La lactancia materna (LM) es el alimento fundamental y principal que la madre puede suministrar a su recién nacido. No existe sustituto alguno en cuanto a la fuente nutricional y valor energético que aporta.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) defiende que la leche materna es una fuente alimenticia segura para el lactante, ya que aporta numerosos anticuerpos encargados de defender al neonato de dolencias características del periodo neonatal. Asimismo, proporciona la energía y los nutrientes que un recién nacido puede precisar en los primeros 6 meses de vida, adaptándose dicha leche materna a las necesidades del bebé.
Tanto la OMS (Organización Mundial de la Salud) como UNICEF (Fondo de las Naciones Unidas para la infancia) aconsejan que los neonatos comiencen la lactancia materna tras el nacimiento y que sean amamantados de manera exclusiva los primeros 6 meses de vida. Los lactantes deben ser amamantados a demanda, en otras palabras, estos deben alimentarse cuantas veces reclame el bebé ya sea de día o de noche. No es aconsejable el empleo de biberones, tetinas o chupetes. A los 6 meses de edad, los neonatos deben iniciar la alimentación complementaria de manera guiada por un profesional de la salud.
La lactancia materna exclusiva (LME) se basa en que el neonato solamente ingiera la leche materna durante los primeros 6 meses de vida, sin precisar ningún tipo de alimentación complementaria (agua, líquidos o alimentos sólidos). La alimentación del neonato es de vital importancia para el desarrollo biológico de este.
La leche materna varía a lo largo de la vida del neonato, pues esta se va adaptando a la edad gestacional y a las necesidades nutricionales de este. De igual forma, la leche materna varía en función de la dieta de la madre o incluso su IMC, logrando así una nutrición adecuada del niño.
El colectivo científico pediátrico considera que la leche materna es perfecta para el desarrollo correcto de los recién nacidos y aconsejan que cuando sea imposible amamantar al infante con la propia leche materna, se acuda a bancos de leche para proveerse de leche pasteurizada de madres donantes, especialmente si se tratan de niños prematuros. (11)
Los nutrientes que forman parte de la leche materna emanan de la dieta materna y de las reservas nutricionales de esta. La leche materna asegura la correcta nutrición del niño tras la nutrición intrauterina. Tanto el estado nutricional de la madre, el IMC (Índice de masa corporal) materno como la dieta de esta pueden variar el sabor, composición y textura de la leche, y por ello, el aporte nutricional al bebé.
Las necesidades nutricionales de un infante son muy elevadas a lo largo de toda su vida. Por esta razón, las características nutricionales de la leche materna van variando. Cabe recalcar que, durante la lactancia materna, las necesidades nutricionales de las madres son superiores que en la gravidez ya que el neonato duplica su pesaje cuando tiene aproximadamente de cuatro a seis meses de vida. Por ello, la leche materna fabricada los primeros meses aporta un gran valor energético.
Las calorías maternas adecuadas durante el amamantamiento son de 2.300 - 2.500 cal/día cuando es un único niño. En el caso de gemelos, las necesidades calóricas aumentan hasta las 2.600 - 3.000 cal/día.
Diversos estudios científicos subrayan la leche materna como el alimento idóneo durante los primeros seis meses de vida. Por este motivo, se aconseja y se promueve la lactancia materna exclusiva en este periodo. Las propiedades de la leche materna ocupan un valioso papel, ya que ofrecen cofactores enzimáticos y sustratos necesarios para aportar energía. Además, esta ofrece vitamina A, necesaria para el aumento de los tejidos, proteínas y el crecimiento neurológico del recién nacido.
La lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de edad, unido de la ingesta progresiva de alimentos es esencial para la correcta salubridad del niño.
La leche materna está repleta de ingredientes vivos, que incluyen citoblastos, glóbulos blancos y bacterias beneficiosas,2 así como otros componentes bioactivos, como anticuerpos, enzimas y hormonas,3 que ayudan a combatir las infecciones, evitar enfermedades y contribuir a un desarrollo normal y saludable.
Los bebés que solo toman el pecho durante los primeros seis meses de vida tienen menos probabilidades de sufrir diarreas y náuseas, gastroenteritis, gripes y resfriados, infecciones de oído y pecho, y candidiasis.4 En comparación con los niños que se alimentan con leche de fórmula, los bebés que solo se alimentan al pecho tienen la mitad de probabilidades de sufrir el síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL o muerte súbita infantil).5
Como ya se ha comentado, la leche materna ayuda a la relajación del bebé y a conciliar mejor el sueño. Los estudios demuestran que los bebés alimentados con leche materna y los alimentados con leche de fórmula tienen las mismas probabilidades de despertarse para alimentarse durante la noche.8 La diferencia radica en que los bebés alimentados con leche materna vuelven a quedarse dormidos antes. Esto se debe a la oxitocina que se produce en el cuerpo del bebé al ser amamantado.
