La leche materna es reconocida como el alimento más completo y nutritivo para los bebés durante sus primeros seis meses de vida. Aunque lo idóneo es dar el pecho directamente al bebé o extraer la leche justo antes de la toma, la leche materna también puede conservarse.
En ocasiones, no siempre es posible que las madres amamanten directamente a sus hijos debido a diversas circunstancias como el trabajo o la distancia. En estos casos, la extracción de leche materna se convierte en una práctica común para asegurar que el bebé siga recibiendo todos los nutrientes necesarios.
Muchas mamás deciden extraer su leche materna y conservarla para ofrecérsela al bebé en otro momento. La conservación de la leche materna es una buena solución cuando la madre se incorpora al trabajo o si no puede estar presente en el momento de la toma.
Sin embargo, es fundamental seguir una serie de recomendaciones para su almacenamiento, así como para la descongelación y preparación. En cualquier caso, una muestra de leche materna descongelada nunca se debe volver a congelar.
Uno de los aspectos más importantes a considerar es el tiempo que la leche materna puede durar sin refrigeración, ya que esto influye directamente en su calidad y seguridad para el consumo del bebé.
¿Por qué debo conservar la leche materna?
La leche materna dura apenas unas horas a temperatura ambiente, por eso las mamás que se saquen leche para ofrecérselas a su hijo en otro momento deben conservarla adecuadamente para que la leche no pierda sus propiedades.
¿Cuánto tiempo dura la leche materna?
Al conservar la leche materna a temperatura ambiente, tendremos menos tiempo para usarla sin que pierda sus propiedades. Es posible conservar la leche materna recién extraída en un recipiente cerrado a temperatura ambiente como máximo 6-8 horas para que siga en buen estado, aunque lo más recomendable son 3-4 horas.
Tras este tiempo, aconsejamos no usar esa leche y tirarla, ya que no aportará todos los nutrientes necesarios al bebé. Eso sí, la temperatura ambiental nunca deberá superar los 25 ºC.
También es importante tener en cuenta la temperatura ambiente. Si ésta es muy alta, habrá que utilizarla antes, incluso, pues la leche perderá sus propiedades mucho antes. Y si la temperatura no supera los 10ºC, incluso podrás conservarla hasta 24 horas, incluso.
Si crees que tu bebé no tomará esa leche durante ese espacio de tiempo, es decir, en un máximo de 8 horas, lo mejor será guardarla en la nevera o en el congelador.
¿Cuál es el mejor método para almacenar la leche materna?
Antes refrigerar o congelar la leche materna, es importante envasarla de forma adecuada. Así, antes de manipular la leche es fundamental que la mamá tenga las manos limpias. A continuación, guarda la leche en recipiente de vidrios especialmente diseñados para esto previamente esterilizados.
También puedes almacenar la leche materna en recipientes de plástico que no incluyan en su formulación bisfenol A (BPA). Nuestro consejo es que estos envases estén diseñados especialmente para el almacenaje de leche materna.
En el caso de que vayas a congelar la leche materna, nuestro consejo es que utilices bolsas de plástico especiales para este menester. Y como cuando se congela, la leche materna tiende a expandirse, no llenes al completo la bolsa.
Es importante que en ningún caso, almacenes la leche materna en bolsas o botellas de plástico de uso general.
¿Dónde puedo guardar la leche materna?
Para alargar la vida de la leche materna en buen estado tienes dos opciones: refrigerarla en la nevera o bien congelarla en el congelador. Veamos cómo conservar la leche materna según el lugar donde vayamos a guardarla.
En el frigorífico
Pon los recipientes de leche materna y colócalos en el fondo del frigorífico a 4ºC. La razón de esto la encontramos en que si la colocas cerca de la puerta, al abrir, la temperatura del envase puede variar y puede alterar las propiedades nutricionales de la leche. Aquí podrá estar en perfecto estado hasta 8 días, aunque lo óptimo es que no esté más de 4 días.
Puedes conservar la leche materna recién extraída en el frigorífico durante un periodo máximo de tres días, siempre que se encuentre a una temperatura de 4 ºC o menos. Al momento de guardarla en la nevera, es fundamental tener presente que se debe evitar colocarla en la puerta, siendo lo ideal buscar las zonas del frigorífico más frías.
Para ello, uno de los consejos que te damos es que etiquetes siempre los envases con la fecha y hora de extracción, así llevarás un control exacto del tiempo que pase la leche en el frigorífico. El envase que elijas para almacenar la leche materna es más importante de lo que parece.
- Bolsas específicas para leche materna: son una excelente opción porque suelen venir preesterilizadas, lo que minimiza el riesgo de contaminación.
