¿Cuánto pesa un feto de 27 semanas?

La semana 27 de gestación culmina el segundo trimestre. En esta etapa, el tamaño del bebé es similar a una coliflor. El bebé mide aproximadamente 34-36 centímetros de longitud y pesa alrededor de 1 Kg.

En cualquier caso, si el peso del bebé está entre 615 y 1.350 gramos, no hay que preocuparse. Se encuentra dentro de los valores normales para este tiempo de gestación.

Desarrollo del feto en la semana 27

Todavía quedan 13 semanas para que el feto siga desarrollándose hasta el momento del parto, pero ya está prácticamente formado. A partir de este momento, existiría una mayor probabilidad de que sobreviva el bebé en caso de parto prematuro.

Las estructuras de sus ojos ya están desarrolladas, y aunque aún no puede ver, distingue entre luz y oscuridad. Además, ya tiene pestañas y puede abrir los ojos. Éstos aún no tienen un color definido; serán marrones si tu bebé es de raza asiática o africana y azules si tu bebé es de raza caucásica; pero luego pueden cambiar.

Muchos órganos ya están "terminados"; solo los pulmones necesitan algo más de tiempo para estar plenamente funcionales. Sin embargo, los pulmones aún están inmaduros pese a estar formados. De manera que si el bebé naciese en este momento, no sería capaz de respirar por sí mismo y necesitaría respiración asistida. Mientras tanto, la médula del bebé va produciendo las células sanguíneas. En el cerebro se van formando los característicos surcos en la superficie lisa.

En la semana 27 tu bebé ocupa casi todo el espacio dentro del útero. Debido a ello, el espacio en el útero se va estrechando, pero todavía hay suficientes posibilidades para girarse y darse la vuelta. No obstante, los bebés adoptan la posición definitiva para el parto más tarde.

Ahora mismo el bebé tiene ciclos de sueño y vigilia. De hecho, el peque ya puede distinguir entre luz y oscuridad con mayor facilidad. De esta forma, cuando note algún tipo de iluminación, puede reaccionar con un brusco movimiento que tú percibirás de inmediato. Asimismo, sus papilas gustativas están muy desarrolladas.

La criatura realiza movimientos respiratorios y, aunque en el vientre no respira como tal, ya va practicando y fortaleciendo toda la musculatura respiratoria (diafragma). El tejido adiposo (grasa) del bebé se va acumulando debajo de su piel, por lo que los pliegues y sus arrugas se van reduciendo. El pelo de su cabeza sigue creciendo, aunque su raíz es muy débil y probablemente se le caerá al poco de nacer. ¿Sabías que ya está empezando a sonreír?

Estas semanas, es posible percibir como el feto tiene hipo. El hipo del feto es muy curioso, muy diferente al nuestro: tiene espasmos, pero no produce ruido porque no hay aire en sus pulmones.

Precisamente los pulmones son el último órgano vital que se forma en el bebé. En el útero materno no los usa, ya que obtiene el oxígeno de la placenta a través del cordón umbilical y también de lo que traga de la bolsa amniótica. Sin embargo, los pequeños músculos respiratorios se van preparando para cuando nazca, por lo que realiza el movimiento respiratorio subiendo y bajando el diafragma. Este movimiento la gestante lo puede notar como un movimiento regular que dura algunos segundos o minutos.

Además, los pulmones empiezan a generar una sustancia llamada surfactante, que será imprescindible para mantener los alvéolos pulmonares abiertos y que, una vez fuera del útero, pueda respirar por sí solo.

Cambios en la madre durante la semana 27

Si aún no lo tenías claro, seguro que ahora ya notas perfectamente cómo se mueve tu hijo dentro de ti; incluso es probable que sientas como unos pequeños saltitos rítmicos. Sí, es lo que intuyes: tu hijo o hija tiene hipo.

Es hacia este momento cuando probablemente cambie de posición y se coloque boca abajo. Como los bebés todavía se pueden girar, notarás pisadas, a lo mejor también en puntos diferentes.

En estas 27 semanas de embarazo, tu peso habrá aumentado en torno a los 7 - 9 kg y es probable que ganes otros 5 kg aproximadamente. Es normal que tu cuerpo atraviese cambios y es igual de normal que cada uno lo haga a su manera (igual que es comprensible que a veces cueste asimilar o aceptar dichos cambios). Lo más importante es que te centres en tu salud y en la de tu bebé.

