Una de las preguntas más frecuentes entre las mamás es cuándo y cómo pueden eliminar la toma nocturna. Es difícil saber la edad exacta en la que el niño dejará de pedir el biberón por la noche, ya que cada pequeño tiene necesidades alimentarias y de sueño diferentes.
Por ejemplo, algunos bebés dejan de mamar por las noches cuando solo tienen seis semanas, sin embargo, la gran mayoría no lo hace hasta los tres meses de edad. Las tomas nocturnas se eliminan de forma paulatina, conforme el bebé crece.
¿Cuándo es el Momento Adecuado?
Antes de decidir suprimir la toma nocturna, debes asegurarte de que tu hijo hace las tomas necesarias durante el día, está ganando peso con normalidad y tiene, por lo menos, 12 semanas.
Consejos Prácticos para Eliminar el Biberón Nocturno
Entiendo que el proceso de quitar los biberones puede ser desafiante, pero es posible hacerlo de manera respetuosa. Aquí te presento algunos consejos:
1. Reducción Gradual
Reduce gradualmente la cantidad de leche en el biberón de la madrugada. Puedes hacerlo disminuyendo la cantidad de onzas o agregando más agua para diluirlo poco a poco.
2. Consuelo y Tranquilidad
Si tu hijo llora después de reducir la cantidad de leche en el biberón, ofrécele consuelo y tranquilidad. Acúnalo en tus brazos, cántale una canción suave o acaríciale para ayudarle a calmarse.
3. Rutina Relajante Antes de Dormir
Asegúrate de establecer una rutina relajante antes de dormir, que incluya actividades tranquilas y reconfortantes. Esto puede ayudar a crear una asociación positiva con el momento de dormir y a reducir la dependencia del biberón.
4. Objeto de Apego
Ayuda a tu hijo a encontrar un objeto de apego, como un peluche suave o una mantita, que pueda usar para sentirse seguro y reconfortado durante la noche.
5. Apoyo Emocional
Durante el proceso de reducir los biberones, bríndale mucho cariño y apoyo emocional. Responde a sus necesidades con paciencia y amor.
6. Otros Métodos de Adormecimiento
Si tu hijo llora al intentar dormir sin el biberón, prueba otros métodos de adormecimiento que funcionen para él, como acunar, mecer o cantarle.
Recuerda que el proceso debe ser gradual y respetuoso con las necesidades y emociones de tu hijo. Evita dejarle llorar durante horas y horas, ya que esto puede causarle angustia y ansiedad.
Estrategias Adicionales
Además de los consejos anteriores, considera las siguientes estrategias:
- Sustitución: Sustituye el pecho por otros recursos según su edad: agua, comida, biberón, música o caricias.
- Empatía: Empatiza con tu bebé: para el pequeño, el pecho es más que alimento: es consuelo y seguridad. Tu bebé no entenderá por qué le niegas algo que siempre ha tenido, por lo que es normal que reaccione con frustración.
- Participación del Padre: Cuando el bebé se ponga a llorar, puede ser útil que sea el papá el que vaya a consolarlo.
DESTETE NOCTURNO en 7 PASOS 👶🏼🌙 Respetuoso, sin llanto, sin dolor .. || Embarazo y Bebés
El Proceso de Destete Nocturno
Muchas madres pueden necesitar plantearse un destete nocturno. La asociación entre la succión (la teta) y el sueño es algo muy potente en los bebés. Para ellos, la teta sirve para mucho más que comer y conciliar el sueño con ella es ideal.
A medida que los bebés crecen aumentan sus capacidades cognitivas y podremos hablar y razonar con ellos. Este momento en el que podemos empezar a ‘pactar’ va a empezar, dependiendo de la maduración del bebé, entre los dos años y medio y los tres. Antes de esa edad es imposible que intentemos ofrecer argumentos al bebé o explicarle porqué le queremos destetar, simplemente no lo puede entender.
Suele ser más fácil en el destete nocturno mantener la primera y última toma: la de acostar al bebé y la primera de la mañana (a poder ser lejos de la cama). En el resto de tomas nocturnas no queda otra opción que negar el pecho al bebé cuando te pida. Y no es nada fácil, es muy posible que tu bebé se enfade mucho, que llore o, si se acerca al año, pida teta a gritos.
