Remedios Caseros Efectivos Contra el Estreñimiento en Madres Lactantes y Bebés

El estreñimiento infantil es un motivo de consulta muy habitual en pediatría. Pueden intervenir varios factores, pero revisando la alimentación y los hábitos higiénicos con frecuencia se soluciona el problema.

El estreñimiento en los bebés es uno de los grandes dolores de cabeza para los padres. También lo son las dudas sobre cuándo son muchas y cuándo hay pocas deposiciones.

A continuación, exploraremos las causas, síntomas y remedios caseros para aliviar el estreñimiento tanto en madres lactantes como en bebés.

💩⚡️ Mi Bebé no hace caca: 4 EJERCICIOS para AYUDARLO | Estreñimiento

Estreñimiento en Bebés Lactantes

El sistema digestivo de tu bebé es muy inmaduro cuando nace, por eso su tránsito intestinal es muy diferente al de los niños mayores y al de los adultos. Cada bebé es distinto y la frecuencia y la forma de las deposiciones varía mucho de unos a otros, por eso, para saber si un bebé está estreñido, no hay que fijarse en el número de deposiciones que hace sino en cómo son.

La primera deposición que hará tu bebé se llama meconio y se producirá en las primeras 24 horas. Es de color negruzco-verdosa y su aspecto es espeso y pegajoso. Está formada por los restos del líquido amniótico que ha estado tragando cuando estaba dentro de tu útero.

A partir de ahí, sus deposiciones van a ir cambiando de aspecto dependiendo de la alimentación que lleve. Si está con lactancia materna, sus deposiciones serán muy blandas o líquidas, de color amarillo oro y durante las primeras semanas su frecuencia suele coincidir con cada toma que realizan. Según va creciendo tu bebé el número de deposiciones disminuye.

Puede pasar de hacer deposición en cada toma, a hacer una o dos veces al día, incluso que haya días que no haga. Este cambio, te puede hacer pensar equivocadamente que tu bebé se ha estreñido. Pero aunque tu bebé lleve varios días sin hacer deposición, si no se encuentra molesto, sigue comiendo con normalidad y cuando hace deposición, su consistencia es normal, no está estreñido.

La primera es que su intestino cada vez está más capacitado para absorber casi todo el alimento que toma, por lo que se genera muy poco residuo para expulsar. La segunda es que hay una descoordinación entre el movimiento del intestino y abrir voluntariamente el culete.

Los bebés nacen con lo que se conoce como el reflejo gastrocólico que consiste en que cada vez que come, su intestino se mueve para vaciarse y hacer sitio al nuevo alimento. Al principio es involuntario, ya que no tiene capacidad para controlar ese movimiento ni para cerrar el culete.

Pero entre la segunda y la octava semana, tu bebé puede apretar o relajar voluntariamente el esfinter, aunque como es lógico al principio no sabe cómo hacerlo. Cuando su intestino se mueve, aprieta la tripa pero muchas veces sin éxito. Esto hace que parezca que está molesto.

Es normal que puedas interpretar que está estreñido, sin embargo, no es así. Si tu bebé hace deposición cada varios días, pero no está molesto y cuando hace la consistencia es blanda, no tienes que preocuparte ni hacer nada.

Si tu bebé tiene un falso estreñimiento pero está molesto, le puedes ayudar dándole un masajito en la tripa, flexionándole las piernas y levantándolas hacia arriba o pasándole una toallita por el culete para estimularle. Si no es efectivo puedes estimularle con una sonda rectal o un enema de glicerina. Con introducirlo 1 centímetro suavemente será suficiente. Conseguirás aliviar las molestias y a él no le produce ningún daño ni dolor.

