Crisis de los Tres Meses en Bebés Alimentados con Biberón: Causas y Soluciones

La lactancia materna es una experiencia significativa en la etapa inicial de la maternidad, ofreciendo beneficios tanto para la madre como para el lactante. Sin embargo, puede presentar retos, especialmente durante las llamadas crisis de lactancia. Una madre informada está mejor preparada para afrontar estos desafíos.

Es normal que como madre quieras hacer algo para atajar la crisis y que todo el proceso sea más llevadero para los dos. Pasar mejor o peor esta etapa va a depender de cómo la afrontemos y cómo la vivamos. Si sabemos que es una etapa normal, que hay que pasar y que encima es algo positivo, quizá lo veas diferente. Implican que estáis creciendo en vuestra lactancia y que van pasando meses.

Cuando el bebé cumple tres meses de vida, a menudo se produce una pequeña crisis en torno a la lactancia: de pronto, las tomas se hacen caóticas, el niño parece rechazarlas y los pechos de la madre están más blandos, como si les faltara leche. Es la llamada “crisis de los tres meses”.

¿Qué es la Crisis de los Tres Meses?

Se conoce como crisis de lactancia a una serie de etapas transitorias en las que se producen cambios en la conducta del lactante y en la dinámica de las tomas. Llamamos crisis, brotes o escalones de crecimiento a las situaciones donde el bebé parece no estar conforme con la producción de leche de su madre. Esta es una etapa de lo más normal, pero que puede resultar complicada para la madre y el bebé hasta que se adaptan a los cambios en los patrones de alimentación.

Posiblemente esto tenga relación con la aceleración normal en su velocidad de crecimiento que condiciona una mayor demanda de leche. Amamantar a demanda (sin limitación en cuanto a frecuencia y duración de las tomas) permite al pecho producir más leche cuando el bebé la necesita. Recordemos que el pecho es una fábrica, no un almacén, y a mayor estímulo (succión del bebé) mayor producción. No todas las madres perciben estas "crisis de crecimiento".

Síntomas de la Crisis de los Tres Meses

La crisis de lactancia de los tres meses se conoce como la más destacada y pocas se libran de vivir unas semanas agotadoras. ¡Requiere un plus de paciencia y positividad! ¿Por qué le llama crisis de los tres meses? Sí, es posible que semanas antes de los tres meses tu bebé ya esté experimentando la crisis. De la misma manera que los bebés andan o hablan en una franja de edad y no esperamos que en un día exacto empiecen a hablar o andar, las crisis tienen una amplia franja de experimentación.

Sí, y es normal que lo notes blando. A partir de los tres meses el cuerpo le pilla el truco a esto de fabricar leche y lo que hace es ajustar la producción a las necesidades del bebé. Esto no quiere decir que no tengas leche, solo que la producción se ajustará y responderá mejor a las demandas del bebé. Pero es posible que notes los pechos más blandos, flojos, que no se “cargan” lo que puede crear una falsa sensación de falta de producción de leche.

Los bebés a los tres meses son auténticos expertos en extraer la leche del pecho. Para ellos es muy sencillo mamar, pero deben aprender a esperar unos dos minutos aproximadamente, que es lo que tarda la glándula en mandar y recibir la señal que va a hacer posible una eyección de leche. Y a esa espera no están acostumbrados y lo pasan mal.

Además, al ser unos expertos, cuando la leche empieza a salir maman en dos o tres minutos y ya no quieren saber nada más del pecho. Le intento ofrecer el otro pecho y se niega. ¡Claro que pueden comer en pocos minutos! Comen muy rápido y todo lo que necesitan de un pecho, cuando se les intenta ofrecer el otro pecho se enfadan y no quieren saber nada del él, porque ya han terminado de comer.

El cerebro del bebé está creciendo a marchas forzadas, ahora un mundo se abre ante él y deja de ver solo una cara, la de su madre, a ver el mundo. Y el mundo es maravilloso y cada pequeña cosa es un descubrimiento. Esto hace que el bebé muchas veces esté más atento al mundo que le rodea que a la comida.

No, no debería perder peso. Es cierto que las tomas parecen caóticas y da la sensación de que mame muchos menos, pero su crecimiento no debería verse afectado en ningún caso.

