Conseguir que los más pequeños se duerman tranquilamente en su cuna puede ser una batalla difícil de lidiar. Sin embargo, con estos consejos seguro que se vuelve un poco más fácil. Intentar que el bebé se duerma en su cuna puede ser desesperante y, parafraseando a Lope de Vega, quien lo probó lo sabe.
Tras pasar nueve meses en el acogedor ambiente uterino, habituarse a la realidad no es nada fácil para los recién nacidos. Durante el embarazo, los bebés han estado en permanente contacto con su madre, sintiendo los latidos de su corazón, en un entorno seguro en el que se sentían protegidos. Por eso, la mayoría necesita que esa sensación continúe después del parto.
En comparación con otras especies de mamíferos, los bebés son las crías que nacen con menor madurez, ya que la mayoría se pone en pie y maman por sí solos al poco de nacer. Quizás en los primates se encuentre el reflejo más cercano de la especie humana, y estos animales jamás sueltan a sus crías, estas se enganchan a su cuerpo y no se separan de ellas para dejarlas en cualquier lugar inhóspito. Por eso, puede que las expectativas de los padres, que buscan que los bebés duerman en su cuna toda la noche tranquilamente, pueden no coincidir con las necesidades reales de los niños.
No sirve de nada dejar a los bebés llorando desconsolados en su cuna, ya que ni duerme ni deja descansar a los, seguramente agotados, padres. Teniendo en cuenta que el método de dejarlo llorar en la cuna no funciona, y que a veces parece que esta tiene 'pinchos', te damos algunos trucos muy efectivos para que el bebé duerma en su cunita sin gran esfuerzo. ¡A dormir a la cuna!
Para conseguir que los más pequeños duerman en su cuna será necesario acompañarlos en el proceso, atenderles y respetar sus tiempos. Poco a poco irán madurando y con un poco de empatía y constancia, descansarán placidamente en su cuna.
Trucos y Consejos Efectivos
- Opta por colocarlo en la cuna mientras está despierto: Le ayudará a reconocer el lugar y no asustarse cuando de repente se le coloque en él. Debe encontrar un espacio de descanso agradable, cómodo y acogedor, sin ruidos ni luces que le molesten.
- Deja que juegue en la cuna: Así, podrá reconocer ese espacio como propio, un sitio tranquilo y agradable. Puedes jugar con él al “cucú-trastras” para que se sienta confiado tanto con tu presencia como sin ella.
- Ponle a dormir sus siestas en la cuna: Puedes quedarte con tu hijo hasta que se quede dormido. Una vez se haya acostumbrado será más fácil que duerma tranquilamente durante la noche.
- Utiliza la cuna como espacio seguro: Si uno de los padres está solo con el bebé y necesita realizar cualquier tarea, lo preferible es dejar al niño en la cuna. Sin lugar a dudas, no está en ningún otro sitio tan protegido. Jamás se debe dejar al niño en una cama.
- Evita esperar a acostarlo a cuando ya esté muy cansado: Es importante tratar de mantener una buena rutina del sueño y la sensación de agotamiento puede interferir con ella, ya que el niño tenderá a protestar y a llorar interfiriendo con la calma necesaria para dormir con tranquilidad.
Uno de los mayores retos en la crianza de un recién nacido es lograr que duerma bien. Un buen descanso es esencial para su desarrollo y también para tu bienestar.
Estableciendo Rutinas de Sueño
- Distingue entre el día y la noche: Durante las primeras semanas, los bebés no distinguen entre el día y la noche. Para ayudarle a desarrollar este ritmo natural, aprovecha la luz natural durante el día y mantén la casa iluminada. Habla, juega y pasea con tu bebé. Por la noche, crea un ambiente calmado: luces tenues, poco ruido y contacto suave.
- Colócalo en la cuna antes de que se duerma por completo: Este pequeño gesto es clave: si colocas a tu bebé en la cuna justo antes de quedarse dormido, le estás enseñando a conciliar el sueño por sí solo.
- Crea una rutina consistente antes de dormir: Los bebés se sienten seguros cuando hay previsibilidad. Crear una rutina consistente antes de dormir -como un baño relajante, masaje suave, cuento corto y nana- le indicará que el día termina y es hora de descansar.
- Evita asociar la toma con el sueño: Si cada vez que va a dormir asocia ese momento con la toma, se acostumbrará a necesitarla para relajarse. Es mejor alimentarlo al despertar o entre las siestas.
- Reduce los estímulos para dormir: Arrullarlo o mecerlo hasta que se duerma puede ser eficaz a corto plazo, pero si siempre necesita ese estímulo para dormir, será difícil que lo haga solo.
- Respeta las siestas: Los bebés suelen seguir un ritmo biológico de aproximadamente 12 horas de actividad y 12 horas de descanso. Si se salta las siestas o duerme mal durante el día, lo más probable es que esté más inquieto por la noche.
- Retira gradualmente tu presencia: Este método consiste en acompañar al bebé mientras se duerme, pero retirando poco a poco tu presencia. Comienza sentándote junto a la cuna, luego quédate de pie cerca, y con el tiempo, sal antes de que se duerma.