Si lo tienes que ayudar varias veces, no tengas miedo a estar acostumbrándole a no trabajar a su intestino. Si tu bebé tiene verdadero estreñimiento y sus caquitas son duras y con dolor debes consultar con tu pediatra sobre todo si tiene menos de cuatro semanas. Tu pediatra te recomendará que debes hacer dependiendo de su edad: introducir más líquido, un laxante osmótico, cambiar de leche, microenemas de glicerina…

Pero es muy importante que no le des ninguna infusión ni medicamento ni realices cambios en su alimentación por tu cuenta. Aprovechamos para recordarte que si estás con lactancia materna, tu alimentación no influye para nada sobre su estreñimiento.

¿Cómo deben ser las heces del bebé?

La defecación en los bebés va cambiando conforme va creciendo. Para determinar si la consistencia, el color, la frecuencia y la cantidad de sus heces es la normal, es importante tener en cuenta diversos factores como la edad o la alimentación, por ejemplo.

Generalmente, los bebés que se alimentan de leche materna presentan heces bastantes líquidas y de color amarillento. Otra característica de este tipo de heces es su olor ácido.

Sin embargo, los bebés que toman alimentos sólidos, expulsarán heces cuyo color dependerá del alimento ingerido. Pese a ello, cabe destacar que cada bebé tiene su ritmo intestinal, pero si surgen dudas, lo mejor será consultar al especialista.

Como regla general, es difícil que un bebé alimentado con lactancia materna tenga estreñimiento, algo que suele ser más frecuente en aquellos que toman biberones de fórmula. Los bebés alimentados con lactancia materna comienzan sus deposiciones a partir del tercer o cuarto día de vida, dependiendo de la subida de leche de la madre.

Lo normal en los dos primeros meses de vida en bebés amamantados es que realicen “de 4 a 6 deposiciones al día. La experta también recuerda que “si bien a partir del primer mes, los bebés pueden dejar de defecar durante varios días, cuando realizan la deposición, esta será más abundante, pero igualmente blanda. La causa de este aparente estreñimiento puede deberse a que la leche materna apenas contiene residuos”.

De hecho, los bebés pueden realizar una deposición líquida tras cada toma (llegando hasta 10-12 deposiciones al día). Pero también puede ser que tengan “una frecuencia deposicional muy baja, realizando deposiciones incluso cada 3 ó 5 días o más, pero de consistencia blanda y que no se acompañan de esfuerzo defecatorio”.

Las recomendaciones de los profesionales de la salud tienden a tranquilizar a los padres.

El proceso es muy similar en el caso de bebés alimentados con leche de fórmula: de 4 a 6 deposiciones blandas, más abundantes en el primer mes.

Esta pregunta tiene una respuesta compleja porque, como dice María Ascensión Olcina “el concepto de estreñimiento es un diagnóstico clínico que no se define por la frecuencia de las deposiciones”. No importa tanto el número de veces que el bebé haga caca, sino su consistencia y la forma de expulsarla.

Evacuar es una acto natural que, como todo, conlleva un aprendizaje natural. María Ascensión Olsina insiste en que “lo primero es tranquilizar a los padres, detallando la fisiología y la naturaleza benigna del estreñimiento de su bebé”.

Remedios Caseros para Bebés

Son muy sencillos de preparar y con ingredientes que podéis tener fácilmente en la despensa:

  • Cocer 1 cucharada pequeña de semillas de lino en 200 ml de agua durante 5 minutos. Dejar reposar y colar. Darle el líquido en varias tomas durante el día.
  • A partir de los 7 meses, decocción de avena. Cocer una medida de copos de avena en seis medidas de agua. Hervir entre 10 y 15 minutos y pasarlo por un colador chino.
  • Lubrificar el ano con una ramita de perejil untada con un poco de aceite de oliva virgen.
  • Masaje abdominal siguiendo las agujas del reloj con la mano untada con aceite de oliva virgen.

