Clint Eastwood, nacido el 31 de mayo de 1930 en San Francisco, California, ha dejado una huella imborrable en la historia del cine. Este actor, director, productor, músico y compositor estadounidense ha sabido reinventarse a lo largo de las décadas, manteniéndose relevante y admirado en la industria del entretenimiento.
Este domingo se cumplieron 85 años del nacimiento de Clint Eastwood. Vio la luz el 31 de mayo de 1930 en San Francisco, el escenario urbano de tantas de sus películas, entre ellas las de la saga de 'Harry el sucio'.
Clint Eastwood en el estreno de Invictus
Sus Inicios y Ascenso a la Fama
De padre contable, el joven Clinton lleva con sus padres una vida nómada. Hace trabajos esporádicos sin demasiada convicción, después se une a la Armada, donde la casualidad le lleva a trabajar en Universal. Hace su primera aparición en la gran pantalla en ‘Revenge of the Creature’ (1955), y después tiene una racha en la que sólo consigue pequeños papeles sin relevancia. Su ascenso como actor se produce gracias a su aparición en la serie ‘La ley del revólver’ (1955).
Entre 1956 y 1958 aparece sucesivamente en ‘Hoy como ayer’, ‘El último sol’, ‘Escapada en Japón’ y ‘Ataque bajo el sol’.
La Trilogía del Dólar y el Éxito Internacional
Apenado por tener que dejar su país, Clint Eastwood se compromete a ir a Italia para protagonizar la trilogía de Sergio Leone ‘Por un puñado de dólares’, ‘La muerte tenía un precio’ y ‘El bueno, el feo y el malo’, que le otorga una gran popularidad. Estos papeles, entre otros, lo convirtieron en un icono cultural de masculinidad.
Clint Eastwood en "El bueno, el feo y el malo"
Aunque en su momento estaban considerados como subproductos propicios para programas dobles de cines de barrio, los tres spaguetti western que Clint Eastwood rodó en Almería a las órdenes de Sergio Leone son apreciados hoy día por selectos cinéfilos, y homenajeados por Tarantino y otros cineastas de prestigio.
Como esta serie le dio cierta fama en Estados Unidos, y el joven Eastwood cobraba todavía poco, era el candidato ideal para que el italiano Leone, interesado en un actor estadounidense para poner su nombre encabezando los carteles, le reclutara para protagonizar Por un puñado de dólares, una producción de poco presupuesto, versión en clave de western de Yojimbo, de Akira Kurosawa. El éxito del film propició dos secuelas, con más medios y otros actores internacionales, pues Lee Van Cleef se incorporó a la saga en La muerte tenía un precio y Eli Wallach, en El bueno, el feo y el malo.
Sin lavarlo siquiera, Eastwood usó el mismo poncho en las tres películas, que daban un aire nuevo al género, incorporando humor, personajes heroicos propios del cómic, y tiroteos propios de los recuerdos infantiles de las grandes obras del género.
Harry el Sucio y la Consolidación como Ícono
Alcanzó la fama interpretando a Harry Callahan en la serie de películas de Harry el Sucio durante los años 1970 y 1980. Ese año arrasaba en las carteleras con Harry el sucio, de nuevo dirigida por Siegel. A partir de ese momento, protagoniza títulos que sin ser memorables, tienen calidad (Joe Kidd, Ruta suicida, La fuga de Alcatraz, En la cuerda floja, El sargento de hierro) y las diferentes continuaciones de Harry el sucio: Harry el fuerte, Harry el ejecutor, Impacto súbito, La lista negra) y dirige títulos que van creciendo en interés (Infierno de cobardes, Primavera en otoño, que fue la primera que no protagonizó, Licencia para matar, El fuera de la ley, Firefox) hasta llegar a la magnífica El aventurero de medianoche, su primera obra de madurez, en la que también interpretaba al protagonista, un cantante de country enfermo de tuberculosis durante los años de la Gran Depresión.
Clint Eastwood como Director
Si su encuentro con Leone fue crucial para la carrera de Eastwood, igualmente importante fue su trabajo con el estadounidense Don Siegel. Es bien sabido que Sin perdón está dedicada a Sergio (Leone) y Don (Siegel). Su primer encuentro con Siegel fue La jungla humana, revisión de su personaje de heroico cowboy sin nombre a los tiempos modernos. Después de salir airoso de un musical, La leyenda de la ciudad sin nombre, donde cantaba, como otro de los más duros de Hollywood, Lee Marvin, repetiría con Siegel en Dos mulas y una mujer, un western bastante clásico y El seductor, también del mismo género, pero más realista.
Para no depender del todo de los grandes estudios, y poner en marcha Cometieron dos errores, en 1968 Clint Eastwood fundó su propia productora, que se llamó Malpaso, al igual que su rancho de California, Malpaso Creek, donde una laguna situada en medio del terreno dificulta el paso. Desde ese momento Eastwood coprodujo a través de Malpaso todas sus películas, hasta que en 1971, decidió dar un buen paso, hacia la dirección.
