El debate sobre el aborto ha sido un tema recurrente y polémico en la sociedad, generando diversas reacciones y posturas encontradas. En este contexto, el Senado ha sido escenario de importantes discusiones y eventos relacionados con este tema.
Blindaje del Derecho al Aborto en la Constitución
El Consejo de Ministros ha aprobado iniciar los trámites para blindar el derecho al aborto en la Constitución, con el objetivo de "evitar retrocesos" ante la "ola reaccionaria". La ministra de Igualdad, Ana Redondo, ha precisado que "no es una reforma sencilla".
"Es un día en el que damos un paso a la garantía y el reconocimiento de los derechos de las mujeres. Por primera vez las mujeres tienen reconocida la libertad en esta propuesta, libertad sobre su propio cuerpo, libertad sobre su proyecto de vida", ha asegurado la ministra en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros en la que ha presentado la propuesta.
En cuanto al texto acordado, este contempla un cuarto apartado en el artículo 43 de la Carta Magna, que quedaría así: "Se reconoce el derecho de las mujeres a la interrupción voluntaria del embarazo. El ejercicio de este derecho en todo caso será garantizado por los poderes públicos, asegurando su prestación en condiciones de igualdad efectiva, así como la protección de los derechos fundamentales de las mujeres".
Redondo ha explicado que la modificación de la Carta Magna que quieren llevar a cabo es una reforma agravada que requiere mayorías cualificadas, en concreto, de las tres quintas partes del Congreso y de las tres quintas partes del Senado. "Si no hubiera acuerdo, iríamos a una comisión paritaria, Congreso y Senado, que propondría un nuevo texto", ha avanzado.
"Creo que es una iniciativa importante, sobre todo en este momento histórico, en el que la ola reaccionaria nos está llevando a una retroacción de los derechos y a un retroceso importante, a un recorte de sus derechos, que el presidente del Gobierno dijo que no íbamos a tolerar y, por lo tanto, consideramos que hay que tomar todas las medidas para evitar que esos retrocesos se produzcan en el presente y en un futuro", ha subrayado la ministra.
Requerimiento de Sanidad a Comunidades Autónomas
El Ministerio de Sanidad ha enviado un requerimiento formal a las comunidades de Madrid, Aragón y Baleares para que elaboren el registro de objetores de conciencia al aborto y si no tiene respuesta en el plazo de un mes iniciará un proceso contencioso en los tribunales para que las "obligue un juez".
"El registro no es algo opcional, no es una ocurrencia, es una obligación legal, una herramienta esencial para garantizar que los derechos de las y los profesionales sanitarios sean compatibles con el derecho de las mujeres a interrumpir voluntariamente el embarazo en condiciones de equidad, de seguridad y de respeto", ha subrayado la responsable de Sanidad, Mónica García.
Sanidad ha activado formalmente el procedimiento legal para requerir que elaboren el citado registro a las tres comunidades que aún no lo han hecho: Madrid, Baleares y Aragón, aunque solo la primera ha expresado "explícitamente" su negativa a crearlo.
Estas tres comunidades tienen plazo de un mes para responder el requerimiento; de no hacerlo, el Ministerio de Sanidad tendrá otros dos "para acudir a los tribunales y para plantear un contencioso administrativo para que un juez les obligue a cumplir la ley", ha recalcado García.
Cumbre "Por la Libertad y la Cultura de la Vida"
Bajo el lema “Por la libertad y la cultura de la vida”, se ha celebrado una cumbre en la que se llegó a calificar el aborto de “asesinato de inocentes”, se ha asegurado que “es usado por los adolescentes como método anticonceptivo, se ha defendido que la eutanasia es ”un pecado capital y un delito contra la vida“ o se ha afirmado que utilizar el término cónyuges ”sin precisar que son un hombre y una mujer permite la poligamia o incluso los matrimonios entre personas del mismo sexo“.
Poco antes del inicio de la reunión, grupos feministas se han concentrado a las puertas del Senado para mostrar su oposición: ”Fuera antielección del Senado“, han clamado.
Pasadas las 9 de la mañana y después de que los asistentes acudieran a misa al Real Monastero de la Encarnación, el encuentro ha empezado con una mesa en la que tanto el PP como Vox han tenido representación.
El exministro del Gobierno de José María Aznar, Jaime Mayor Oreja, ha comenzado calificando de “principal problema” de la sociedad el intento de “reemplazar un orden social basado en fundamentos cristianos por un implacable desorden social” en el que priman “modas dominantes” como “el desprecio a la ciencia” o “la reinvención de Europa”.