Además, se pueden seguir estos consejos:

  • Masajes abdominales. Se ha demostrado que pueden mejorar el tránsito intestinal.
  • Manipulación suave de las piernas. También se puede ayudar al bebé con la disquecia o falta de control de la fuerza y la capacidad de apertura del esfínter.
  • Baño relajante. El estrés no es buen amigo a ninguna edad y aprender a evacuar, mucho más si hay dificultades, genera estrés en el lactante.
  • Evitar las estimulaciones rectales. Hacer caca, por usar el lenguaje de los padres en consulta, es algo natural y aprender a hacerlo lleva un tiempo.

A partir de los seis meses se incorporan poco a poco alimentos adecuados a esta edad. Es cuando comienza la alimentación complementaria.

Para no olvidar nada en las visitas al pediatra conviene apuntar todas las dudas y acudir a la consulta con todo escrito, incluyendo los días en los que sucede y sintomatología que vemos en el niño.

Masaje abdominal para aliviar el estreñimiento del bebé

¿Cuáles son las causas del estreñimiento infantil?

El principal motivo del estreñimiento en el bebé está relacionado con el tipo de alimentación. El estreñimiento es un problema bastante frecuente en los primeros meses de vida, pero que suele desaparecer entre el cuarto y el sexto mes cuando comienzan a alimentarse a base de purés o papillas.

La leche materna, además de protegerlo contra infecciones, es más fácil de digerir para el pequeño y como consecuencia, es menos frecuente el estreñimiento. Normalmente, los primeros meses de vida casi cada vez que se alimenta el pequeño defeca, aunque puede ocurrir que, en ocasiones, pueden pasarse varios días sin evacuar.

Uno de los principales problemas de la leche materna con respecto al estreñimiento es que, como no podemos controlar la cantidad de alimento que consume el pequeño, en ocasiones cuando éste no evacua con normalidad puede ser que no se esté alimentando correctamente porque no está comiendo lo suficiente.

Por su parte, la leche artificial suele provocar más problemas de estreñimiento que la leche materna. Con este tipo de alimentación, la frecuencia con la que el bebé defeca no suele superar las dos veces diarias. Para este problema, algunos especialistas recomiendan añadir un poco de agua extra al biberón.

Respecto a la lactancia artificial, algunos laboratorios ya han trabajado en leches especiales antiestreñimiento.

Síntomas del estreñimiento en bebés

Como en la mayoría de problemas relacionados con el bebé, la causa de los síntomas casi nunca es fácil de determinar. Algunas de las reacciones que puede tener el bebé ante este problema gastrointestinal son los siguientes:

  • El bebé levanta constantemente las piernas.
  • Su rostro se enrojece.
  • Llora con más frecuencia y con llanto nervioso.
  • El bebé está más irritable.
  • Defecaciones duras, en poca cantidad y con escasa frecuencia.
  • Su estómago se endurece.

Los padres deben controlar, especialmente en sus primeros meses de vida, la textura y frecuencia de las defecaciones del recién nacido.

Ante un caso de estreñimiento, es recomendable acudir cuanto antes al pediatra en aras de evitar que se convierta en un problema crónico o se complique provocando graves molestias al niño o algún tipo de fisura anal.

Recomendaciones para aliviar el estreñimiento

Los especialistas ofrecen a los padres algunos consejos que pueden ayudar al pequeño cuando padece estreñimiento. A continuación, se enumeran algunas de las recomendaciones habituales para afrontar el estreñimiento infantil:

  • Ejercer presión en el abdomen con sus piernas. Hay que tener en cuenta que es más complicado defecar estando la mayor parte del tiempo acostado con lo cual colocarlo en una postura como en cuclillas también puede ayudar.
  • Añadir un poco de agua extra al biberón si se opta por alimentar al bebé con leche artificial.
  • Masajear el abdomen o la espalda.
  • Realizar baños templados.

Otro consejo para los bebés estreñidos es dales zumos de frutas, especialmente de manzana, pera o ciruela. En el caso de bebés que comienzan a tomar alimentos sólidos, también estaría indicados purés con pasas, melocotón, etc.

