Cómo Dormir a un Recién Nacido Inquieto: Consejos y Trucos

De todos los desafíos de la crianza, el más problemático es el de dormir. ¿No sabes cómo poner a dormir a tu bebé por las noches? No es raro que los recién nacidos lloren a la hora de irse a la cama. Por lo general, es difícil que se calmen y se queden dormidos.

Esto puede deberse a cualquier cosa: hambre, un pañal mojado, gases, una enfermedad... A veces, no es posible saber exactamente por qué tu pequeño está despierto o irritable, pero existen consejos y trucos que te resultarán muy útiles.

Afortunadamente, tenemos varios consejos para que tu pequeño y tú paséis buena noche. Si quieres saber cómo dormir a un bebé, te recomendamos adoptar algunas estrategias para calmar el llanto. Hemos recopilado nueve consejos y trucos con las que tu pequeño se relajará mucho. Si los aplicas de manera constante, lograrás que se tranquilice antes de irse a la cama por las noches (o a la hora de la siesta).

Haz esto para reducir los DESPERTARES NOCTURNOS del bebé 🌙 Señales de sueño o cansancio

Consejos y Trucos para Dormir a un Bebé

  1. Mantener cómodo al bebé: Antes de poner a tu bebé en la cuna, comprueba que esté cómodo. ¿Hay que darle de comer o cambiarle el pañal? ¿Va vestido adecuadamente para el clima que hace? ¿La temperatura de la habitación es fresca pero agradable? Un ambiente tranquilo, acogedor y tranquilo contribuirá en gran medida a que tu peque se duerma. Otras formas de garantizar su comodidad incluyen, entre otros:
    • Apagar las luces de la habitación y bajar las persianas.
    • Encender una luz de noche para que esté tranquilo.
    • Reproducir sonidos relajantes (por ejemplo, música suave o ruido blanco).
  2. Envolver al bebé: Si te preguntas cómo poner a dormir a un recién nacido, usa el método de la envoltura. Muchos bebés se duermen más rápido y durante más tiempo cuando se sienten arropados. Dado que sus cuerpecitos aún se están desarrollando, los recién nacidos carecen de control motor, por lo que suelen agitar los brazos y las piernas involuntariamente durante el sueño. Esto puede despertarlos accidentalmente, pero envolverlos les dará una sensación de comodidad y seguridad. Además, evitará que muevan demasiado los brazos y las piernas. Aquí tienes algunos consejos útiles para hacerlo:
    • Usa una manta de algodón ligero o un saco de dormir para evitar que tu pequeño pase mucho calor.
    • Deja suficiente espacio para que mueva las caderas y las piernas. Si le aprietas demasiado, puede desarrollar problemas de cadera en el futuro.
    • Deja de envolverlo cuando intente rodar por su cuenta (más o menos, a los dos meses).
  3. Fijar un horario de sueño: El ritmo circadiano tarda aproximadamente 16 semanas en madurar. Durante los primeros meses, el sueño de tu bebé será muy desorganizado. Dicho esto, te recomendamos fijar un horario. Hay varias aplicaciones que puedes descargar para realizar un seguimiento del sueño y determinar los ritmos biológicos de tu hijo. Incluso puedes recibir notificaciones cada vez que esté listo para volver a dormirse. Es importante que mencionemos las regresiones del sueño. Puede que tu pequeño haya dormido muy bien durante semanas o incluso meses, pero la situación cambie de repente y empiece a despertarse de nuevo. Normalmente, esto sucede entre los cuatro y los siete meses, cuando los bebés se vuelven más activos. No te preocupes; tu hijo volverá a dormir bien en unas semanas.
  4. Prestar atención al bebé durante el día: Los expertos afirman que los bebés se sienten más tranquilos y seguros (y, por lo tanto, listos para dormir) si les prestas atención y les estimulas durante el día. Coge a tu peque, abrázalo, juega con él y háblale. Es más probable que se calme antes de dormir si le has dado todo tu cariño mientras estaba despierto. No obstante, evita hacerlo durante las comidas o el cambio de pañales en mitad de la noche. Haz que estas interacciones sean tranquilas y breves para que tu hijo aprenda a asociar la noche con el sueño y el día con la actividad y la emoción.