Ponte en sus zapatos: le estás negando algo que le has dado hasta ahora y no puede entender qué pasa. Por tanto, sus reacciones van a ser muy emocionales y va a intentar que le des el pecho de todas las maneras. Ninguna quiere que su bebé lo pase mal y no queremos que lloren, pero no podemos decirte que vaya a ser un proceso en el que no se va a verter ni una lágrima.
Preparando Recursos
¿Qué le puedes ofrecer a tu bebé a cambio de la teta? Quizá no lo parezca pero también es un punto muy complicado, ¿qué hay mejor que la teta, y más de noche? Pues lo dicho, muy complicado.
La Importancia de la Ayuda
De la misma manera que al iniciar la lactancia necesitamos ayuda, es más que recomendable que pidas ayuda para el destete.
Es posible que de buenas a primeras el bebé no acepte el biberón o que ni siquiera sepa qué hacer con él en la boca. Si puedes o dispones de tu leche, intenta primero ofrecer tu leche en biberón ya que el cambio de sabor de la fórmula también les puede costar.
Alternativas al Biberón
Algunas familias se plantean si es el momento de ofrecer un chupete al bebé. Si nunca lo ha usado, puede tener las mismas dificultades que las que le puede suponer aceptar el biberón. Es posible que, al igual que con las tetinas, pruebes varias marcas hasta dar con la que le guste.
Como madres no queremos que nuestros hijos lo pasen mal pero no podemos evitar que en el destete lloren o les cueste aceptar la transición. Habitualmente se suele retirar primero la de la mañana, una vez el bebé ya haya aceptado el cambio de todas las tomas nocturnas.
Bien sea no estando en la cama cuando el bebé se despierta u ofreciendo el biberón directamente antes de que se despierte demasiado. Y por último, la tomas de ir a dormir, que es la que acostumbra a ser un poco más complicada para todos.
Ya ves que no es un proceso gradual y que requiere mucha paciencia. Para algunos la transición puede ser más fácil que para otros. Hay que explicar al niño un par de semanas antes lo que va a pasar, aunque parezca que no nos entiende demasiado.
Mucha paciencia y tranquilidad. Saber que podemos volver atrás o desdecirnos de nuestra decisión. No existe un modo mejor que otro para conseguir un destete nocturno va a depender de cada niño y de su madurez.
Hay niños mayores que aceptan sin demasiado problema el fin de la lactancia, por contra, otros reaccionan mal y se niegan a dejar de mamar por las noches.
Opciones para el Destete Nocturno
- Se informa al niño que mamá está muy cansada y necesita dormir por las noches. Se informa a la vez de que se le quiere igual y que se le acompañará igual a la hora de dormir pero que no habrá teta por la noche.
- Con niños de más de dos años se les puede intentar explicar que cuando “sale” la luna (o las estrellas) la teta también se va a dormir y, por tanto, no hay teta cuando está oscuro.
- Opción para parejas implicadas: Esta opción es sólo válida para parejas MUY implicadas, con recursos, imaginación y mucha, mucha paciencia; porque normalmente los niños no aceptan demasiado bien que sea la pareja la que se ocupe y suelen protestar mucho y hasta evitar el contacto físico. Hay dos opciones para la madre: puede seguir durmiendo en la misma habitación con la pareja y el niño o se va a dormir temporalmente en otra habitación.
Los niños van a aprender a dormir sin pedir pecho o no pedirlo durante los microdesperartes nocturnos. Hay que ser conscientes de que es posible que, aún después de hacer este esfuerzo, una vez regrese la madre, el niño vuelva a pedir teta por la noche.
¿Por Qué Algunos Bebés Piden Biberón en la Noche?
Una de las ‘manías’, por llamarlo de alguna manera, que tienen muchos bebés (y que los padres sufren por las noches) es el tomar biberones para conciliar el sueño en los que los expertos llaman microdespertares.
“Todos tenemos microdespertares de los que al día siguiente no somos conscientes: beber agua, recolocar las sábanas, quitarnos calcetines... son cosas que hacemos ‘mientras dormimos’ durante estos microdespertares. Los bebés generalmente necesitarán en sus despertares lo mismo que han necesitado para conciliar el sueño, y si no son capaces de hacerlo solos, estos microdespertares se acabarán convirtiendo en auténticos despertares para los que necesitarán ayuda para volver a dormir”, nos explica Lucía García Rodríguez, Psicóloga y Asesora de sueño infantil, fundadora de Calma el Caos (www.calmaelcaos.es).
