¿Cómo Saber si mi Aborto Fue Exitoso? Síntomas y Consideraciones Importantes

Un aborto es siempre un momento duro, especialmente para aquellas mujeres que desean ser madres. Este difícil trago, sea involuntario o no, es además muy confuso ya que existe mucha información y muchas pautas sobre temas de gestación y, sin embargo, muy poca y poco clara cuando se trata de hablar de la interrupción de ésta.

Lo más importante tras la interrupción de un embarazo es estar atentos a la respuesta del cuerpo a este proceso. Es de vital importancia que tras la interrupción de un embarazo (sobre todo si es muy deseado), la paciente se tome un tiempo de descanso para recuperarse física y anímicamente. Sin embargo, también son muchas las voces expertas que afirman que es más que recomendable acudir a una cita aproximadamente unos 15 días después del procedimiento para una revisión ginecológica después de un aborto.

Un aborto es un proceso doloroso, tanto físico como personal.

Síntomas y Recuperación Física

Después de la interrupción del embarazo pueden producirse molestias parecidas a la regla, sangrados y otros síntomas que irán desapareciendo hasta que el ciclo menstrual se regule, eso puede tardar en función de cada una. Después de los 7 días en algunas mujeres se produce un manchado escaso que puede durar hasta los 20 días y es un proceso normal después del aborto.

  • El plazo del nuevo ciclo menstrual tras el aborto es diferente en cada mujer, puede variar de 4 a 6 semanas, incluso más.
  • Estar atenta a su temperatura durante la primera semana después del aborto.
  • Evita el uso de tampones o cualquier objeto dentro de la vagina.

Otros síntomas que pueden presentarse son:

  • Nauseas y vómitos: Son síntomas del embarazo que persisten hasta dos o tres días post aborto.
  • Congestión mamaria: Consiste en la acumulación de leche en las mamas debido a la liberación de prolactina después del aborto. Es temporal y se auto limita.
  • Depresión: Cualquier mujer que decide interrumpir su embarazo puede sufrir episodio de depresión. Dura pocos días y no requiere la intervención de profesionales como el psicólogo o el psiquiatra.

¿Qué es el Aborto Retenido o Diferido?

El aborto retenido, también conocido como aborto diferido o aborto fallido, es una condición en la cual el embrión o feto ha muerto, pero no ha sido expulsado del útero de manera espontánea. Este tipo de aborto puede pasar desapercibido durante un período de tiempo porque la mujer puede no experimentar los síntomas típicos de un aborto espontáneo, como sangrado o dolor abdominal.

El diagnóstico de un aborto retenido generalmente se realiza durante una evaluación prenatal de rutina. En estos casos, una ecografía es la herramienta principal utilizada para confirmar el diagnóstico. La ecografía puede mostrar un saco gestacional vacío, un embrión sin latido cardíaco o un feto sin crecimiento adecuado para la edad gestacional.

Además de la ecografía, se pueden realizar pruebas de sangre para medir los niveles de hormona gonadotropina coriónica humana (hCG). En un embarazo viable, los niveles de hCG generalmente se duplican cada 48-72 horas durante las primeras semanas de gestación.

Causas del Aborto Retenido

Las causas de un aborto retenido son variadas y a menudo multifactoriales. Las anomalías cromosómicas en el embrión son una de las causas más comunes, representando hasta el 50% de los abortos espontáneos en el primer trimestre.

Manejo del Aborto Retenido

El manejo del aborto retenido depende de varios factores, incluyendo la edad gestacional, la presencia de síntomas y las preferencias de la mujer.

