¿Cuánta Leche Materna Necesita un Recién Nacido por Toma?

Saber cuántos ml de leche toma un bebé recién nacido, especialmente siendo padres primerizos, muchas veces supone una gran fuente de dudas. ¿Estará lo suficientemente alimentado? ¿Se habrá quedado con hambre?

Es normal que cuando nace tu bebé te surjan muchas dudas acerca de su cuidado y alimentación. ¿Le vas a dar el pecho, vas a optar por el biberón o vas a decidirte por una lactancia mixta? Dar el biberón a tu bebé es una opción de lactancia materna igual de válida que dar el pecho. De hecho, el proceso de dar el biberón puede resultar una experiencia muy enriquecedora para ambos progenitores, ya que es un momento muy íntimo en el que se fortalece el vínculo con tu hijo a través del contacto y con el que puedes aprovechar para sentirte más cerca de él.

Lo primero que debes saber es que no existe una cifra exacta para todos los bebés. La cantidad de leche materna en biberón que tu bebé necesita depende de varios factores, principalmente su edad y señales individuales de hambre.

Periodos de Alimentación del Bebé

  • Periodo de lactancia: Desde 1 mes de vida hasta el sexto, su alimento principal debe ser de forma exclusiva la leche materna, y en su defecto, fórmulas para lactantes.
  • Periodo transicional: El segundo semestre de vida, hasta cumplir un año.
  • Periodo de adulto modificado: Desde la edad preescolar y la escolar hasta los 7-8 años.

Centrándonos en el primer periodo, el de lactancia, la OMS nos dice que durante este periodo las tomas deben ser a demanda, es decir, no hay un tiempo exacto entre toma y toma. Además, aunque parezca obvio, no olvides que cada bebé es distinto, así como lo son sus hábitos de alimentación.

¿Cuánta Leche Toma un Recién Nacido?

La alimentación del recién nacido suele ser uno de los temas donde más dudas surgen en las consultas pediátricas, especialmente entre madres y padres primerizos. ¿Cuánta leche toma un recién nacido? La realidad es que no existe una única respuesta correcta. La OMS recomienda que las tomas de leche se hagan por demanda del recién nacido. Ahora bien, recuerda que a edades muy tempranas, la capacidad del estómago de los bebés es limitada. De ahí que se sacian con mucha rapidez.

La frecuencia con la que tu bebé sea alimentado dependerá de las necesidades que manifieste. A partir de los 6 meses, tu bebé podría pedirte solo 4 tomas diarias. Es fundamental recordar que las necesidades de cada niño son únicas y que no se puede establecer a ciencia cierta cuándo necesita recibir alimento y en qué cantidad.

La mayoría de los expertos sugieren amamantar al recién nacido cuando lo pida. Aun así, conviene conocer cuánta cantidad de leche materna toma un recién nacido por norma general y la periodicidad recomendada. Ya sea leche materna o leche de fórmula, este alimento es esencial para el crecimiento de los recién nacidos. Ofrecérsela a diario garantiza un correcto desarrollo, especialmente crítico a edades tan tempranas.

Como madre primeriza, probablemente te estés preguntando ¿cuánta leche toma un recién nacido? o ¿cómo saber si el bebé tiene hambre? Tranquila, su cuerpo de recién nacido ha sido diseñado para darle a tu bebé todos los nutrientes que necesita, pero quizá no está de más contar con un poco de orientación práctica y consejos de seguridad cuando se trata de saber la cantidad de leche materna necesaria para un bebé. Ya sea que optes por la lactancia materna, en biberón, o una combinación de las dos, aquí encontrarás toda la información que necesitas saber sobre cómo obtener la cantidad adecuada de leche para recién nacidos, esencial para el crecimiento y desarrollo saludables de tu bebé.

Cantidades Orientativas por Edad

Seguramente ya sabías que las cantidades de biberón que le damos a nuestros bebés varía en función de su peso y edad pero, ¿conocías la importancia de tener en cuenta la demanda de leche del bebé?

