La primera gran aventura del ser humano transcurre en unas 40 semanas, el tiempo aproximado de una gestación. El embarazo humano dura una media de 40 semanas, que pueden traducirse también en meses, unos 9 (o bien 10 meses lunares de 28 días). La gestación de un niño supone 280 días aproximadamente: el tiempo que dura un embarazo puede variar mucho de una mujer a otra y llegar incluso hasta la semana 42.
En estas semanas, madre y bebé viven un viaje alucinante que les llevará al momento del parto a través de todas las fases del desarrollo fetal.
Embarazo mes a mes [Fecundación y desarrollo de embrión a feto, y a bebé]
¿Por qué Calcular el Embarazo con Semanas?
Actualmente es normal hablar del embarazo en semanas y no en meses, por eso a continuación explicamos las principales causas y cómo aplicar esta conversión. El cálculo del embarazo en semanas es considerado más fiable que en meses debido a su precisión y a la uniformidad en la duración del periodo de gestación.
Un embarazo tiene una duración media de 40 semanas, que son aproximadamente 280 días, desde el primer día de la última regla hasta la fecha probable de parto. A diferencia de los meses, que pueden variar entre 28 y 31 días, las semanas tienen una duración fija de 7 días, lo que garantiza una medida más exacta del tiempo de gestación. Por esta razón, profesionales de la salud como matronas y obstetras prefieren calcular los meses de embarazo por semanas.
¿Cómo Pasar las Semanas a Meses de Embarazo?
Existen diferentes formas de convertir las semanas de embarazo a meses, aunque una regla de conversión común es considerar que 1 semana equivale a 0,23 meses. De este modo, para realizar la conversión con esta particular calculadora de embarazo entre semanas y meses, simplemente hay que multiplicar el número de semanas por 0,23.
Ejemplo: Si estoy de 27 semanas, ¿cuántos meses son? Para calcular cuántos meses corresponden a 27 semanas de embarazo, podemos aplicar la regla de conversión. Si 1 semana equivale a 0,23 meses, entonces 27 semanas serían aproximadamente 6,21 meses. Por lo tanto, si estás en la semana 27 de embarazo, estarías alrededor de los 6 meses y casi una semana de gestación.
Por ejemplo, si una persona está en la semana 20 de embarazo, para calcular los meses se haría lo siguiente: 20 semanas x 0,23 = 4,5996 meses. Así, estaría aproximadamente a 4 meses y medio de embarazo.
Otra opción es seguir la regla que establece que 40 semanas corresponden a 9,19 meses.
Trimestres del Embarazo
El seguimiento de un embarazo puede dividirse en trimestres, por lo que saber calcular de cuántos meses estoy y cómo medir el embarazo en semanas y meses por igual es muy importante para el correcto desarrollo del bebé.
Primer Trimestre: 1 a 3 meses
El primer trimestre del embarazo abarca desde el inicio de la gestación hasta las 13 semanas. Durante esta etapa, el bebé experimenta un rápido desarrollo de sus sistemas y órganos básicos. Por otro lado, la madre puede experimentar diversos síntomas asociados a los cambios hormonales y al proceso de adaptación del cuerpo a la nueva situación.
- 4 semanas: En esta etapa, el óvulo fertilizado se ha convertido en un embrión, aproximadamente del tamaño de una semilla de amapola. Comienza el desarrollo de los órganos, que se extenderá por aproximadamente seis semanas.
- 5 semanas: El corazón del bebé comienza a latir, normalmente a un ritmo aproximadamente dos veces más rápido que el corazón de un adulto.
- 6 semanas: Comienzan a formarse las características faciales del bebé, y empiezan a desarrollarse los brotes de los brazos y las piernas.
- 10 semanas: El embrión se convierte oficialmente en un feto. Órganos como los riñones, los intestinos, el cerebro y el hígado comienzan a funcionar, y las uñas empiezan a formarse.
- 12 semanas: Es probable que en una revisión prenatal, se pueda escuchar el latido del corazón del bebé. Sin embargo, esto podría haberse detectado previamente mediante una ecografía.
Segundo Trimestre: 4 a 6 meses
El segundo trimestre se extiende desde las 14 hasta las 26 semanas de embarazo, y durante el mismo son muchos de los síntomas incómodos del primer trimestre tienden a disminuir. Durante este periodo, el bebé sigue creciendo y desarrollándose, y la madre puede comenzar a sentir las primeras patadas y movimientos del bebé.
- 14 semanas: Los riñones del bebé producen orina, que se libera en el líquido amniótico. El bebé puede comenzar a hacer expresiones faciales y chuparse el dedo pulgar.
- 16 semanas: Mediante una ecografía realizada entre las 16 y las 20 semanas, es posible que se pueda determinar el sexo del bebé.
- 18 semanas: Si aún no has sentido los movimientos del bebé en el útero, es probable que comiences a notarlos en esta etapa. En las próximas semanas, es posible que otras personas también puedan sentir los movimientos del bebé desde el exterior del abdomen.