  • Manejo Expectante: Implica esperar a que el cuerpo expulse el tejido fetal de manera natural. Este enfoque puede ser apropiado en las primeras semanas de gestación y si la mujer no presenta síntomas de complicaciones, como fiebre o sangrado excesivo.
  • Manejo Médico: Implica el uso de medicamentos para inducir contracciones uterinas y facilitar la expulsión del tejido fetal. Los medicamentos más comúnmente utilizados son la mifepristona y el misoprostol. La mifepristona bloquea la progesterona, mientras que el misoprostol induce contracciones uterinas.
  • Manejo Quirúrgico: Es necesario en casos donde el manejo expectante o médico no es efectivo, o si la mujer presenta signos de infección o sangrado severo. Los procedimientos quirúrgicos comunes incluyen la aspiración al vacío y el legrado por dilatación y curetaje (D&C). Estos procedimientos se realizan generalmente bajo anestesia local o general y son altamente efectivos para asegurar que el útero quede completamente limpio de tejido retenido.

Posibles Complicaciones

  • Infección: La retención de tejido fetal puede llevar a una infección uterina, conocida como endometritis.

Apoyo Emocional y Psicológico

El aborto retenido puede ser una experiencia emocionalmente devastadora para la mujer y su pareja. El impacto psicológico puede incluir sentimientos de tristeza, culpa, ansiedad y depresión. Es crucial que las mujeres tengan acceso a apoyo emocional y psicológico durante y después del proceso.

En algunos casos, puede ser apropiado realizar una evaluación adicional para identificar las causas subyacentes del aborto retenido, especialmente si una mujer ha experimentado múltiples abortos espontáneos.

Prevención del Aborto Retenido

La prevención del aborto retenido puede involucrar el manejo de factores de riesgo conocidos antes y durante el embarazo. Esto incluye el control de enfermedades crónicas, la adopción de un estilo de vida saludable, la evitación de sustancias nocivas y la atención prenatal regular.

Abortos de Repetición

Los abortos de repetición son una patología que, según establece la Sociedad Española de Fertilidad (organización que asesora a nivel estatal sobre cuestiones relacionadas con la fertilidad), se reconoce tras la acumulación de tres o más embarazos interrumpidos por abortos espontáneos. Este tipo de abortos los sufre un 15% de la población, porcentaje de riesgo que aumenta cuando ya ha sucedido en alguna ocasión. En estos casos se establece un problema de esterilidad de la pareja.

La reiterada interrupción del embarazo, además de aumentar las probabilidades de que se repita de nuevo, es una clara muestra de que existe un problema, ya sea por un factor masculino o femenino, que hay que tratar e intentar buscar una solución.

Si la situación es reiterativa que alcanza el estado de abortos de repetición se recomienda iniciar las pruebas médicas lo antes posible para poder detectar el problema e intentar ponerle remedio. Para intentar buscar la solución lo primero que hay que hacer es establecer la causa que lo provoca.

Los avances en las técnicas de reproducción asistida ofrecen una amplia variedad de opciones para intentar solucionar estas dificultades, pero para saber como abordarlo hay que realizar un buen diagnóstico. El equipo médico, tras analizar los resultados de las pruebas, podrá orientarte para saber cuál es la opción más idónea para intentar conseguir el embarazo.

Causas de Abortos Recurrentes

Cuando un embarazo no evoluciona correctamente y se ve interrumpido antes de llegar al parto es porque existe algún problema, y aún más en los casos en que esta situación sea reiterada.

  • Factores de riesgo: La obesidad materna y las enfermedades asociadas como la hipertensión arterial o diabetes son algunos de los factores de riesgo que pueden provocar estos abortos. Además, un embarazo múltiple ya es de por si más complicado, por lo que el riesgo de interrupción es mayor.
  • Factores inmunológicos: En algunos casos pueden aparecer factores inmunológicos que provoquen el rechazo del organismo hacia el embrión en el momento de la implantación, situación que imposibilitaría la correcta evolución del embarazo.
  • Problemas cromosómicos: En un 5% de las parejas se detecta, tras realizar un análisis del cariotipo antes de iniciar el tratamiento, algún problema cromosómico en alguno de los miembros.
  • Factores anatómicos: Factores anatómicos como las alteraciones uterinas, miomas o septos, también pueden provocar abortos de repetición.
  • Factores endocrinos: Más allá de la obesidad materna comentada antes, hay otros factores endocrinos que también pueden afectar, como el síndrome de ovarios poliquísticos o los niveles alterados de hormonas tiroideas o de glucosa.
  • Problemas de coagulación: Problemas con la coagulación sanguínea que predisponen a la mujer a la trombosis también pueden convertirse en un inconveniente, siempre y cuando se produzca durante la formación de la placenta.
  • Edad: En la mujer hay evidencia de que la edad altera la calidad de los óvulos, aumentando el riesgo de anomalías genéticas a partir de los 35 años. La edad de hombre, si es mayor de 45 o 50 años, puede jugar a la contra de conseguir un embarazo. No por falta de cantidad de espermatozoide, sino por su calidad.