En cualquier caso, es muy importante la visita al médico para evitar que el problema empeore. Tal vez el especialista recomiende usar un supositorio de glicerina para facilitar la defecación al bebé.

Algunos remedios caseros para aliviar el estreñimiento en bebés

Estreñimiento en Madres Lactantes

Durante el período postparto, es común que las mujeres experimenten estreñimiento debido a diversos factores relacionados con el embarazo y el parto. Aquí te ofrecemos algunos consejos para prevenirlo y manejarlo de manera efectiva.

Impacto de la progesterona

Los altos niveles de progesterona durante el embarazo, una hormona que favorece el estreñimiento, pueden persistir en menor medida después del parto, lo que puede causar estreñimiento crónico. Además, el trauma del parto puede dejar los músculos abdominales distendidos e ineficaces temporalmente, lo que también contribuye al problema.

Influencia del sedentarismo

La falta de actividad física en los días posteriores al parto puede empeorar el estreñimiento. Es esencial iniciar paseos tan pronto como sea posible para promover el tránsito intestinal y evitar un intestino inactivo.

Importancia de la hidratación y la fibra

Mantener una correcta hidratación es fundamental para prevenir el estreñimiento. Beber mucha agua, zumos naturales y caldos ayuda a mantener el tracto intestinal saludable. El café matinal puede ayudar. Además, una dieta rica en fibra, incluyendo frutas y verduras, puede ablandar las heces y facilitar la evacuación. El kiwi es especialmente beneficioso para mejorar el tránsito intestinal, al igual que los higos, ciruelas, calabaza, pasas y zanahorias.

Ejercicio físico y ejercicios de Kegel

El ejercicio físico después del parto puede ayudar a normalizar el tránsito intestinal y tonificar los músculos del suelo pélvico. Este movimiento en el postparto ayudará a que los órganos internos busquen de nuevo su sitio y a normalizar el tránsito. Los ejercicios de Kegel son especialmente beneficiosos, ya que tonifican el perineo y el recto, y pueden realizarse incluso en la cama.

Defecar cuando sientas la necesidad

Es importante no aguantar las ganas de defecar y acudir al baño tan pronto como sientas la necesidad. Intenta estar relajada y tranquila durante el proceso para facilitar la evacuación.

Consulta a un médico especialista

Si el estreñimiento persiste a pesar de seguir estos consejos, es recomendable consultar a un médico especialista. Pueden recomendarte laxantes o ablandadores de heces compatibles con la lactancia para facilitar el tránsito intestinal y aliviar el estreñimiento.

Consejos para aliviar el estreñimiento en el postparto

¿Es bueno hacer de vientre si he tenido una episiotomía?

Sí. El miedo de que los puntos podrían soltarse y que la herida podría abrirse hace que la primera defecación después de dar a luz se retrase. Es habitual que las mujeres tarden unos días, a veces una semana sin ir al baño, por el miedo. En realidad, la espera con la primera defecación hace que haya más presión intraabdominal, mayor peso en el suelo pélvico, descenso del recto, mayor distensión en los músculos pélvicos. Es recomendable acudir al baño en cuanto ya tengamos las ganas de defecar y, en caso de no poder hacerlo, se aconseja pedir un laxante para que podamos hacer de vientre sin realizar grandes esfuerzos.

¿Qué puedo hacer para prevenir los estreñimientos en el postparto?

La mayoría de las mujeres que sufre el estreñimiento postparto suele tener los síntomas ya antes del parto. Durante el embarazo es muy importante realizar el ejercicio moderado, aeróbico, como por ejemplo caminar a buen ritmo durante 45 minutos, tres veces por semana, ejercitar la musculatura del core, hacer ejercicio en elíptica o bici estática. El ejercicio practicado de forma regular es la mejor manera de prevenir y combatir el estreñimiento. Y en el postparto existen ciertos ejercicios y hábitos que nos podrían ayudar a prevenir estos problemas.