  • Durante los primeros días: No más de 20 ml por toma con una frecuencia que puede rondar entre seis y siete ingestas durante todo el día.
  • A los dos meses: Entre 120 y 150 ml en cada seis tomas durante 24 horas.
  • A los tres meses: Cinco veces al día con cantidades de biberón que llegarán a los 180 ml por toma.
  • A los cuatro meses: Entre 180 y 210 ml por toma.
  • A los cinco meses: Más de 210 ml en cada ingesta que haga.
  • A partir de los seis meses: Más o menos un litro de leche de fórmula al día con aproximadamente cuatro tomas de 240 ml.

Las cantidades de biberón que hemos comentado son orientativas y no pasa nada si tu hijo no se acaba todo el contenido del biberón porque cada bebé es diferente y tiene unas necesidades específicas, así que fíjate en las señales que te dé para saber que no tiene más hambre. Lo que indicará que tu bebé está siguiendo una buena alimentación es que vaya ganando peso a medida que pasan los meses.

Los bebés podrían tomar 15 mL por vez durante el primer o segundo día de vida, pero después por lo general tomarán de 30 a 60 mL cada vez que se alimenten.

En general, los recién nacidos suelen comer cada dos o tres horas, con un total de ocho a doce veces, cada 24 horas. Al principio, solo producirás pequeñas cantidades de leche materna, llamada calostro, una leche espesa de color amarillento. Esta leche es la fuente perfecta de nutrientes que el recién nacido necesita, con muchas propiedades inmunológicas.

Los neonatos ingieren aproximadamente de 28 a 56 gramos por toma, una cantidad que aumentará aproximadamente de 56 a 84 gramos a las dos semanas de edad. Las sesiones de tomas de leche de un recién nacido también cambiarán en términos de duración, comenzando entre 10 y 30 minutos, y aumentando gradualmente a medida que el recién nacido crezca.

Si te preguntas cuál debería ser la dosis de biberón para tu recién nacido y decides alimentar con tu leche materna usando el biberón de vez en cuando, alimenta al recién nacido durante el mismo período de tiempo que lo harías amamantando. Si decides hacerlo, la extracción de leche es una opción maravillosa para alimentar a tu bebé con leche materna, mientras le das un descanso a tus pezones y obtienes más control sobre el tiempo y el horario de las tomas de leche del bebé.

Recuerda que cada bebé es diferente y no hay mejor vínculo entre una madre y su bebé. Elige la opción de alimentación que mejor funcione para ti y tu recién nacido, ya sea la lactancia materna, la alimentación con biberón o una combinación de ambas.

Señales de Hambre y Saciedad

Como papás, debéis mirar a vuestro bebé en lugar de mirar el reloj para detectar signos de hambre. Las madres tienen un instinto maravilloso, pero no somos capaces de leer la mente. Poco a poco, te familiarizarás con los gestos únicos de tu bebé para indicarte que se ha quedado con hambre. Lo ideal es que el bebé se alimente a demanda, cuando tenga hambre. Si estás amamantando, es una forma muy saludable de ayudar a mantener el suministro de leche, ya que tu cuerpo responderá naturalmente a las necesidades de tu bebé y continuará produciendo la cantidad correcta de leche. No obstante, la alimentación con biberón a demanda también puede ser beneficiosa para el bebé, ya que puede autorregular sus necesidades de alimentación.

Para saber si tu bebé tiene hambre fíjate algunos gestos como buscar el pecho girando su cabeza o haciendo movimientos de succión. Algunos también sacan la lengua. Incluso es posible que traten de succionar todo lo que encuentran.

Para saber si tu bebé está saciado, fíjate si tiende a cerrar la boca. También sabrás que ya no necesita comer más cuando aleja la cabeza del pecho o del biberón.

