Dentro de estos octópodos arácnidos, familiares del escorpión y el opilión, conocemos 144 familias y 45000 especies a lo largo de todo el mundo. De hecho, hay tanta variedad de arañas que se cree que la mayoría de especies todavía no han sido descubiertas por el ser humano. Si tienes aracnofobia, seguro que ese pensamiento no es lo más tranquilizador del mundo.
Pero, ya sea porque sufres esta fobia y quieres enfrentarte a ella o porque las arañas te parecen seres maravillosos, a lo largo del artículo iremos desvelando el misterio de la reproducción de estos animales. Pero de momento ya os lo adelanto: lo hacen con mucha facilidad.
Antes de pasar a explicar cómo se reproducen las arañas, hablemos un poco más sobre ellas. Al igual que el resto de arácnidos, tienen ocho patas. La mayoría de especies tienen también ocho ojos, aunque las hay que tienen seis y cuatro. Incluso hay algunas que carecen de ellos, ya que viven bajo tierra y no los necesitan.
Sin contar excepciones como la araña acuática europea, son terrestres; y salvo la herbívora Bagheera kiplingi, todas las especies conocidas son carnívoras. Hasta donde sabemos, fuera del universo Marvel nunca ha habido ninguna araña que haya transmitido poderes sobrehumanos a nadie con una picadura.
Aun así, incluso esto sería menos sorprendente que el proceso de reproducción de las protagonistas de este artículo.
El Proceso de Reproducción de las Arañas
El proceso de reproducción de las arañas es un fascinante despliegue de rituales y estrategias. Desde el cortejo hasta la eclosión de los huevos, cada etapa está llena de curiosidades y adaptaciones sorprendentes. A grandes rasgos, así es como se reproducen las arañas. Aun así, es cierto que hay especies que muestran algún rasgo particular.
Cortejo: Ritos de Seducción Arácnida
Los "ritos de seducción" de las arañas son de lo más diversos. En especies con dimorfismo sexual, es habitual que la hembra, significativamente más grande, deje un rastro de feromonas que lleve al macho hasta su tela. Los machos de araña pavo real realizan una coreografía al más puro estilo Beyoncé, en la que muestran los colores y dibujos de su parte trasera mientras levantan su tercer par de patas.
También hay machos de otras especies que llevan un insecto envuelto en seda a las hembras como ofrenda… Pero a veces llevan algo no comestible, y el hecho de no llevar insecto suele suponer poca implicación en el proceso.
Cortejo de la Araña Pavo Real
Cópula: El Encuentro Íntimo
Cuando (normalmente) la hembra ha decidido hacer match, el macho utiliza sus pedipalpos, similares a un quinto par de patas siempre levantado y acabado en pinzas. Con ellos, agarra a su compañera por los quelíceros, unos apéndices bucales con los que suelen inocular veneno a sus presas. De esta forma, el poro genital de la hembra queda al alcance del macho.
Este introduce en él varias veces su órgano copulador, también presente en los pedipalpos, y deposita su esperma en el cefalotórax. La hembra, después, utiliza sus propios pedipalpos para llevar el esperma a un órgano especial que le permite almacenarlo.
Puesta: Protegiendo la Descendencia
Tiene lugar entre unos días y unas semanas después de la cópula. Las arañas ponen muchísimos huevos (desde decenas hasta miles), de una sola vez o a lo largo de varias jornadas. Hay algunas, incluso, que esperan una primera eclosión para comenzar una segunda puesta. Para protegerlos, envuelven sus huevos en un capullo de seda y la colocan en un lugar que puedan tener bien controlado.
Hay especies que incluso la transportan bajo su cuerpo o sobre él para asegurarse de que siempre los tienen vigilados. Tan llamativo es este proceso que la artista Louise Bourgeois le dedicó muchas de sus obras: entre ellas, Mamá, la famosísima araña que hay frente al museo Guggenheim de Bilbao. Si la visitas, ponte debajo de la escultura y mira hacia arriba...
Eclosión: El Nacimiento de las Ninfas
El momento de llegada de esta fase depende de muchos factores. Hay casos en los que sucede en el plazo de una semana, y otros en los que (si las condiciones no son adecuadas) puede tardar hasta cuatro meses. Todos los huevos eclosionan a la vez, y de ellos no salen larvas, sino ninfas: versiones pequeñas de las arañas adultas.
Las ninfas suelen pasar juntas unos días; hay casos, como el de la araña saltadora, en los que las madres mantienen a sus crías hasta durante más de un mes en el nido, alimentándolas con unas gotitas de líquido nutritivo que producen ellas mismas.