Clint Eastwood dirigiendo una película
Su debut tras las cámaras fue Escalofrío en la noche, un thriller convencional sobre un locutor de radio acosado por una oyente psicópata. Igualmente redonda es El jinete pálido, deudora de títulos clásicos como Raíces profundas. En 1988 rinde tributo a su gran afición al jazz en Bird, uno de sus mejores títulos, recreación de la vida del saxofonista Charlie Parker, por el que la crítica empezó a considerarle “el último cineasta clásico”.
Su siguiente obra maestra, tras la mediocre El novato y la correcta Cazador blanco, corazón negro, fue Sin perdón, una visión desmitificadora y crepuscular del western reconocida por la Academia con cuatro Oscar, incluyendo mejor director y mejor película.
Tenía por entonces 62 años, pero Eastwood seguía tan en forma que se mantuvo toda la década de los 90 y el inicio del nuevo milenio en el candelero, con películas muy diferentes. “Mi trabajo es contar historias, no importa de qué trate ni a qué género ni época pertenezca. Me atrae hacer cosas nuevas”, ha comentado.
Como actor, director, o ambas ocupaciones, ha seguido combinando productos poco pretenciosos (Poder absoluto, Ejecución inminente, Space Cowboys, Deuda de sangre) con grandes títulos (En la línea de fuego, Un mundo perfecto, Los puentes de Madison).
Algunas de sus películas más destacadas como director incluyen:
- Mystic River
- Million Dollar Baby
- Banderas de nuestros padres
- Cartas desde Iwo Jima
- Gran Torino
Vida Privada
Si su cine sigue siendo anguloso, tras 34 películas como realizador y 67 como actor (más otras como productor, sobre todo documentales de jazz, su género musical predilecto), su vida privada, a pesar de que ha intentado siempre mantenerse al margen de la prensa amarilla y rosa, es otro rosario de encuentros y desencuentros.
Con Margaret Johnson, su primera esposa, estuvo casado oficialmente desde 1953 hasta 1984: «una boda apresurada y algo inconsciente», según sus palabras. Mientras tanto tuvo una hija, Kimber Eastwood, nacida en 1964, con la actriz Roxanne Tunis. En 1975 ya había iniciado relaciones con Sandra Locke, que acabaría demandándole por haber impedido que progresara su carrera como actriz. Estuvo con Frances Fisher y volvió a casarse con la periodista radiofónica Dina Ruiz, de la que se divorció en 2014.
Las relaciones generaron pequeños ríos de tinta y... ¡ocho hijos! Entre ellos, el contrabajista de jazz Kyle Eastwood (también compositor de algunas bandas sonoras para su padre), la actriz Alison Eastwood (vista en 'Medianoche en el jardín del bien y del mal'), el actor Scott Edwards ('El viaje más largo') y Francesca Eastwood, a quien Clint hizo debutar a los seis años en 'Ejecución inminente'.
Clint Eastwood cumple hoy 93 años y si algo sabemos de él es que va a recibir más regalos que cualquier niño en el día de Reyes dada la multitudinaria familia con la que cuenta. El mítico cowboy siempre ha sido uno de los grandes seductores de Hollywood y es por eso que ha tenido hasta seis mujeres, de las cuales tan solo se casó con dos, y ocho hijos que se dice pronto. Aunque lo más sorprendente es que el actor ha conseguido que todos ellos tengan una excelente relación y todos se traten como lo que son: hermanos.
El mayor de los hijos de Clint es Kyle Eastwood, nacido en 1968 (55 años), fruto de su primer matrimonio con Maggie Johnson. Kimber nace en 1964 (59 años) lo cual la convierte en su primera hija, aunque no la reconoce hasta 1996 que es cuando ella desvela que es hija de Clint Eastwood. Alison Eastwood es la tercera hija del intérprete, la segunda de su matrimonio con Maggie Johnson. Nace en 1972 (51 años). Scott es actor y modelo e incluso ha llegado a trabajar con su padre en películas como 'Flags of Our Fathers', 'Gran Torino' o 'Invictus'. Nace en 1988 (35 años) y es la hermana de Scott al ser la segunda hija de la relación de Clint con Jacelyn Reeves.
La actriz Frances Fisher y Clint Eastwood se conocen durante el rodaje de 'Pink Cardillac' a inicios de los años 90. La hija de esta pareja acoge el apellido de su madre ya que el actor a los dos años de su nacimiento se va con otra. La mujer en cuestión por la que Clint Eastwood deja a su ex Frances con una hija de dos años es Diana Ruiz, presentadora de televisión. Con ella se casa por segunda vez y en 1996 nace Morgan Eastwood (27 años). Lo sabemos, no corresponde la edad de la mujer de la foto con la cronología seguida en el artículo. Pero es que Laurie nace "públicamente" en 2018, durante la presentación de la película 'Mula'.
Longevidad y Estilo de Vida
Clint Eastwood cumplió 95 años el 31 de mayo y no renuncia a seguir haciendo películas. "Harry el Sucio" ha encarnado durante décadas al hombre rudo del cine americano, el que no tiembla ante los villanos ni necesita decir mucho para imponer respeto. Pero detrás del pistolero del spaghetti western y del sargento inflexible de Heartbreak Ridge, se esconde un hombre de hábitos sobrios, disciplina casi monástica y una rutina de bienestar que podría hacer palidecer a cualquier gurú del "biohacking".
