La cría de pollitos recién nacidos requiere un espacio seguro y adecuado que les proporcione calor, protección y comodidad. Construir una jaula apropiada es fundamental para asegurar su bienestar y desarrollo. A continuación, te ofrecemos una guía detallada sobre cómo hacer una jaula para pollitos, incluyendo las medidas recomendadas y los cuidados necesarios.
Consideraciones iniciales
Antes de empezar a construir la jaula, es importante tener en cuenta algunos aspectos clave:
- El tamaño de los pollitos: Las dimensiones de la jaula deben ser adecuadas para el número de pollitos que albergará y su tamaño a medida que crecen.
- El material: Opta por materiales seguros, fáciles de limpiar y desinfectar, como malla galvanizada, madera tratada o plástico resistente.
- La ubicación: Elige un lugar protegido de corrientes de aire, depredadores y condiciones climáticas extremas.
Medidas recomendadas para una jaula de pollitos
Las medidas de la jaula dependerán del número de pollitos y del tiempo que permanecerán en ella. A continuación, se presentan algunas medidas generales:
| Número de pollitos | Dimensiones mínimas (largo x ancho x alto) |
|---|---|
| 5-10 | 60 cm x 45 cm x 30 cm |
| 10-20 | 90 cm x 60 cm x 45 cm |
| 20-30 | 120 cm x 90 cm x 60 cm |
Es importante recordar que estas son medidas mínimas y que es preferible proporcionar un espacio más amplio si es posible.
Materiales necesarios
Para construir una jaula básica para pollitos, necesitarás los siguientes materiales:
- Malla galvanizada o alambre resistente
- Madera tratada o listones de madera
- Clavos, tornillos o grapas
- Herramientas de corte y fijación (tenazas, alicates, destornillador, martillo)
- Bandeja de plástico o metal para el fondo
- Fuente de calor (lámpara infrarroja, manta eléctrica)
- Comedero y bebedero
Pasos para construir la jaula
- Corta los materiales: Corta la malla y la madera a las dimensiones deseadas para la jaula.
- Arma la estructura: Une los listones de madera para formar el marco de la jaula.
- Fija la malla: Cubre el marco con la malla galvanizada, asegurándola con grapas, clavos o alambre.
- Crea el fondo: Coloca la bandeja de plástico o metal en el fondo de la jaula para facilitar la limpieza.
- Instala la fuente de calor: Coloca la lámpara infrarroja o la manta eléctrica en un extremo de la jaula, asegurándote de que los pollitos puedan alejarse del calor si lo necesitan.
- Coloca el comedero y el bebedero: Sitúa el comedero y el bebedero en un lugar accesible para los pollitos.
Cuidados esenciales para los pollitos recién nacidos
Una vez que la jaula esté lista, es fundamental proporcionar los cuidados necesarios para asegurar la salud y el bienestar de los pollitos:
- Calor: Mantén una temperatura adecuada en la jaula, generalmente entre 32°C y 35°C durante la primera semana, reduciendo gradualmente la temperatura a medida que crecen.
- Alimentación: Proporciona alimento balanceado para pollitos, rico en proteínas y nutrientes esenciales.
- Agua: Asegúrate de que siempre tengan agua fresca y limpia a su disposición.
- Limpieza: Limpia la jaula regularmente para prevenir la acumulación de suciedad y bacterias.
- Observación: Observa a los pollitos diariamente para detectar cualquier signo de enfermedad o comportamiento anormal.
Todos los años, durante la primavera y verano, cientos de miles de pollos de aves deciden lanzarse a la aventura de la vida y saltan del nido. Sin embargo, aún seguirán dependiendo de sus padres durante algún tiempo hasta que aprendan a buscarse el alimento, a reconocer los peligros, etc.
Si te encuentras un pollo como éste no debes cogerlo porque no necesita tu ayuda. Esto es lo que suele pasar con la mayoría de los pollos que recoge la gente. Por ignorancia no saben que ese pollo no suele ser huérfano y, aunque con la mejor intención del mundo lo recogen porque les da lástima, cometen un grave error a que privan al jovencito e que aprenda sobrevivir. Además nunca cuidarán e él mejor que sus padres.