Canibalismo Sexual y Otras Curiosidades
Por ejemplo, se suele hablar mucho del canibalismo sexual en el mundo arácnido, entendido como el momento en el que las arañas hembras devoran al macho durante o después de la cópula. ¿Esto ocurre? Sí. ¿Pasa muy a menudo? Este fenómeno solo se da cuando se presenta dimorfismo sexual.
Es decir, en aquellas especies en las que la hembra es bastante más grande que el macho. Y tampoco ocurre siempre. De hecho, hay casos en los que los machos han aprendido a defenderse del canibalismo: por ejemplo, el macho de la araña vivero envuelve a la hembra en seda antes de la cópula para evitar convertirse en su aperitivo.
La Expansión Arácnida: Viajeras del Viento
Y vas a flipar con una de las formas a través de la que las arañas han conseguido extenderse por todos los rincones del planeta. Estamos en el momento en el que las ninfas han aprendido a cazar y se separan. Llegado ese punto, con una capacidad estratégica que ya quisiera Napoleón, es habitual que se muevan hasta un lugar elevado y creen un largo hilo de seda.
Después, subidas sobre él, dejan que el viento las transporte junto a él durante varios kilómetros para llegar a nuevos territorios desconocidos. Bailes de cortejo, pedipalpos y cefalotórax, huevos envueltos en seda, canibalismo ocasional, ninfas transportadas por el viento… No se puede pedir más en cuanto a curiosidades.
Las Viudas Negras: Un Caso Particular
Las viuda negra son unas famosas arañas venenosas cuya representante más famosa es la viuda negra del sur (Latrodectus mactans) que se pueden identificar por la distintiva mancha roja en forma de reloj de arena que tienen en su abdomen (igual que el símbolo de la superheroína de Marvel que toma el nombre de esta araña).
Más de 30 especies comparten el nombre y viven en regiones templadas del mundo entero. En esta especie, que incluye a las viudas de espalda roja (Latrodectus hasselti), es una práctica usual que las enormes hembras devoren a los pequeños machos durante el apareamiento, de ahí que se las denomine “viudas”.
Para los machos de la araña viuda (Latrodectus), el apareamiento es una actividad tristemente peligrosa. En algunos casos, la hembra atrapa al macho mientras este intenta huir. Sin embargo, el macho normalmente parece aceptar su destino, dando un salto mortal hacia los colmillos de su pareja.
Pero existe una razón para este salto suicida. En 1996, Maydianne Andrade descubrió que los encuentros sexuales entre viudas de espalda roja eran más largos si el macho se dejaba devorar. Sacrificando su vida, el macho podía llenar a su pareja con más cantidad de esperma. La hembra conserva dicho esperma en dos órganos de almacenamiento y puede controlar cuándo utilizar estas células acumuladas para fertilizar sus huevos.
Así que, cometiendo “suicidio copulativo”, los machos garantizan su paternidad. Además, las hembras no son comunes y muchos machos mueren en busca de una. Cuando las probabilidades de encontrar más de una pareja son bajas, los costes de dar tu vida en el primer apareamiento también lo son.
Estas arañas tejen grandes telas, en las que la hembra cuelga un capullo con cientos de huevos. Las crías se dispersan al poco de nacer, pero la telaraña permanece en su lugar. La viuda negra también usa la tela para atrapar a sus presas, que suelen ser moscas, mosquitos, saltamontes, escarabajos y orugas. La viuda negra es una araña con patas de peine, lo que significa que tiene una especie de pelos en las patas traseras con los que recubren a sus capturas con seda.
Para alimentarse, la viuda negra muerde a su presa y le inyecta enzimas digestivas. Mediante estas enzimas y sus rechinantes dientes, las arañas licúan el cuerpo de la presa y absorben el fluido resultante.
Hay un tipo de araña que se parece a la viuda negra, pero su mordedura es mucho menos potente. Las falsas viudas negras se parecen a sus infames primas, las arañas viuda negra, con patas enjutas y cuerpos en forma de globo. Al igual que las viudas negras, estas especies tienen marcas en el abdomen, aunque no de un rojo tan brillante ni tan distintivas como la clásica forma de reloj de arena de la viuda negra.
La viuda negra posee un veneno 15 veces más potente que el de una serpiente de cascabel. Aunque suene aterrador, las muertes humanas tras una mordedura son extremadamente raras, no habiéndose registrado ninguna en EE.UU. desde 1983.