Los primeros seis meses de vida del bebé son un periodo muy intenso para su cerebro en rápido crecimiento: casi duplica su masa durante este periodo crucial. La importancia de la lactancia para el desarrollo del cerebro del bebé se refleja en diferentes estudios llevados a cabo en todo el mundo. En un estudio realizado en el Reino Unido,9 se observó que los jóvenes de 16 años que habían sido alimentados con leche materna durante seis meses o más cuando eran bebés tenían más probabilidades de obtener mejores puntuaciones en los exámenes escolares. «Existen varias hipótesis al respecto», señala el profesor Hartmann. «Una de ellas está relacionada con los ácidos grasos de cadena larga presentes en la leche materna, como el DHA, que tiene un efecto positivo en el cerebro y en su desarrollo».10
En cuanto a los bebes prematuros la alimentación con leche materna supone aún más beneficio que para un recién nacido a término ya que les protege de posibles enfermedades mortales como son la septicemia y la enterocolitis necrosante. Además se ha demostrado que los recién nacidos prematuros que son alimentados con leche materna pasan menos días ingresados en comparación con los prematuros que son alimentados con fórmulas8.
Asimismo, la lactancia materna ofrece beneficios emocionales y psicológicos tanto para el recién nacido como para la mujer, y disminuye el costo que supondría la compra de leche en fórmula y biberones (6) Asimismo, aminora la probabilidad de hemorragia tras el alumbramiento y disminuye la depresión post-parto.
5 posturas para dar el pecho
Beneficios para el Bebé
La lactancia materna avala la salubridad y supervivencia de los neonatos e infantes. Los neonatos que toman leche materna exclusiva han demostrado que son más astutos, despiertos y perspicaces que los amamantados con leche de fórmula, favoreciendo al nivel cognitivo (6)(8). Además, presentan menos prevalencia a padecer sobrepeso u obesidad, así como enfermedades relacionadas como la diabetes mellitus.
También, previene las enfermedades gastrointestinales y respiratorias, disminuye la prevalencia de alergias, aumento de la tensión arterial o hipercolesterolemia. Los lactantes que se alimentan a base de leche materna presentan menor riesgo de mortalidad durante los primeros 12 meses de vida.
Por otro lado, la acción de succionar la leche materna del seno de la mujer incrementa el desarrollo de la musculatura bucal gracias al cometido que realiza el neonato a la hora de deglutir la leche materna.
Hasta ahora, la evidencia científica demuestra que la leche humana es el alimento por excelencia para los recién nacidos, especialmente para aquellos que son prematuros, ya que favorece el vaciado gástrico y disminuye las retenciones en comparación con los bebés alimentados con leche artificial.
En 1990, Lucas et. al. realizaron una investigación científica a cerca de la enterocolitis necrosante. Para ello, estudiaron a 926 niños prematuros, de los cuales un 4,3% habían sido amamantados con leche humana de manera exclusiva, un 3,7% lactancia mixta y un 10,2% leche artificial. Contemplaron que los niños amamantados con leche humana poseían una tasa de incidencia de dicha enfermedad menor. En cambio, los niños alimentados a base de leche artificial no presentaron diferencias.
En 1998, Hylander et. al. realizaron una investigación científica donde se demostró que la probabilidad de contraer infecciones era menor en los recién nacidos amamantados con leche humana (29,3%) frente a los alimentados con leche artificial (47,2%).
En 2001, Hylander et. al. realizó otro estudio científico en el que se estudió la retinopatía pediátrica en función de la alimentación que estos habían recibidos durante su etapa de lactantes. Tras el análisis, se percibió que un 41% de los recién nacidos amamantados con leche materna presentan retinopatía en comparación con el 63,5% alcanzado en el conjunto de niños alimentados con leche de fórmula. A mayor tiempo alimentado con leche artificial, mayor gravedad presentaba la retinopatía.
Beneficios para la Madre
La lactancia materna es una práctica altamente recomendada no solo por los beneficios que proporciona al lactante, sino también por los múltiples efectos positivos que tiene en la salud de la madre. La lactancia materna es conocida por sus beneficios nutricionales y de salud para el recién nacido, pero también desempeña un papel crucial en la salud de la madre. Diversos estudios han demostrado que la lactancia materna puede tener efectos protectores a corto y largo plazo en la salud materna.
- Cáncer de mama: Estudios han mostrado una relación inversa entre la duración de la lactancia y el riesgo de cáncer de mama.
- Cáncer de ovario: La lactancia también ha sido asociada con una reducción del riesgo de cáncer de ovario.
- La lactancia materna puede reducir el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 en mujeres con antecedentes de diabetes gestacional.