- Observa las señales de sueño: Los bebés no pueden decir "tengo sueño", pero sí lo expresan: se frotan los ojos, bostezan, giran la cabeza o se ponen irritables.
- Espera antes de intervenir: Es normal que el bebé se mueva o haga ruidos entre ciclos de sueño. Si acudes de inmediato, podrías despertarlo sin querer. Dale unos minutos para ver si vuelve a dormirse por sí solo.
- Evita compartir cama: Compartir cama puede parecer una solución cómoda, pero puede generar dependencia y dificultades a largo plazo.
- Considera la alimentación nocturna: Este método consiste en alimentar al bebé antes de que se despierte completamente, normalmente entre las 22:00 y la medianoche. Esto puede ayudarle a dormir un tramo más largo durante la noche.
- Controla el entorno: Muchos bebés se despiertan temprano por la mañana debido a la luz o al ruido. Usa cortinas opacas para bloquear la luz, ruido blanco para evitar sobresaltos y mantas suaves o muñecos aptos para su edad.
- Introduce un objeto de confort: A partir de los 4 meses, tu bebé puede comenzar a vincularse con un objeto de confort, como un trapito de muselina o un peluche pequeño.
- Minimiza la luz: La luz inhibe la producción de melatonina, la hormona que induce el sueño. Usa cortinas blackout tanto para la noche como para las siestas.
Un recién nacido duerme entre 14 y 17 horas al día, repartidas entre el día y la noche. Revisa si tiene el pañal limpio, si tiene hambre o si la temperatura es adecuada.
Lograr que tu bebé duerma bien no es una tarea de un día, pero con rutinas consistentes y mucho amor, puedes ayudarle a desarrollar hábitos de sueño saludables. El sueño desempeña un papel fundamental en el desarrollo físico, cognitivo y neurológico de los bebés. Por eso duermen de 13 a 15 horas diarias durante el primer año de vida. Aunque dormir profundamente y de un tirón, ya es otro cantar.
El Rol de la Tecnología
El boom tecnológico está revolucionando el mundo de la puericultura. Determinadas apps para móviles (Napper, Dormus o Huckleberry) hacen que dormir a un recién nacido en la cuna sea coser y cantar, o casi, gracias a sus planes de sueño y sus funciones de seguimiento y monitoreo en tiempo real.
Más futuristas aún son las cunas inteligentes, un dispositivo que incorpora sensores y emisores de luz y de sonido que contribuyen a crear una atmósfera perfecta para caer en los brazos de Morfeo.
Comprendiendo las Fases del Sueño del Bebé
¿Sabías que los adultos tenemos 5 fases del sueño mientras que los bebés nacen solo con 2? Con el paso del tiempo, van apareciendo las otras fases que se van compenetrando con las necesidades biológicas del bebé. Las dos fases del sueño de los bebés son:
- Fase de SUEÑO PROFUNDO (No REM)
- Fase de SUEÑO LIGERO (REM)
Pero, ¿Cómo saber si mi bebé sigue en fase REM⚠️ o ya esta en la fase de SUEÑO PROFUNDO😴?
| SUEÑO LIGERO (REM)🐆 | SUEÑO PROFUNDO (NO REM)🐢 |
|---|---|
| -Respiración del bebé: rápida, irregular y ligera. | -Respiración del bebé: lenta y regular. |
| -Sus ojos: se mueven, parpadean e incluso se abren ligeramente. | -Sus ojos: quietos |
| -Movimientos: esporádicos de succión o suspiros. | -Movimientos: casi nulos |
Ahora que ya sabes diferenciar entre estas dos fases, es importante que esperes🖐️ entre 20-30 minutos desde que el bebé se ha dormido, que es cuando entra en la fase de SUEÑO PROFUNDO.
Otras de las razones más comunes por las que nuestro bebé se suele despertar cuando lo tumbamos en su cuna o nido, es por la sensación de caída🎢 al acostarlo. Los bebés permanecen durante 9 meses en el vientre materno donde están flotando🏊 y no están expuestos a la gravedad, por lo que cuando nacen, la sensación de estar tumbados sobre su espalda les parece como si se cayeran al vacío. Cuando esto pasa, extienden sus brazos y se llevan un gran susto.
Cuando un bebé se duerme en brazos, se siente protegido🔒 y arropado. Sin embargo, cuando lo pasas a su cuna o cama, puede sentirse desprotegido y expuesto. Utiliza una mantita o arrullo para arroparlo y que sea esa misma la que lo cubra cuando lo acuestas. Así tendrá esa sensación de protección todo el tiempo. Nuestras muselinas, mantas y arrullos son ideales para ello.
No lo tumbes en un espacio demasiado amplio, porque se sentirá desprotegido. Además, te aconsejamos que una vez lo has acostado, mantengas el contacto durante un rato poniendo tu mano🖐️ sobre su pecho para que se relaje.
7 TIPS que harán que DUERMA MEJOR 🌙 Lo que deberías saber sobre SUEÑO en BEBÉS y RECIÉN NACIDOS
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