Bien elijas darle el pecho o dar el biberón a un recién nacido, estos signos te pueden indicar que tu recién nacido está satisfecho:

  • Cierra la boca
  • Gira la cabeza lejos de tu pecho o del biberón
  • Tiene las manos abiertas y relajadas
  • Se queda dormido

Si tu bebé muestra signos de estar satisfecho, asegúrate de parar de darle el pecho o el biberón, incluso si el biberón todavía no está vacío.

Signos de que un Recién Nacido Tiene Hambre:

  • Busca el pecho: Cuando tiene hambre tu bebé girará la cabeza hacia un lado buscando tu pecho.
  • Saca la lengua: antes del llanto, el bebé también puede sacar la lengua de forma constante y chasquear la lengua.
  • Está inquieto y muchas veces, irritable: si el bebé está muy inquieto, habrá llegado el momento de darle de comer. Ésta suele ser una de las primeras señales que indican que un bebé tiene hambre.
  • Mueve la cabeza hacia el pecho o biberón
  • Aprieta las manos
  • Se lleva las manos a la boca
  • Arruga, golpea o se lame los labios

Si tu bebé muestra alguno de estos síntomas, es posible que esté tratando de decirte que es hora de comer.

Consejos Adicionales

Ante todo, recuerda siempre que cada bebé es único, por lo que sus hábitos de consumo variarán día a día, entre una comida y otra. No le fuerces a tomar de más ni lo dejes con hambre.

Además de cuánta leche toma un recién nacido, es importante que tengas en cuenta cómo alimentarle. Para ello, la higiene es uno de los aspectos más importantes. Retira los restos de leche, ya que este alimento tiende a descomponerse fácilmente y puede afectar a la digestión de tu pequeño.

¿Y qué ocurre si tu bebé no termina el biberón? Deséchalo cuando haya acabado. No se recomienda guardar esa pequeña cantidad y ofrecérsela más tarde.

Por último, no calientes la leche en el microondas, pues no conseguirás atemperar de forma homogénea.

Para saber si la leche materna está en buen estado, opta por probarla antes. Sabrás que está en mal estado si notas cierto sabor agrio.

Aquí hay algunas sugerencias para ayudar a tu bebé a adaptarse a la alimentación con biberón mientras que continúa aceptando tu pecho:

  1. Usa tetinas para biberón que reproduzcan la experiencia del pecho: La forma y el caudal de algunas tetinas para biberón podrían crear un flujo y un posicionamiento de la boca similares a los que se obtienen con el pecho. Considera la posibilidad de usar tetinas para biberón hechas de silicona suave con una base más ancha y un caudal lento.
  2. Amamanta primero: Primero, ofrécele a tu bebé aproximadamente la mitad de una toma normal, y luego ofrécele entre 30 ml y 60 ml de leche materna extraída o de una fórmula infantil. Esto le ayudará a tu bebé a ser más paciente mientras se adapta al biberón. Si tu bebé aún tiene hambre, vuelve a ofrecerle el pecho.
  3. Sustituye una toma cada vez: Si es necesario que sustituyas más de una toma, sustituye una toma con biberón cada 3-5 días. Esto evitará que se te acumule la leche si no puedes extraertela. Si no te extraes la leche corres el riesgo de que tu suministro de leche disminuya.
  4. Calienta el biberón bajo un chorro de agua tibia: Calentar la leche materna extraída será útil para reproducir la temperatura de tu leche naturalmente tibia cuando amamantas a tu bebé. No calientes el biberón a una temperatura más alta que la temperatura corporal. Como siempre, nunca utilices el horno de microondas para calentar un biberón. Siempre verifica la temperatura de un biberón calentado antes de dárselo a tu bebé.
  5. Marca el ritmo de la alimentación: Sostén a tu bebé en una posición vertical cerca de ti para alimentarlo. Sostén el biberón en una posición más horizontal que vertical. Inclina el biberón justo lo suficiente para que la tetina se llene de líquido, permitiéndole así a tu bebé recibir alimento y no solo aire. Luego, toca suavemente su mejilla con la tetina, lo que podría causar que instintivamente voltee hacia ti con la boca abierta.
  6. Permite que alguien más trate de alimentarlo: Algunos bebés aceptan el biberón más fácilmente cuando una persona que no sea su mamá se los ofrece. La persona que le dé el biberón a tu bebé debe acurrucarlo para mantener el contacto íntimo que recibe durante la lactancia.
  7. Continúa sosteniendo el biberón para que tu bebé se alimente: Nunca utilices objetos para sujetar el biberón porque esto podría interferir en la manera en que traga y disminuir esos importantes momentos de interacción física durante la alimentación. Siempre debes cargar a tu bebé mientras lo alimentas.
  8. Toma un receso para permitir que eructe: Haz una pausa para permitir que eructe cada 30 a 45 ml, o si aleja el biberón o voltea la cabeza. Si continúa alejando el biberón, podría estarte diciendo que está satisfecho y que dejes de alimentarlo. Eructar frecuentemente ayuda a disminuir el riesgo de vómito y la irritabilidad a causa de los gases estomacales.

