Carl Lewis: La Historia del "Hijo del Viento", Una Leyenda del Atletismo

Si alguien hoy en día quiere conocer la historia del mejor atleta de las dos últimas décadas del siglo XX, basta con buscar en Google "Carl Lewis Leyenda". Nueve oros y una plata en Juegos Olímpicos y Mundiales avalan a este hijo de Alabama, EEUU, nacido el 1 de julio de 1961.

Frederick Carlton Lewis, conocido mundialmente como Carl Lewis, nació en Birmingham, Alabama, en 1961, en el seno de una familia de deportistas. Se inició en el atletismo desde muy joven, logrando su primer triunfo internacional en los Juegos Panamericanos de 1979, donde obtuvo la medalla de bronce en salto de longitud con apenas diecinueve años.

Sus padres, ambos involucrados en el deporte, fueron fundamentales en su desarrollo. Su padre, ex jugador de polo, y su madre, vallista, le inculcaron los valores del deporte con rigor y estricta disciplina. Además, sus hermanos le transmitieron la importancia de los derechos humanos y la igualdad racial, en una época donde la discriminación racial era una realidad palpable. Eran seguidores del reverendo Martin Luther King, con quien mantenían una fuerte amistad.

En esos mismos Mundiales, Lewis, al que ya se le conocía a su llegada a Helsinki como 'El Hijo del Viento', empezó a recibir otro apodo: 'King Carl', 'Rey Carl'. Básicamente, estábamos ante lo que se llamaba 'Fastest Man in the World', 'El Hombre más rápido del mundo', 'El Hijo del Viento', un fenomenal, maravilloso relámpago anticipado casi en tres décadas a Usain Bolt... que al final quizá no cumpliera todas las expectativas que se habían depositado en su fabulosa clase.

El "Hijo del Viento", como fue bautizado en los Juegos de Los Ángeles 84, los de su mayor esplendor, publicó sus experiencias en las páginas de EL PERIÓDICO durante esas semanas del verano olímpico barcelonés. El ídolo de todos los ídolos del deporte escribió crónicas en nuestro diario.

En marzo de ese año, Lewis visitó el diario con su guardia de corps: Joe Douglas, entrenador del Santa Mónica, David Grifinger, el apoderado, y Jeffrery Marx, el premio Pulitzer que le ayudó a escribir su biografía. Tuve la suerte de entrevistarlo en una torre de Horta-Guinardó, donde se grabó el anuncio televisivo del Hijo del Viento con el diario en las manos.

La historia del deporte se entrelaza aquí de manera fascinante: en 1973, en el estadio Franklin Field de Filadelfia, Bill Lewis presentó a su hijo Carl, de 11 años, a Jesse Owens, quien le animó a seguir en el salto de longitud. Owens nunca imaginó que aquel niño igualaría su gesta olímpica y se convertiría en el mejor saltador de longitud de todos los tiempos.

Carl Lewis, atleta: Así nació la leyenda

Éxitos y Récords de Carl Lewis

Pocos deportistas en la historia han poseído el talento y la capacidad natural del estadounidense Carl Lewis. El atleta de Alabama coleccionó durante casi 15 años medallas olímpicas y mundiales, récords y grandísimas marcas en velocidad y salto de longitud.

  • 9 medallas de oro y 1 de plata en Juegos Olímpicos.
  • 8 medallas de oro, 1 de plata y 1 de bronce en campeonatos del Mundo.
  • 12 récords mundiales.

Sus primeros éxitos llegaron en los Mundiales de Helsinki 1983, donde ganó la longitud, los 100 metros y el relevo 4x100. En Los Angeles 84, Carl Lewis alcanzó el cénit de su carrera al igualar la gesta de Jesse Owens en los Juegos de Berlín 1936, ganando la medalla de oro en los 100 m, 200 m, 4x100 m y en el salto de longitud.

La siguiente cita fue en los Mundiales de Roma 1987, donde siguió cosechando éxitos en las pruebas de longitud y velocidad. En los Juegos de Seul 1988, añadió dos medallas de oro más a su palmarés, convirtiéndose en el primer atleta en ganar la competición de salto de longitud en dos Juegos Olímpicos consecutivos. Obtuvo la victoria en los 100 m lisos, después de que Ben Johnson fuera descalificado por los resultados de la prueba antidoping, que revelaron que había consumido esteroides.

Tres años más tarde, Lewis acudía a Tokio a sus terceros Mundiales de Atletismo en busca del título y del récord mundial de los 100 metros, en poder de su compatriota y amigo Leroy Burrell con 9,90. El panorama mundial de los 100 metros había estado contaminado por los éxitos fraudulentos de Ben Johnson.

Lewis afronta los 100 metros de Tokio con el objetivo de despejar dudas sobre quién es el mejor y lo consigue. Victoria sobre Burrell, con récord mundial incluído, 9'86.