Mayor Oreja, convertido en un auténtico referente internacional contra el aborto, ha lanzado además una afirmación con la que defiende el creacionismo, la doctrina que niega la teoría de la evolución y el darwinismo: “Acabo de estar en París en un acto de la Federación en defensa de la vida y he podido comprobar que la mayoría de los filósofos franceses hoy defienden nuestras posiciones. Y que, entre los científicos, fundamentalmente están ganando aquellos que defienden la verdad de la creación frente al relato de la evolución. Por eso no tenemos que tener ningún temor.
Le ha seguido el ultraderechista chileno José Antonio Kast, presidente de PNfV, que ha anunciado que deja el cargo para preparar su candidatura a las elecciones de 2025. Le sustituirá al frente de la red Stephen Bartulica, eurodiputado de los ultranacionalistas croatas Movimiento por la Patria.
Si hay algo que han destacado prácticamente todos los ponentes, organizados en diferentes paneles, son “las experiencias de éxito” que la extrema derecha está cosechando en diferentes partes del mundo: Hungría, Estados Unidos, Argentina...
“Esta ha sido una década en la que esta red se ha potenciado y expandido. Hoy la izquierda ideológica que parecía avanzar por todos lados se ha detenido.
Desde que se conoció que el Senado cedería una sala para la celebración de la cumbre, han sido varios los intentos por parte de los partidos de izquierda, además de Junts y PNV, de intentar suspenderla, pero los votos del PP lograron que se mantuviera.
Familia, libertad, derechos humanos, sentido común, valores fundamentales... Son algunos de los términos que se repiten con insistencia a lo largo de la jornada, tras los cuales emerge el corpus de ideas que sostiene este entramado de nombres y grupos, que explican desde el atril del antiguo salón de plenos del Senado cómo combatir una supuesta “cultura de la muerte”.
Compartía con ellos panel el secretario general de Vox Ignacio Garriga, que ha calificado de “obligación moral” la que ha llamado “guerra cultural frente a la cultura de la muerte”, que considera “uno de los mayores riesgos de nuestra civilización”.
Garriga ha nombrado a Argentina o Hungría como lugares en los que se dan “pequeñas chispas de esperanza”, pero también ha querido aplaudir al exvicepresidente de Castilla y León, Juan García Gallardo -presente en la sala- y su polémica propuesta del 'latido fetal'.
La extrema derecha española ha contado con una amplia representación en la cumbre: la eurodiputada Margarita de la Pisa es una de las ponentes, pero entre los asistentes hay concejales y diputados de Vox en ayuntamientos y parlamentos autonómicos.
En la cumbre se han dado cita representantes de la cruzada contra los derechos sexuales y reproductivos procedentes de Estados Unidos, como el congresista Andy Harris, que ha tildado “la ideología woke” o “el comunismo y el socialismo” de “amenazas de la democracia” o Sharon Slater, presidenta del Observatorio Internacional de la Familia, que ha cargado contra “el aborto, la agenda LGTBI y la educación sexual”, una triada “que se está intentando adoptar a través de terminología engañosa”.
La jornada de mañana de la cumbre ha servido también para dar alas a la teoría del reemplazo, un discurso de extrema derecha popularizado en los últimos años según el cual se estaría intentando sustituir a la población blanca en Occidente por inmigrantes. También Garriga lo ha mencionado al asegurar que “algunos prefieren promover las políticas de sustitución en vez de formentar la natalidad”.
Este tema, el de la natalidad, ha ocupado buena parte de los paneles. La diputada del Partido Popular Austríaco Gudrun Kugler ha querido dar algunas ideas a sus colegas para lograr revertir lo que llaman el “invierno demográfico”: “Hay que tener niños muy pronto. El tercer hijo marca la diferencia. Hagamos difícil el aborto. Hay que facilitar que la gente adquiera casas. En líneas similares se han pronunciado las españolas Carmen Fernández de la Cigoña, directora del Instituto CEU para Estudios de la Familia, y la vocal de Red Madre y miembro de NEOS, María Calvo, que ha llamado a “acoger a los hijos siempre, cuando lleguen y como lleguen” y ha cargado contra un “feminismo antimaternal que solo ofrece el aborto como derecho”. La defensa de la familia -en singular, formada por un hombre y una mujer- también ha copado muchos de los discursos.
Prioridades del Instituto de las Mujeres
La directora del Instituto de las Mujeres, Cristina Hernández Martín, ha comparecido ante la Comisión de Igualdad del Senado para informar sobre las líneas generales de actuación del instituto. Desde su creación en 1983, el Instituto de las Mujeres es una pieza fundamental en la promoción y defensa de los derechos de las mujeres en España.
