La tos durante el embarazo puede convertirse en una molestia constante que afecta el bienestar de la futura madre. Esta afección, que puede ser seca o productiva, no solo genera incomodidad, sino que también puede desencadenar un ciclo de irritación en la garganta. Durante la gestación, el sistema inmunológico experimenta cambios que pueden aumentar la susceptibilidad a infecciones virales o bacterianas, comunes causas de la tos. Por ello, es fundamental conocer las formas seguras de aliviar la tos sin comprometer la salud del bebé.
Entendiendo la Tos Durante el Embarazo
Posiblemente no haya nada más molesto que la tos, especialmente aquella que se acompaña de sequedad y falta de expectoración (como la ocasionada por la laringitis), ya que tendemos a toser como consecuencia de la irritación existente en la garganta, pero la falta de mucosidad hace que por mucho que tosamos la sensación incómoda no desaparezca. Y lo que es aún peor, cada vez que tosemos podemos aumentar la irritación, por lo que nos acabamos encontrando ante un círculo vicioso que nunca acaba.
Tipos de tos: seca y productiva
Ambos tipos de tos pueden ser exacerbados por cambios en el sistema inmunológico que ocurren durante el embarazo. Estos cambios pueden hacer que las mujeres sean más susceptibles a resfriados y otras infecciones respiratorias, aumentando la probabilidad de desarrollar tos. Estos son los dos tipos de toses más comunes en el embarazo:
- La tos seca durante el embarazo es particularmente molesta debido a la irritación constante en la garganta. Esta irritación se produce sin la presencia de mucosidad, lo que puede resultar en un ciclo de tos persistente que no alivia la incomodidad. Las mujeres embarazadas pueden encontrar que la tos seca es más común durante los meses fríos, cuando el aire es más seco y las infecciones virales son más frecuentes.
- La tos productiva se caracteriza por la expulsión de mucosidad. Aunque puede proporcionar cierto alivio al eliminar el exceso de moco, también puede ser molesta y persistente. Durante el embarazo, es crucial prestar atención a la cantidad de mucosidad, ya que un aumento significativo podría indicar una infección subyacente que requiere atención médica.
Causas comunes de la tos en embarazadas
Las causas más frecuentes de la tos en embarazadas son las infecciones virales, como el resfriado común o la gripe, y las infecciones bacterianas. Durante la gestación, el sistema inmunitario puede debilitarse, aumentando el riesgo de contraer estos padecimientos. Además, las alergias estacionales o la exposición a irritantes ambientales como el humo del tabaco pueden agravar la situación. En algunos casos, la tos puede ser un síntoma de condiciones más serias, como la neumonía o la bronquitis, que requieren atención médica inmediata. Por lo tanto, es importante estar atenta a los síntomas asociados y buscar asesoramiento médico si la tos persiste o empeora.
Cuándo Preocuparse por la Tos en el Embarazo
Aunque la tos es un síntoma común, durante el embarazo es crucial estar alerta a ciertos signos que podrían indicar complicaciones más serias.
Síntomas graves a los que prestar atención
El dolor en el pecho, la dificultad para respirar, el aumento de la frecuencia cardíaca o el mareo son síntomas que no deben ignorarse. Estos podrían ser indicativos de un problema mayor, como un embolismo pulmonar, que requiere atención médica urgente. Además, si la tos se acompaña de expectoración con sangre, es esencial buscar atención médica de inmediato. Estos síntomas, aunque poco comunes, pueden representar riesgos significativos para la salud de la madre y el bebé.
Tos persistente y necesidad de atención médica
Una tos que persiste por más de 10 días o que se intensifica con el tiempo debe ser evaluada por un profesional de la salud. La tos persistente durante el embarazo puede ser indicativa de infecciones como la sinusitis o la bronquitis, que podrían requerir tratamiento con antibióticos. Además, si la tos se acompaña de secreción nasal de color verde, es probable que se trate de una infección bacteriana. La atención médica es fundamental para determinar la causa subyacente de la tos y asegurar que se reciba el tratamiento adecuado sin poner en riesgo la salud del bebé. Evitar la automedicación es crucial durante el embarazo, ya que algunos medicamentos pueden no ser seguros durante esta etapa.
