Guía Completa para Congelar Leche Materna de Forma Segura

¿Recientemente has sido mamá y tienes algunas dudas sobre la conservación de la leche materna? Congelar la leche materna es una opción práctica cuando produces mucha. Sin embargo, para que esta leche sea segura para tu bebé, es crucial conocer los tiempos de almacenamiento y las condiciones ideales.

En este proceso, es esencial contar con la orientación de especialistas en ginecología, pediatría y matronas de confianza. Además, la vuelta al trabajo o la búsqueda de mayor autonomía a menudo lleva a las madres a considerar el uso de sacaleches para mantener la lactancia de sus bebés. Comienza a crear un ‘banco de leche’ casero un par de meses antes de la vuelta a la rutina anterior de la madre.

Conservación y Manejo de la Leche Materna.

¿Por Qué Extraer y Conservar la Leche Materna?

La mejor forma de dar leche materna a tu bebé es de forma directa a través del amamantamiento por favorecer el vínculo madre-hijo y ofrecer, no solo la mejor alimentación, sino también confort al bebé. Sin embargo, en situaciones especiales que obligan a la separación transitoria del bebé de su madre como la hospitalización del bebé, el trabajo o la misma donación de tu leche hacen necesaria su extracción y conservación.

Optimizar la lactancia materna con sacaleches brinda flexibilidad a las madres y permite mantener la alimentación del bebé de manera eficaz.

Iniciación al Sacaleches

Las madres que opten por el sacaleches deben comenzar un periodo de adaptación de un par de meses para ir habituando al pecho a la mayor demanda. En este punto, hay que ser conscientes de que en las primeras tomas es posible que no se extraiga mucha leche o incluso nada. Se trata de un proceso que requiere tiempo y manejo del propio mecanismo del sacaleches.

Es crucial tener en cuenta que las primeras tomas con el sacaleches pueden no producir mucha leche, o incluso ninguna. Este proceso requiere tiempo y familiarización con el mecanismo del sacaleches.

¿Cómo Extraer la Leche Materna?

Existen varias formas de extraerse la leche y cada madre debe escoger la que mejor le funcione:

  • Extracción manual
  • Extracción con sacaleches manuales
  • Extracción con sacaleches eléctricos

Antes de su extracción se recomienda una higiene de manos adecuada con agua y jabón.

Tabla comparativa de métodos de extracción:

Extracción Ventajas Inconvenientes Recomendado
MANUAL
  • Realizar masaje previo
  • No dolorosa
  • No necesita aparatos
  • Económica
  • Técnica sencilla
La técnica requiere cierta práctica Ideal para extraer en domicilio, en postparto o en caso de ingurgitación u obstrucción mamaria
SACALECHES MANUALES
  • Baratos
  • Fáciles de transportar (pequeños y pesan poco)
  • Requiere utilización de las dos manos y el esfuerzo de la madre para la extracción
  • También requiere cierta práctica
  • En lactancias establecidas
  • En extracciones fuera de casa (en el trabajo)
SACALECHES ELÉCTRICOS Dobles
  • Los más eficaces
  • Se emplea menos tiempo en la extracción
  • Grandes y aparatosos
  • Caros
  • De uso hospitalario (ideal para prematuros u hospitalización)
  • Domésticos
SACALECHES ELÉCTRICOS Individuales
  • Más pequeños
  • Menos peso
  • Fácil transporte
Menor eficacia de extracción que las dobles
  • Para lactancias establecidas
  • Para el lugar de trabajo

¿Cuándo Realizar la Extracción de Leche Materna?

Durante la lactancia materna y para crear un banco de leche materna, hay que realizar extracciones cortas varias veces al día, evitando que interfieran con las tomas regulares del bebé. Los momentos óptimos para la extracción incluyen los 15 minutos después de la toma y antes de la primera toma de la mañana.

La madre puede extraer leche materna según su comodidad, adaptándose a su propio horario.

¿Cómo Transportar la Leche Tras la Extracción?

Una vez extraída, la leche se puede recoger con el mismo recipiente del colector de sacaleches, con un biberón o botecitos/bolsas especiales se recoge y se introducirá lo antes posible en una nevera portátil de camping para su transporte. Una vez en casa, se debe guardar en el frigorífico o congelar según el tiempo de conservación que se quiera.

Estos recipientes conviene lavarlos previamente con agua y jabón dejando secar al aire. Se recomienda más el uso de recipientes que bolsas ya que conservan mejor las propiedades inmunológicas de la leche.

