¿Cuánto Dura el Embarazo de una Gata Primeriza? Síntomas y Cuidados Esenciales

Si tu gata ha estado en contacto con otros gatos y sospechas que está embarazada, es natural que te preguntes cuánto dura este periodo y cómo puedes ayudarla. El embarazo de una gata no suele presentar complicaciones, pero es importante monitorearlo para asegurar su bienestar. Aquí te ofrecemos una guía completa sobre la gestación felina, especialmente útil si tu gata es primeriza.

Duración del Embarazo en Gatas

El embarazo de una gata suele durar entre 58 y 67 días. No hay distinción para gatas primerizas. Este período puede variar ligeramente, pero generalmente se mantiene dentro de este rango. Si los gatitos no han nacido después del día 72, es recomendable visitar urgentemente al veterinario.

Es importante saber que el embarazo de una gata suele durar entre 63 y 65 días, lo que equivale a poco más de dos meses. En la literatura general se maneja un rango normal de 58 a 67 días: por debajo de 58 se consideraría adelantado y, si se acerca o supera los 70 días, conviene consultar al veterinario para descartar retrasos o problemas en el parto.

Ciclo de Celo y Posibilidad de Embarazo

Las gatas pueden quedarse embarazadas durante su periodo de celo, que suele aparecer a partir del sexto mes de vida. A diferencia de las perras, las gatas son poliéstricas estacionales, lo que significa que durante su estación reproductiva (que suele durar entre 6-7 meses), van a presentar varios celos separados por un corto periodo de tiempo.

Aquí te presentamos las fases del ciclo de celo en gatas:

  • Proestro: Dura de uno a tres días. La gata está más cariñosa, busca atención, maúlla y se frota.
  • Estro: Esta etapa se asocia puramente al celo. Los comportamientos anteriores se acentúan y dura aproximadamente una semana. La gata se muestra receptiva a los machos.
  • Interestro: Ocurre si no ha habido apareamiento.
  • Diestro: La gata ha ovulado, pero no ha quedado gestante.
  • Anestro: Meses de descanso que pueden extenderse hasta 90 días.

En esta etapa es cuando la gata va a mostrarse receptiva a los machos y, si es montada por alguno o varios de ellos, probablemente quede preñada, ya que se trata de animales que presentan ovulación inducida.

Síntomas de Embarazo en Gatas Primerizas

El aspecto físico y el comportamiento de una gata embarazada presentan alteraciones que puedes notar desde las primeras semanas. Entender estos cambios y saber reconocerlos es esencial para poder lidiar con ellos y hacer que el embarazo de tu gata sea lo más agradable posible. Si te estás preguntando: “¿Cómo sé si la gata está embarazada”, seguramente se han dado las condiciones para este embarazo, así que vamos a mostrarte cómo identificar el comportamiento de una gata preñada y qué debes hacer para controlarla y cuidar de ella durante los dos meses que suele durar su gestación.

Aquí algunos de los síntomas más comunes:

  • Cambios en el apetito: Durante este periodo, las gatas dejan de lado sus actividades normales, excepto las relacionadas con el comedero. Al fin y al cabo, ahora deben comer también por sus crías. Por consiguiente, el peso de la futura madre aumenta y esta se pone visiblemente más redonda.
  • Hinchazón abdominal: El vientre se hincha a causa de los gatitos en su interior. Pero evita tocarla para que no la lastimes a ella ni a los fetos. Hacia las 4 semanas podrás notarle una ligera hinchazón abdominal característica del embarazo de una gata, además de cambios sutiles en la postura o la forma de caminar. La mejor forma de detectar estos cambios es hacerle un seguimiento continuo.
  • Vómitos: Si ves que ocurre, llévala a un especialista no sea que se trate de una enfermedad o esté llevando mal el embarazo. Hazlo sobre todo si ves que las nauseas y los malestares aumentan.
  • Conducta maternal: Cuando se convierten en madres, las gatas comienzan un comportamiento diferente al que antes tenían, ya que al cuidar de alguien se vuelven mucho más cautelosas y desconfiadas con lo que les rodea, por lo que no es extraño que no deje acercarse a su dueño a los gatitos durante los primeros días, o que permanentemente se esconda.
  • Pezones rosados e hinchados: Hacia el día 20, aparece un signo muy orientativo: pezones más rosados e hinchados (a veces con una ligera descamación).
  • Cambios en el comportamiento: En la etapa más temprana del embarazo -entre la primera y la tercera semana- quizá la notes algo más cariñosa, más afectiva o más irritable, pero estos cambios suelen ser sutiles. A medida que el embarazo de una gata avanza, también es normal que tu gata busque lugares aislados para estar tranquila y prepararse para la anidación.

