Los cólicos en bebés son episodios de llanto intenso y persistente que suelen aparecer en las primeras semanas de vida y mejorar hacia los 3 o 4 meses. Aunque es una etapa agotadora, en la mayoría de los casos los cólicos son temporales y disminuyen progresivamente. Tener un bebé con cólicos es una prueba de hierro para muchos padres. Los recién nacidos que sufren de cólicos del lactante, generalmente, duermen menos que los que no los sufren, en un período de 24h (11,8 horas frente a 14 horas al día). Los bebés con cólicos suelen dormir menos durante el día aunque la mayor diferencia es durante la noche.
Cuando tenemos un bebé, solemos oír comentarios como “se te acabó el dormir”, “ya verás como tenga cólicos”, “prepárate para los llantos”, etc... Los primeros 3-4 meses suelen ser los más duros, ya que en este periodo nuestro bebé puede sufrir los temidos cólicos, pero, ¿sabes cuál es su causa y cómo puedes reducirlos?
Crear una rutina para un bebé que sufre de cólicos del lactante es básico para sobrevivir esos primeros meses de estrés. Las rutinas funcionan muy bien desde que son muy pequeños, ya que les ayuda a reconocer y predecir lo que vendrá. El problema de los bebés que sufren de cólicos es que pierden la oportunidad de aprender a tranquilizarse solos porque su condición necesita de la ayuda de un adulto. Por esto, suelen tener mucha ayuda a la hora de dormirse. Lo que esto significa, es que pueden coger malos hábitos a la hora de dormir. De tal manera que una vez el cólico ya ha desaparecido, los malos hábitos a la hora de dormir todavía prevalecen.
Intentar leer las señales de sueño de un bebé que sufre de cólicos es una tarea difícil. Para ellos, estar cansado, tener hambre o dolor de estómago son malestares tan comunes (y que muchas veces sufren de más de uno a la vez) que se transmiten de la misma manera: con llanto. En vez de esperar que tu bebé te dé la señal de que tiene sueño, sería interesante anticiparse a sus necesidades siguiendo una rutina estricta.
Hacer seguimiento de las horas que ha estado despierto, las horas que ha dormido, si alguna toma suele vomitar, etc. De esta forma, podemos asegurarnos que duerma la siesta durante el día antes que se sobre fatigue. Ya que, el dolor de barriga debido a cólicos tiene que sentirse 100 veces peor si también está cansado y con sueño. Para conseguir que duerma la siesta, recomiendo llevar al bebé a una habitación sin mucho ruido con luz tenue un poco antes de la hora de la siesta. Siéntate con él en brazos y mírale. Probablemente podrás ver algunas señales de sueño de forma más clara aquí.
La mayoría de bebés con cólicos necesita que los mantengan levantados de 20 a 30 minutos después de comer. Sin embargo, deberíamos intentar que no se duerma durante este proceso. No queremos crear una asociación, y que la consecuencia sea que el bebé sólo se duerme en brazos. Si el bebé llora cuando está en la cuna, hay que acudir para que no se sienta solo. De forma adicional, existen formas que podemos ayudar a los bebés a reducir los síntomas de cólicos en el momento del llanto.
En este artículo, exploraremos las causas, síntomas y diversos remedios para aliviar los cólicos, con el objetivo de mejorar el descanso tanto del bebé como de los padres.
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¿Qué son los cólicos en los bebés?
Aunque no siempre hay una causa única, se relacionan a menudo con la maduración del sistema digestivo y con una mayor sensibilidad del bebé a estímulos y cambios.
Síntomas habituales de cólicos en bebés
- Llanto intenso que aparece a menudo por la tarde o noche y cuesta calmar.
- Dificultad para tranquilizarse incluso tras comer, cambiar el pañal o mecerlo.
- Cuerpo tenso, con piernas encogidas hacia el abdomen o puños cerrados.
- Gases y barriga que parece más dura o distendida.