Y es que según habrás leído en innumerables ocasiones, el sueño de los niños es evolutivo y madurativo, y por supuesto, cada niño es un mundo. Sin embargo, a la hora de dormir, para que un bebé tenga un descanso verdaderamente continuado y reparador debe cumplir una serie de requisitos como “que se duerma sin necesidad de muchas ayudas, que se sienta seguro en su espacio de dormir, y que haya llegado a la noche con una presión de sueño adecuada”, asegura la experta.
Asimismo, también dependerá de “si se acuestan con demasiado sueño porque la siesta ha sido hace mucho tiempo, han dormido poco durante el día”… O, por el contrario, “si ha dormido mucho tiempo durante el día es probable que el sueño diurno le esté comiendo horas de sueño nocturno. El equilibrio es básico”, asegura.
La cuestión es sobre todo mental. Hay que partir de la base de que no es lo mismo hablar de un bebé de 2 meses que de 2 años porque, el primero necesita de esas tomas nocturnas para alimentarse mientras que para el segundo esta es la forma que tiene de conciliar el sueño. El problema aparece cuando el bebé va creciendo y esos despertares ya no son por hambre sino por otros motivos, y “nosotros seguimos actuando igual, dándole biberón. De esta forma, estamos haciendo que tenga la necesidad siempre de reenganchar el sueño con el biberón y, probablemente, no conozca otra forma de hacerlo”, nos dice la asesora de sueño.
“Al final, es dependiente del bibe para dormir, y esto es precisamente lo que le está dificultando tener tiradas más largas de sueño, y lo que hace que necesite de otras personas para volver a conciliarlo”, añade.
¿Qué Podemos Hacer para Quitarle Ese ‘Vicio’?
El biberón se debería dar con luz y luego, apagarla para el momento de irse a dormir. Otra opción será no darle biberón hasta que no hayan pasado un número mínimo de horas. “Es posible que los despertares vayan desapareciendo a medida que haces esto, pero también es posible que se mantengan, pero tu bebé ya no necesite los biberones. En este caso, poco a poco, tendrás que ir ayudando a que logre dormirse con menos apoyo.
En primer lugar, hay que ser conscientes de que quizás tu bebé no se esté despertando porque tenga hambre sino por cualquier otro motivo. “Que haya dormido mucho durante el día, o que esté nervioso porque se ha acostado “pasado de sueño”, que tenga dolor de tripa, dientes, o que necesite cariño porque os ha visto menos durante el día.
Es importante hacerlo poco a poco y no intentar quitar todos los biberones de un día para otro. Según la experta: “Esto provocará que vuestro peque pase mucha hambre, mejor id disminuyendo la cantidad de leche que toma en cada toma hasta que estéis listos para ir eliminando biberones. Si tenéis dudas, hablad con su pediatra puesto que hay unas recomendaciones de cantidades máximas de leche que se deben tomar.
“No os ancléis en ‘sobrevivir una noche más’, al final esto es ‘pan para hoy y hambre para mañana’”, dice la experta. Y es que llevar a cabo esta serie de cambios en el bebé puede provocar lloros y noches más intensas, pero volver a caer en darle un biberón no hará más que “afianzar la idea en su cabecita de que la única forma que tiene para calmarse y dormirse es tomar el biberón”.
La Importancia de la Rutina de Sueño
La rutina de sueño les hace identificar el momento de dormir y ayuda a calmarlos. Si tu bebé todavía no tiene unos horarios de siestas (o sueño nocturno) establecidos, algunas señales te ayudarán a saber cuándo es el momento oportuno para ponerlo a dormir. Por descontado, si bosteza, se frota los ojos o empieza a llorar o gimotear, sabrás inmediatamente qué hacer.
Pero también es posible que hayas vivido situaciones en las que tu bebé parece estar en plena forma… aunque sea su hora de dormir. Un truco: intenta meter al niño en la cama antes de que transcurran diez minutos de estos primeros indicios de cansancio para que le resulte más fácil dormirse.
Tabla de Horas de Sueño Recomendadas
Aquí hay una tabla que muestra las horas de sueño recomendadas para bebés y niños pequeños:
| Edad | Horas de Sueño Recomendadas |
|---|---|
| Recién nacidos (0-3 meses) | 14-17 horas |
| Bebés (4-11 meses) | 12-15 horas |
| Niños pequeños (1-2 años) | 11-14 horas |
Es importante recordar que estas son solo recomendaciones generales y que cada niño es diferente. Observa a tu hijo y ajústate a sus necesidades individuales.