Posiciones para Eructar

  • Posición sentada: Siéntalo sobre tu regazo y sostén su cabeza y su pecho con una mano colocada en la parte de adelante. Inclínalo ligeramente hacia enfrente; frota o palmea suavemente su espalda.
  • Posición sobre el hombro: Recárgalo sobre ti, con su barbilla descansando sobre tu hombro; frota o palmea suavemente su espalda.
  • Posición sobre tu regazo: Colócalo horizontalmente sobre tu regazo con su pecho recargado sobre el mismo y luego frota o palmea suavemente su espalda.

Cambia de lado. Hasta los bebés más pequeños comienzan a pesar después de un rato.

Habla y toca. Conforme se alimenta, habla tranquilamente, tócalo y mantén el contacto visual.

Sé paciente. Si se resiste al biberón, vuelve a ofrecerle tu pecho antes de que cualquiera de los dos se frustre, y luego vuelve a intentar alimentarlo con biberón en la próxima sesión.

Es recomendable basar la alimentación de los primeros 6 meses de vida en leche. Todos los expertos coinciden en que la leche materna es la más aconsejable para los bebés recién nacidos. Aun así, no siempre es posible dar el pecho a tu bebé. En ese caso, podrás completar su alimentación con leche de iniciación.

Aquellas listas para servir son más caras que las que vienen en polvo. La realidad es que ambas contienen fórmulas similares y son igual de saludables. La mejor forma de saber qué leche es la más recomendable para tu bebé es consultar con su pediatra. Te ofrecerá consejos e incluso te propondrá las marcas en el mercado que mejor se adapten a las necesidades de tu bebé.

La fórmula general son 74 ml de leche de fórmula por cada 450 g de peso corporal del bebé al día. Es decir, si tu hijo pesa 4.000 g deberás darle 658 ml de leche diaria, repartido en 6-7 tomas las primeras semanas. No obstante, al igual que cuando hablábamos de la lactancia materna, cada bebé es un mundo y puede que el tuyo necesite un poco más o menos cantidad de leche y más o menos tomas diarias.

Lo que indicará que tu bebé está siguiendo una buena alimentación es que vaya ganando peso a medida que pasan los meses.

La orina debe ser clara y debe hacer pis entre 6 y 8 veces al día. Las cantidades y número de cacas con lactancia materna es muy variable, pero los primeros días serán bastantes. A partir de las 3 o 4 semanas puede variar y unos bebés hacen caca todos los días, mientras que otros la hacen cada varios días. Por lo general, las deposiciones son blandas y pasan, en los primeros cinco días, de un color negro (meconio) a marrón y después a amarillo mostaza.

6 Consejos 👩‍⚕️ para una Lactancia Materna 🤱 ¡EXITOSA!| MySalus

Publicaciones populares: