Cómo se Cura la Depresión Posparto: Tratamiento y Recuperación

La depresión posparto es una condición que afecta a muchas mujeres después del parto, caracterizada por una profunda tristeza y, en ocasiones, ansiedad. Afortunadamente, existen diversos tratamientos y estrategias de apoyo que pueden ayudar a superar esta etapa. Este artículo aborda en detalle cómo se cura la depresión posparto, ofreciendo información relevante para madres, familias y profesionales de la salud.

Introducción

La depresión es entre dos y tres veces más frecuente en las mujeres que en los hombres. Las cifras más altas de prevalencia se alcanzan durante los años de vida fértil, de modo que las mujeres pueden estar deprimidas antes de la concepción o bien deprimirse durante el embarazo. Algunos datos indican que en Chile la enfermedad depresiva representa un importante problema de salud pública, especialmente entre las mujeres, pues la predominancia femenina sería mayor que en otros países.

En los últimos años se advierte un progreso notable en el ámbito de la psiquiatría perinatal, disciplina que se ocupa de los aspectos psicopatológicos relacionados con el embarazo y el postparto. A la luz de este hecho, resulta fundamental que los profesionales de la gineco-obstetricia y la pediatría se familiaricen con estos avances, toda vez que el estrecho contacto que mantienen con las embarazadas/ puérperas proporciona una oportunidad única para diagnosticar y tratar precozmente la depresión materna del pre y/o postparto. Ello puede permitir evitar o minimizar numerosas consecuencias negativas que la depresión perinatal puede ocasionar a la madre, el entorno familiar y, en particular, a la descendencia, en la etapa de feto/lactante o incluso, en épocas más tardías de la vida.

Tipos de Depresión Después del Parto

La gran mayoría de mujeres que sufren depresión posparto simplemente experimentan un cuadro leve de este trastorno, el cual aparece 2 o 3 días después del parto y dura unas 2 semanas. La depresión posparto leve no necesita tratamiento y tampoco tendrá ninguna repercusión en la salud mental de la madre.

No obstante, un pequeño porcentaje de estas mujeres presentará un tipo de depresión posparto más grave. Esta suele aparecer un mes después del parto y puede alargarse en el tiempo. En este caso, la mujer será incapaz de cuidar de su propio hijo y necesitará ayuda y tratamiento por parte de un profesional médico.

Fases de la Depresión Posparto

La depresión después del parto, que puede ir de leve a moderada o intensa, aparece con mayor frecuencia en los 3 primeros meses tras el nacimiento del bebé. Dentro de este periodo de tiempo, la mujer pasa por las siguientes fases:

  • Primera fase: La madre vuelve a encontrarse a solas consigo misma tras varios meses de tener en su vientre al bebé.
  • Segunda fase: El protagonismo principal lo tiene el recién nacido y la madre queda relegada a un segundo plano.
  • Tercera fase: La madre empieza a recuperar la paz al asumir e interiorizar esta nueva situación y aprende a adaptarse a ella.

Después del parto, la mujer necesitará todo el apoyo emocional de su pareja y de las personas más allegadas. En unos días, toda esta situación pasará y, al llegar a casa, la alegría de tener al bebé, las atenciones que éste necesita y el trabajo que requiere harán que los sentimientos se normalicen y se adapten a las circunstancias.

¿Por Qué Ocurre la Depresión Después del Parto?

Las causas exactas de la depresión posparto se desconocen. Sin embargo, los cambios hormonales que la mujer sufre durante el embarazo y después del parto pueden afectar gravemente a su estado de ánimo. Además, existen otros motivos que pueden llevar a la mujer a esta situación de tristeza:

  • Los cambios en el cuerpo.
  • Los cambios en las relaciones sociales y/o laborales.
  • La falta de sueño.
  • La falta de tiempo para sí misma.
  • La preocupación por el bebé y su capacidad para criarlo.

También existen algunos factores de riesgo que aumentarían la probabilidad de sufrir depresión posparto. Algunos ejemplos son ser madre adolescente, haber tenido un embarazo no deseado, ser madre soltera, antecedentes depresivos, trastorno bipolar, depresión postparto previa, embarazo múltiple, dificultad para la lactancia materna, tener problemas económicos, no tener una buena relación con la pareja o la familia, etc.

Síntomas de la Depresión Tras Dar a Luz

Los síntomas de la depresión posparto son muy similares a los de una depresión normal, aunque con algunas particularidades. Los sentimientos más comunes en estas madres que acaban de dar a luz son ansiedad, irritación, tristeza con llanto e inquietud.

