Cómo quitar un golondrino de la axila: Remedios caseros y consejos

Los golondrinos son lesiones cutáneas que se manifiestan como bultos dolorosos, del tamaño de un guisante. Aparecen de forma recurrente, habitualmente, en las zonas de pliegues como la axila y las ingles. Estas lesiones pueden presentarse como forúnculos, nódulos dolorosos o abscesos. En ocasiones, pueden formar fístulas que no cierran espontáneamente, sino que supuran y no curan fácilmente. Al aparecer de forma recurrente, pueden dejar cicatrices abultadas o molestas.

Si las lesiones aparecen de forma aislada y no se repiten, es probable que se trate de un forúnculo y no de hidrosadenitis supurativa, que es el término médico para la formación de golondrinos. Es decir, los golondrinos son una manifestación de la hidrosadenitis, una enfermedad crónica inflamatoria de la piel.

¿Por qué salen los golondrinos?

La aparición de los golondrinos parece estar relacionada con alteraciones en el sistema inmunológico en relación con la piel. El punto de partida es una oclusión u obstrucción del folículo piloso, donde hay glándulas sudoríparas y sebáceas. Cuando el folículo se obstruye, la zona se inflama y se forman nódulos duros que, en ocasiones, supuran o dan lugar a abscesos. La inflamación de las glándulas sudoríparas y sebáceas también parece estar implicada en la formación del golondrino.

Pese a que los golondrinos no tienen un origen infeccioso, el taponamiento del folículo puede acabar en infección y supuración e, incluso, en la formación de fístulas. Esta supuración puede tener mal olor, lo cual afecta muy negativamente a los pacientes y lo relacionan con una higiene deficiente. Es decir, los golondrinos no están causados por falta de higiene, pero una higiene adecuada puede ayudar a prevenir o acortar el brote.

Factores que predisponen a sufrir golondrinos

Los factores que predisponen a tener golondrinos son la herencia familiar y el tabaquismo. Por su parte, la obesidad y el sobrepeso, así como el uso de ropa ajustada, son factores exacerbantes que agravan la enfermedad, pero no la desencadenan.

Se estima que el 40% de los pacientes tienen familiares en primer grado que presentan la enfermedad. Los golondrinos también son más frecuentes en mujeres (3 frente a 1 comparado con hombres), aunque no está demostrado el papel de las hormonas sexuales en la aparición de brotes o en su tratamiento.

El tabaquismo puede actuar como desencadenante, ya que los efectos estimulantes de la nicotina y otros componentes del tabaco favorecen la oclusión folicular. El empleo de algunos desodorantes y productos de depilación también puede influir.

Algunos fármacos, como el litio, anticonceptivos o la isotretinoina, pueden tener efecto desencadenante o exacerbante de la hidrosadenitis.

Síntomas de un golondrino

Los golondrinos pueden aparecer en una única zona del cuerpo o en varias a la vez, pero siempre surgen en áreas que contienen folículos pilosos o abundantes glándulas sudoríparas y sebáceas, o en las que la piel se pliega o roza como axilas, ingles, debajo de las mamas, pliegue abdominal, el área anal, las nalgas o el cuero cabelludo, especialmente detrás de las orejas.

En la mayoría de los casos, al principio, los golondrinos vienen acompañados de dolor intermitente e hipersensibilidad al roce o al tacto y, frecuentemente, puede aparecer prurito o picor. Más tarde, termina formándose uno o varios nódulos de color violáceo, semejantes a un forúnculo. Su tamaño, normalmente, se aproxima al de un guisante, aunque pueden llegar a medir hasta cinco centímetros. Estos nódulos pueden abrirse, produciendo una secreción de mal olor.

Normalmente, la hidrosadenitis supurativa comienza con una sola protuberancia o golondrino, que puede permanecer bajo la piel durante semanas o meses, pero también es típico que aparezcan numerosas pápulas o pequeños nódulos inflamados (foliculitis).

Lo habitual es que los golondrinos aparezcan en brotes, es decir: temporadas en las que no se presentan bultos, ni síntomas y otras en los que surgen repetidamente.

Complicaciones de los golondrinos

Tras episodios prolongados de lesiones en la piel derivadas de los golondrinos pueden llegar a formarse cicatrices hipertróficas o cicatrices “en puente” o “en cuerda”, que unen varias lesiones.

El dolor, el picor y el posible olor de las lesiones, unidos a las cicatrices y a la falsa creencia de que los golondrinos están originados por una falta de higiene, afectan muchísimo la calidad de vida de los pacientes con hidrosadenitis, por lo que siempre hay que consultar al médico en busca de ayuda y tratamiento.

¿Cómo curar un golondrino?

Cuando aparece un golondrino, lo más importante es acudir al médico para determinar si se trata de un forúnculo o un absceso único, o de la enfermedad de hidrosadenitis. Una vez que se disponga del diagnóstico, se podrá decidir el mejor tratamiento para controlar el dolor y el picor, así como para abordar el control y prevención de los brotes.