  5. Establecer una rutina antes de acostarle: Entre las 6 y las 8 semanas de edad, puedes intentar establecer una rutina relajante a la hora de dormir con tu pequeño. Haz lo que consideres, pero ten en cuenta lo siguiente:
    1. La rutina debe ser calmante y relajante. Evita cualquier cosa que sea activa o demasiado estimulante.
    2. La parte final de la rutina (como mínimo, los últimos 10 minutos) debe desarrollarse en la habitación del bebé o la tuya en caso de que la compartáis. Esto le ayudará a asociar el dormitorio con actividades positivas y tranquilas, donde puede pasar tiempo de calidad contigo mientras se queda dormido.
    El objetivo de la rutina de sueño es enseñar a tu bebé que se acerca la hora de dormir. A continuación, te dejamos una lista de cosas que puedes incluir:
    • Darle un baño tibio.
    • Darle un masaje.
    • Ponerle el pijama.
    • Lavarle los dientes.
    • Balancearle o mecerle (por ejemplo, en una mecedora).
    • Atenuar las luces del dormitorio (o dejar una luz de noche encendida).
    • Leer un cuento juntos.
    • Cantar una canción de cuna.
    • Reproducir música suave o ruido blanco (por ejemplo, con un ventilador) o una máquina de sonido.
    • Contar hasta 10 o cantar el abecedario (con un bebé más mayor).
    • Darle un abrazo y un beso de buenas noches.
  6. Colocar al bebé en la cuna antes de que se duerma: A la hora de poner a dormir a un bebé, este consejo es uno de los más importantes. Cuando lo colocas en la cuna antes de que se duerma (si tiene sueño), le ayudas a crear una asociación positiva. De la misma forma, si tu pequeño siempre se duerme en brazos, es posible que le cueste dormir en la cuna, ya que no le resultará familiar. De hecho, puede que llore hasta que lo cojas durante la noche, ya que tus brazos son lo que asocia a dormir. Para saber cuándo es hora de colocar a tu bebé en la cuna, presta atención a estas señales:
    • Párpados caídos
    • Frotamiento de los ojos
    • Irritabilidad
    Recuerda acostar a tu hijo siempre boca arriba en la cuna para dormir la siesta o por las noches. Comprueba también que en la cuna no haya ropa de cama, mantas, almohadas ni juguetes sueltos. Estas precauciones reducirán el riesgo de padecer síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL).
  7. Ofrecer un chupete al bebé: Las investigaciones han demostrado que los chupetes calman a los bebés por las noches y reducen el riesgo de padecer síndrome de muerte súbita del lactante. Si das el pecho, espera hasta que tu hijo tenga 3 o 4 semanas antes de ofrecerle un chupete. En caso de que se caiga mientras duerme, no hace falta que vuelvas a ponérselo en la boca. Sin embargo, no debes dejar que se duerma con un biberón, ya que la leche puede acumularse en la boca y provocar caries e infecciones de oído.
  8. Ajustarte a las preferencias del bebé: Aunque en principio no te parezca una opción atractiva, ajustarte a las tendencias nocturnas o diurnas de tu bebé podría ser bastante útil. Considera adaptar su horario de sueño para aprovechar los períodos en los que se siente más somnoliento. De este modo, él dormirá cuando lo necesite, y tú no tendrás que obligarle a descansar si no tiene ganas.
  9. Alcanzar un equilibrio al atender las necesidades del bebé por la noche: Si tu bebé está muy inquieto por las noches y se despierta después de quedarse dormido, evita acudir inmediatamente. En su lugar, dale la oportunidad de calmarse y volver a dormirse solo. El método Ferber es una conocida estrategia de entrenamiento del sueño que sigue este enfoque. No obstante, si tu pequeño no para de llorar, es posible que tenga una necesidad que debas atender, como comer o cambiarle el pañal. Cuando le atiendas por las noches, te recomendamos no encender las luces del dormitorio y mantener un ambiente tranquilo. Una vez que hayas terminado, vuelve a poner a tu bebé en la cuna para que se duerma. Si crees que está molesto por una enfermedad, comprueba si tiene fiebre o cualquier otro síntoma y llama al pediatra según sea necesario.

Lo que No Debes Hacer a la Hora de Dormir a un Bebé

Ahora que ya conoces algunos consejos y trucos para poner a dormir a un bebé, también debes saber lo que no hay que hacer. Aquí tienes algunos ejemplos:

