El tiburón martillo, conocido también como cornuda, pertenece a la familia Sphyrnidae. Se trata de un tiburón de gran tamaño que puede llegar a alcanzar hasta 5 m de longitud, si bien por lo general mide alrededor de 3 m. Es de color gris oscuro o parduzco en el dorso y blanco en la zona ventral.
La cabeza de este tiburón tiene forma de martillo, de ahí su nombre, con una muesca en el centro. Su cuerpo es alargado y con forma de huso. Sphyrna zygaena tiene el cuerpo alargado y fusiforme, es decir, con forma de huso. Mide unos 5 m de longitud máxima y una media de 3,35 m. En cuanto al peso, el máximo registrado es de 400 kg.
El dorso es de color gris oscuro o parduzco, los laterales claros, y el vientre blanco. En el cuerpo se disponen cinco aberturas branquiales, dos aletas dorsales, la primera alta y la segunda baja, las aletas pelvianas que son pequeñas, y la aleta caudal, la cola, que es larga.
La cabeza de este tiburón es aplanada, alargada y presenta una distintiva forma de martillo.
Ejemplar de tiburón martillo.
Hábitat y Distribución
El tiburón martillo está distribuido por las aguas templadas y tropicales de todo el mundo, tanto en el Océano Atlántico como en el Índico y en el Pacífico. Vive prácticamente en la totalidad del océano, cerca de la costa y también en mar abierto.
Las zonas que habita están en un rango entre los 20 y los 400 m de profundidad, si bien prefiere las zonas menos profundas. Realiza migraciones, sobre todo en verano que nada hacia el norte.
Madurez Sexual y Reproducción
Alcanzan la madurez sexual cuando llegan a los 2,5-3 m de tamaño. Los machos escogen las hembras más grandes y se van nadando juntos. Al anochecer, cada pareja desaparece para emparejarse.
Durante la cópula, en muchas especies, el macho muerde una de las aletas pectorales de la hembra, para fijarse a ella, facilitando de esta manera la introducción del pterigopodio.
Viviparismo en el Tiburón Martillo
Se trata de una especie vivípara, es decir, el embrión se desarrolla dentro del útero de la madre, donde se gestan de 20 a 50 crías. Este periodo dura entre 10 y 11 meses.
Ejemplar juvenil de tiburón martillo.
Por último, también existe en los tiburones el viviparismo placentario.
Hay varias formas en las que las hembras dan a luz a sus crías. Y otros, son vivíparos, el embrión se desarrolla dentro del útero de la madre al igual que los mamíferos y las crías nacen completamente desarrolladas.
En este grupo puede haber oviparismo, como es el caso de la pintarroja (Scyliorhinus canicula). La hembra deposita un huevo por oviducto en cada puesta.
Otros tiburones son ovovivíparos: los huevos se desarrollan y eclosionan dentro de la madre.
La mielga (Squalus acanthias) presenta ovoviviparismo o viviparismo aplacentario. La gestación dura unos 22 meses, al final de la cual "pare" unas 10 crías de unos 25 cm. de longitud. Dentro del ovovivíparismo se dan casos de oofagia y embriogafia.
En el tiburón toro (Carcharias taurus), entre otros, el embrion más desarrollado se alimenta del resto de embriones y huevos (canibalismo intrautrerino o embriofagia).
Partenogénesis en Tiburones Martillo
Hace un año, aunque la cosa venía de lejos, la noticia saltaba a los medios de comunicación: en los tiburones martillo no eran necesarios los machos para la reproducción.
Del asunto se dieron cuenta en un zoológico de Nebraska, Estados Unidos, (¡que cosas pasan en ese país!) al comprobar que uno de los tres tiburones martillo hembra había dado a luz a pesar de no haber tenido contacto alguno con tiburones machos en los últimos tres años.
Lo mismo ocurrió con la posibilidad de que hubiera sido fecundada antes de entrar en cautividad: tres años después son demasiados como para que el esperma siguiera siendo fértil. Esta forma de reproducción se conoce como partenogénesis.
Consiste en la segmentación del óvulo sin fecundar, que entre otros pueden poner en marcha factores ambientales o químicos.
La partenogénesis, como es conocida esta forma de reproducción, se produce cuando una célula del huevo se convierte en embrión sin la contribución de ningún tipo de material genético procedente de alguna célula del esperma masculino.
Esta primicia científica fue ampliamente divulgada en el 2001, poco después del nacimiento del tiburón martillo. Pero no ha sido hasta ahora, con la aparición de nuevas pruebas de ADN, cuando los científicos han podido presentar pruebas irrefutables del caso.
La partenogénesis se ha comprobado recientemente en varias especies de elasmobranquios, el primer caso conocido fue en un tiburón martillo y posteriormente en tiburones de puntas negras, tiburones cebra y en peces sierra.