Tratamiento de la Tos Durante el Embarazo
Durante el embarazo es especialmente importante reducir la cantidad de medicamentos de venta libre y sin prescripción que se consumen, por lo que, en caso de tener tos, y que esta sea muy incómoda y excesiva, se hace necesario acudir a la consulta del médico para una mejor valoración. Esto es debido a que muchos de los medicamentos que normalmente se usan a la hora de tratar los síntomas relacionados con un resfriado (una causa común de la tos) no tienden a ser del todo seguros durante la gestación. Por tanto, es conveniente seguir una serie de pautas y recomendaciones básicas como las que te indicamos a continuación:
- Descanso: El descanso es importantísimo, especialmente durante la gestación, cuando el cansancio y la falta de energía pueden llegar a ser bastante evidentes. Es aconsejable tomar siestas y dormir toda la noche, además de sentarse para relajarse siempre que sea necesario.
- Tomar muchos líquidos: Beber mucha agua, jugos de frutas naturales o caldos pueden ser útiles a la hora de añadir esos líquidos tan necesarios al cuerpo.
- Reducir la congestión: Cuando la congestión nasal es muy excesiva, una buena idea es colocar un humidificador en la habitación, así como mantener la cabeza elevada sobre la almohada mientras descansas.
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Riesgos asociados a la tos durante el tercer trimestre
Durante el tercer trimestre, la tos persistente puede presentar riesgos adicionales. La presión adicional en el abdomen debido a la tos puede causar molestias y, en algunos casos, puede aumentar el riesgo de parto prematuro. Además, la tos intensa y frecuente puede afectar el sueño y el bienestar general de la madre, lo que puede tener un impacto negativo en su salud y en la del bebé. Es importante que las mujeres embarazadas en el tercer trimestre presten especial atención a cualquier cambio en su salud y consulten con su médico si experimentan tos persistente o cualquier otro síntoma preocupante. El cuidado adecuado y la intervención temprana pueden ayudar a mitigar los riesgos asociados.
Consejos para Aliviar la Tos de Manera Segura
Recomendaciones generales: descanso y líquidos
El descanso es uno de los pilares fundamentales para combatir la tos durante el embarazo. Dormir adecuadamente y tomar siestas cuando sea necesario puede ayudar al cuerpo a recuperarse y fortalecer el sistema inmunológico. Además, mantenerse hidratada es esencial. Beber abundante agua, jugos de frutas naturales y caldos puede ayudar a mantener las mucosas hidratadas y facilitar la expulsión de mucosidad. Estos hábitos no solo ayudan a aliviar la tos, sino que también contribuyen al bienestar general de la madre. Mantener un estilo de vida saludable durante el embarazo es crucial para el desarrollo adecuado del bebé y para asegurar que la madre se sienta lo mejor posible.
Uso de humidificadores y posición al dormir
El uso de un humidificador en el hogar puede ser una herramienta eficaz para aliviar la congestión nasal y la tos durante el embarazo. El aire húmedo puede ayudar a calmar las vías respiratorias irritadas y facilitar la respiración. Colocar el humidificador en el dormitorio durante la noche puede mejorar significativamente la calidad del sueño. Además, dormir con la cabeza elevada sobre varias almohadas puede ayudar a reducir la congestión y la tos nocturna. Esta posición permite que las vías respiratorias se mantengan abiertas y puede prevenir el goteo postnasal, que a menudo empeora la tos durante la noche.
Gárgaras con agua tibia y sus beneficios
Las gárgaras con agua tibia y sal o bicarbonato de sodio son un remedio casero sencillo pero eficaz para aliviar el dolor de garganta asociado a la tos. Este método ayuda a reducir la inflamación y a calmar la irritación en la garganta, proporcionando un alivio temporal. Para preparar la solución, basta con mezclar una o dos cucharaditas de sal o bicarbonato en un vaso de agua tibia y realizar gárgaras varias veces al día. Este tratamiento puede ser especialmente útil antes de dormir, ya que puede ayudar a reducir la tos nocturna y mejorar la calidad del sueño.