🤱CRISIS DE LACTANCIA DE LOS 3 MESES 🤦| ¿CÓMO SUPERARLA? 💓

¿Y si le doy leche de fórmula? Por supuesto, es tu decisión y debes hacer lo que te haga estar tranquila y segura. Dicho esto, puede pasar que ofrezcas un biberón de fórmula y se la tome toda, lo que sin duda puede reforzar tu idea de que está pasando hambre.

Como te hemos dicho, puedes decidir lo que quieras, solo te recomendamos una reflexión previa, y ver si una lactancia mixta cubre tus expectativas. A priori podrías ayudarle, ya que podrías adelantar la eyección de la leche y que el bebé encuentre un volumen de leche que le guste al empezar la toma.

Todas las madres queremos evitar que nuestro bebé “sufra” y lo pase mal, es totalmente lógico y natural, pero ¿a qué tampoco vas a poder evitar que se caiga cuando empiece a andar? Cuando leemos sobre las crisis y también por lo que la gente nos suele decir, pensamos que el bebé hará menos tomas, la sorpresa llega cuando piden con la misma intensidad.

Los bebés siguen haciendo muchas tomas a los 3 meses, lo habitual es que sigan haciendo mínimo unas 8 tomas al día. Pues porque dormido no tiene estímulos que le distraigan y se concentra en mamar. Eso no quiere decir que tengas que hacer todas las tomas a oscuras y sin ruido, no, ¡para nada!

Sí, es posible que no la hayas notado. Hay varias opciones que podemos valorar. Una es que la haya experimentando pero que no te hayas dado cuenta, que hayas normalizado su comportamiento, que no te haya parecido raro lo que hacía, o que de siempre haya sido un bebé activo y no te haya sorprendido. Y también puede ocurrir que aún no la haya experimentado y lo haga sobre los 4 meses.

Pues esta es una de las crisis más largas que vamos a experimentar. Los bebés suelen tardar un mes en aprender cómo funciona el pecho y superar esta crisis. Las crisis son más nuestras que suyas, así que ánimos y confianza.

Causas Reales de la Crisis

En la mayoría de los casos, ninguno de esos síntomas indica en realidad un problema. Son situaciones normales en esta época, que se pueden superar con un poco de paciencia y sin que haga falta complementar la alimentación del bebé con leche de fórmula. Pero entonces, ¿a qué se deben estos signos?

Por un lado, a los tres meses de vida el niño ha aprendido la técnica de la succión. Por eso, las tomas son más breves, ya que necesita menos tiempo para extraer toda la leche que necesita.

Del mismo modo, a estas alturas el cuerpo de la madre ha modificado «el sistema de producción de leche para optimizar el proceso«, indica la asociación Alba. En lugar de que los pechos estén llenos de leche todo el tiempo, la glándula mamaria la produce en el momento en que el bebé la requiere. De ahí que los pechos estén más blandos y también de que, a veces, los niños se irriten un poco al principio de la toma. Y es que mientras antes obtenían la leche al comenzar a mamar, ahora deben succionar durante un par de minutos para obtenerla. Pero, después del disgusto inicial, aprenden enseguida el nuevo mecanismo.

Y si las tomas son más caóticas, se debe a que, a estas alturas, la vista y el oído del pequeño alcanzan un grado de desarrollo que le permiten percibir mucho mejor el mundo que le rodea. De manera que, si antes solo veía la cara de su madre, a partir de los tres meses se distrae ante cualquier objeto o sonido que le llame la atención. Es decir, es parte del desarrollo normal del bebé.

¿Qué Hacer Ante la Crisis de los Tres Meses?

Ante la crisis de los tres meses “lo adecuado es intentar adaptarse al bebé”, explica el Comité de Lactancia Materna de la AEP. La asociación Alba, por su parte, advierte de que hace falta “paciencia, mucha paciencia”, pero que “tal como ha llegado, la crisis se irá”. Ambos organismos ofrecen algunos consejos:

  • Nunca forzar o insistir demasiado al niño para que tome el pecho. Tales actitudes pueden ser contraproducentes y generar que, en efecto, el bebé rechace la lactancia.
  • Ofrecer el pecho con frecuencia, antes de que el pequeño llore. Si desespera, se pondrá nervioso y los síntomas de la crisis se agudizarán.
  • Procurar, si es posible, amamantarlo en un ambiente tranquilo, silencioso y en penumbra, para evitar que se distraiga.