En el postparto inmediato (durante las primeras seis semanas):

  • No esperar más de 1 día con la primera defecación tras dar a luz.
  • Tomar 1,5 litro de agua todos los días.
  • Tomar los alimentos ricos en fibra.
  • Evitar los alimentos procesados, azucarados, bebidas gaseosas.
  • Tomar las infusiones calientes diariamente.
  • Realizar la tabla de ejercicios Kegel para el postparto, todos los días.
  • Colocarse en la posición invertida: en cuadrupedia, con la pelvis más alta que el tórax, todos los días, unos 60 segundos.
  • Evitar estar mucho tiempo sentada.
  • Caminar todos los días.
  • No llevar ropa apretada.
  • En caso de no haber ido al baño durante 2 días, pedir un laxante.

En el postparto tardío (a partir del segundo mes hasta cumplir un año):

  • Realizar los ejercicios hipopresivos con frecuencia.
  • Realizar los ejercicios Kegel en diferentes posturas.
  • Practicar los ejercicios funcionales, activación de la musculatura abdominal profunda, glúteos, espalda.
  • Caminar todos los días, al menos 30 minutos, a buen ritmo.
  • Nadar.
  • Mantener la dieta rica en fibra.
  • Tomar 1,5 litro de agua diariamente.

¿Qué consecuencias tiene sufrir estreñimiento en el postparto?

Aparte del debilitamiento muscular y la incomodidad que notan las pacientes con el estreñimiento crónico, hay que tener en cuenta que pueden producirse lesiones que afectan a nuestra vida diaria. Las más habituales son:

  • Hemorroides.
  • Fisuras anales.
  • Prolapso del recto (rectocele).
  • Prolapso de la vejiga (cistocele).
  • Hernia umbilical.
  • Incontinencia anal (pérdidas de gases, heces).
  • Pérdida del ánimo, en casos extremos, depresión.

Las hemorroides y las fisuras anales se producen cuando el estreñimiento es más prolongado y cuando la mujer realiza mucho esfuerzo (empuja) al hacer de vientre.

Laxantes orales y lactancia

Tras revisar la bibliografía no se ha encontrado información sobre la contraindicación expresa sobre la utilización en mujeres lactantes de alguno de los laxantes orales autorizados en España. La utilización de uno u otro agente laxante se establece básicamente en función de su capacidad para ser absorbido por el tracto gastro-intestinal y por tanto la posibilidad de que pase a la leche materna.

En base a esta consideración, en la situación clínica de que sea preciso utilizar uno de estos fármacos durante la lactancia, los documentos coinciden en que serían de elección los laxantes formadores de masa debido a que no se absorben.

La Guía de Prescripción Terapéutica de la Agencia española de medicamentos y productos sanitarios clasifica a los laxantes orales autorizados en España para el tratamiento del estreñimiento en:

  • Laxantes formadores de masa: goma esterculia, Ispágula, metilcelulosa.
  • Laxantes estimulantes: bisacodilo, docusato sódico, picosulfato sódico, sen, casantranol y otros estimulantes (cáscara sagrada, aceite de ricino, fenolftaleína).
  • Reblandecedores fecales: parafina líquida.
  • Laxantes osmóticos: lactitol, lactulosa, sales de magnesio (hidróxido de magnesio, sulfato de magnesio, fosfato de magnesio), polietilenglicol y sales de sodio (sulfato de sodio. El fosfato de sodio, dibásico o monobásico, se utiliza en forma de soluciones para la limpieza del intestino antes de la cirugía de colon, colonoscopia o exploración radiológica, no como tratamiento para el estreñimiento).