Días más tarde, se celebró el concurso de salto de longitud. Si hubo una prueba que el de Alabama dominó por completo, fue sin duda esta. Con estos precedentes es muy curioso que el día que Carl Lewis voló más lejos que nunca no ganara.

Ese 30 de agosto de 1991, Lewis y Powell protagonizaron el mejor concurso de longitud de la historia del atletismo. Carl era el vigente campeón y Powell, el subcampeón olímpico, que había sido derrotado las quince veces que se habían enfrentado. En el tercer intento, Lewis saltó más que nunca, 8.83, y en el cuarto se convertía en el ser humano que había volado más lejos, 8 metros y 91 centímetros. Pero, lamentablemente, en ambos casos con más viento del permitido. Lo que no entraba en sus planes, ni en los de nadie, era que en el quinto intento, a las 19:06 horas, Powell alcanzara 8.95. Y con viento reglamentario. Powell se hacía inesperadamente con el deseado récord mundial.

Lo intentó saltando 8.87 reglamentarios en el quinto, la que sería a la postre la mejor marca de su vida, y 8.84 también reglamentarios en el último.

Lewis acude cuatro años después a los que serían sus últimos Juegos en Atlanta. Sólo participó en el salto de longitud al no haber logrado la clasificación en las pruebas de velocidad. Con 35 años, acude con la intención de hacer un buen papel y despedirse de sus compatriotas tras su paso por el atletismo.

Carl sufre durante el concurso, pero en el cuarto intento salta 8,50. Es el cuarto oro olímpico consecutivo, igualando la proeza del lanzador de disco Al Oerter y del regatista Paul Evstrom. Da la vuelta de honor al estadio ante el clamor de la gente que es consciente que ha vivido un momento histórico.

La actuación del atleta norteamericano en Barcelona, en los Juegos Olímpicos de 1992, no fue una excepción, donde acabó de consagrarse a pesar de llegar con 31 años, y muchas críticas por un supuesto bajo rendimiento.

A Barcelona llegó con una edad adelantada (31). Por esta razón no pudo competir en los 100 metros después de no clasificarse en la pruebas de selección de su país, y menos todavía en los 200. Donde sí que lo seleccionaron fue para el relevo 4x100.

Más adelante, en los JJOO de Atlanta, cerró un círculo ganador, adjudicándose su cuarto oro consecutivo en salto de longitud. Sólo el lanzador de disco Al Oerter y el regatista Paul Elvstrom habían conseguido cuatro oros consecutivos en sus respectivas disciplinas.

Dieta Vegana y Vida Después del Atletismo

Lewis, ya en la treintena, participó en dos citas olímpicas más, Barcelona y Atlanta, en las que para competir a un nivel óptimo dio un cambio radical a su vida. Y es que Lewis decidió en 1990 hacerse vegano, mucho antes de que estuviera de moda o de que los deportistas midieran al milímetro sus dietas fuera de los períodos de competición. El atleta afirmó que después de eliminar la carne y otros nutrientes de su alimentación sus capacidades y rendimiento en el atletismo mejoraron. Y le sirvieron para volver a subir al podio olímpico en 1992 y 1996, con sendos oros.

En 2009, en reconocimiento a su compromiso inagotable con la causas de los más desfavorecidos, Carl Lewis fue nombrado Embajador de Buena Voluntad de la ONU para la Agricultura y la Alimentación.

Conferenciante motivacional, ha participado en numerosos foros públicos y privados, invitado por empresas de todo el mundo para contar su historia de éxito y superación. Las conferencias de Carl Lewis destacan por su enfoque motivacional y su énfasis en la resiliencia, la determinación y el trabajo en equipo. A través de sus experiencias personales, Lewis inspira a su audiencia a no rendirse y a trabajar constantemente para convertirse en la mejor versión de sí mismos. Con un estilo cercano y auténtico, promueve la adopción de hábitos saludables y la educación, especialmente entre los jóvenes.

Controversias y Legado

Su vida deportiva está llena de éxitos, pero en ella también ha sobrevolado la sospecha del doping. Unos documentos que vieron la luz en 2003 aseguraban que Lewis dio tres veces positivo por dopaje en las pruebas de la selección olímpica de Estados Unidos antes de Seúl 88'. Las sustancias prohibidas eran parte de unos medicamentos contra el resfriado y el Comité Olímpico de Estados Unidos consideró en ese momento que su ingesta se había debido a un descuido.

La exposición mediática del "mejor atleta del siglo XX", según la Federación Internacional de Atletismo, no se ha traducido en la exposición de su vida privada. Lewis vive un discreto y estable matrimonio con Maria Lewis, con quien tiene un hijo, Bakim.

Carl Lewis es leyenda. Es el final perfecto a una carrera deportiva inigualable.

Logros Destacados de Carl Lewis
Competición Medallas de Oro Medallas de Plata Medallas de Bronce
Juegos Olímpicos 9 1 0
Campeonatos del Mundo 8 1 1

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