Remedios caseros EFECTIVOS para los FORÚNCULOS | como CURAR los NACIDO

Remedios caseros para los forúnculos

Si el golondrino es un forúnculo, se pueden aplicar remedios caseros para aliviar las molestias y acelerar la curación:

  • Compresas de agua caliente: Aplicar compresas calientes en la zona durante 10 minutos, 3 veces al día, para abrir el poro, eliminar el pus y reducir la infección.
  • Arcilla verde: Mezclar arcilla verde con agua hasta formar una pasta y aplicar en la zona afectada durante 10 minutos, un par de veces al día, para secar la lesión.
  • Cúrcuma: Mezclar cúrcuma con agua hasta formar una pasta y aplicar en la zona tres veces al día, debido a sus propiedades antisépticas naturales.
  • Cebolla y ajo: Aplicar zumo de cebolla o ajo en la zona afectada tres veces al día, debido a sus capacidades antisépticas.
  • Harina de maíz: Calentar agua y añadir harina de maíz hasta formar una pasta, aplicar en la zona 3 veces al día y tapar con una gasa.

Consideraciones adicionales

  • No aprietes el forúnculo: La infección podría pasar al torrente sanguíneo.
  • Mantén la zona limpia: Para evitar que aumente la infección.
  • Consulta al dermatólogo: Si la infección avanza y el forúnculo aumenta su tamaño o presenta mucho dolor.

Consejos para prevenir la aparición de golondrinos

  1. Deja de fumar: El tabaquismo favorece la obstrucción de los folículos pilosos.
  2. Conserva un peso saludable: Lleva una dieta variada y equilibrada y mantente activo.
  3. No uses productos irritantes: Elige productos menos agresivos y evita desodorantes antitranspirantes.
  4. Cuida tu piel durante la higiene diaria: Lava suavemente tu cuerpo con un limpiador no jabonoso y seca bien la piel.
  5. Si te depilas, presta atención al método que eliges: Opta por el láser en vez de métodos tradicionales como la cera o la cuchilla.
  6. Usa ropa holgada: Elige prendas sueltas y livianas, transpirables y de tejidos naturales como el algodón.
  7. Evita lesionarte la piel: No te afeites la zona lesionada ni aprietes el posible bulto.
  8. Consulta con tu médico: La hidrosadenitis supurativa es una enfermedad crónica y tu médico te ayudará a controlarla.

Remedios naturales adicionales

Además de los remedios caseros mencionados, existen otros remedios naturales que pueden ayudar a combatir la bacteria del absceso y reducir la hinchazón:

  • Cebolla: Aplicar una rodaja de cebolla cruda sobre el absceso durante 1-2 horas, o rallar la cebolla y aplicar la pulpa sobre una gasa durante 30-60 minutos.
  • Ajo: Machacar 2-3 dientes de ajo hasta formar una pasta, aplicar sobre el absceso y cubrir con una gasa durante 10-15 minutos.
  • Cúrcuma: Preparar una infusión de cúrcuma o mezclar cúrcuma en polvo con agua hasta formar una pasta y aplicar sobre el absceso durante 15-20 minutos.
  • Aloe vera: Aplicar una capa generosa de gel de aloe vera sobre el absceso y la piel circundante, y cubrir con una gasa limpia durante al menos 20-30 minutos.
  • Aceite de árbol de té: Diluir 3-5 gotas de aceite de árbol de té en una cucharadita de un aceite portador y aplicar sobre el absceso 2-3 veces al día.
  • Aceite de ricino: Aplicar una gota de aceite de ricino directamente sobre el absceso y masajear suavemente la zona 3 veces al día.

Tabla resumen de remedios caseros

Remedio Casero Aplicación Beneficios
Compresas de agua caliente 10 minutos, 3 veces al día Abre el poro, elimina pus, reduce infección
Arcilla verde 10 minutos, 2 veces al día Seca la lesión
Cúrcuma 3 veces al día Antiséptico natural
Cebolla Aplicar rodaja de cebolla cruda sobre el absceso durante 1-2 horas Antiséptico natural
Ajo Aplicar pasta de ajo machacado sobre el absceso durante 10-15 minutos Antibacteriano y antiinflamatorio
Aloe Vera Gel de aloe vera sobre el absceso y cubrir con una gasa limpia durante al menos 20-30 minutos Reduce el enrojecimiento, hidrata la piel inflamada y podría ayudar a combatir algunas bacterias

Cuándo acudir al médico

Aunque la mayoría de los forúnculos y abscesos pequeños se pueden manejar en casa, hay situaciones en las que debes buscar ayuda médica sin dudar:

  • La piel alrededor está muy roja, caliente o con vetas rojas que se extienden desde el absceso.
  • Tienes fiebre, escalofríos o malestar general.
  • El absceso está en la cara (especialmente cerca de ojos o nariz), dentro de la boca (absceso dental), o en el ano/recto.
  • Ves que se forman varios abscesos juntos o muy seguidos uno de otro (forúnculos recurrentes).
  • Tienes enfermedades crónicas como diabetes o problemas de inmunidad y desarrollas un absceso.

En estos casos, el médico posiblemente realizará una incisión y drenaje del absceso y podría recetar antibióticos si es necesario.

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