- Estudios han indicado que la lactancia materna puede tener efectos protectores contra las enfermedades cardiovasculares.
- La lactancia materna puede ayudar a las madres a perder el peso ganado durante el embarazo.
- La lactancia materna está asociada con una menor incidencia de depresión postparto.
- La lactancia materna facilita el establecimiento de un vínculo emocional fuerte entre la madre y el hijo, lo que puede tener efectos positivos en la salud mental de la madre.
En cuanto a los beneficios maternos, estas tienden a padecer menos cáncer de mama, cáncer de ovario, anemia y osteoporosis en el futuro, actuando la lactancia materna como factor protector (8)(6).
En cuanto a los beneficios que supone la lactancia materna para la madre también son muchos y muy importantes:
En primer lugar se relaciona con una disminución en la incidencia de hemorragias postparto ya que la oxitocina que produce el cuerpo durante la lactancia produce una contracción del útero ayudando a evitar pérdidas de sangre y reduciendo la incidencia de anemias postparto.
La oxitocina que se libera durante al amamantamiento tiene un efecto antidepresivo. Un estudio demostró que las madres que tenían mayores niveles de esta hormona padecían menos síntomas asociados a la ansiedad y la depresión.11
Otro de los aspectos importantes, de cara a la situación económica que viven muchas familias, es que la lactancia materna supone un gran ahorro económico (en España la lactancia permite ahorrar a las familias entre 1000 y 1350 Euros durante el primer año12) además de la comodidad que supone tener el alimento del bebé siempre disponible.
Por otro lado, y no menos importante, la lactancia materna ayuda a la recuperación física de la mujer ya que se queman en torno a 500 kcal al día. Según Hartmann: «Las madres pueden perder peso corporal durante la lactancia, pero este proceso suele ser lento. Tienes que dar el pecho durante más de seis meses para notar realmente la pérdida de peso».10
Tabla de Beneficios
En resumen, la leche materna exclusiva es la mejor elección para los recién nacidos por la gran cantidad de beneficios que ofrece a corto y a largo plazo, siendo un factor protector frente a la colitis necrosante, diversas afecciones, disminuyendo la retinopatía y disminuyendo la probabilidad de tener aterosclerosis en el futuro.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) fomenta vivamente la lactancia materna como la fuente alimenticia idónea para los neonatos, intentando de incrementar la tasa de lactancia materna exclusiva hasta aproximadamente el 50% en tan solo 2 años. Para ello, la OMS ofrece información detallada a los profesionales de la salud para que, a través de la educación sanitaria, las madres que alimenten a sus neonatos con leche materna puedan resolver todas aquellas dudas que le surjan.
La gran mayoría de las madres no conocen el verdadero significado y las propiedades que aporta la leche humana. Por ello, muchas de ellas muestran intranquilidad y ansiedad por si su leche es o no de calidad. En este sentido, la enfermera juega un rol valioso en la educación sanitaria de los progenitores de los recién nacidos y en la lactancia materna exclusiva.
La función principal del personal de enfermería es brindar información científica actual acerca de los beneficios de la leche humana y de las alternativas existentes a todas aquellas madres que amamanten a sus bebés.
Actualmente, se impulsa a las familias a que los recién nacidos, ya sean prematuros o a término, lacten de manera natural. Sin embargo, algunas veces es complicado producir la cantidad idónea de leche materna, o bien, por diversas razones no pueden alimentar a sus bebés con leche materna.
Tabla 1: Beneficios del neonato y maternos.
| Beneficios para el Neonato | Beneficios para la Madre |
|---|---|
| Desarrollo saludable | Involución uterina posparto |
| Menor incidencia de infecciones y muerte súbita | Reducción del riesgo y la gravedad de infecciones |
| Menor riesgo de alergias, diabetes, enfermedad de Crohn, celiaquía, cáncer, hipertensión y obesidad | Reducción del riesgo de cáncer de mama y ovario |
| Mayor desarrollo cognitivo | Mejor vínculo madre-bebé |
| Menor riesgo de mortalidad | Aumento de la autoestima de la madre |
| Protección frente a la colitis necrosante, diversas afecciones, y retinopatía | Beneficio para la economía familiar |
| Desarrollo de la musculatura bucal | Disminución de la probabilidad de hemorragia tras el alumbramiento |
| Disminución de la depresión post-parto |
En México, un tercio de los recién nacidos toman leche materna exclusiva. A medida que se va conociendo con más exactitud los constituyentes de la leche humana, las leches de fórmulas van variando y adaptándose con el objetivo de equiparar las cualidades y composición de la leche materna. Pese a que los científicos continúan luchando e investigando cómo aumentar la calidad de la leche de fórmula, estos están remotamente lejos de superar las características de la leche materna.