  • Pensar que puedes obligar a tu bebé a dormir: Es tentador pensar que puedes controlar el horario de sueño de tu peque, pero eso es imposible. A menos que seas un hada madrina, sus acciones y reacciones están fuera de tu control y del suyo. El mejor consejo, como ya hemos dicho anteriormente, es ajustarte a sus preferencias y tomarte un tiempo para crear una rutina de sueño. Sé paciente y mantente positiva; si respondes negativamente, es probable que los problemas para dormir empeoren.
  • Sostener a tu bebé hasta que se duerma: Ya lo hemos señalado antes, pero es importante, así que lo repetimos aquí también. Si quieres conseguir que tu bebé se duerma, evita cogerlo en brazos hasta que llegue ese momento. Lo más seguro es que se acostumbre a ello y dependa de tus brazos para quedarse dormido. Por lo tanto, llorará cuando se despierte por la noche y olvidará las técnicas que le has enseñado.
  • Mantener a tu bebé despierto todo el día para que tenga más sueño por la noche: Hay muchas maneras de hacer que un bebé duerma toda la noche, pero hacer que se canse demasiado no es una de ellas. El estrés que sienten los bebés por el cansancio excesivo solo provoca que les resulte más difícil conciliar el sueño.

Preguntas Frecuentes Sobre el Sueño del Bebé

Los recién nacidos pasan mucho tiempo durmiendo, pero se despiertan durante el día y la noche para que les des de comer, les cambies los pañales y les abraces. Durante el primer mes, los bebés tienden a dormir entre una y cuatro horas cada vez. A medida que crezcan, dormirán más de manera natural.

Si tu pequeño tiene problemas para conciliar el sueño, ayúdale a calmarse siguiendo una rutina relajante a la hora de ir a la cama. Envuélvelo, ofrécele un chupete y colócale en la cuna cuando esté somnoliento, pero aún no se haya dormido.

¿Por qué mi bebé no duerme?

Existen múltiples factores que pueden influir en el sueño del bebé, como el hambre, incomodidad, sobreestimulación o simplemente la necesidad de contacto físico.

¿A qué se debe la inquietud de los bebés al dormir?

La inquietud puede ser causada por gases, cólicos, reflujo o simplemente estar entre ciclos de sueño.

¿Es normal que un bebé duerma mucho?

Sí, los recién nacidos suelen dormir entre 14 y 17 horas al día, aunque cada bebé tiene su propio ritmo.

¿Cuándo dormirá toda la noche seguida?

Algunos bebés comienzan a dormir de 5 a 6 horas seguidas alrededor de los 2 o 3 meses, pero esto varía mucho.

¿Cuál es la mejor hora para acostarlo?

No hay una hora mágica, pero es importante observar las señales de cansancio del bebé y acostarlo antes de que esté demasiado cansado.

¿Cómo y cuándo adoptar una rutina del sueño?

Se puede empezar a establecer una rutina relajante entre las 6 y 8 semanas de edad.

¿Cuánto duerme un bebé de tres meses? ¿Y un niño de hasta un año? ¿Cuáles son sus horarios de sueño?

A los tres meses, un bebé puede dormir entre 14 y 15 horas al día, incluyendo siestas. Hasta el año, el sueño nocturno se alarga, con 2-3 siestas durante el día.

El Sueño Normal en el Bebé Pequeño

A. En el recién nacido y hasta los tres meses de vida se habla de 3 tipos de sueño: el sueño activo, el sueño tranquilo y el sueño indeterminado. Estos tres tipos de sueño se suceden de forma cíclica cada vez que el niño duerme.

  • Sueño Activo: En esta fase tiene una respiración irregular, a veces agitada, mueve las extremidades, sonríe, hace muecas y gestos con la cara, mueve los ojos y hace ruidos con la garganta por lo que podría parecernos que está despierto. Este sueño es más ligero. Por ello, el bebé puede despertarse con más facilidad.
  • Sueño Tranquilo: En esta la respiración es más regular, no se mueve, mantiene los ojos cerrados y no hace ruidos. Nos da la sensación de que duerme plácidamente. Es un sueño más profundo.
  • Sueño Indeterminado: Este no cumple con las características del sueño activo ni del sueño tranquilo.

Los recién nacidos suelen dormir unas 16 horas al día. La duración del sueño nocturno es muy similar a la del sueño durante el día.

B. A partir de los tres meses de vida aparecen los dos tipos de sueño que se mantendrán durante toda la vida del sujeto: el sueño de movimientos oculares rápidos, conocido como sueño REM (Rapid Eye Movement) y el sueño de ondas lentas, también conocido como sueño No-REM (Non Rapid Eye Movement).

  • Sueño No-REM: Aquí se observa ausencia de movimientos oculares rápidos, disminución del tono muscular y regularidad y lentitud del pulso y de la respiración, con reducción de la presión sanguínea.
  • Sueño REM: Se observarán movimientos rápidos de los ojos y de los pequeños músculos faciales. También es característico el incremento de la frecuencia y la irregularidad en pulso, respiración y presión sanguínea. Este estado se ha denominado «paradójico», porque en él es cuando la relajación muscular es máxima y la actividad cerebral es similar a la que tenemos cuando estamos despiertos. Es en esta fase del sueño en la que aparecen los sueños aunque a veces no es posible recordar su contenido.