Una guía de práctica clínica de Prodigy sobre el estreñimiento, revisa el tratamiento de esta afección durante la lactancia materna y se comenta que la intervención de primera línea para prevenir o tratar el estreñimiento durante la lactancia debería ser adoptar medidas dietéticas oportunas, incluyendo una ingesta adecuada de líquidos (8-10 vasos de líquido al día). También se considera útil realizar ejercicio leve o moderado de forma regular.

En cuanto a los laxantes, se indica que sólo se deberían utilizar si las medidas dietéticas fallan. Esta guía remite a un documento de consenso del National Health Service de Reino Unido en el que se informa de los fármacos compatibles con la lactancia. Respecto a los laxantes se indica que son de elección las sustancias no absorbibles en el tracto gastro-intestinal o con escasa absorción como por ejemplo los laxantes formadores de masa, los reblandecedores fecales o los agentes osmóticos. Si estas medidas fallan se considera aceptables el uso de sen (laxante estimulante) en dosis moderadas y durante un período corto.

En general, los más seguros son los laxantes formadores de masa, osmóticos, emolientes o lubricantes y que es fundamental una dieta equilibrada, rica en fibra, mucho líquido y deporte.

La página web que ofrece el Servicio de Pediatría del Hospital de Denia de la Conselleria de Sanitat de la Generalitat Valenciana clasifica los laxantes de uso vía oral en tres niveles de riesgo:

  • Nivel de riesgo 0: Docusato, cáscara de Ispágula, lactulosa, fosfato de magnesio, aceite mineral de parafina, polietilenglicol, derivados sen y fosfato de sodio (monobásico o dibásico).
  • Nivel de riesgo 1: Bisacodilo, agua carabaña, casantranol y picosulfato sódico.
  • Nivel de riesgo 2: Fenolftaleina y aceite de ricino (aceite de castor). Se ofrece como alternativa la utilización de lactulosa, docusato o aceite mineral de parafina.

Alimentación y hábitos para combatir el estreñimiento

Aquí tienes algunos consejos sobre alimentación y hábitos para combatir el estreñimiento:

  • Fibra: Asegurarnos el consumo de verdura tanto en la comida como en la cena y 2 raciones de fruta al día. Optar por cereales integrales como el arroz semi integral (remojado toda la noche), pasta integral (mejor de cereales antiguos tipo espelta o kamut), copos de avena y pseudocereales tipo sarraceno o quinoa. No es recomendable dar fibra aislada como el salvado de trigo. Además, hay que eliminar alimentos procesados con harinas refinadas.
  • Hidratación: Beber suficiente agua durante el día. Las frutas y verduras también aportan líquidos. Si está en un episodio de estreñimiento puede beber un vaso de agua templada en ayunas por la mañana o el agua de dos ciruelas pasas remojadas toda la noche.
  • Regularidad: Cada día elegir la misma hora para que vaya al baño y dejarle un tiempo. Es mejor después de una comida como el desayuno o el almuerzo.
  • Postura: Los pies tienen que tocar al suelo. Puedes ponerle un taburete para que el ángulo de las rodillas esté más arriba que las caderas.
  • Masaje abdominal: Seguir las agujas del reloj también es una estimulación válida para los niños (incluso para los adultos).
  • Moverse: Alguna actividad física para activar el peristaltismo intestinal.
  • Probióticos: Regulan la microbiota intestinal y facilitan el tránsito.
  • Supositorios de glicerina: Muy útiles cuando el estreñimiento es porque al intestino le falta movimiento.

Desayuno o merienda contra el estreñimiento

Pudin de lino: remojar dos cucharadas de semillas de lino en un vaso de leche, bebida vegetal o agua. Remover y dejar en la nevera toda la noche. Sacará un mucílago que le dará textura de pudin. Es un desayuno excelente y se le puede añadir fruta y semillas.

Siguiendo estos consejos y remedios, tanto madres lactantes como bebés pueden encontrar alivio al estreñimiento y mejorar su bienestar general.

Alimentos recomendados para aliviar el estreñimiento en madres lactantes

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