Cuidados Especiales y Precauciones
Reducción del uso de medicamentos sin prescripción
Durante el embarazo, es crucial minimizar el uso de medicamentos sin prescripción médica. Muchos de los fármacos comúnmente utilizados para tratar la tos y los síntomas del resfriado pueden no ser seguros para el desarrollo del bebé. Por ello, es fundamental consultar siempre con un profesional de la salud antes de tomar cualquier medicamento. Optar por remedios naturales y cambios en el estilo de vida, como el descanso y la hidratación, puede ser una alternativa segura y eficaz para aliviar la tos durante el embarazo. Siempre es mejor prevenir que lamentar cuando se trata de la salud del bebé.
Consideraciones para el tratamiento de infecciones
En caso de que la tos esté relacionada con una infección, como la sinusitis o la bronquitis, puede ser necesario un tratamiento con antibióticos. Sin embargo, no todos los antibióticos son seguros durante el embarazo, por lo que es esencial que el médico determine el tratamiento más adecuado. Es importante seguir las indicaciones médicas al pie de la letra y completar el tratamiento prescrito para asegurar una recuperación completa. La supervisión médica es clave para garantizar que tanto la madre como el bebé permanezcan saludables durante todo el proceso.
Remedios Caseros para Aliviar la Tos Durante el Embarazo
Los remedios caseros pueden ser una forma segura y efectiva de aliviar la tos durante el embarazo. Estos métodos son especialmente útiles cuando se desea evitar el uso de medicamentos.
- Descanso, hidratación y reducción de la congestión nasal: El descanso adecuado también es esencial para la recuperación. Dormir bien y tomar siestas durante el día puede ayudar al cuerpo a combatir la infección y reducir la tos. Además el beber líquidos calientes como tés de hierbas, caldos y agua con miel y limón también puede aliviar la garganta y reducir la irritación. Para la congestión nasal, el uso de un humidificador en la habitación puede ser beneficioso. Mantener la cabeza elevada al dormir también puede ayudar a aliviar la congestión y facilitar la respiración.
- Gárgaras de agua tibia con sal o bicarbonato: Las gárgaras con agua tibia y sal o bicarbonato son un remedio casero simple pero efectivo para aliviar el dolor de garganta ya que la sal ayuda a reducir la inflamación y proporciona un alivio temporal. Para preparar la solución, disolver una cucharadita de sal en un vaso de agua tibia y hacer gárgaras varias veces al día. Este método es seguro durante el embarazo y puede ser utilizado junto con otros remedios caseros para maximizar el alivio de la tos y la irritación de la garganta.
Consideraciones sobre el uso de pastillas para la garganta
Si bien las pastillas para la garganta pueden ofrecer alivio, es importante que seamos cautelosas con su uso durante el embarazo. Ya que muchas pastillas contienen ingredientes que no son están especialmente recomendados para mujeres embarazadas. Antes de utilizar cualquier pastilla, es aconsejable consultar con un médico para asegurarse de que sean seguras. Optar por pastillas con ingredientes naturales y sin azúcar puede ser una alternativa más segura. Sin embargo, siempre es mejor discutir con un profesional de la salud antes de introducir cualquier producto nuevo durante el embarazo.
Dolor Abdominal Durante el Embarazo
Uno de los síntomas del embarazo más habituales son los dolores abdominales. Todas las mujeres embarazadas los padecen con mayor o menor intensidad. Mientras que, en algunos casos, solo notan una especie de tirón, en otros, las molestias se parecen más a los calambres fuertes.
Causas comunes del dolor abdominal durante el embarazo
Cuando una mujer sospecha que puede estar embarazada, el dolor abdominal suave se interpreta como una señal, junto con otros síntomas o cambios físicos y psicológicos. Una vez confirmado el embarazo y cuando ya está más avanzada la gestación, las causas más comunes de los dolores abdominales son las siguientes:
- Crecimiento del útero y del bebé: hace que aumente la tensión en músculos, ligamentos y órganos internos.