Otros síntomas incluyen:

  • Pérdida de interés o placer en actividades cotidianas.
  • Cambios en el apetito (comer más o menos de lo habitual).
  • Dificultad para dormir o dormir demasiado.
  • Fatiga o pérdida de energía.
  • Sentimientos de culpa o inutilidad.
  • Dificultad para concentrarse o tomar decisiones.
  • Pensamientos de hacerse daño a sí misma o al bebé.

Tratamiento de la Depresión Durante el Embarazo

Con frecuencia los trastornos depresivos mayores agudos del embarazo no se tratan o se tratan en forma insuficiente. Es más, se sabe que aún habiéndose hecho el diagnóstico de un trastorno psiquiátrico durante el embarazo, éste a menudo no se trata. La finalidad de un tratamiento para la depresión en una embarazada es mejorar su estado anímico, minimizando los riesgos para el embrión/ feto en desarrollo.

Por cierto, se debe comenzar con estrategias de orden general como recomendar interrumpir el consumo de cafeína, nicotina y alcohol, o intentar maximizar las posibilidades de descanso. Puede ser beneficioso recurrir a técnicas de relajación y también a medidas de manejo ambiental. Un reciente metaanálisis indica que se cuenta con alguna evidencia de que el ejercicio físico puede ser efectivo para tratar la depresión durante el embarazo.

Intervenciones Psicoterapéuticas

Muchas pacientes con depresiones leves a moderadas pueden ser tratadas exclusivamente con psicoterapia. Para tratar la ansiedad que frecuentemente acompaña a la depresión, pueden ser muy útiles tanto las técnicas de relajación, la terapia cognitivo-conductual, como la psicoterapia de apoyo. Para los síntomas anímicos, siempre que no sean intensos, suele preferirse la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) o la Psicoterapia Interpersonal (Interpersonal Psychotherapy, PIP). Por lo general se usan en su modalidad individual, pero también se pueden emplear en su versión grupal.

Pese a que la evidencia a favor de la psicoterapia de orientación psicodinámica es limitada, los expertos plantean que se trata de una opción razonable si no se dispone de TCC o de PIP.

Farmacoterapia

En general, se considera su uso en embarazadas con depresiones moderadas a severas, gestantes que no hayan respondido a otros tratamientos o cuando hay una alta probabilidad de recidiva. Debido a obvias razones éticas, no se cuenta con estudios sobre la eficacia de los antidepresivos en el tratamiento de la depresión de mujeres embarazadas.

Sin embargo, no hay razones para pensar que la respuesta terapéutica de las mujeres grávidas debiera ser distinta a la observada en mujeres no embarazadas. Es más, se cuenta con guías para el tratamiento de la depresión durante la gestación.

En la práctica, sigue siendo válida la recomendación de evitar en lo posible el uso de psicofármacos durante las primeras 12 semanas de gestación (período de organogénesis).

Depresión posparto: causas síntomas y tratamiento

Escalas de Detección

Se dispone de diversas escalas para la detección de depresión durante el embarazo. Sin embargo, el instrumento de tamizaje para depresión prenatal más usado en la actualidad en todo el mundo es la Escala de Depresión Postnatal de Edimburgo (EPDS), la cual ha sido validada para ser empleada en el postparto en muchos países, pero también cuenta con validaciones en el embarazo.

Consiste en una escala auto administrada de 10 ítems, en la que se le pide a la mujer que responda cómo se ha sentido en los siete días previos. Para cada pregunta se obtiene un puntaje de 0-3 (de modo que el rango del puntaje final es de 0-30) y no toma más de tres minutos en ser contestada.

Como alternativa al uso de la EPDS en el embarazo, en Reino Unido, la guía del National Institute for Health and Clinical Excellence (NICE) recomienda a los profesionales de la salud hacer de rutina las, así llamadas, Preguntas de Whooley en todos los controles pre y postnatales:

  1. ¿Se ha sentido a menudo desanimada, deprimida o sin esperanza durante el último mes?
  2. ¿En el último mes, ha sentido a menudo que tiene poco interés por las cosas o que no las disfruta?

Si la mujer responde ”Sí” a cualquiera de estas dos preguntas, se recomienda evaluar la posibilidad de hacer una tercera pregunta: En relación con esto, ¿Siente que necesita o quiere ayuda?

Recomendaciones y Consejos

Aquí hay algunas recomendaciones para las madres que experimentan depresión posparto:

  • Hablar de los sentimientos y las cosas que preocupan a la madre con algún familiar o persona de confianza.
  • Pedir ayuda en los momentos que se sienta sobrepasada, ya sea para cuidar al bebé o para hacer cualquier otra tarea.
  • Salir a pasear, quedar con alguna amiga fuera de casa o hacer cualquier otra actividad al aire libre.
  • Reservar algún momento del día para relajarse y no hacer nada.
  • No quedarse sola todo el día con el bebé.
  • Empezar a cuidar el físico y no abandonarse completamente.
  • Buscar tiempo para tener intimidad con la pareja.
  • Relacionarse con otras madres o buscar grupos de apoyo para encontrar otras madres con la misma situación.
  • No distanciarse de las amistades que tenía antes del embarazo y de la llegada del bebé.

