¿Cómo se ve la placenta en la ecografía? Imágenes y explicaciones

La ecografía es una técnica de diagnóstico por imagen basada en la emisión de ultrasonidos (ondas sonoras a alta frecuencia) por una sonda. A través de esta prueba diagnóstica es posible obtener imágenes del feto, de la placenta y del líquido amniótico. La ecografía es una prueba diagnóstica clave durante el embarazo. Permite valorar las estructuras y anatomía del feto, así como su crecimiento.

Ejemplo de ecografía durante el embarazo.

Una ventaja de la ecografía es que no utiliza rayos X, por lo que es una técnica segura tanto para la madre como para el bebé. Además, la primera ecografía gestacional se puede realizar en la semana 5-7 de embarazo para su confirmación.

Tipos de ecografías fetales

Las ecografías fetales se pueden realizar a través de dos vías. Por un lado, es posible realizar una ecografía transvaginal introduciendo un ecógrafo a través de la vagina. Este tipo de pruebas suelen ser más habituales durante los primeros meses de embarazo.

Por otro lado, la ecografía fetal puede realizarse por vía transabdominal. En este caso, solo habría que deslizar el ecógrafo por la zona del abdomen. Generalmente, la ecografía transabdominal se aplica en el segundo y tercer trimestre de embarazo y se aconseja a la embarazada acudir con la vejiga llena para que la imagen sea más nítida.

Aparte de tener en cuenta la vía de realización de la ecografía, también es posible distinguir diferentes tipos de ecografías en función del tipo de imagen obtenida:

  • Ecografía 2D: se trata de la ecografía fetal tradicional que permite observar al feto en dos dimensiones. Además, las imágenes son en blanco y negro. Este tipo de ecografías aporta información acerca del crecimiento y desarrollo del feto.
  • Ecografía 3D: a la clásica imagen 2D se añade el volumen fetal y el color. Por este motivo, la ecografía 3D permite obtener una imagen más clara y nítida de las estructuras fetales.
  • Ecografía 4D: además de ver al feto en tres dimensiones, este tipo de ecografía ofrece una cuarta dimensión: el movimiento del feto a tiempo real. Esto ayuda a conocer la capacidad motora del bebé, así como de su comportamiento general y respuesta a estímulos.
  • Ecografía 5D: gracias a los avances en las tecnologías, la imagen de la ecografía 5D es mucho más detallada y realista que en el resto de tipos ecográficos.

En cualquier caso, todos los tipos de ecografías tienen la misma finalidad, es decir, observar al bebé. La elección de un tipo de ecografía u otro dependerá de la situación de cada embarazada, así como de su alcance económico. Por ejemplo, la ecografía 2D es mucho más barata que una ecografía 5D, pero las imágenes no serán tan precisas.

007 COMO ES EL ULTRASONIDO EN 5D

Ecografías en el embarazo por trimestres

Generalmente, y teniendo en cuenta los protocolos de la Sociedad Española de Obstetricia y Ginecología (SEGO), el número de ecografías fetales recomendadas a lo largo del embarazo sin riesgo es de al menos 3. En concreto, lo habitual es hacer una ecografía en cada trimestre de gestación.

En cambio, si el embarazo es considerado de riesgo, es posible que el especialista aconseje hacer una ecografía al mes o cada dos meses para tener un mayor control de la situación gestacional.

Primer trimestre

La primera ecografía del embarazo se realiza entre la semana 6 y 13 de gestación. El objetivo de la ecografía fetal en el primer trimestre de embarazo es:

  • Confirmar el embarazo mediante la visualización del saco o sacos embrionarios.
  • Determinar la localización (intrauterina o extrauterina) del feto, ya que podría ser un embarazo ectópico.
  • Tomar medidas del feto.
  • Escuchar el latido fetal.
  • Determinar la semana exacta de gestación y así poder establecer aproximadamente la fecha del parto.

En esta ecografía se verifica que no existan grandes anomalías morfológicas, se observa el cráneo y todos los miembros incluyendo que el corazón quede situado en la parte izquierda del cuerpo.

Otra de las medidas importantes que se realiza con la primera ecografía del embarazo es la del pliegue nucal. Esta determinación del pliegue nucal junto a la medida del embrión y la edad de la madre, podría revelar ciertas anomalías cromosómicas o cardíacas.

Segundo trimestre

Cuando ha terminado el tercer mes de embarazo, la siguiente ecografía fetal se debe realizar entre las semanas 16 y las 20 de gestación. Por tanto, esta ecografía se realizaría en el segundo trimestre de embarazo y en ella se llevará a cabo:

  • Examen morfológico completo.
  • Estudio del corazón.
  • Medición de la cabeza, abdomen y fémur para comprobar el correcto crecimiento del feto.
  • Determinación el sexo del bebé, exceptuando los casos en que la posición del feto impida ver correctamente sus órganos sexuales.

Esta ecografía es quizás la más importante de las tres ecografías del embarazo, ya que se pueden detectar pequeñas anomalías morfológicas que hagan que el ginecólogo aconseje a la madre la realización de una amniocentesis. Además, lo más común, es que la ecografía del segundo trimestre de embarazo se realice por vía abdominal.

Tercer trimestre

La tercera ecografía fetal se realiza entre las semanas 32 y 34 de gestación.

En este momento, la ecografía permitirá:

  • Determinar la posición fetal.
  • Tomar medidas del feto.
  • Ver con claridad el sexo del futuro bebé, puesto que en este momento los testículos de los niños ya han descendido.
  • Descubrir la aparición de anomalías morfológicas tardías.
  • Evaluar la posición de la placenta.
  • Observar que el cordón umbilical no rodee el cuello del feto.
  • Medir la cantidad de líquido amniótico.

