Intoxicación Alimentaria y Lactancia: Guía Completa para Madres Lactantes

La leche materna es fundamental para la nutrición del bebé, siendo su alimento exclusivo hasta los 6 meses. Sin embargo, es crucial que las madres lactantes sean conscientes de cómo su alimentación puede afectar la salud del bebé. Este artículo aborda las intoxicaciones alimentarias y el consumo de ciertas sustancias durante la lactancia, ofreciendo recomendaciones y pautas para garantizar la seguridad del bebé.

Transferencia de Nutrientes y Tóxicos a través de la Leche Materna

La leche materna debe garantizar una correcta nutrición al bebé tras el parto, ya que será su alimento y fuente de hidratación exclusivo hasta los 6 meses de vida. Se ha demostrado que hay una relación entre el estado nutritivo de la madre lactante y la composición de la leche que tomará el bebé, factor que puede condicionar el aporte de nutrientes al bebé y condicionar también su salud.

La hidratación principal de la madre lactante debería ser el agua mientras dé de amamantar a su bebé.

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Sustancias a Evitar o Moderar Durante la Lactancia

Bebidas Alcohólicas

El alcohol ingerido se distribuye fácilmente a la leche humana y la concentración es similar a la concentración en plasma. Además, afecta negativamente el reflejo de eyección de leche, lo que puede conducir a una reducción en la producción de leche. También puede afectar el desarrollo motor del bebé. La ingesta de alcohol es perjudicial para la madre y el bebé, si se quiere consumir debería ser de forma ocasional.

Debe evitarse la lactancia durante un mínimo de 2 horas después de la ingesta de alcohol, dependiendo de la cantidad ingerida, para minimizar la concentración en la leche materna. Recomendaciones de la Academia Americana de Pediatría, la Organización Mundial de la Salud, y otros organismos aconsejan esperar de 90 a 120 minutos después de ingerir alcohol antes de amamantar, o extraer y desechar la leche dentro de ese plazo.

Cafeína

La cafeína se excreta por la leche materna y aunque su cantidad en la leche sea baja, si la madre lactante consume cantidades importantes de bebidas con cafeína, se ha observado irritabilidad, hiperactividad y patrones anormales en el ritmo del sueño en los bebés lactantes.

La cafeína es una trimetilxantina, estimulante del sistema nervioso central, que se encuentra en muchas infusiones (café, té, mate, guaraná) en el cacao/chocolate, además de estar presente en bebidas de cola y las ya comentadas antes como supuestamente “energizantes”. El consumo moderado de café no produce niveles significativos de cafeína en plasma u orina de los lactantes, pudiendo ser indetectables o por debajo de los niveles terapéuticos en el periodo neonatal. No hay pruebas suficientes sobre cuál es la cantidad de cafeína recomendable durante la lactancia.

Sin embargo la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) concluye que hasta 200mg (equivalente a 3mg/kg de peso) en dosis única no presentan problemas de seguridad para la población adulta sana general.

Bebidas Energéticas

Estas bebidas mal llamadas “energéticas” son más bien estimulantes, pues contienen altas concentraciones de cafeína, y taurina (4 mg por litro). Algunas de estas bebidas introducen también vitaminas en su composición: las más comunes son la vitamina B6 y el ácido pantoténico, pero también podemos encontrar niacina, vitamina B12 e incluso vitamina C. Pueden llevar o no azúcares.

Se consideran bebidas con alto contenido en cafeína aquellas que aportan más de 15 miligramos de esta sustancia por 100 mililitros de bebida. Es obligatorio informar en su etiquetado el contenido de cafeína y se expresa en miligramos por 100 mililitros (mg/100 ml). Normalmente, de media, las llamadas «bebidas energéticas» contienen 32 mg de cafeína/100 ml. Además, el Reglamento (UE) 1169/2011 obliga a incluir la siguiente mención en el etiquetado de bebidas con alto contenido en cafeína «Contenido elevado de cafeína: no recomendado para niños ni mujeres embarazadas o en período de lactancia» en el mismo campo visual que la denominación de la bebida.