- Tensión en los ligamentos uterinos: producen dolores que pueden convertirse en calambres. Los ligamentos uterinos son filamentos de músculos lisos y tejido conjuntivo que recorren los laterales del útero hasta la pared pélvica y desde allí hasta la vulva. Su misión es mantener el útero en una posición estable y erguida. La progresión del embarazo hace que esos ligamentos se sobreextiendan y se estresen a medida que el útero crece, lo que causa dolor a ambos lados del abdomen y en la parte baja o ingles, así como dolor de espalda. El dolor abdominal es similar a los dolores menstruales o a las agujetas. Puede llegar a ser un dolor severo en una etapa temprana del embarazo, sobre todo cuando ese dolor se localiza los ligamentos redondos y provoca como un pinchazo.
- Desplazamiento del útero: este movimiento evolutivo deriva en el cuadro de tensión de los ligamentos que hemos descrito antes. Muchas mujeres experimentan más dolor abdominal en el lado derecho, ya que, durante el embarazo, el útero tiende a desplazarse ligeramente hacia ese lado.
- Factores hormonales: las hormonas del embarazo provocan el aflojamiento de los tejidos corporales.
- Gas y Estreñimiento: al aumentar los niveles de progesterona, se producen gases, ya que la liberación de esta hormona hace que el tracto digestivo se retrase y que, con ello, los alimentos se desplacen más lentamente. Esta alteración también suele derivar en estreñimiento. Bebiendo mucha agua, comiendo alimentos ricos en fibra, haciendo ejercicio suave, y, si es preciso, usando ablandadores de heces, combatirás el exceso de gases y el estreñimiento.
- Relaciones sexuales durante el embarazo: también pueden causar dolor abdominal y leve dolor lumbar. Normalmente, las mujeres sienten el orgasmo como una agradable ondulación en la vagina y el útero, pero ahora también puede ir acompañado de una sensación de dolor similar al de las contracciones leves, especialmente en la recta final del embarazo. Esto no supone ningún peligro para el bebé ni para el embarazo, a no ser que haya contraindicaciones médicas para tu caso concreto.
- Contracciones: como veremos más adelante, pueden producirse prematuramente porque el útero se “entrena para el parto” - contracciones de Braxton Hicks-, por estar sometida a excesos físicos o estrés, o porque el parto ya está cerca.
Señales de alarma según la fase del embarazo
El dolor abdominal y los calambres también pueden ser síntomas de complicaciones durante el embarazo, con características y repercusiones diferentes según la fase de la gestación:
- Al principio del embarazo: los dolores abdominales pueden deberse a un aborto espontáneo precoz o a un embarazo extrauterino. Si se tratara de un aborto espontáneo precoz (hasta la semana 12 del embarazo), los dolores serían similares a calambres en la parte inferior del abdomen y se acompañarían de sangrado; médicamente, suele ser imparable. En caso de embarazo extrauterino inadvertido, generalmente entre la octava y décima semana de embarazo, además del sangrado, se produce un dolor intenso que comienza en el lado en el que se encuentra el embrión y después afecta a todo el abdomen. En ambos casos, se requiere asistencia médica urgente.
- En el segundo trimestre del embarazo: el dolor abdominal severo similar al de los calambres puede indicar un aborto espontáneo tardío (de la semana 13 a la 23 del embarazo), aunque es algo poco común y afecta aproximadamente a uno de cada 100 embarazos. En caso de dolor abdominal y sangrado o flujo leve, es preciso consultar de inmediato al médico o la comadrona para saber cómo proceder. Un sangrado agudo es una emergencia y requiere tratamiento hospitalario urgente.
- Entre la semana 24 y 37 del embarazo: el dolor abdominal, pélvico y de espalda, posiblemente acompañado de diarrea, puede ser una señal de que podría producirse un parto prematuro. Por tanto, es preciso acudir urgentemente al hospital. Si no has roto aguas, se puede retrasar o parar el inicio del parto.