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Estudios para Abortos Recurrentes

En los casos en los que los impedimentos radiquen en abortos de repetición, teniendo en cuenta las causas comentadas que los provocan, el equipo médico puede realizar cuatro tipos de pruebas. Con ellas podrán focalizar el problema y, posteriormente, ser más concretos en la personalización del tratamiento para cada caso.

  • Determinación de los cariotipos en sangre periférica de los dos miembros de la pareja.
  • Pruebas de imagen para detectar problemas relacionados con alteraciones en el útero (histerosalpingografía, ecografía o histeroscopia).
  • Analítica completa para detectar factores endocrinos, inmunológicos y la predisposición a la trombosis.
  • Comet Test para analizar la fragmentación del ADN espermático.

Tratamientos para Abortos de Repetición

En CIRH estudiamos cada caso de manera personalizada, por lo que es muy difícil fijar un tratamiento de antemano, sin saber los detalles de cada situación. Siempre ponemos a la disposición de la paciente a un equipo multidisciplinar (endocrinólogos, ginecólogos, andrólogos y psicólogos), para poder analizar en profundidad cada caso.

  • Tratamiento hormonal: Para los casos en los que la causa sea alguna alteración hormonal se inicia un tratamiento específico para corregirlas.
  • Histeroscopia quirúrgica: Cuando la alteración se focaliza en el endometrio, una histeroscopia quirúrgica puede ayudar a descubrir y solucionar el problema. Con este procedimiento clínico el equipo médico puede estudiar las funciones y la forma del endometrio visualizando el cuello uterino, su interior y las aberturas de las trompas de Falopio. Si hay algún pólipo o adherencias se pueden resolver.
  • Tratamiento con heparina: Otra opción puede ser el tratamiento con heparina, un anticoagulante que puede ayudar a minimizar los efectos provocados por la presencia de alteraciones en algunos factores de la coagulación.
  • Diagnóstico genético preimplantacional: El diagnóstico genético preimplantacional de los embriones es un estudio que se realiza a los embriones en la fase de blastocisto (5 días de evolución), dependiendo de calidad y cantidad embrionaria, con la intención de estudiar su material genético. Con una biopsia de cada uno de los embriones se pueden detectar enfermedades genéticas, teniendo la posibilidad de seleccionar los embriones sanos para realizar la posterior transferencia.
  • Apoyo psicológico: Nuestras pacientes, en caso de necesitarlo, siempre pueden contar con el servicio de apoyo psicológico de la clínica y, en los casos en los que se sufran abortos de repetición, esta ayuda es muy útil para conseguir reducir el estrés de los padres.

Tipos de Aborto Espontáneo

Podemos distinguir diferentes tipos de aborto natural en función de los siguientes factores:

  • Esporádico vs. recurrente: en función de si el aborto ha ocurrido de forma puntual o si han tenido lugar varios abortos. Esto sería lo que denominamos aborto de repetición.
  • Clínico vs. subclínico: en función de si el aborto ocurre en estadios avanzados o si ocurre de forma muy temprana, es decir, cerca del momento de la implantación. Este último es el que se conoce como aborto bioquímico o microaborto y la mujer lo suele confundir con una menstruación.
  • Anembrionado vs. embrionado: en el primer caso, no es posible apreciar el embrión dentro del saco gestacional por ecografía, lo cual se conoce como huevo huero. En el segundo caso, sí se observa embrión pero éste ha detenido su desarrollo. Esto tipo de aborto también se denomina aborto retenido o aborto diferido.
  • Completo vs. incompleto: en función de si se consigue eliminar todo el contenido uterino tras el aborto o, por el contrario, aún quedan restos fetales dentro del útero.

