Cristina López Schlichting es una de las voces más emblemáticas de la radio española, reconocida por su trayectoria periodística y su programa 'Fin de Semana' en la Cope. Sin embargo, más allá de su carrera profesional, Cristina ha enfrentado desafíos personales que han marcado su vida.
Inicios y Trayectoria Profesional
Hija de madre alemana y padre español, Cristina nació a mediados de los años 60. Desde niña, soñó con ser escritora. Estudió dos años Filología Hispánica y luego se cambió a Periodismo, buscando una versión de la literatura más accesible. Su carrera periodística comenzó en el diario ABC, donde tuvo la oportunidad de cubrir diversos temas, incluyendo religión y política internacional.
Cristina recuerda su época de prácticas en ABC como una "generación de becarios con muy buena formación". Gracias a su dominio de varios idiomas (alemán, inglés e italiano), pronto comenzó a trabajar como reportera internacional, cubriendo eventos como la Caída del Muro de Berlín y el final del Comunismo.
Cristina López Schlichting: "¿Por qué tiene que salir en una lista un profesional?
Entre 1995 y 1999, visitó países como Irán, Israel, Egipto, Kurdistán Iraní, Lichtenstein, India, Albania, Alemania, Estados Unidos, Nicaragua, Marruecos y Albania-Kosovo, especializándose en Países del Este para el diario ABC.
A lo largo de su carrera, Cristina ha trabajado en diversos medios, incluyendo Antena 3, Telecinco, Telemadrid, Intereconomía, la cadena Ser y RTVE. Actualmente, escribe en La Razón, colabora en 13 TV y dirige y presenta 'Fin de Semana' en Cope.
Su llegada a la Cope fue inesperada. Tras el fallecimiento de Encarna Sánchez, la emisora buscaba una nueva voz para sus tardes. Cristina, proveniente de una familia atea pero interesada en el catolicismo, fue la elegida. Estuvo 9 años aprendiendo radio.
La Familia y la Vida Personal
Cristina López Schlichting es madre de tres hijos: Felipe, Ignacio e Inés. En una entrevista, Inés describió su infancia con dos hermanos como "atroz". Cristina conoció a su marido con 15 años y se casó con él a los 24.
La periodista ha sido invitada por el cardenal Kevin Farrel, Prefecto del Dicasterio para los Laicos, Familia y Vida, para que exponga su punto de vista desde su propia experiencia personal de madre católica de tres hijos y separada. Para los días previos a la llegada del Pontífice al Encuentro Mundial de las Familias, se ha organizado un congreso con talleres, charlas testimonios y mesas redondas que tiene por fin debatir sobre los desafíos a los que se enfrenta la institución en el mundo actual.
El Reciente Drama Familiar
Recientemente, Cristina López Schlichting regresó a los micrófonos tras un mes de ausencia, revelando un drama familiar que la mantuvo apartada de su programa 'Fin de Semana'. «Mis queridos amigos, hace exactamente un mes un tren arrolló mi vida», ha expresado la comunicadora al inicio de su relato. La periodista ha descrito la situación de su hijo en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del hospital de la seguridad social, La Princesa de Madrid, destacando la asombrosa labor de un equipo médico que luchó incansablemente por salvar la vida de un joven que estaba «sentenciado».
El accidente de su hijo, quien sufrió múltiples lesiones, incluyendo cráneo roto, hemorragia en el hígado, pulmones reventados y caderas fracturadas, la mantuvo alejada de su trabajo. Cristina ha expresado su profunda gratitud hacia el equipo médico del hospital La Princesa, quienes lucharon incansablemente por salvar la vida de su hijo.
«Hace cinco años la muerte hubiese sido inevitable. «En mi vida, insisto, he visto nada igual. No conocían a mi hijo, desconocían a esta pobre locutora, y sin embargo un batallón de profesionales respondieron a una, poniendo nombre a esto. El nombre es civilización. Un espacio y un tiempo donde la vida de un ser humano es preciosa. A mi hijo no se le podía dar la vuelta, como se hizo con los enfermos de covid, porque tenía los huesos rotos, así que se le colocó en una cama oscilante para moverlo de lado a lado, en una acrobacia impensable que desperezase los pulmones rotos. No se le podía operar la cabeza y se le colocó una sonda para medir la presión intracraneal.
En su relato, la periodista no ha querido dejar de expresar su gratitud hacia sus compañeros de la Cope, quienes mantuvieron un delicado silencio y brindaron un apoyo total durante su ausencia. Además, se ha mostrado muy agradecida con los sanitarios que atendieron a su hijo: «Qué poco, qué poco amigos, es un ser humano, aunque sea una madre. Y qué muchísimo es cuando no está sola. «Me llevo de este camino lecciones imborrables de inteligencia, prudencia y arrojo. De cariño y solidaridad, de fe. Gracias. Gracias de corazón.