Hasta los 6 meses de vida, la duración de cada ciclo de sueño NREM-sueño REM dura 60-70 minutos

Además, hay que tener en cuenta que hasta los 4 meses de vida el reloj interno del bebé no se organiza completamente. No hay diferencia entre el día y la noche en sus actividades, hábitos y necesidades.

Consejos Adicionales para el Manejo del Sueño del Bebé

  • Es muy importante que el niño permanezca despierto mientras come. Así aprenderá a asociar la comida con la vigilia y no con el sueño.
  • Después de la comida es importante establecer una rutina pre-sueño. Durante quince minutos más o menos lo mantendremos en brazos, hablándole y acariciándolo, para acostarlo despierto y que aprenda a dormirse solo.
  • Debe de dormir boca arriba para minimizar la posibilidad de que sufra una muerte súbita.
  • Hay que procurar que las tomas que se produzcan de noche sean más tranquilas y aburridas. La toma se hará con menos luz, sin estimular al bebé en exceso.
  • Al igual que el bebé asocia unos elementos externos al hábito de la comida (babero, cuchara, plato…) es conveniente que desde las primeras semanas de vida tenga unos objetos que le ayuden a construir la rutina del sueño: dormitorio (a ser posible debe de ser diferente del lugar donde come) muñeco, luz, póster, etc.
  • El niño debe recibir el mensaje tranquilizador de sus padres de que la cuna es un espacio seguro.

Técnicas de Entrenamiento del Sueño

Cuando tienes un bebé inquieto, el proceso de dormir puede convertirse en todo un desafío. El entrenamiento del sueño para bebés es una técnica que puede ayudar a establecer hábitos de sueño saludables. Hay varios enfoques diferentes que puedes probar.

  • Método de la silla: En este enfoque, los padres se sientan cerca de la cuna o la cama del bebé mientras este se duerme.
  • Método de coger y dejar el bebé (Pick Up/Put Down): Consiste en recoger al bebé cuando llora o se inquieta, calmarlo en brazos y luego volver a ponerlo en la cuna antes de que se duerma.
  • Método de Ferber (Ferberización): Creado por el Dr. Richard Ferber, este método implica dejar al bebé en la cuna y salir de la habitación. Si el bebé llora, los padres esperan un tiempo determinado antes de volver a la habitación para reconfortarlo, pero sin levantarlo de la cuna.
  • Método del llanto (Extinción Gradual o "dejar llorar"): En esta técnica, los padres permiten que el bebé llore sin intervenir durante ciertos períodos de tiempo cada noche.

Rutina Relajante para el Bebé Antes de Dormir

Para ayudar a tu bebé a dormir mejor es recomendable establecer una rutina relajante que reduzca el estrés y la irritabilidad, disminuya la actividad, y fomente el autocontrol y la calma.

  • Utiliza música para calmar al bebé antes de dormir. Elige melodías suaves y relajantes, como canciones de cuna o piezas instrumentales tranquilas.
  • Un masaje ligero en brazos, piernas o espalda puede ser muy efectivo para relajar a tu bebé antes de dormir. Este contacto físico no solo ayuda a calmarlo, sino que también mejora su circulación y promueve una respiración más profunda.
  • El tacto del agua tibia y los olores suaves ayudarán a tranquilizar al bebé, y facilitarán la transición al sueño.
  • Contar un cuento antes de acostarse es mucho más que una tradición; puede convertirse en una rutina para promover el sueño y fortalecer el vínculo con el bebé.
  • Una luz cálida y tenue puede tranquilizar al bebé y proporcionarle una sensación de seguridad, especialmente si tiene miedo a la oscuridad.

¿Cuándo Deberías Contactar a un Médico?

Aunque la mayoría de los padres pueden esperar que sus recién nacidos duerman y tomen muchas siestas a lo largo del día, hay una amplia variedad dentro de lo que se considera normal.

Sin embargo, si persisten despertares frecuentes acompañados de pérdida de peso, fiebre, dificultad para respirar o cambios drásticos en el comportamiento, consulta con el pediatra.

Tabla de Horas de Sueño Recomendadas para Bebés

Edad Horas de sueño recomendadas (por día)
Recién nacidos (0-3 meses) 14-17 horas
Bebés (4-11 meses) 12-15 horas
Niños pequeños (1-2 años) 11-14 horas

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