De lo que se trata es de ver si sus padres siguen ocupándose de él o no. Para ello lo más aconsejable es buscar un lugar cercano, apropiado y a salvo de posibles depredadores, donde sus progenitores puedan encontrarlo: un agujero en la pared, en el tronco de un árbol, en el espesor de un arbusto o simplemente un sitio elevado como una rama.
Ahora es el momento de alejarse del lugar durante al menos una o dos horas. Si decides regresar, aproxímate con precaución porque durante tu ausencia sus padres pueden haberle encontrado.Manteniéndote discretamente a una distancia prudencial (15-20 metros), quédate observando unos minutos para comprobar si los adultos llevan alimentos al pollo o si como mínimo mantienen un contacto auditivo mediante el reclamo.
Generalmente los pajarillos son alimentados en períodos de menos de quince minutos.Aunque te parezca que esperar unos minutos sea una “pérdida de tiempo”, piensa en las horas que tendrás que dedicar si te ocupas de la cría de un pollito que en realidad no te necesita. Si no obstante estás seguro que el pollo es realmente huérfano y quieres responsabilizarte de él, lo que te explicamos a continuación puede serte de gran ayuda.
Te ofrecemos principalmente información sobre la cría de pollos de pequeños pájaros, ya que son estos los huérfanos que se encuentran con más frecuencia. Aprenderás a identificarlos, a reconocer su grado de desarrollo, te explicaremos qué debes hacer si se trata o no de una especie amenazada. Conocerás de las técnicas de manejo que incluyen, no sólo el alojamiento, alimentación y preparación para la suelta, sino también cómo evitar que un animal salvaje se acostumbre a la presencia humana y por tanto se domestique o amanse.
Muchas de estas técnicas y consejos son igualmente válidas para atender aquellos pajarillos que os encontréis heridos antes de llevarlos a centros de recuperación especializados en animales salvajes.
El primer y más importante paso a seguir cuando encuentres un pollito huérfano, es proporcionarle calor lo antes posible. Suele ocurrir que, después de estar a la intemperie, los pequeños aparezcan fríos, débiles y deshidratados, lo que hace que sus movimientos sean lentos y torpes o incluso parezcan estar sin vida; si no reciben calor pueden morir en poco tiempo.
Si el pollo es nidícola (confinado al nido) y está en la Fase 1 de desarrollo, colócalo en un pequeño cuenco con el fondo cubierto con algunas capas de papel de cocina. Instala su nuevo nido en una caja más amplia. Para mantener al pollo caliente, lo mejor es una manta eléctrica a una intensidad moderada colocada debajo de la caja. También pueden servir bolsas de agua caliente (un buen sustituto son las cantimploras o botellas de plástico con tapón) o sus pender una bombilla de 60w (mejor si es de infrarrojos).
Algunos rehabilitadores usan de día la bombilla de 60w y de noche la esterilla eléctrica de forma que el animal tiene la sensación del ciclo día-noche. Un ave adquiere conciencia de su entorno mucho antes de salir del huevo.
Cuando el pollo sea volantón (Fase 2 de desarrollo) necesitará un espacio más amplio que le permita poder ejercitarse libremente. Durante esta fase, se acostumbran a estar cada vez más tiempo fuera del nido (aclimatación) y a comer por sí mismos.
Un par de cestos para la ropa sucia invertidos uno sobre el otro, forman una segura “jaula de mantenimiento” que puede ser usado como vivienda para los pájaros de dos o tres semanas de edad, dependiendo de la especie. Coloca el nido dentro de estas cestas y facilítale unas perchas que las atraviesen de lado a lado para que las use una vez salde del nido. No mantengas al pollo en una jaula convencional para pájaros, sus plumas se cuelan por entre los barrotes y se estropean con facilidad. Tampoco pongas agua en la instalación hasta que su plumaje esté totalmente desarrollado, podría caerse dentro, mojarse y enfriarse. La comida que le prepararás llevará el agua que necesite.