- En la segunda mitad del embarazo: el dolor abdominal intenso también puede ser un síntoma de otras complicaciones del embarazo. Por ejemplo, el síndrome HELLP, una complicación grave del embarazo, se caracteriza por dolor intenso en la parte superior derecha del abdomen.
¿Dolor abdominal o contracciones reales?
Muchas mujeres embarazadas temen tener contracciones prematuras. Por tanto, es importante distinguir entre el dolor abdominal relacionado con el embarazo y las contracciones reales. Para ello, hay que saber lo que son las llamadas contracciones de entrenamiento o contracciones de Braxton Hicks, que se dan desde el comienzo de la segunda mitad del embarazo. Consisten en una leve contracción de los músculos uterinos y un endurecimiento del abdomen y, generalmente, comienzan entre la semana 28 y 30 del embarazo, pero también hay casos en que las han notado ya en la semana 20. A través de estas contracciones, todo el útero se ve sometido a un “entrenamiento para el parto”. Las contracciones de Braxton Hicks no suelen ser dolorosas, se suceden a intervalos irregulares y desaparecen después de un minuto como máximo, sobre todo si haces reposo.
En cambio, las contracciones reales o de parto se producen a intervalos regulares que se van acortando y el dolor aumenta gradualmente. Si antes de la semana 36 empiezas a tener contracciones más de tres veces cada hora, son dolorosas y persistentes, especialmente en la zona lumbar, y van asociadas a flujo acuoso o sanguinolento, es preciso acudir a un médico. Por último, ten en cuenta que las contracciones prematuras pueden indicar también que te has excedido física o psíquicamente y necesitas urgentemente descanso y relajación.
Cómo aliviar el dolor abdominal durante el embarazo
- Calor: El calor, la tranquilidad y la relajación ayudan a aliviar los dolores agudos. Por ejemplo, un cojín térmico, un cojín caliente de semillas, una bolsa térmica o un baño caliente ayudan a aliviar el dolor en el útero.
- Masajes: Los masajes abdominales con aceites suaves de masaje proporcionan relajación. Además, los aceites para mujeres embarazadas mejoran la elasticidad de la piel y ayudan a prevenir las estrías. Asimismo, las compresas de aceite en la zona inguinal impiden que el dolor aumente.
- Bandas para el vientre y fajas: Cuando el embarazo ya está avanzado, las bandas para el vientre o fajas pueden aliviar durante el día la tensión de los tejidos.
- Paseos o ejercicio suave: Las mujeres embarazadas no deben dejar de hacer regularmente ejercicio. Pero has de evitar los movimientos rápidos y repetitivos. Los paseos o algún tipo de deporte de equilibrio suave, como el yoga adaptado, te servirá tanto para mantener el tono físico y activar la circulación como para que, con el movimiento, se relajen los músculos del cuerpo, incluyendo los del útero. De esta manera, también puedes prevenir el dolor intenso.
- Cambiar de postura si estás tumbada: Para aliviar el dolor de los ligamentos redondos, si estás tumbada, prueba a estirarte suavemente y cambiar de posición.
- Flexionar las caderas antes de toser o estornudar: Al toser o estornudar, aún se tensa más el abdomen. Flexionando las caderas cuando sientas que te viene un estornudo o una tos, reducirá la tensión y también el dolor.
Cuándo debes acudir al médico
En el caso de dolor abdominal persistente, intenso o agudo, es esencial que un médico te examine. Estos dolores no sólo pueden ocultar complicaciones en el embarazo, sino también otras enfermedades como apendicitis, cistitis, cálculos renales o cálculos biliares. Sobre todo, has de consultar a tu médico si, además del dolor abdominal, tienes los siguientes síntomas:
- Fiebre, escalofríos.
- Sangrado.
- Náuseas, vómitos, diarrea.
- Sangrado y flujo llamativo.
- Escozor o dolor al orinar.
Como ves, los dolores abdominales en el embarazo son uno de los factores negativos de la apasionante experiencia que supone la maternidad. La parte positiva es que olvidas pronto esos malos momentos en cuanto le ves la cara a tu bebé.