En la siguiente tabla de equivalencias observamos el contenido de cafeína según el volumen de la lata y su equivalencia en cafés expreso:

Bebida EnergéticaContenido de CafeínaEquivalencia en Cafés Expreso
Lata de 250 ml80 mgAproximadamente 1 café expreso
Lata de 500 ml160 mgAproximadamente 2 cafés expreso

Fuente: AECOSAN Recomendaciones sobre el consumo de bebidas energéticas.

Como hemos comentado anteriormente, contiene cafeína (50 a 80 mg por taza de té negro, la mitad en el té verde y la cuarta parte en el té blanco), una de las xantinas que contienen las hojas de té, además de teofilina y teobromina.

Recientemente no se han encontrado datos publicados sobre su excreción en leche materna. Indirectamente sí se conocen por la excreción de cafeína. Aunque en algunas culturas se utiliza como galactogogo (para incrementar la producción de leche), no hay pruebas científicas que demuestren su eficacia como tal.

Debido a su contenido en cafeína, tomar más de 4 a 5 tazas de té al día (> 300 mg. de cafeína) pueden provocar nerviosismo e irritabilidad en el lactante. Se aconseja que, durante el embarazo y la lactancia, se consuma mínimamente y evitar infusionarlo en determinadas teteras metálicas tradicionales, puesto que se ha descrito contaminación frecuente del té por metales.

Otras recomendaciones cuando se consumen otro tipo de infusiones:

  • Conviene asegurarse que son de fuentes fiables, puesto que han ocurrido intoxicaciones y toxiinfecciones alimentarias.
  • Evitar la ingesta excesiva de productos fitoterapéuticos o de productos “naturales”, puesto que no son inocuos en cualquier cantidad.

Tónica

Las aguas tónicas contienen quinina (de 30 a 50 mg por litro), una sustancia alcaloide responsable del característico sabor amargo de estas bebidas. La quinina tiene efectos antipiréticos, habiendo sido utilizada para el tratamiento de la malaria. Los estudios toxicológicos realizados con la quinina muestran entre otros, un efecto de disminución de la excitabilidad de la placa motora neuromuscular y en el sistema cardiovascular un efecto hipotensor. Sin embargo, en general, estos efectos son apreciables en dosis netamente superiores a las contenidas en los refrescos.

La concentración de quinina contenida en este tipo de bebidas está limitada por la FDA a 83 mg/L o a 100 mg/L por la EFSA, así que la cantidad de quinina que se puede ingerir a través de estas bebidas es muy inferior a la dosis terapéutica de la quinina. Si hay antecedentes de déficit de glucosa-6-fosfato-deshidrogenasa, las madres lactantes deben evitar este tipo de bebidas, ya que se han publicado casos de crisis hemolíticas en lactantes amamantados por madres que tomaban agua tónica.

Intoxicaciones Alimentarias en Madres Lactantes y su Impacto en el Bebé

Las madres lactantes se pueden ver afectadas por la gastroenteritis como cualquier otra persona. La madre infectada puede seguir amamantando a su hijo, ya que a través de la leche no se contagia el virus de la gastroenteritis. Lo principal es disponer de ayuda para que alguien cuide al bebé y se encargue de llevarlo con la madre cuando éste tenga hambre.

Si tienes muchos vómitos o diarrea es importante mantenerse hidratada, la recomendación es tomar un solo sorbo de agua cada 15 minutos, para que de esta manera se retenga el agua. Si después de unas horas vemos que retenemos el agua, podemos realizar un sorbo cada 5 minutos.