También se ha confirmado la partenogénesis en varias especies de tiburones mantenidos en cautividad: tiburón cabeza de pala (Sphyrna tiburo), tiburón de puntas negras (Carcharinus limbatus), tiburón bambú (Chiloscyllium plagios), tiburónes cebra (Stegostoma fasciatum), el tiburón de arrecife de puntas blancas (Triaenodon obesus) y la musola (Mustelus mustelus). (Portnoy et al. 2014).
A primeros de 2025 nació en un acuario de Estados Unidos un tiburón de la especie Cephaloscyllium ventriosum. Los dos tiburones que había en el tanque eran hembras y no habían estado en contacto con un macho en más tres años.
Los científicos alertan que el recurso reproductivo de la partenogénesis puede hacer incluso más vulnerable a estos animales. La partenogénesis consiste en el desarrollo de células sexuales femeninas, dando lugar a un nuevo individuo, sin necesidad de la intervención de la célula sexual masculina.
| Tipo de Reproducción | Descripción | Ejemplo |
|---|---|---|
| Oviparismo | La hembra deposita huevos que se desarrollan fuera del cuerpo. | Pintarroja (Scyliorhinus canicula) |
| Ovoviviparismo | Los huevos se desarrollan y eclosionan dentro de la madre. | Mielga (Squalus acanthias) |
| Viviparismo | El embrión se desarrolla dentro del útero de la madre. | Tiburón Martillo (Sphyrna zygaena) |
| Partenogénesis | Desarrollo de un embrión a partir de un óvulo no fecundado. | Algunos tiburones martillo en cautiverio. |
La Forma del Martillo: Un Estudio Detallado
La particular forma en T de la cabeza, semejante a la de un martillo, ha sido estudiada por los científicos.
De entre todas las especies de tiburón martillo, el Dr. Fraser y su estudiante de posgrado Steven Byrum decidieron estudiar la especie Sphyrna tiburo, también conocida como tiburón cabeza de pala. Se trata de una especie que, aunque se encuentra en peligro de extinción, es relativamente abundante en las costas del continente americano.
Analizando las diferencias entre los embriones de tiburón observaron que a los 2 meses, aproximadamente a mitad de la gestación, la cabeza se ensancha repentinamente. Hasta este momento, los embriones de apenas cinco centímetros son prácticamente indistinguibles de los de cualquier otro tiburón.
Sin embargo, en apenas un par de semanas, el cráneo se deforma completamente y los ojos se mueven a los laterales de la cabeza, mostrando la forma de martillo. Ahora bien, en el caso del tiburón cabeza de pala, todavía no se ha completado el desarrollo.
En esta especie en concreto, la parte frontal del martillo va redondeándose durante el siguiente mes y la zona más externa va estirándose hacia las branquias. Así, se transforma un martillo en una pala.
Ventajas de la Forma del Martillo
La peculiar forma de la cabeza ofrece ciertas ventajas a la hora de detectar a sus presas. La posición separada de sus ojos permite una excelente percepción de profundidad, por lo que el tiburón puede calcular la distancia a la que se encuentra su objetivo con una gran precisión.
Ahora bien, de poco sirve la visión cuando se enturbian las aguas costeras tras una tormenta o si tiene que cazar presas ocultas en la arena. Este método de defensa le sirve tanto a peces como a cangrejos para estar relativamente a salvo de otros depredadores, pero el tiburón martillo cuenta con un método de detección prácticamente infalible: la electricidad.
Si en algún momento tenemos la oportunidad de observar de cerca el morro de un tiburón (no necesariamente martillo), veremos una serie de puntitos desperdigados. Se trata de las conocidas como ampollas de Lorenzini, unos sensores que les permiten detectar los débiles campos eléctricos que generan los músculos de los animales al contraerse.
Este órgano tiene una doble función, ya que, además de permitirles cazar, también les ayuda a orientarse con el campo magnético terrestre y, por tanto, sirve de “brújula” durante sus migraciones. El tiburón martillo dispone de un gran número de estos nódulos distribuidos por su cabeza, por lo que es excelente detectando a su próxima comida.
Gran Tiburón Martillo | Shark Week | Discovery Latinoamérica
Los tiburones martillo protagonizan una particular danza cuando quieren buscar pareja. Acuden al baile para nadar juntos en formación, los machos por fuera y las hembras en el centro.
El dimorfismo sexual puede ser permanente (por ejemplo la coloración y tamaño en los lábridos) o tener lugar sólo durante el periodo de reproducción. Los machos de Tripterygion delaisi cambian de color durante el periodo de reproducción.
Un mero macho Epinephelus marginatus (hermafrotitas proteroginos) en busca de hembras. Un caso particular de hermafroditismo proterogino es el que presentan las Julias Coris julis o los fredis Thalassoma pavo.
Nacen hembras y machos primarios, estos últimos poseen tamaño y coloración similar al de las hembras. Posteriormente algunas hembras se transforman en machos terminales, aumentando de tamaño y cambiando a una coloración más llamativa. El periodo de reproducción de Thalassoma pavo tiene lugar durante el verano, momento en que los machos terminales forman harenes con numerosas hembras.