- Expresión de incomodidad, como muecas o enrojecimiento.
Es cierto que todos los bebés lloran, pero no todos los llantos del bebé suelen ser por cólicos. Algunos de los síntomas que presentan los cólicos son:
- Llanto repentino
- Al llorar, el bebé se pone rojo, aprieta los puños y encoge las rodillas sobre la barriguita
- Rigidez en el tronco y extremidades
- Suelen ocurrir por la tarde o noche
- No se consuela con nada, ni cogiéndolo en brazos, ni dándole de comer
- Ocurre en los primeros 3-4 meses de vida
- El llanto puede durar varias horas y ocurrir más de 3 veces por semana
Remedios para aliviar los cólicos en bebés
A continuación encontrarás remedios y técnicas que suelen utilizarse para aliviar los cólicos del bebé. No hay una única solución universal, pero muchas familias notan mejoría combinando varias de ellas.
Si estás buscando remedios para los cólicos, aquí tienes un resumen práctico de las estrategias más habituales para ayudar a tu bebé durante un episodio:
- Masajes para cólicos en bebés: ayudan a relajar el abdomen y favorecer la expulsión de gases.
- Posturas para aliviar gases: ciertas posiciones pueden ayudar a que el bebé se calme y expulse aire.
- Calor suave en el abdomen: puede relajar la musculatura y reducir la incomodidad.
- Contacto piel con piel y porteo: el movimiento y el contacto suelen ser muy calmantes.
- Rutinas tranquilas (ruido blanco, balanceo, luz tenue): ayudan a disminuir la sobreestimulación.
- Revisión de la toma y alimentación: ajustar el agarre, el ritmo o el tipo de fórmula puede ser útil en algunos casos (siempre con el pediatra).
Masajes para cólicos en bebés
Los masajes cólicos bebés pueden ayudar a relajar el abdomen y favorecer la expulsión de gases.
Cómo hacerlo:
- Coloca al bebé boca arriba en una superficie cómoda y segura.
- Con manos templadas, realiza movimientos circulares suaves en el vientre en sentido horario.
- Mantén una presión mínima (más caricia que masaje profundo).
- Puedes hacerlo durante unos minutos, varias veces al día, especialmente después del baño o cuando el bebé esté tranquilo.
Consejo: si el bebé se altera, prueba primero con contacto piel con piel o una postura calmante y vuelve al masaje cuando esté más relajado.
Calor suave en el abdomen
El calor suave puede ayudar a relajar la musculatura abdominal y reducir la incomodidad.
Cómo aplicarlo con seguridad:
- Usa una bolsa de agua caliente o saco térmico templado, siempre envuelto en una toalla.
- Colócalo unos minutos y observa la reacción del bebé.
- Evita temperaturas altas y nunca dejes el calor sin supervisión.
Posturas para aliviar gases y calmar al bebé
Algunas posturas ayudan a que el bebé se sienta más seguro y a liberar gases:
- Vertical sobre tu hombro: favorece el eructo y alivia presión.
- “Tigre en el árbol” (boca abajo sobre tu antebrazo): puede calmar en algunos bebés.
- Boca abajo sobre tu pecho (siempre despierto y supervisado): el contacto y el calor corporal relajan.
- Piernas flexionadas con suavidad: con el bebé boca arriba, puedes acercar las rodillas al abdomen lentamente y soltar, repitiendo varias veces.
Importante: el bebé debe dormir siempre boca arriba. Las posturas boca abajo son solo para momentos de vigilia y supervisión.
Movimiento, porteo y ambiente tranquilo
El movimiento rítmico y un entorno con menos estímulos pueden ser un “remedio” muy eficaz:
- Mecerse suavemente o caminar con el bebé en brazos.
- Porteo ergonómico (siempre con la vía respiratoria despejada y posición adecuada).
- Ruido blanco suave o sonidos constantes (por ejemplo, ventilador o app de ruido blanco).