Si un bebé amamantado de manera exclusiva tiene gastroenteritis, sin duda debe seguir con la lactancia materna. En bebés amamantados este es un proceso que raras veces es grave. Los bebés pueden deshidratarse con mucha facilidad, especialmente cuando tienen menos de seis meses de edad. En caso de de tener un bebé menor de 6 meses afectado por gastroenteritis es muy importante consultar inmediatamente al pediatra. Si el bebé debiera quedarse ingresado en el hospital por deshidratación puede seguir con la lactancia materna.

Es muy habitual que cuando un bebé se siente mal, deje por completo los alimentos sólidos y solo quiera mamar. La leche materna lo mantendrá nutrido e hidratado hasta que se recupere. Cuando el bebé ya consume alimentos, a parte de la leche materna, se le puede ofrecer después del pecho una solución de rehidratación oral. Prueba a hacer tomas cortas, con descansos, para comprobar que va tolerando la leche y ayudar al bebé a mantenerse hidratado. Es buena idea mantener al bebé en posición vertical tras la toma. Si quiere comer sólidos, se evitarán las dietas astringentes y se le dejará comer lo que le apetezca.

La leche materna sigue siendo el mejor alimento que puedes ofrecer al bebé, aún estando enferma. Algunas madres describen que el bebé está más nervioso después de que ellas hayan sufrido una gastroenteritis, que sienten los pechos blandos o simplemente que tiene la sensación de que se han quedado sin leche. En el caso de un proceso leve, la producción de leche no suele verse afectada y el bebé seguirá mamando con normalidad. En el caso de que el proceso haya sido severo o la madre se haya deshidratado, la producción de leche puede que se haya visto parcialmente afectada. Si es el caso, debemos saber que se trata de una situación temporal y que podemos recuperar completamente la producción de leche anterior al proceso de gastroenteritis.

La gastroenteritis es una enfermedad infecciosa bastante común, caracterizada por la inflamación del tracto gastrointestinal. Los síntomas principales son diarrea, vómito, dolor abdominal, calambres y a veces la aparición de fiebre. Puede ser causada por varios virus diferentes, como el rotavirus y el norovirus.

Por el contacto de persona a persona, por ejemplo, darle la mano a alguien que ha estado enfermo y tiene el virus en sus manos. Por lo que cuando se produce un brote de gastroenteritis, la higiene es clave, ya que en las primeras 48 horas de aparición de los síntomas es cuando las personas transmiten la enfermedad a otras con más facilidad.

¿Qué hacer ante una Intoxicación en Bebés?

La principal diferencia entre las intoxicaciones de bebés y las intoxicaciones de niños es que las intoxicaciones de bebés son más frecuentes. ¿Por qué son más frecuentes?

Hay cuatro factores que son fundamentales tanto en la intoxicación en bebés lactantes como en niños mayores, porque determinan el tratamiento:

  • El tipo de tóxico exacto. Es necesario conocer el nombre completo del producto que ocasionó la intoxicación accidental.
  • Cantidad de producto. Hay sustancias altamente tóxicas como los productos del lavaplatos, que con pequeñas cantidades son capaces de provocar grandes lesiones.
  • Peso de la persona que se intoxica.

Cómo Actuar

  1. Alejar al niño del producto.
  2. Llamar al Servicio de Información Toxicológica 91 562 04 20 y seguir las indicaciones.

Al llamar nos preguntarán por: nombre exacto del producto, peso del niño, tiempo transcurrido desde el contacto accidental, cantidad aproximada del producto. Esta es quizás la parte más difícil.

Los síntomas de intoxicación en los bebés y en los niños son muy variados y dependen fundamentalmente del tipo de tóxico y del tipo de intoxicación. Lo más frecuente es que los padres encuentren al niño con el tóxico “jugando”. En la mayoría de las ocasiones cuando acuden a urgencias los niños no tienen síntomas.

Ya explicamos qué hacer ante la intoxicación en bebes lactantes y en niños mayores. Nunca:

  • Provocar el vómito.
  • Dar agua, leche o cualquier bebida o comida.
  • Tardar en actuar.

