¿Con qué agua es mejor preparar biberones para tu bebé?

La alimentación del bebé es una de las cuestiones que más preocupan a los padres, especialmente si son primerizos. Uno de los aspectos básicos a tener en cuenta en los primeros meses de vida del bebé es cómo preparar el biberón, incluyendo qué tipo de agua es la más adecuada.

Aunque preparar el biberón con leche de fórmula es un proceso relativamente simple, es fundamental asegurarse de que el agua utilizada sea segura. El sistema inmunológico de los bebés aún está en desarrollo, por lo que es crucial elegir un agua libre de contaminantes.

🍼 Cómo preparar un BIBERÓN para tu BEBÉ o Recién Nacido PASO A PASO (la forma MÁS CORRECTA)

En este artículo, te contaremos cuál es la mejor agua para biberones, para que puedas escoger la opción más saludable y adecuada para tu bebé.

¿Es posible utilizar agua del grifo?

Si vives en una zona donde el agua del grifo es potable, puedes usarla para preparar el biberón del bebé. Sin embargo, es mejor hervirla y dejar que se enfríe antes de usarla, para eliminar posibles gérmenes como virus y bacterias.

A diferencia de lo que se pueda creer, el uso de un sistema de purificación o filtrado del agua en casa no elimina todos los gérmenes. Hervir el agua sí ayuda a que el agua del grifo sea una opción segura para el bebé.

¿Cómo hervir el agua?

Es muy sencillo: llena una cacerola o un hervidor con agua y deja que hierva durante al menos uno o dos minutos completos. Luego, retira del fuego y deja que se enfríe sin llegar a quemar.

Antes de preparar el biberón, conviene que pongas a hervir el agua de grifo durante unos minutos, no más de cinco. Deberías hervir el agua del biberón si es de grifo para prevenir posibles infecciones de parásitos, que no se eliminan con la cloración.

En el caso del agua de grifo, debes tener en cuenta la zona en la que vives antes de emplearla para la preparación del biberón.

¿Qué agua embotellada podría ser mejor?

En caso de que en la zona donde vivas no sea posible tomar agua del grifo, o prefieras usar agua embotellada a la hora de hacer la fórmula del bebé, es posible optar únicamente por agua embotellada diseñada específicamente para el bebé.

Esto significa básicamente que el fabricante ha seguido las pautas necesarias para asegurarse de que el agua ha sido esterilizada hirviéndola antes del proceso de embotellado.

No obstante, es posible que sean difíciles de encontrar o que su precio sea más caro. Por tanto, es posible usar cualquier agua embotellada para preparar la leche de fórmula.

Aún cuando el agua embotellada es segura para beber para los adultos, puede ocurrir que para los bebés no lo sean tanto. Es más, es posible que el paquete de agua embotellada haya estado en el estante durante mucho tiempo, o incluso que se haya contaminado.

Por todo ello, es mucho mejor estar seguro y tomarse el tiempo necesario como para hervirla incluso aunque se trate de agua embotellada.

Este sería el tipo de agua para biberones idónea, principalmente porque no es necesario hervirla para que sea 100% segura, lo cual te ahorra tiempo y preocupaciones. Además, añadirá algunos minerales beneficiosos como magnesio, sulfatos, sodio o calcio.

Este tipo de agua tiene una desventaja que deberías tener en cuenta y es que viene embotellada en plástico.

A la hora de escoger la mejor agua embotellada para la preparación de los biberones del bebé, también es imprescindible tener en cuenta que no vale cualquier agua embotellada. ¿Lo mejor? Estar atentos a su composición y escoger agua de mineralización débil (o muy débil).

Características del agua ideal para biberones:

  • De mineralización no muy alta: Con hasta 1.000 mg/L de residuo seco.
  • Bajo contenido en sodio y sulfatos: Cumplir con los requisitos de pureza y bajo contenido en minerales, especialmente sodio y sulfatos.

Recomendaciones previas a la preparación del biberón

En primer lugar, hay una serie de aspectos fundamentales a tener en cuenta desde el momento en que se dispone a preparar el biberón para el bebé como, por ejemplo, la higiene.

Es importante lavarse bien las manos con agua y jabón antes de manipular los alimentos del pequeño.

Hay que asegurarse de que el biberón esté correctamente esterilizado, que la leche esté bien preparada, la tetina sea la adecuada y tener en cuenta la previsión de la toma.

  • Lavarse las manos con agua y jabón.
  • Esterilización del biberón y de la tetina: Antes de preparar la leche de fórmula es imprescindible esterilizar siempre tanto el biberón como la tetina.
  • Comprobar la limpieza de la encimera.

Preparación del biberón

Una vez que están listos todos los elementos, el siguiente paso es la preparación del biberón. En este punto es importante diferenciar si se va a utilizar leche de fórmula líquida o en polvos.

En el caso de la presentación líquida de la leche, únicamente será necesario echar la cantidad adecuada de leche en el biberón y proceder a su calentamiento.

Si se opta por la leche en polvos, entonces el biberón llevará más preparación. Para ello, se recomienda utilizar agua embotellada de mineralización débil. En aquellos casos en los que el agua potable del grifo sea blanda y de buena calidad, también se podría utilizar para preparar el biberón.

Una vez añadida la cantidad necesaria de agua, a continuación se incorporará la cantidad de polvo exacta siguiendo las introducciones de la etiqueta. Lo normal es añadir un cacito de leche en polvo por cada 30 mL de agua.