Tranquilidad, aislamiento. Como regla de oro, lo mejor es informarse sobre la alimentación propia de la especie e intentar imitar al máximo su dieta natural. En general, en la naturaleza, la mayoría de pollos nidícolas (sean de especies carnívoras, insectívoras o granívoras), reciben de sus padres una dieta blanda (ya que sus estómagos no están preparados para digerir la comida de los adultos) que lleva un alto contenido en proteína, calcio y vitaminas necesarias para el crecimiento.
Prepara sólo la comida del día pues se estropea fácilmente, guarda la comida que no se haya usado en la nevera. También puedes congelarla en cubiteras para poder descongelarla en porciones. Respecto a los pollos nidícolas el modo de alimentarlos varía según la fase de crecimiento en la que se encuentre:
Fase 1: Si pide el alimento y abre el pico (lo que puede ser estimulado mediante ligeros golpecitos en la caja o silbidos), será suficiente meterle con delicadeza hasta el fondo del pico, con unas pinzas, pequeñas porciones de la pasta alimenticia que has preparado. La frecuencia de las cebas en esta fase será a intervalos de treinta minutos todo el día durante las horas de luz. Por cada ceba, le daremos alimento hasta que esté saciado (suelen estarlo a las tres o cuatro tomas). Según crezcan los pollos, alarga progresivamente los intervalos entre cada ceba hasta una hora.
Fase 2: Durante esta fase y por regla general, tiene que aprender a picotear la comida. Una forma fácil de enseñárselo es dejando la comida en el suelo de la caja, de forma que el pollo pueda ver de dónde toman las pinzas el alimento.
Fase 3: Cuando se encuentre en una jaula exterior, el pollo volantón ya sabe comer por sí solo, por lo que bastará con esparcir la comida por el suelo. Los granitos de piedrecillas o arena que se mezclen con la comida resultan beneficiosos para el proceso digestivo del animal. Es conveniente además, mezclar comida natural con la comida preparada: insectos (para insectívoras), semillas (para granívoras), frutas (para ambos)... Algunas frutas podridas puestas en un rincón de la jaula atraerá a cientos de mosquitas y otros insectos que si bien son inofensivos para el hombre resultan un exquisito manjar para las aves insectívoras...
A los pollos nidífugos bastará con esparcirles la comida por el suelo de la jaula una vez al día. Cuando el joven volantón ya tiene las plumas suficientemente desarrolladas para volar y está bien gordito, no bastará con liberarlo. Antes, deberá hacer ejercicios para musculares y aprender a buscarse el alimento por sí mismo. Para ello lo ideal sería trasladarlo a una jaula exterior de un mínimo de dos metros de alto, dos metros de largo y dos metros de ancho; con ramas, perchas y posaderos a distintas alturas, agua a disposición, una caja en la que pueda esconderse, etc. La estructura puede ser construida de madera con los lados recubiertos de una rede de plástico de jardín. Parte del techo también deberá estar cubierto para proteger de la lluvia y el sol. Idealmente desde la jaula el pollo debería ver el hábitat natural que le corresponde. En cualquier caso no debería acostumbrarse a la presencia de personas, perros o gatos.
Además de comer solo, ahora el pollo tendrá que aprender a buscar el alimento, por lo que sería conveniente semiesconder parte de la comida. Esta preparación para su libertad debería durar unos diez días. Los pájaros deben ser liberados tan pronto como sea posible. Lo ideal sería devolverlos al lugar donde los encontramos. Si ello no fuera posible, tenemos que tomar algunas medidas en el punto de liberación para que nuestra ave sepa reconocer el lugar una vez liberado. Una buena idea es preparar una caja y situarla en el punto de liberación con nuestra ave dentro para que reconozca el lugar al menos durante una hora, después procederemos a abrirla. Durante este proceso mantendremos una discreta observación de manera que no intercedamos negativamente y el ave pueda salir y entrar en la...