La formación en primeros auxilios para padres es necesaria: las intoxicaciones, los atragantamientos, los golpes en la cabeza, entre otros… Aprenderás qué hacer en cada situación con “mi mamá ya no es pediatra”. Si tienes un grupo ya formado, y te interesa este taller, pide presupuesto sin compromiso.

Alerta Alimentaria: Fórmulas Infantiles Contaminadas

En los últimos meses estamos viendo varias alertas relacionadas con fórmulas infantiles, y es normal que esto genere preocupación entre madres y padres.

Por eso es importante explicar bien qué está pasando, con datos claros y sin generar miedo innecesario.

Gracias a todas las familias que compartís esta información. Porque cuando la información es rigurosa y compartida con calma, el miedo no tiene espacio.

Una nueva alerta sanitaria hace saltar las alarmas en el sector de los productos alimenticios para bebés, como es el caso de la leche en polvo para lactantes. La Aesan ha desglosado en su alerta sanitaria todos los detalles sobre la retirada urgente de este producto. Los primeros análisis, realizados tanto en el ingrediente ARA como en el producto final mediante un método internacional normalizado, ofrecieron todos resultados conformes. Posteriormente, la empresa decidió llevar a cabo análisis complementarios sobre el producto reconstituido (es decir, el biberón preparado).

Si bien algunos pueden usarse para tratar condiciones como la alergia (Alfamino) o el reflujo (NAN AR), este tipo de productos son fórmulas de alimentación infantil. El principal riesgo es una intoxicación alimentaria. La primera de las recomendaciones es que, si se ha ingerido este producto, se debe consultar con el pediatra.

Cronobacter sakazakii, antes llamado Enterobacter sakazakii, es una bacteria Gram negativa, aerobia facultativa, no formadora de esporas y con forma de bacilo, perteneciente a la familia Enterobacteriaceae, género Cronobacter spp. Este género está integrado en la actualidad por siete especies: C. sakazakii, C. turicensis, C. malonaticus, C. muytjensii, C. dublinensis, C. universalis y C. condimenti. Se trata de una bacteria ubicua, que por su capacidad para formar biopelículas o biofilms y su resistencia a la desecación, se puede encontrar en el medio ambiente (suelos, aguas, vegetales). Aunque Cronobacter sakazakii es capaz de infectar a cualquier individuo, la población de mayor riesgo son los bebés recién nacidos (<28 días), en particular los prematuros, con bajo peso al nacer o inmunodeprimidos. Cronobacter sakazakii es capaz de sobrevivir durante largos períodos de tiempo en ambientes poco húmedos, como los alimentos deshidratados. Por ello la toxiinfección por Cronobacter spp.

En el año 2020 se analizaron para Cronobacter spp. La legislación de la UE establece límites microbiológicos para el control de Cronobacter spp. (antiguo Enterobacter sakazakii) en preparados deshidratados para lactantes y alimentos dietéticos deshidratados destinados a usos médicos especiales para lactantes menores de seis meses. En concreto, fija un criterio de seguridad alimentaria aplicable a productos comercializados durante su vida útil, y otro criterio de higiene del proceso, enfocado a tomar medidas de mejora en la higiene del proceso de producción, para minimizar la contaminación.

Por parte de las autoridades competentes se llevan a cabo controles oficiales para comprobar que las empresas alimentarias cumplen con todos los requisitos legales. España cuenta con un sistema de control de la seguridad alimentaria de calidad. En 2020, las autoridades competentes de las CCAA coordinadas por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, realizaron un total de 487.064 inspecciones y auditorías oficiales a establecimientos alimentarios.

Recomendaciones Finales

  • Fomentar en lo posible la lactancia materna, ya que ayuda a prevenir diferentes tipos de infecciones.
  • En caso de alimentar al bebé con preparados para lactantes, utilizar cuando sea posible fórmulas líquidas, especialmente en bebés menores de 3 meses, nacidos prematuros o inmunodeprimidos.

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