Cualquier mujer que acabe de dar a luz puede seguir estos consejos, aunque no tenga síntomas de la depresión posparto.

El Rol de la Pareja

Cuando la madre sufre de presión postparto es habitual que la pareja tenga dudas acerca de qué puede hacer para ayudarla y apoyarla. Hay que tratar de ser empáticos y comprensivos, fomentar la comunicación con la madre sobre sus sentimientos y sensaciones, compartir los cuidados del bebé y, por supuesto, buscar el apoyo y seguir las indicaciones de los profesionales.

Además, los hombres también pueden sufrir depresión posparto.

Efectos en el Bebé

Efectivamente, las madres pueden transmitir su estado de ánimo al bebé y que éste se sienta más irritable. Por eso, es muy importante que la madre no esté siempre a solas con el bebé. Los cuidados y afectos de otra persona cercana ayudarán a que el bebé se sienta bien.

La lactancia materna también es de gran ayuda para atenuar el efecto de la depresión en el bebé. No es fácil amamantar cuando la madre tiene la autoestima muy baja y, por esta razón, es conveniente buscar antidepresivos que sean compatibles con la lactancia.

Factores de Riesgo

La causa exacta por la que surge la depresión después del parto no se conoce, pero existen algunos factores que incrementan el riesgo de padecerla:

  • Tener antecedentes depresivos.
  • Trastorno bipolar.
  • Depresión postparto previa.
  • Embarazo múltiple.
  • Dificultad para dar lactancia materna.
  • Problemas económicos.
  • Y embarazo no deseado.

Además, si el bebé nace con alguna necesidad especial o con algún problema de salud, también es más probable que la madre sufra depresión postparto.

Riesgos de No Tratar la Depresión Materna Durante el Embarazo

Las embarazadas deprimidas tienen más riesgo de descuidar su embarazo, de abandonar los controles prenatales, o de no seguir o seguir erróneamente las indicaciones médicas, en comparación con las embarazadas no deprimidas. Además, están más expuestas a abusar del tabaco, el alcohol y las drogas; todo lo cual puede afectar el resultado obstétrico. A su vez, algunos síntomas propios de la depresión como la anorexia, pueden alterar algunos aspectos del embarazo -como el aumento de peso- y así contribuir a resultados adversos.

La investigación actual sugiere que la depresión materna per se puede afectar negativamente el desarrollo del feto. Se cuenta con varios estudios que muestran una asociación entre la depresión materna y factores que predicen pobres desenlaces neonatales, los que incluyen el embarazo de pretérmino, pesos de nacimiento menores, circunferencias craneales más pequeñas y puntajes APGAR más bajos.

Es posible que el aumento del cortisol plasmático, como también el incremento de los niveles de catecolaminas, típicamente presentes en los pacientes con depresión, puedan afectar la función placentaria, a través de una disminución del flujo sanguíneo uterino y la inducción de irritabilidad uterina. A su vez, las alteraciones del eje hipotálamo-hipófisis adrenal, propias de los estados depresivos, pueden tener un efecto directo en el desarrollo fetal.

Otro estudio reveló que aquellos adolescentes cuyas madres tuvieron una depresión durante sus embarazos, presentaron un riesgo 4.7 veces mayor de estar deprimidos a los 16 años, en comparación a aquellos cuyas madres no se deprimieron durante la gestación.

Lo anterior, indica que la depresión de la gestante puede tener serias consecuencias en la descendencia, las que se pueden expresar en distintos ámbitos de su desarrollo. Más aún, la depresión durante el embarazo aumenta en forma significativa el riesgo de la mujer de deprimirse en el postparto y en general, tensiona y pone en riesgo la estabilidad del grupo familiar.

Tabla de Factores de Riesgo de Depresión Perinatal

Factor de Riesgo Descripción
Historia previa de depresión Antecedentes personales de episodios depresivos.
Eventos vitales adversos Experiencias estresantes recientes, como la pérdida de un ser querido o problemas económicos.
Deficiente apoyo social Falta de soporte emocional y práctico por parte de la familia y amigos.
Discordia marital Conflictos y tensiones en la relación de pareja.
Embarazo no deseado Sentimientos de ambivalencia o rechazo hacia el embarazo.

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