Si fuera un embarazo gemelar, la ecografía del tercer trimestre de embarazo permitirá conocer el estado de cada bebé en el útero. Además, esta prueba permitirá medir la longitud cervical y, por tanto, se podrá predecir si existe la posibilidad de que ocurra un parto pretérmino.

¿Qué se evalúa en la placenta durante una ecografía?

Durante una ecografía, se evalúan varios aspectos de la placenta para asegurar su correcto funcionamiento y el bienestar del bebé. Algunos de los aspectos clave que se observan son:

  • Posición de la placenta: Se verifica si la placenta está ubicada en una posición normal dentro del útero. Es importante descartar la placenta previa, donde la placenta cubre parcial o totalmente el cuello uterino.
  • Grosor de la placenta: Se mide el grosor de la placenta para asegurar que esté dentro de los rangos normales para la edad gestacional. Un grosor anormal puede indicar problemas como insuficiencia placentaria o infección.
  • Grado de madurez placentaria: Se evalúa el grado de madurez de la placenta, que se clasifica en grados del 0 al III. Un grado de madurez avanzado antes de tiempo puede indicar envejecimiento prematuro de la placenta.
  • Presencia de anomalías: Se busca la presencia de anomalías como lagos venosos, calcificaciones, o desprendimientos placentarios.
  • Circulación placentaria: Mediante el uso del Doppler, se evalúa el flujo sanguíneo en los vasos placentarios y del cordón umbilical para asegurar que el bebé está recibiendo suficiente oxígeno y nutrientes.

Grados de maduración placentaria

La maduración de la placenta se clasifica ecográficamente en grados, que reflejan los cambios que experimenta a lo largo del embarazo. Estos grados son:

  • Grado 0: Placenta homogénea, sin calcificaciones.
  • Grado I: Aparición de algunas calcificaciones difusas.
  • Grado II: Calcificaciones más evidentes y presencia de indentaciones en el parénquima placentario.
  • Grado III: Calcificaciones grandes y áreas de necrosis. Este grado se considera normal al final del embarazo, pero si aparece antes de tiempo, puede indicar insuficiencia placentaria.
Ejemplo de ecografía Doppler.

Riesgos de la ecografía fetal

La ecografía no es una técnica dañina ni para la madre ni para el feto, sino todo lo contrario, ya que:

  • Ayuda a observar el desarrollo del feto dentro del útero materno.
  • Facilita el diagnóstico de malformaciones en el feto.

A pesar de estos beneficios, es importante tener claro que una ecografía normal no significa siempre que el feto sea normal. Hay anomalías y malformaciones en el feto que no son visibles mediante el ecógrafo.

Según diversos estudios científicos, con la ecografía podemos detectar el 60% de malformaciones fetales y el 75% de fetos afectados por la trisomía del cromosoma 21 (Síndrome de Down). Existen análisis bioquímicos (triple test) que también ayudan a detectar este tipo de malformaciones y corroborar el diagnóstico.

La ecografía de alta definición

La ecografía de alta definición, es una imagen totalmente nítida en la que se puede apreciar el estado del bebé. A la vez que te permite esclarecer cualquier problema que pueda estar presente en ese estadio de embarazo, o en el caso de la parte obstetra, se puede visualizar si la placenta es normal o si presenta alguna anomalía.

Esta ecografía de alta definición, ha sido un avance tecnológico muy importante y necesario en la etapa prenatal. Siempre de la mano de los mejores especialistas en el área de la obstetricia, los cuales diagnostican cualquier situación con la ayuda de estos ecógrafos.

Cabe destacar, que este producto (gel) es de sensación fría, por lo que se le avisa a la mujer sobre la temperatura de éste antes de su uso.

Esta magnífica tecnología, permite detener las imágenes durante el estudio. Lo cual es importante en el momento de diagnosticar algún hallazgo que haya observado el médico, aportando este ecógrafo calidad y veracidad en cualquier examen realizado.

¿Los ultrasonidos afectan el feto?

Si se realizan más de las tres ecografías recomendadas, no pasa nada. Ya que este estudio no tiene efectos secundarios ni sobre la madre, ni sobre el feto.

La ecografía 5D

La ecografía 5D es una imagen en tres dimensiones y en tiempo real, como la 4D, pero en la que el tratamiento de las imágenes en el ordenador permite suavizar las texturas, modificar el color de la imagen y aplicar un foco de luz desde diferentes ángulos de forma que se crean luces y sombras y esto le da una imagen más real. Sin embargo, la ecografía en 5D no permite la detección de más malformaciones que las otras ecografías.

En la actualidad, la realización de una ecografía en 5D responde más bien a un deseo de obtener imágenes bonitas del feto en movimiento, de sus rasgos y evolución, por lo que no estamos ante una prueba médica con finalidad diagnóstica.

El método Ramzi

El método Ramzi es una técnica popular no invasiva que promete predecir el sexo del bebé durante las primeras semanas de embarazo. Aunque no está científicamente comprobado, muchas futuras madres lo utilizan como una forma divertida de intentar conocer el sexo del bebé.

El análisis se realiza a partir de una ecografía realizada entre las semanas 6 y 8 de gestación, antes de que sea posible determinar el sexo fetal por métodos convencionales. Por lo general, el sexo del bebé puede determinarse con precisión en la ecografía de las 20 semanas.

Es importante mencionar que el método Ramzi no tiene aval científico y debe ser tomado como una curiosidad sin valor diagnóstico. El creador del método afirma que tiene una precisión del 97%, pero estudios independientes no han corroborado esta cifra.

En resumen, el método Ramzi puede ser una manera divertida de especular sobre el sexo del bebé en etapas tempranas del embarazo, pero no debe ser considerado como un método confiable.

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