Estos son por lo general los síntomas de una gata embarazada, y cualquiera de ellos puede ser un indicio positivo. Pero como has visto, también pueden significar otra cosa.

¿Cómo cuidar a una gata embarazada? 😽

Cuidados Durante el Embarazo

Caring for a pregnant cat isn't a very complex task. Nature is wise, and felines are perfectly prepared physically and mentally for this. However, there are some things to keep in mind that can be very helpful in helping the mother have a smoother pregnancy and feel better during this time.

  • Alimentación adecuada: Es importante que la gata reciba una buena dieta para proporcionar todos los nutrientes a los bebés. Se recomienda optar por comida para cachorros (gatitos). Las gatas suelen ser buenas regulando su comida, así que déjala comer tanto como quiera.
  • Lugar tranquilo y seguro: You must ensure you provide a quiet place where the animal can feel calm and relaxed. We recommend choosing a cat bed that is comfortable and where it can also feel protected from any worries it may have. The location of the bed is also very important.
  • Atención y afecto: Keep in mind that the animal is at a very sensitive time and will greatly appreciate our caresses and cuddles.
  • Evitar el estrés: Evita cualquier estrés para ella hacia el final y después del embarazo.

Durante la gestación, la energía requerida aumenta gradualmente. Resulta útil fraccionar la comida en 3-4 raciones y utilizar alimento específico para gestación y lactancia en el último tercio.

Preparación para el Parto

Si el parto es inminente, ofrécele cojines cómodos o una caja de cartón para el parto. No obstante, no todas las gatas aprecian estos gestos. Algunas futuras mamás se retiran al armario ropero o a la cesta de la ropa sucia para parir.

Hay varios indicios de que el parto de una gata es inminente:

  • Agitación: La gata está cada vez más inquieta los días anteriores al parto.
  • Contracciones: La gata respira rápido y fuerte, ronronea y es posible que se muestre muy apegada.
  • Presión abdominal: La gata comprime visiblemente el abdomen una y otra vez.

Anota el proceso del parto con las horas y los pesos de los gatitos. Ten preparada una toalla pequeña limpia para limpiar a los gatitos en caso necesario. Compra biberones y leche especial de sustitución para gatitos.

El Parto

Las gatas suelen encargarse solas del nacimiento de sus crías y es raro que se produzcan complicaciones. Así pues, observa, mantén la calma y asegúrate de que tu gata esté a gusto.

El parto se divide en tres fases:

  • Primera fase: Empiezan las contracciones, aunque no suelen ser perceptibles a simple vista. La gata se mostrará inquieta y visitará el arenero con frecuencia.
  • Segunda fase: Nacimiento de las crías. Pueden nacer de cabeza o asomando primero las patas, ambos casos son normales.
  • Tercera fase: Salida de las placentas, una por cada cría.

Justo después del parto, la gata retira la bolsa amniótica, muerde el cordón umbilical y limpia a los gatitos. Estos lamidos, que pueden parecer bruscos, son importantes para estimular la respiración de los gatitos. Si tu gata está demasiado agotada o no empieza a hacerlo por sí sola, puedes ayudarla con cuidado. Coloca al gatito con la cara hacia abajo y frótalo suavemente a contrapelo.

Complicaciones Durante el Parto

Es fundamental que conozcamos qué signos indican que algo va mal. Fiebre, dificultades respiratorias, sangrado abundante, secreción verdosa o esfuerzos evidentes sin que nazca ningún gatito, que alguno se quede atorado en el canal del parto o que, una vez nacido, no mame o esté frío, son señales de alarma. En esos casos, la única opción es que contactes inmediatamente con veterinarios.

Cuidados Post-Parto

As important as caring for pregnant cats is, so is caring for the cat after giving birth. Therefore, it's important to keep in mind some tips that will be very useful.

  • Toma de temperatura: Al menos una vez al día durante la primera semana, toma la temperatura de tu gata para asegurarte de que no haya un aumento repentino que pueda indicar una infección.
  • Aumento de la ingesta calórica: Los veterinarios recomiendan que la ingesta calórica sea mayor durante la lactancia, normalmente un 300% más de lo normal.
  • Revisar el flujo vaginal: Es normal que tu gata expulse una gran cantidad de flujo durante los primeros 10 días, y que parezca sanguinolento.
  • Revisar los pezones durante la lactancia: Asegúrate de que tengan un color normal y no estén rojos o hinchados.
  • No agarrar a los bebés: Durante las primeras semanas, la gata puede estar fácilmente irritable debido a su instinto protector.

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