- 23 semanas: El bebé desarrolla su sentido del movimiento, y su capacidad auditiva sigue mejorando.
- 24 semanas: Los brotes de las papilas gustativas están en desarrollo, el cerebro y el cabello crecen rápidamente. En esta etapa, el bebé puede pesar en torno a medio kilo y estar cerca de los 30 centímetros de longitud.
Tercer Trimestre: 7 a 9 meses
El tercer trimestre abarca desde las 27 hasta las 40 semanas de embarazo. Es el último tramo del embarazo y se caracteriza por un rápido crecimiento del bebé y la preparación del cuerpo para el parto. La madre puede experimentar una variedad de síntomas y sensaciones a medida que el bebé se acerca a la fecha de nacimiento.
- 27 semanas: Algunos síntomas físicos que puedes experimentar en esta etapa incluyen falta de aliento, hemorroides, incontinencia urinaria, varices y problemas para dormir.
Final del Tercer Trimestre
Durante estas últimas semanas, los huesos del bebé se han formado por completo, sus receptores táctiles están totalmente desarrollados, y sus órganos son capaces de funcionar de manera autónoma. A medida que se acerca la fecha de parto, es posible que el cuerpo del bebé adopte una posición cefálica, preparándose para el nacimiento.
Cada embarazo es único y puede variar en cuanto a los síntomas y el desarrollo del bebé. Por eso es importante mantener un seguimiento prenatal regular con un profesional de la salud y elaborar un plan de parto personalizado que garantice un embarazo saludable y seguro tanto para la madre como para el bebé.
Embarazo a Término
El embarazo se considera “a término” a partir de la semana 37. Eso significa que tu hijo o hija está completamente desarrollado y listo para poder vivir sin ayuda fuera del vientre de la madre.
Esta semana 37 quizás te sientas bastante incómoda y no puedas dormir bien por la noche. Según las investigaciones realizadas, durante el tercer trimestre es cuando peor se duerme. Intenta buscarte momentos durante el día para descansar.
En esta etapa también puedes sentir muchas más contracciones Braxton Hicks y, además, éstas pueden durar más o ser más incómodas. Algunas veces, cuando comienzan a venir muy seguidas, podrías creer que el parto ya ha empezado.
Quizás también sientas que tienes más flujo vaginal que antes. Si ves que tiene huellas de sangre o es rosado y mucoso puede que estés expulsando el tapón mucoso que sella el útero, y esto significa que ¡probablemente el parto esté muy cerca!
En el último mes de embarazo hay más posibilidades de desarrollar una enfermedad seria que se llama preeclampsia. Tu médico comprobará tu tensión sanguínea para asegurarse de que no es demasiado elevada, que no hay un exceso de proteína en tu orina y que tus manos y tu cara no están excesivamente hinchadas, ya que estos son los tres síntomas clave de la preeclampsia.
Como la tensión puede subir por el estrés de estar en la consulta médica es buena idea comprobar que en casa vuelve a bajar, si lo hace es una buena señal.
En la semana 38 el bebé sigue engordando. Ya puede coger cosas con sus manitas (como agarrarse sus pies o el cordón umbilical). Estas dos últimas semanas se te pueden hacer un poco largas. Procura tomarte tiempo para ti sobre todo si el bebé viene con bajo peso, ya que el descanso le va a favorecer.
Hablar con otras madres de tu entorno o de grupos de apoyo puede ayudarte a vivir la recta final.
Es la semana 39 a pesar de que tu hijo o hija está ya muy apretado en tu vientre, se mantendrá activo hasta la hora del parto. Solamente un 5 por ciento de los bebés nacen en la fecha. No dejes que te agobien con frases como “se está retrasando”.
Es posible que de repente te quieras poner a limpiar los baños enérgicamente, organizar el cuarto del bebé u ordenar la casa. Según los expertos, este impulso es probablemente la manifestación moderna de lo que se conoce como el instinto ancestral y casi animal de "anidar", es decir, de preparar "el nido" o tu hogar para acoger a tu bebé.
El bebé sigue acumulando grasa para poder mantenerse calentito al nacer.
Y por fin llega la semana 40. Después de largos meses de espera, la fecha prevista para tu parto llega. A veces los bebés no nacen en esta semana sobre todo si tu fecha de parto se calculó basándose únicamente en el primer día de tu último periodo, ya que a veces las mujeres ovulan más tarde de lo que se da por sentado, y en ese caso te habrías quedado embarazada unos días después de lo que calculas.
Por regla general, en esta semana se hace una revisión del latido cardiaco fetal, es decir, una monitorización. Es posible que en esa revisión te propongan también hacerte un tacto para ver si el cuello del útero está madurando o no.
Esta exploración rutinaria no tiene sentido, porque si está mucho o poco dilatado puede cambiar en cuestión de horas o quedarse igual durante días. Además, puede ser muy incómodo y aumentar el riesgo de infección.