A su edad, el hombre que hizo de Meryl Streep una esposa infiel en Los Puentes de Madison sigue trabajando y aunque sus últimas películas no están a la altura de sus obras maestras, parece haberle encontrado el truco al arte de envejecer con elegancia. No hay en su vida sueros rejuvenecedores, intervenciones genéticas ni costosos retiros de desintoxicación. Su fórmula para la longevidad se basa en pilares que podrían sonar casi aburridos de tan sensatos: una alimentación saludable, ejercicio regular, contacto con la naturaleza y meditación.
Esa búsqueda del equilibrio no es reciente. Comenzó décadas atrás, marcada por un hecho decisivo: la muerte de su padre a los 64 años, víctima de una enfermedad cardiovascular.
Lejos del ruido de Hollywood, Eastwood ha sido un devoto practicante de la meditación trascendental desde los años 70. Dos sesiones diarias, sin excusas: una por la mañana y otra al atardecer. Incluso durante los rodajes, entre toma y toma, se toma un momento para sentarse en silencio y repetir su mantra. Esta forma de meditación, popularizada por el gurú indio Maharishi Mahesh Yogi, y practicada también por figuras como David Lynch, consiste en repetir mentalmente un sonido o palabra durante veinte minutos. Diversos estudios científicos han confirmado su eficacia para reducir el estrés, mejorar la salud cardiovascular y fomentar un estado de conciencia relajada.
Eastwood siempre ha sido un amante del ejercicio, aunque con el paso del tiempo ha sustituido el impacto por la precisión. Levy relata que prefiere los entrenamientos de bajo impacto: caminatas largas, golf, remo, bicicleta y ejercicios de fuerza moderada, centrados más en la forma que en el peso. Entre sus rutinas favoritas está el golf, no tanto por la competencia como por la caminata silenciosa, el aire puro y la concentración. Sus sesiones de musculación, que continúa haciendo con regularidad, priorizan la constancia y la técnica.
En cuanto a la dieta, Eastwood lleva décadas siguiendo una alimentación baja en grasas, rica en vegetales y moderada en carbohidratos. Mucho antes de que los batidos verdes invadieran Instagram, él ya comía brócoli y germinados. Sus fuentes de proteína son magras: pollo, pescado -en especial salmón- y huevos. Acompaña sus comidas con verduras verdes, como espárragos, espinacas y calabacines. No es un fundamentalista de la comida sana, pero aplica la regla del 90/10: el 90% del tiempo elige con conciencia lo que come, y el 10% restante se permite algún capricho.
Eastwood no le teme a la edad, pero tampoco la exhibe como un trofeo. Nunca ha querido hacer de su longevidad un espectáculo ni vender su método como una marca personal. A menos de un lustro de cumplir su primer siglo, permanece en activo, escribiendo, dirigiendo, caminando bajo el sol de California y -con toda seguridad- meditando en silencio antes de la cena. No necesita probar que es invencible, pero nos recuerda que envejecer con dignidad también puede ser una forma de rebeldía. Y quizás, el mayor acto de valentía en un mundo que teme al paso del tiempo.
Clint Eastwood: El Último Clásico
Priman en Hollywood hoy día los movimientos continuos de cámara y los montajes frenéticos, pero él fija el plano para que se luzcan los actores. En el cine comercial se llevan las historias de consumo rápido, ultraligeras y dirigidas a un público adolescente, pero él apuesta y gana con relatos adultos llenos de sentimientos.
No cabe duda. Clint Eastwood es el último heredero de John Ford y William Wyler. El último clásico. Representa una forma de hacer cine que casi se ha perdido. La violencia, la soledad y la fatalidad son los grandes temas de sus películas. Pero sobre todo la redención, en un cineasta que precisamente parece querer redimirse de la imagen que tenía hace poco más de una década. Por aquel entonces Eastwood era conocido por el Magnum 44, el pistolón de Harry el sucio y sus frases del estilo “Alégrame el día”. Protagonizaba subproductos como Duro de pelar, y todos sus personajes eran tipos impasibles y toscos que apenas movían un músculo de la cara. Pero entonces decidió entristecernos el día, con historias tan duras como el propio Harry, pero llenas de verdad.
Para la crítica, ha dado un giro en su carrera, pero el estilo y los temas recurrentes de Eastwood han estado presentes en su filmografía desde hace muchos años.
Filmografía Selecta
La siguiente tabla presenta una selección de películas clave en la filmografía de Clint Eastwood, destacando tanto su trabajo como actor como director:
| Año | Título | Rol |
|---|---|---|
| 1964 | Por un puñado de dólares | Actor |
| 1966 | El bueno, el feo y el malo | Actor |
| 1971 | Harry el Sucio | Actor |
| 1992 | Sin perdón | Actor y Director |
| 2004 | Million Dollar Baby | Actor y Director |
| 2008 | Gran Torino | Actor y Director |