- Recipientes de vidrio o plástico: asegúrate de que sean aptos para alimentos y estén libres de BPA, un componente químico peligroso para la salud de los bebés. Antes de utilizar este tipo de envases para guardar la leche materna en la nevera, lávalos con agua caliente y jabón (o recurre a un esterilizador), y deja que se sequen completamente al aire antes de almacenar la leche en ellos.
En el congelador
Si prefieres que la leche dure más tiempo, ponla en las bolsitas especiales y colocarlas al fondo del congelador, por la misma razón que en el caso del frigorífico.
Si está congelando la leche dentro de un refrigerador con un congelador que tiene una puerta individual (−18 °C), la leche puede mantenerse congelada hasta 9 meses. Si se trata de un congelador horizontal (congelador de arcón) o un congelador de muy baja temperatura (−20 °C), la leche puede mantenerse congelada hasta 12 meses.
En cuanto a cómo guardar la leche del pecho en el congelador, en función del tipo que tengas, podrás reservarla en él durante más o menos tiempo. En los congeladores pequeños o que vienen integrados en la nevera, es posible conservar la leche materna durante dos semanas.
Porque a mayor temperatura, menor tiempo de conservación tiene la leche.
¿Cómo calentar la leche materna?
Si has decidido almacenar la leche materna en un lugar refrigerado, podrás calentarla para que el bebé la digiera mejor, ya que darle la leche fría puede provocar un rechazo por su parte. Saber cómo calentar la leche materna es muy importante para que esta conserve todos sus nutrientes.
Conservación y Manejo de la Leche Materna
A la hora de alimentar al bebé, también hay que saber cómo calentar la leche materna, porque si nos pasamos de temperatura, perderemos las propiedades inmunológicas.
Uno de los métodos más conocidos para descongelar y calentar la leche es sumergiendo la bolsa o el recipiente de la leche en agua caliente. El tiempo que tardará en estar lista la leche dependerá de si estaba congelada o solo refrigerada. La temperatura que debe alcanzar es poca, con 28ºC suele ser más que suficiente.
Otra forma es utilizar el calienta biberones. En este caso, para poder utilizarlo, la leche debe estar conservada en botella y no en bolsa.
Otra forma de calentar la leche materna es en microondas, aunque el riesgo que corremos aquí es que la leche esté muy caliente. De hecho, este electrodoméstico no calienta de forma regular, y eso puede ser un inconveniente en un alimento tan delicado y rico nutricionalmente como es la leche materna.
Para calentar la leche también podemos dejar que se caliente sola, especialmente en verano y cuando el bebé tiene más de 4 meses.
Es recomendable no usar el microondas para calentar la leche extraída del pecho ya que el calentamiento es irregular, de manera que siempre será mejor calentar la leche bajo agua tibia corriente o sumergiéndola en un recipiente con agua tibia.
¿Durante cuánto tiempo puedes almacenar la leche materna?
Otra de las grandes dudas que surgen cuando te preguntas cómo conservar la leche materna es saber cuánto tiempo puedes almacenar la leche materna. Pues bien, en el caso del refrigerador, puede estar hasta una semana, aunque lo mejor es utilizarla antes de los 4 días.
Y en el caso del congelador, puedes tenerla hasta 12 meses.
La leche materna puede ser congelada o refrigerada, dependiendo del tiempo de preservación que se requiera. Una vez extraída y colocada en el envase bien cerrado, el recipiente se coloca directamente en la nevera o congelador.
La duración de la leche materna almacenada es la siguiente:
- Temperatura ambiente: hasta 4 horas a una temperatura entre 16 y 25ºC.
- Refrigerada: hasta 4 días a 4ºC.
- Congelada: dependiendo del congelador se puede almacenar hasta 6 meses a -18ºC.
En el caso de que se vaya a viajar y sea necesario llevarse recipientes con leche materna, se puede optar por usar una hilerea con bolsas de hielo. Sin embargo, al llegar al destino, esta leche tendrá que ser utilizada o se deberá de guardar en la nevera o congelador.
Instrucciones para la conservación de leche materna
La leche materna extraída se puede guardar de varias maneras. Echa un vistazo a esta tabla para saber cuánto tiempo puedes almacenarla en el frigorífico o el congelador:
| Lugar de almacenamiento | Tiempo de almacenamiento |
|---|---|
| A temperatura ambiente (aproximadamente 25 °C) | Hasta 4 horas |
| Nevera portátil | Hasta 24 horas |
| Frigorífico a menos de 4 °C | Hasta 3 días |
| Congelador a -17 °C o menos | Hasta 6 meses |
| Congelador a -20 °C | Hasta 12 meses |
Si sobra leche de una toma anterior, no la guardes. Consúmela en dos horas o tírala. La leche materna descongelada puede conservarse a temperatura ambiente una o dos horas antes de usarla. Si la metes al frigorífico, este tiempo se amplía a 24 horas. No vuelvas a congelarla en ningún caso.
