiene menor tasa de éxito que la FIV. Según la Sociedad Española de Reproducción asistida, en su último informe del año 2019, indica que las tasas de embarazo de IAC (con semen de la propia pareja) en mujeres menores de 35 años es de alrededor del 10%. Cuando la IA se realiza con semen de donante (IAD) las tasas de éxito en el mismo rango de edad aumentan a alrededor del 17%.
Normalmente se aconsejan varios intentos de IA para conseguir el embarazo. Si después de estos intentos no ha habido concepción, el médico especialista optará por cambiar de método.
Precios de la Inseminación Artificial
Si los pacientes no cumplen con los requisitos de la Seguridad Social de su comunidad o, directamente, no quieren el servicio público, pueden recurrir a una clínica privada. En este caso, el coste de la IA puede variar en función del centro, se las pruebas incluidas en el presupuesto o según el origen de la muestra seminal. Sin embargo, la IA es una de las técnicas más económicas que existen dentro de la reproducción asistida.
El precio de la IA con semen de la pareja, también llamada IA conyugal, oscila entre los 600 y los 1.000€. En cambio, la IA con semen de donante (IAD) tiene un coste superior, entre 1.100 y 1.700 euros. Además, hay que tener en cuenta que normalmente el precio de la medicación para la estimulación ovárica y la preparación endometrial no está incluido en el presupuesto.
Tasas de Éxito de la Inseminación Artificial Conyugal
Según el último informe publicado por la Sociedad Española de Fertilidad las tasas de éxito de la IAC pueden ser:
- Éxito de embarazo: 13%.
- Éxito de parto: 10%.
- Éxito de parto único: 90.5%.
- Éxito de parto múltiple: 9.5%.
- Tasa de aborto: 18.5%.
| Indicador | Porcentaje |
|---|---|
| Éxito de embarazo | 13% |
| Éxito de parto | 10% |
| Éxito de parto único | 90.5% |
| Éxito de parto múltiple | 9.5% |
| Tasa de aborto | 18.5% |