La compresión del útero en la vejiga te generará más ganas de orinar, a pesar de que la cantidad de orina no será muy abundante. Este aumento en la frecuencia de micción también puede provocar que pase desapercibida una infección de orina (que, además, es muy habitual en el embarazo). Si sientes escozor o molestias al orinar, debes acudir al médico o a urgencias a que te realicen un análisis urinario.

Puede que experimentes dolor en la zona púbica al realizar algunas actividades físicas como subir o bajar escaleras, caminar o separar las piernas. Las ganas constantes de orinar aparecen durante las primeras semanas de embarazo y aumentan conforme tu útero incrementa su tamaño. ¡Paciencia y mucho ánimo!

Puedes experimentar picor si tu piel está sufriendo resequedad o tirantez. Los edemas se traducen como la retención de líquidos en los tejidos. En el embarazo, es común la aparición de varices en las piernas, aunque también pueden presentarse en la zona de los labios de la vulva. Los calambres y dolores de piernas en el embarazo son comunes debidos a los cambios de circulación y a la retención de líquidos, entre otras variables.

Debes descansar. Frena el ritmo y procura dormir lo suficiente. A medida que se acerca el parto es probable que cada vez experimentes más cambios de humor y altibajos por las preocupaciones ante el parto y el cuidado del bebé. Las contracciones de Braxton Hicks se volverán más frecuentes. Siempre que no sean especialmente intensas y molestas o no cedan al cambiar de postura o descansar no debes preocuparte.

Es importante que cada día te cuides más, lo que no significa dejar de hacer ejercicio. De hecho, es más importante que nunca que hagas ejercicio suave de manera regular para aliviar molestias, dormir mejor y preparar tu organismo para el parto. Sigue cuidando tu alimentación y procura no ganar mucho peso. Hasta este momento lo normal es que hayas engordado entre 6 y 7 kilos. Los 4 o 5 kilos restantes que deberías engordar como máximo hasta el final de la gestación deberían corresponder al aumento del peso del bebé, no al tuyo. El feto cada vez tiene máyores necesidades nutritivas.

Puede que tengas cambios de humor y pases de la risa al llanto con facilidad. Estas alteraciones psíquicas son debidas a los cambios hormonales que se producen en los embarazos. A veces el miedo a que algo pueda ir mal hace que estés angustiada y con ansiedad. Para ello, es bueno tomar una infusión de tila o melisa.

Ecografías 3D/4D/5D en la semana 27

Si quieres hacerte una ecografía en 3D, 4D o 5D, llamadas ecografías emocionales, el mejor momento es entre la semana 26 y la semana 32. El feto está totalmente formado y se pueden apreciar sus rasgos y movimientos, y aún hay suficiente líquido amniótico para verlo con nitidez.

Es buen momento para realizarte una ecografía en tres dimensiones, ya que es cuando mejor se puede visualizar el feto: tiene el tamaño y el líquido amniótico adecuado. Esta prueba es opcional, ya que sólo se realiza en los hospitales públicos para completar el estudio fetal, concretamente cuando se diagnostica una anomalía congénita en el feto al realizar la ecografía en 2D.

La ecografía 3D es la imagen quieta e instantánea del feto en tres dimensiones. La ecografía 3D tiene mucha utilidad en el diagnóstico de malformaciones faciales con el labio leporino. También en alteraciones de las manos, pies, brazos y piernas.

Estas ecografías no forman parte de las pruebas rutinarias ni están cubiertas por la Seguridad Social o los seguros privados, por lo que tendrás que costearlas.

Ejemplos de ecografías en la semana 27:

  • Ecografía semana 27: corte sagital del feto. Podemos ver la cabeza del bebé a la derecha. Se visualiza diafragma que separa cavidad torácica de la abdominal.
  • Ecografía semana 27: cabeza de perfil. Vemos perfectamente en esta imagen ecográfica la órbita ocular del bebé, la nariz y la boca.

SEMANA 27, EMBARAZO SEMANA A SEMANA POR GINECOLOGA DIANA ALVAREZ

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