Con la finalidad de lograr una igualdad real y efectiva entre mujeres y hombres, el instituto trabaja en el desarrollo de políticas públicas y programas que aborden la desigualdad de género en los diferentes ámbitos de la sociedad. El objetivo principal de esta institución es la promoción y el fomento de las condiciones que posibiliten la libertad, la igualdad real y efectiva entre hombres y mujeres y la participación de las mujeres en la vida política, civil, laboral, económica, social y cultural, así como la prevención y eliminación de toda clase de discriminación de las personas por razón de sexo.
El Instituto de las Mujeres trabaja desde una mirada interseccional, teniendo presente que en la desigualdad que sufren las mujeres pueden colisionar otros factores de discriminación y opresión que interactúan entre sí y acrecientan la situación de desigualdad y, muchas veces, de vulnerabilidad de las mujeres.
Hernández Martín ha destacado que la igualdad de mujeres y hombres y el respeto a los derechos de las mujeres son esenciales para una democracia sólida. Cuestionar estos principios de igualdad de género no solo ayuda a perpetuar injusticias históricas, sino que también debilita valores democráticos como la igualdad y la justicia.
En la actualidad, los movimientos ultraconservadores y antidemocráticos se articulan fundamentalmente en torno al negacionismo antigénero y el movimiento antifeminista, porque nuestra propuesta es para cambiarlo todo, pero, sobre todo, las relaciones de poder. Vivimos un momento en el que los avances de los derechos de las mujeres y las posturas progresistas cuentan con una fuerte reacción.
El movimiento feminista ha experimentado un avance significativo a nivel global, extendiéndose a prácticamente todos los rincones del mundo. Este progreso ha permitido visibilizar de manera más amplia las demandas en igualdad, poniendo sobre la mesa cuestiones que estaban olvidadas o nombrando realidades que todavía no tenían nombre. El feminismo ha sido protagonista de importantes transformaciones legislativas y culturales.
En países como España, el feminismo tiene un protagonismo especialmente destacado, consolidándose como una fuerza social clave. Manifestaciones multitudinarias, como las del 8 de marzo, han puesto de relieve la capacidad de movilización e influencia que las feministas tenemos en la agenda pública. Además, tanto estas Cortes Generales como el Gobierno de España han demostrado receptividad hacia las demandas planteadas por el movimiento feminista, traduciendo sus reivindicaciones en importantes avances normativos.
Sin embargo, el avance de los derechos de las mujeres no está exento de desafíos. Estos avances, que han sido fruto de décadas de lucha y esfuerzo colectivo, han generado una reacción ultraconservadora que intenta frenar los logros alcanzados en materia de igualdad. El movimiento antidemocrático y reaccionario no solo rechaza las transformaciones sociales que estamos impulsando las feministas, sino que, además, rompe con pactos y consensos fundamentales que la sociedad había construido y aceptado en favor de la igualdad y el respeto de las mujeres.
Uno de los ejes principales de esta reacción es la constante tergiversación de las políticas públicas de igualdad, las cuales son injustamente señaladas por estos movimientos como generadoras de falsa desigualdad o una supuesta discriminación hacia los hombres. Esta narrativa, lejos de aportar al debate constructivo, se sustenta en argumentos infundados que buscan confundir y deslegitimar las herramientas necesarias que nos hemos dado como país para cerrar las brechas de género existentes. En esencia, esta reacción no es otra cosa que un intento por desacreditar el feminismo y a las feministas, que no es más que la lucha por la plena igualdad y la defensa de los derechos humanos. A menudo, este discurso minimiza, o incluso niega, la existencia de desigualdades estructurales de género y de la propia violencia de género. Incluso, peor aún, recurre a la difusión de mentiras y datos manipulados para sostener su postura, perpetuando, así, un clima de desinformación y polarización que obstaculiza el avance hacia una sociedad más justa.
Frente a este contexto, como directora del Instituto de las Mujeres, considero crucial reforzar el compromiso con la igualdad y desenmascarar estas estrategias reaccionarias. Solo con una defensa activa de los derechos de las mujeres y una apuesta decidida por el conocimiento, la ciencia y los datos podremos construir un futuro en el que las mujeres vivan seguras, iguales y libres.
En el texto fundamental de la Constitución, la igualdad se consagra en su triple vertiente: como valor superior del ordenamiento jurídico, como principio rector de la acción de los poderes públicos y como derecho fundamental, en los artículos 9.2 y 14. Por tanto, nuestra obligación al servicio de lo público es remover todos los obstáculos que impiden que la igualdad reconocida en las leyes sea real y efectiva en la vida cotidiana de las mujeres. A esta tarea estamos convocados todos y todas.