El Primer Paso: Recipientes Correctos

El primer paso para congelar la leche materna de forma segura es elegir los recipientes correctos. Asegúrate de que los contenedores sean de vidrio o plástico. Preferiblemente en recipientes de plástico, porque alguno de los componentes de la leche natural (los leucocitos, por ejemplo) tienden a adherirse al vidrio y se perderían.

Las bolsas de plástico especiales para congelar la leche son prácticas y poco costosas. Al rellenar el contenedor, deja un espacio de una pulgada en la parte superior del contenedor ya que la leche se expande al congelarse.

¿Cómo Almacenarla?

Es conveniente saber unas normas básicas de almacenamiento y conservación de la leche materna:

  • Lávate bien las manos con agua y jabón.
  • Inspecciona el kit de extracción que vayas a utilizar, así como los tubos para asegurarte de que estén limpios.
  • Higiene de manos antes de manipular la leche.
  • No es necesario lavar el pezón, con la ducha diaria es suficiente.
  • Una vez extraída, lo ideal es etiquetarla con la fecha y la hora de la extracción.
  • Tras la extracción, refrigerarla cuanto antes. Si se quiere congelar, se recomienda hacerlo en las primeras 24 horas desde la extracción.
  • Cuantos menos cambios de temperatura sufra mejor. Hay que evitar guardarla en la puerta de la nevera.
  • Se recomienda guardar pequeñas cantidades (60-120 ml) en la nevera o congelador, dado que lo que sobre de la toma, una vez descongelado, se tendrá que desechar. Es más adecuado guardar la leche en pequeñas cantidades de unos 60 a 120 gramos para descongelar solo lo que el bebé necesite en cada toma.
  • A la hora de descongelar, escoger la que sea más antigua según la etiqueta.
  • Es importante congelar la leche cuanto antes, si se extraen pequeñas cantidades se pueden juntar en el plazo de 24 horas.

Tabla de tiempos de conservación de la leche materna:

Tipo de Leche Materna A Temperatura Ambiente Refrigerador o Nevera Congelador
Recién extraída en recipiente cerrado 6-8 horas a 25 °C o menos. Idealmente 3-4 horas 72 horas idealmente
  • Congeladores de nevera (*): 2 semanas
  • Congelador de puertas separadas (**): 3 meses
  • Congelador con Tª < -19°C (***): 6-12 meses
Descongelada en la nevera 4 horas (idealmente hasta la siguiente toma) 24 horas No volver a congelar
Descongelada en agua caliente Lo que dure la toma, lo que sobre se desecha 4 horas hasta la próxima toma No volver a congelar

¿Cómo Descongelar la Leche para Dársela al Bebé?

Lo ideal es descongelarla lentamente sacándola la noche previa a la nevera. La leche congelada se colocará en el frigorífico 8 o 12 horas antes de ser utilizada.

Si tenemos más prisa, podemos descongelarla calentándola en un cazo de agua caliente (fuera del fuego). Nunca descongeles o calientes la leche en el microondas. No se recomienda descongelar con microondas porque el calentamiento es irregular y puede producir quemaduras. Tampoco calentarla directamente en el fuego.

Tras descongelarla es necesario removerla, mezclándola bien, antes de dársela al bebé. Es importante saber que una vez descongelada, podemos guardarla hasta 24 horas en la nevera, pero si la hemos calentado, lo que sobre de la toma no podemos volver a congelarlo y deberemos consumirlo antes de 4 horas, guardándolo en la nevera. Sí que podremos mezclar en una misma toma la leche extraída en distintas fechas.

¿Cómo Administrar la Leche Extraída?

La leche fresca recién extraída es la que conserva el mayor número de propiedades. La refrigeración, la congelación y el calentamiento a altas temperaturas producen cambios en la composición de la leche materna. Por ello, la leche fresca es la que debe usarse en primer lugar, siempre que sea posible. Usa la leche descongelada dentro de 2 horas de llevarla a temperatura ambiente o calentarla.

Prueba la temperatura antes de alimentar al bebé poniendo unas gotas en tu muñeca.

Consideraciones Adicionales

  • Según las condiciones de almacenamiento, una vez descongelada, la leche guardada en el congelador puede tener un sabor distinto debido a la descomposición de las grasas presentes en ellas. En ocasiones la leche descongelada adquiere un olor y sabor rancio por acción de la lipasa, una enzima presente en la leche que ayuda a la digestión de las grasas. No es perjudicial para el bebé, pero puede provocar su rechazo. Para evitarlo se aconseja la congelación inmediata de la leche tras su extracción.
  • No vuelvas a congelar la leche materna que ya has descongelado.

Por todo ello, se trata de una herramienta cómoda para ti y segura para tu bebé de calentar la leche antes de la toma. Dentro de 6 meses es lo mejor.

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