Causas del Aborto Espontáneo

Entre las causas que pueden llevar a la pérdida gestacional, encontramos aquellas relacionadas con el feto y las que atañen a la futura madre.

  • Causas fetales: los fallos cromosómicos en el feto son una de las principales causas por las que el desarrollo embrionario puede detenerse.
  • Causas maternas: las alteraciones en la cavidad uterina, las infecciones y algunas enfermedades autoinmunes o endocrinas, como la celiaquía o la diabetes, son también razón de pérdida fetal.

Las complicaciones propias del embarazo pueden terminar en un aborto espontáneo. Sin embargo, lo cierto es que la gravedad de estas complicaciones aumenta cuando existen factores de riesgo como los que detallamos a continuación:

  • Una dieta incorrecta o insuficiente.
  • Cuando la futura mamá es fumadora o bebe alcohol.
  • Si existe algún tipo de desequilibrio hormonal.
  • Padecer algún tipo de infección de transmisión sexual.
  • Problemas de salud como, por ejemplo, enfermedades cardíacas congénitas, enfermedades renales o enfermedades de la tiroides.
  • Tener una fiebre alta.
  • Tener un DIU colocado en el momento en que tuvo lugar la concepción.

Síntomas de Amenaza de Aborto

Aunque una mujer puede tener ciertos síntomas o signos de aborto, no siempre se va a producir la pérdida gestacional. La amenaza de aborto es simplemente un aviso de que este riesgo existe.

Estos son los síntomas que pueden hacer sospechar un inminente aborto:

  • Sangrado vaginal abundante y con coágulos
  • Aparición de dolores desconocidos o molestias poco comunes de intensidad medio-alta.
  • Dolor abdominal y cólicos fuertes.
  • Fiebre.
  • Debilidad.

Cuando una mujer presenta cualquier señal de amenaza de aborto, debe contactar de inmediato con especialistas para poder poner solución a tiempo y que la amenaza no se convierta en un aborto.

Tratamiento del Aborto Involuntario

En caso de amenaza de aborto, lo más indicado es el reposo en cama y sedantes uterinos. También en algunos casos se da progesterona, aunque algunos estudios científicos no acaban de ponerse de acuerdo sobre su eficiencia.

Si finalmente se produce el aborto, en principio no es necesario ningún tratamiento específico. Simplemente, el feto y todas las estructuras gestacionales son expulsados a modo de pérdida de sangre.

Si esto no sucede, será necesario proceder a la evacuación por medio de un curetaje o legrado uterino. El legrado se lleva a cabo con anestesia, dilatando el cuello del útero y extrayendo los restos de tejido que hayan podido quedar retenidos.

También existen casos en los que se acaba de inducir el aborto con medicamentos, como el Misoprostol para provocar contracciones uterinas, las cuales ayudarán a eliminar los restos abortados. Esto es lo que se conoce como aborto farmacológico.

También es importante analizar si la madre ha padecido alguna infección como la toxoplasmosis o la rubeola, las cuales pueden causar alteraciones fetales que lleven a la pérdida gestacional.

Otras enfermedades que se deben tener en cuenta cuando se busca el embarazo, por su posible relación con el aborto, son las anomalías uterinas o las enfermedades inmunológicas.

Por otra parte, es fundamental llevar una vida sana, con una dieta equilibrada, evitando los excesos y haciendo ejercicio moderado. Además, se debe acudir a todas las revisiones gestacionales marcadas por el ginecólogo y seguir con disciplina sus indicaciones.

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