- Luz tenue y reducir ruidos fuertes o visitas si está sobreestimulado.
Cambios en la alimentación: cuándo considerarlos
En algunos casos, revisar cómo se alimenta el bebé puede ayudar:
- Si toma pecho: comprobar el agarre, evitar que trague aire, y consultar si hay dudas.
- Si toma biberón: revisar la tetina (flujo adecuado) y el ritmo de la toma.
- Si toma fórmula: comentar con el pediatra si conviene valorar otro tipo de fórmula (no cambiar por cuenta propia si hay dudas).
Otros remedios y consejos
- Fórmulas anticólico (AC): son una buena opción si se le está dando leche de fórmula, ya que son más fáciles de digerir y son reducidas en lactosa, con esto se disminuye la formación de gases.
- Probióticos: son totalmente seguros ya que son naturales y su administración puede ayudar a disminuir los cólicos y el llanto del bebé. Algunas de las cepas utilizadas son: Lactobacillus Reuteri, Lactobacillus GG, Lactobacillus acidophilus, Bifidobacterium longum y Pediococcus pentosaceus.
- Masajes en la barriguita: realizar masajes al bebé en la zona del abdomen les ayuda a relajarse y facilita la expulsión de los gases. Existen productos específicos para realizar estos masajes, que contienen aceites esenciales como: manzanilla, lavanda, cardamomo, naranjo, hinojo... Tienen propiedades digestivas y relajantes. Aplicar el aceite masajeando el vientre en sentido de las agujas del reloj formando una espiral desde el ombligo hacia fuera.
- Infusiones: podemos encontrar infusiones específicas para bebés que contienen, manzanilla, anís, hinojo, melisa o hierba luisa, que favorecen la expulsión de los gases, son antiespasmódicas y favorecen la digestión.
- Tratamiento farmacológico: si ninguno de los anteriores remedios ha funcionado y no observas ningún cambio a mejor, consulta con el pediatra, él será el que recete el tratamiento más adecuado.
Remedios naturales contra los cólicos
- Hinojo: Consigue influir sobre las flatulencias y los gases.
- Manzanilla: Esta planta tiene propiedades digestivas, carminativas y antiinflamatorias. Su poder calmante y relajante ayudará al bebé a tranquilizarse.
- Hojas de menta: Especialmente indicadas para aliviar los cólicos.
- Eneldo y anís: El eneldo facilita la digestión y actúa contra las flatulencias.
Consejos prácticos para calmar a tu bebé durante los cólicos
- Crea un “kit de calma”: luz tenue, ruido blanco, porteo o manta, y una rutina corta (balanceo + postura vertical).
- Reduce la sobre estimulación: menos ruido, menos pantallas, menos cambios bruscos.
- Prueba técnicas por tandas: masaje 3-5 min → postura vertical → movimiento suave.
- Descansa cuando puedas: turnos con otra persona si es posible.
- Consulta al pediatra si algo no encaja con lo habitual o te preocupa.
Remedios para los cólicos en bebés recién nacidos
Los cólicos bebés recién nacidos (primeras semanas) suelen vivirse con más angustia porque la familia aún se está adaptando. El llanto constante puede generar frustración, cansancio e incluso sensación de culpa. Recuerda:
- Los cólicos suelen ser transitorios.
- No significa que lo estés haciendo mal.
- Pedir ayuda (pareja, familia, apoyo sanitario) también es una forma de cuidar al bebé.
- Si te sientes sobrepasada, deja al bebé en un lugar seguro unos minutos y respira. Estar tranquila ayuda a transmitir seguridad.
Los cólicos bebé son frecuentes y, aunque pueden ser muy duros, en la mayoría de casos mejoran con el tiempo, especialmente hacia los 3 o 4 meses.
Importante
Si el llanto es inconsolable, hay fiebre, vómitos, diarrea, sangre en heces, falta de apetito o notas algo fuera de lo habitual, consulta con tu pediatra para descartar otras causas.