Así, hace diecisiete años, se promulgó la Ley Orgánica 3/2007 para la igualdad efectiva entre mujeres y hombres, que supuso el reconocimiento de la desigualdad real y fue el instrumento jurídico que se consideró adecuado para avanzar hacia la igualdad efectiva. Dicha ley ha supuesto un avance en el camino hacia la igualdad, si bien se puede afirmar que las brechas de desigualdad entre mujeres y hombres continúan existiendo.
España continúa en el cuarto lugar en el índice europeo de igualdad de género, publicado antes de ayer, solo por detrás de Suecia, Dinamarca y Países Bajos. España es uno de los países líderes en Europa en cuanto a representación femenina en el Gobierno: más del 60 % de los ministros y ministras son mujeres, marcando un hito histórico.
En lo que respecta a los poderes públicos, los datos sobre paridad nos muestran que la presencia de las mujeres ha aumentado tanto en el Poder Legislativo como en el Ejecutivo en los últimos años, porque hasta que no se aprobó la obligatoriedad de las listas electorales 60-40 a través de la Ley de igualdad, las mujeres llegábamos en menor número y con mucha más dificultad a las instituciones. En el Congreso, las mujeres constituyen el 47 % y en el Senado sois el 43 %. Sin embargo, en las alcaldías las mujeres suponen solamente el 24 % y en las presidencias de las diputaciones provinciales únicamente son el 16 %. De las 117 sociedades cotizadas, 42 alcanzan o superan el objetivo del 40 % de presencia de mujeres en sus consejos, lo que supone un incremento del 27 % respecto al año anterior. Sin embargo, esta cifra dista mucho de la obligatoriedad que contempla la normativa vigente.
En el mercado de trabajo, si bien se ha producido un incremento del empleo femenino, alcanzando niveles récord, hay que seguir insistiendo en la reducción de la brecha salarial de género. En 2022, el salario medio anual de las mujeres fue de 24 000 euros y el de los hombres de 29 000. Esto implica una brecha del 17 %. Entre las causas que explican esta brecha se encuentra que un 24 % de las mujeres tuvo un salario anual menor o igual al salario mínimo interprofesional en el año 2022. Pero es necesario destacar que el salario mínimo ha experimentado una subida del 54 % desde el año 2018, por lo que esperamos que esto tenga un reflejo en los próximos años en la reducción de la brecha salarial.
A todo esto, se suma que las mujeres siguen asumiendo una mayor carga de responsabilidades domésticas y de cuidados. Un 17 % de las mujeres trabajan a jornada parcial debido al cuidado de niños y niñas o de personas adultas, enfermas, incapacitadas o mayores. En el caso de los hombres, sin embargo, este porcentaje es únicamente del 4 %. Del total de personas que trabajan a tiempo parcial, un 74 % son mujeres. Además, del total de excedencias dadas por cuidado de hijo o hija, personas menores, acogidas o familiares, en el primer semestre de 2024, un 84 % eran mujeres. Todo esto tiene una gran consecuencia, que es la gran brecha de pensiones, que alcanza un 32 %, siendo la pensión media de los hombres de 1500 euros, mientras que la de las mujeres es de 1000 euros.
En el ámbito de la cultura y respecto a los premios otorgados a mujeres, se observa una reducción de la desigualdad desde el año 2022.
La Marea Verde y el Senado Argentino
Las palabras de Cristina Fernandez de Kirchner eran las mas esperadas desde que nos enteramos que el proyecto de ley llegaba al senado. “Sigan construyendo esa fuerza que pude percibir claramente el 8 de Marzo” nos pedía para rematar... Como si se pudiera construir una fuerza que quiera cambiarlo todo sin enfrentarse a enemigos que son muy poderosos, y hacen todo lo que está a su alcance para que nada cambie.
La batalla del 8A endurece nuestra pelea, porque le dió rostro al enemigo: es el Papa argentino con el que Cristina se abrazó (y con el que Macri quisiera hacerlo) y son los obispos y curas. ¿Cómo se le ocurre pedirnos que no nos enojemos? Si la clandestinidad la pagamos nosotras, las trabajadoras y las pobres con nuestras propias vidas. Si el silencio de la Iglesia cómplice con los milicos hace que sigamos buscando a los nietos que faltan contra viento y marea. ¿Cómo no nos vamos a enojar, Cristina? Si cada vez que vemos de los abusos de los curas en la TV, en los barrios, se nos llena el pecho de odio. ¿O nos vas a pedir que cuando escuchemos a los peronistas decir derechadas no digamos nada?