Eso sin olvidar que algunos profesionales sanitarios de la “vieja escuela” realizan a veces una intervención llamada Maniobra de Hamilton para provocar el inicio del parto.
Seguro que puedes imaginar cómo será el parto. Quizás hayas visto en algunas series de televisión, que las mujeres siempre rompen aguas de manera muy espectacular, en medio de un lugar lleno de gente, y que inmediatamente se ponen de parto.
Pero no debes preocuparte, porque este tipo de escenas no son nada comunes. Tan sólo en un 15 por ciento de los casos, el saco amniótico se rompe justo antes de empezar el parto. De todas formas, si rompes aguas estate tranquila, porque todavía pueden pasar horas hasta que sientas la primera contracción.
Fíjate en el color de las aguas y sólo debes acudir al hospital inmediatamente si son de color marrón ya que son significativos de aguas meconiales, es decir, de sufrimiento fetal. Si el líquido es transparente lo mejor que puedes hacer es darte una ducha, salir a dar un paseo o ver una película que te guste.
En cualquier caso, hay signos más comunes de que el parto va a empezar. Por ejemplo, sentir un flujo mucoso al ir al baño o verlo en tu ropa interior. Esta mucosidad es el tapón mucoso del que hemos hablado al principio.
Forma un tapón que sella el cuello del útero durante el embarazo para proteger a tu bebé de infecciones. Otra señal de que el parto ha comenzado es tener contracciones regulares, que cada vez vienen a intervalos más cortos.
Cuando las contracciones duren un minuto o más y venga en intervalos de 3 a 7 minutos es que el parto va encaminado.
¿38 o 40 Semanas de Embarazo?
Un embarazo normal, y a término, debe durar 38 semanas a partir de la fecha de ovulación.
La fecha probable de parto (FPP) se calcula sumando a la fecha de la última menstruación 7 días + 9 meses y se puede estimar gracias al gestograma, un disco gestacional que permite calcular la semana de embarazo en la que una mujer está, la fecha del parto y otros datos sobre el desarrollo del bebé.
¿Qué Pasa si Llego a las 42 Semanas de Embarazo?
En primer lugar, cabe señalar que puede haber supuestos embarazos de 42 semanas que, en realidad, no lo son. Es decir, en la inmensa mayoría de los casos, el ginecólogo y el ecógrafo se encargan de rectificar las semanas de gestación, en el supuesto de que la fecha de la última regla indicada por la futura mamá no fuera segura, o bien su ciclo sea irregular y la ovulación no se produjera en las fechas que corresponden en un ciclo normal.
Dicho esto, actualmente, en España, los médicos no dejan que las embarazadas lleguen a las 42 semanas de gestación. Como mucho, un par de días después de llegar a la semana 41, el ginecólogo programa la inducción del parto.
¿Por qué se Utiliza la Última Regla como Referencia?
Según los expertos en ginecología, la duración del embarazo varía si se cuenta desde la fecha de la última regla o desde la última ovulación. La mujer queda embarazada en su última ovulación, pero es fácil que las mujeres recuerden la fecha de su última regla antes que la de su ovulación.
Sin embargo, si se conoce la fecha exacta de concepción, a esta se suman 266 días, las 38 semanas exactas que dura el periodo de gestación. Por tanto, esas dos semanas de diferencia corresponden al periodo comprendido desde la fecha de la menstruación hasta el día de la ovulación, que suele ocurrir 12-14 días después de la regla, y que es, en realidad, cuando se produce la concepción.
Por tanto, el bebé puede nacer dentro del período comprendido entre las dos semanas anteriores y entre siete o catorce días posteriores a la fecha en la que se alcanzan las 40 semanas.
Más adelante, cuando se realice la primera ecografía, se podrá rectificar la fecha, si se descubre que la gestación está, en realidad, más o menos avanzada de lo que se determinó en un primer momento.
Semanas de Gestación Según Fecundación
El embarazo fisiológico y a término dura 38 semanas, las que van desde la fecha de la concepción real, cuando el espermatozoide se encuentra con el óvulo, y la fecha del día del nacimiento del bebé.
Si el ciclo de la mujer es regular, la concepción se produce, aproximadamente, 12-14 días después de la última regla. Con toda probabilidad, si se mantuvieron relaciones sexuales sin protección en los días fértiles, la concepción se produjo en alguno de esos días.
Semanas de Gestación Según Ovulación
No todas las mujeres conocen la fecha de su ovulación. En realidad, es difícil de predecir con exactitud, aun siendo regular en los ciclos, ya que siempre se pueden dar ligeras variaciones, por múltiples motivos.
No obstante, si se conoce la fecha de la ovulación, también es una referencia válida para calcular las semanas de embarazo.
Dicho esto, existen formas de conocer los días de la ovulación, e incluso test fiables de ovulación que hoy en día se pueden encontrar en el mercado. Son herramientas que facilitan a la mujer un mayor conocimiento sobre su propio cuerpo.