Si estás preocupada por la lactancia o la salud de tu bebé durante esta etapa, no dudes en consultar con una profesional de la salud. Una asesora de lactancia es una profesional especializada en el tema de la lactancia materna y está capacitada para brindar apoyo, orientación y asesoramiento a las madres y a las familias que deseen amamantar a sus bebés. Pueden ser una fuente inestimable de ayuda y conocimientos durante toda la etapa de la lactancia.

Consejos Adicionales

  • Alimentar a demanda: Durante la crisis de lactancia de los 3 meses , es esencial alimentar a tu bebé siempre que lo demande.
  • Ofrece amor y consuelo: La crisis de lactancia de los 3 meses, puede ser una etapa emocional intensa tanto para ti como para tu bebé. Ofrece mucho amor y consuelo a tu pequeño.
  • Cuidar de ti mismo/a: No olvides cuidar de ti mismo/a. La falta de sueño y el estrés pueden afectar la lactancia.
  • Minimiza las distracciones: Minimiza las distracciones durante la lactancia. Busca un lugar tranquilo y libre de ruido donde tú y tu bebé puedan concentrarse en la alimentación.
  • Comunicación con el Pediatra: Si estás realizando una lactancia mixta, es importante comunicar estos cambios y preocupaciones con el pediatra del bebé.
  • Mantener el Vínculo: Independientemente de si el bebé está siendo alimentado con leche materna, fórmula o una combinación de ambos, es fundamental mantener el vínculo afectivo durante la alimentación.

Recuerda que cada bebé es único, y esta etapa puede variar en intensidad y duración. ¡Ánimo, mamá! Estás haciendo un trabajo increíble cuidando de tu bebé y brindándole el mejor alimento posible. Aprovecha este tiempo para fortalecer vuestro vínculo y disfrutar de estos momentos especiales juntos.

En GABIS, estamos aquí para ayudarte en este emocionante viaje. Nuestro compromiso con el bienestar de mamás y bebés nos insta a ayudarte intentando resolver pequeñas dudas que surgen durante la maternidad.

Es una situación transitoria que también se le conoce como escalones de lactancia y se da sobre todo cuando el bebé tiene ya tres meses. La crisis de la lactancia ocurre cuando el bebé de repente pide mamar constantemente, coincidiendo con algunos brotes de su crecimiento.

Sabiendo esto es lógico pensar que estos periodos de crisis de lactancia son una etapa normal en el periodo de lactancia. Solo necesitamos tener paciencia y no dejarnos llevar por la desesperación y la falsa creencia de que se nos ha acabado la leche. Nada más lejos de la realidad.

En este momento no es buena idea ofrecer al bebé suplementos de leche artificial que interfieran en el desarrollo y cambios normales de la leche materna.

Recuerda que cada etapa del crecimiento de tu bebé trae consigo desafíos y recompensas. Si tu bebé pide pecho con más frecuencia, está inquieto o parece insatisfecho, puede tratarse de una crisis de lactancia.

La causa es que hay un desajuste entre la leche que tu bebé quiere tomar y la que estás produciendo. Algo normal si tu bebé está creciendo y desarrollándose correctamente. La lactancia funciona por oferta-demanda: cuando el bebé aumenta las tomas, tu cuerpo recibe la señal para producir más. Las crisis suelen coincidir con picos de crecimiento o saltos evolutivos.

Acude si hay dolor persistente, lesiones, rechazo sostenido, baja ganancia de peso o dudas que te generen ansiedad. Busca en los listados oficiales del IBLCE/ILCA o en asociaciones locales de lactancia.

Una IBCLC es una profesional con certificación internacional en lactancia materna, otorgada tras formación, práctica clínica y un examen del International Board of Lactation Consultant Examiners (IBLCE).

Durante este periodo es crucial asegurarse que los bebés reciban una alimentación adecuada y equilibrada para promover un crecimiento y desarrollo saludables. Es fundamental enfatizar el hecho de que esta etapa es transitoria. Pero en caso de preocupaciones sobre la nutrición del bebé, siempre hay que consultar a un pediatra para recibir orientación y apoyo.

Para superar esta etapa y evitar interrupciones innecesarias, es crucial comprender estos aspectos y tener paciencia. Sin embargo, es vital reconocer que esta etapa es una fase normal del desarrollo del bebé.

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