Por ejemplo, para un bebé de 6 meses, serán necesarios entre 210-250 mL de biberón por cada toma y su frecuencia de alimentación es de 4-5 veces al día. Sin embargo, esto es totalmente orientativo y dependerá de cada bebé, así como de su peso. Por tanto, siempre se recomienda seguir y respetar las cantidades aconsejada por los especialistas.

En el envase de la leche de fórmula encontraremos indicaciones acerca de la cantidad de cucharadas necesarias a la hora de preparar el biberón dependiendo de la edad y / o el peso del bebé. Solo debemos llenar cada cuchara medidora y asegurarnos de pasarla por la parte superior para retirar el exceso.

Pasos para preparar un biberón correctamente:

  1. Lavarse las manos con agua y jabón.
  2. Añadir agua embotellada en el biberón. En caso de vivir en una zona geográfica con agua apta para su consumo, se puede llenar el biberón con agua del grifo.
  3. Incorporar la cantidad correcta de polvos de leche siguiendo las indicaciones del pediatra.
  4. Colocar la tetina y agitar el biberón.
  5. Calentar el biberón, principalmente al baño maría o utilizando un calienta biberones. En la medida de lo posible, no se aconseja calentar el biberón en el microondas.
  6. Comprobar que el biberón tiene la temperatura adecuada antes de alimentar al bebé. Para ello, se pueden verter unas gotas de la leche en la mano de la madre.

Una vez agregados ambos elementos en el recipiente, se debe cerrar el biberón y agitarlo suavemente.

Otro factor a tener en cuenta es que el agua embotellada debe conservarse en frío, de modo que no se produzca contaminación bacteriana.

Calentar el biberón

Si el biberón está demasiado frío, puede que el bebé rehúse a tomárselo; mientras que si la leche está demasiado caliente puede causarle algún tipo de quemadura.

Lo recomendable es que la temperatura del biberón no supere nunca los 32-36ºC para evitar cualquier tipo de daño. En ocasiones, se aconseja incluso que la leche esté templada más que caliente.

Existen unos medidores de temperatura que se colocan en la parte posterior del biberón e indican la temperatura exacta a la que se encuentra. No obstante, la forma más habitual de comprobar si el biberón está a una temperatura correcta es vertiéndose unas gotitas del líquido en la mano.

Otra recomendación que se debe tener en cuenta a la hora de calentar el biberón es tener cierta previsión sobre en qué momento debe o va a querer comer el bebé. Así se dispondrá del suficiente tiempo para la preparación del biberón sin que el bebé llegue a desesperarse por el hambre y comience a llorar.

Diferentes formas para calentar el biberón:

  • Al baño maría: Esta forma de calentamiento consiste en colocar el biberón en un recipiente con agua y ponerlo al fuego. Antes de que comience a hervir el agua, hay que retirar el biberón y esperar hasta que su contenido tenga la temperatura idónea. Esta forma de calentar no deja zonas frías en el biberón ni altera su material de fabricación. Sin embargo, el uso del baño maría para calentar el biberón no es un método rápido.
  • Calienta biberones: Hoy en día se pueden encontrar en el mercado un buen número de dispositivos calienta biberones que permite conseguir la temperatura adecuada del biberón de manera automática y sin problemas. Para la utilización del calienta biberones es muy importante respetar las instrucciones o normas de uso. Según el modelo, puede requerir seguir unos determinados pasos para el funcionamiento del calienta biberones. Una vez alcanza la temperatura adecuada o indicada se suele apagar el aparato.
  • Microondas: Respecto al uso del microondas para calentar la leche del bebé existe cierta controversia. Algunos especialistas desaconsejan la utilización de dicho instrumento, ya que éste calienta la leche de manera desigual. Al calentar el biberón en el microondas se pueden encontrar zonas en las que la leche se calienta en exceso y otras donde se queda fría. Esto puede ser un peligro para el bebé puesto que la madre sentirá que el biberón está a la temperatura adecuada, cuando en realidad no es así. Además, tampoco está indicado el uso del microondas para calentar el biberón porque se podría desprender microplásticos del mismo y contaminar la leche.

Consejos adicionales

  • Utiliza agua caliente: Al utilizar agua a más de 70 ºC tenemos la garantía de eliminar cualquier bacteria que pueda estar presente en el agua, sobre todo cuando utilizamos agua potable del grifo que, aunque segura, debe ser hervida antes de preparar el biberón. Una de las formas más simples y sencillas a la hora de conseguir que el agua se encuentre a la temperatura adecuada es hervirla en un hervidor, y dejarla luego enfriar durante 20-25 minutos aproximadamente. Además, nunca debemos verter agua hirviendo en el biberón y nunca dejar agua hervida más allá de 30 minutos en el hervidor.
  • Lo más aconsejable es preparar cada biberón cuando sea el momento de la toma. En caso de no ser posible, lo ideal sería guardar el biberón preparado en la nevera.
  • En relación a la tetina, hay diferentes modelos, aunque se recomienda usar tetinas de silicona debido a su duración y resistencia.

Conclusión

Elegir el agua adecuada para preparar el biberón de tu bebé es clave para garantizar su salud y bienestar. Ya sea que optes por agua embotellada apta para lactantes o agua del grifo hervida, lo importante es seguir siempre las recomendaciones de seguridad para proteger a tu pequeño desde el primer día.

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