La Iglesia se opuso sistemáticamente al divorcio, la educación sexual y el matrimonio igualitario. Seriamos ingenuas si dijiesemos que no entendieron la marea verde si nos piden compasión con la iglesia. Es que se dieron cuenta perfectamente del tsnunami que se desató y donde puede terminar. No estábamos acá solo por el derecho al aborto legal. Estábamos acá porque nos cansamos de que nos opriman y exploten. Estamos hartas de su moral, de sus reglas, sus roles. De que nos condenen a vivir encerradas en nuestras casas. La marea verde es impulsada a partir del amor por vivir la vida libres y del odio al sistema que nos la arrebata. Y ahora que encontró enemigos concretos, puede ser muy peligrosa.
El rechazo a la ley no es la derrota final, sigue calentando la hoguera. Sigue subiendo la bronca. Sería ingenuo no pensar que en última instancia, su pedido, fue un guiño a los eclesiásticos, de los cuales nunca se separó. Pero nosotras no solo no queremos esos armados electorales que están podridos, sino que no queremos acomodarnos a los tiempos electorales. No queremos que especulen con nuestras vidas. Ya mismo es que las mujeres siguen muriendo por abortos clandestinos y esto no puede esperar.
“Hay que votar mejor” decían algunas en la marea verde. El problema es que no hay un solo bloque que se salve. Hay bronca con el bloque radical que fue el que más votos en contra del aborto legal tuvo. También con el peronismo por votar en contra (si la mayoría votaba a favor, salía). Y porque tuvieron los discursos mas de derecha. Hasta una de sus senadoras llegó a decir que votaba en contra porque no tuvo tiempo de leer el proyecto.
Unidad Ciudadana no solo no votó todo el bloque a favor, sino que su máxima referente apareció en el debate públicamente ¡en la última hora! para su discurso y en ningún momento llamó a movilizar. ¿Qué hizo la ex mandataria para que salga este derecho en este momento? Había peronistas en ambos lados de las vallas y del recinto. Además, conducen la mayor parte de los sindicatos que le hubieran dado mucha fuerza a la movilización si hubiesen proclamado un paro general por el aborto legal, un derecho que mejoraría contundentemente la vida de las mujeres trabajadoras que son las que mueren.
Varias figuras del mundo de la política y el espectáculo salieron a cruzarla ingeniosamente. Cristina emocionada contaba que “dentro de 15 años (su nieta) Helenita estará en quinto año y María Emilia en cuarto año. Y la verdad que para cuando eso pase esto va a estar sancionado. "Si yo tuviera la certeza de que votando negativamente o rechazando la media sanción no habrá más abortos en Argentina, no tendría ninguna duda en levantar la mano” dijo “el problema es que este Cuerpo va a rechazar lo que viene de Diputados y van a seguir produciéndose los abortos". Nos preguntábamos si estábamos confundidas o ¿acaso no hubo cientos de miles de abortos bajo su mandato? Doce años fueron. Ni mas ni menos. Es cínico no decir ni una palabra de esto.
Liberarnos de la opresión, requiere combatir la explotación siendo las mujeres las que menos cobramos por el mismo trabajo (algo que CFK reconoce en su discurso en el senado) y teniendo una doble jornada laboral con las tareas domésticas que no son remuneradas. ¡Todo eso es plata que los empresarios y el estado se ahorran! ¡Millones y millones de pesos!
Desde abajo se está expresando otra cosa. Empezamos a ser miles de pibas y pibes, jóvenes universitarios, terciarios y secundarios que vemos que la lucha de las mujeres tiene que estar en la vereda de enfrente del estado, de la Iglesia, de los partidos de siempre. Que se organizadas en las calles. Dispuestas a ir por mucho mas. A no bajarse de sus reclamos.
Empiezan a preocuparse los políticos. Le rezan a los azules y le prenden una vela al señor. Le ruegan que baje la marea, que se disperse. Van a buscar la via para que sea reencauzada. Porque no quieren que llegue el dia en que nos encontremos en la calle las pibas con las y los trabajadores.
No nos cansamos de leer y escuchar que los medios de comunicación son supuestos “formadores de opinión”. Esta omisión tiene sentido. Leé también ¡Ahora más que nunca separación de la Iglesia del Estado! Parece ser la consigna que empezará a cobrar más fuerza, canalizando de alguna forma la bronca.
Pero eso no es todo. La nota de Página sobre “El discurso de CFK”, es menos cínica que la titulada “Hay que dar respuesta a un problema que existe”. No hay que negar la hazaña, se realizó el recorte periodístico más propicio para dialogar con la marea verde.
