La llegada de un bebé es un momento emocionante, y la lactancia materna juega un papel crucial en su desarrollo. La leche materna proporciona todos los nutrientes necesarios y anticuerpos que refuerzan el sistema inmunológico del bebé.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida del bebé y mantenerla acompañada de otros alimentos hasta al menos los dos años. Congelar la leche materna permite tener una reserva lista para cuando no puedas amamantar directamente.
Almacenamiento y Preparación de la Leche Materna
Para conservar la leche materna, es fundamental seguir algunos pasos sencillos pero importantes. Si no vas a utilizar la leche de inmediato, es fundamental identificar el recipiente con la fecha y la cantidad extraída. Asegúrate de que los contenedores sean de vidrio o plástico.
Consejos Generales
- Lávate bien las manos con agua y jabón.
- Inspecciona el kit de extracción para asegurarte de que esté limpio.
- Al rellenar el contenedor, deja un espacio de una pulgada en la parte superior, ya que la leche se expande al congelarse.
Métodos Seguros para Descongelar la Leche Materna
Lo recomendable es descongelar la leche materna en el menor tiempo posible y en el momento cercano a la toma. Aquí te presentamos los métodos más seguros:
- Refrigeración: Este es el método más recomendado. Coloca el recipiente o la bolsa de leche congelada en el frigorífico, preferiblemente en la parte posterior, donde la temperatura es más constante.
- Agua Templada: Si necesitas la leche más rápidamente, puedes descongelarla colocando el recipiente sellado en un bol con agua templada (no caliente). Asegúrate de cambiar el agua cada cierto tiempo para mantener una temperatura constante.
- Baño María: Sumerge la bolsa con la leche en el agua calentada previamente y sin contacto directo con el fuego.
Consejos para extraer la leche materna
Qué NO Hacer
- No uses el microondas: El microondas puede crear puntos calientes y destruir nutrientes importantes.
- No uses agua hirviendo: El calor extremo hace que la leche pierda sus propiedades nutricionales.
Calentar la Leche Materna Descongelada
Para calentar la leche materna descongelada, evita el microondas y el agua hirviendo. En su lugar, coloca el recipiente con la leche en un bol con agua caliente del grifo (no hirviendo). Otra técnica es usar un calentador de biberones que tenga control de temperatura.
Prueba la temperatura antes de alimentar al bebé poniendo unas gotas en tu muñeca. A los bebés se les puede dar leche fría (temperatura ambiente).
Tiempo de Conservación de la Leche Materna
La leche materna fresca puede durar entre 3 a 5 días en el frigorífico si se almacena correctamente en un recipiente limpio y cerrado. La temperatura a la que se almacena la leche depende de la duración prevista de almacenamiento antes de la alimentación.
Aquí tienes una guía rápida:
| Método de Almacenamiento | Temperatura | Tiempo de Conservación |
|---|---|---|
| Temperatura ambiente | 25 a 27º C | 4 horas |
| Refrigerada | 1 a 4º C | 48 horas |
| Congelada | -18 a -20 ° C | 3 meses |
Consideraciones Adicionales
- No volver a congelar: La leche descongelada en un refrigerador debe usarse dentro de 24 horas y no se debe volver a congelar.
- Contaminación bacteriana: Una vez que un bebé comienza a beber leche materna extraída, se produce cierta contaminación bacteriana. Se recomienda desechar el resto de la leche dentro de 1 a 2 horas después de que el bebé haya terminado de comer.
- Olor y sabor alterado: En raras ocasiones, la leche materna almacenada puede tener un olor y sabor alterado debido a un alto contenido en lipasa. Para evitar el rechazo, no la calientes por encima de 40 °C.
Manejo de la Leche Materna: Preguntas Frecuentes
Hay algunas preguntas que nos llegan de manera más frecuente sobre el manejo de la leche materna, las hemos agrupado para que puedas conocer todas las claves.
- Siempre hay que conservar la leche en la parte más fría de la nevera o el congelador, evitando la puerta de la nevera.
- A una temperatura de 0 a 4 grados puede permanecer unos 5 días. Si la temperatura es inferior y se ha realizado con mucha higiene, puede aguantar hasta 8 días.
- La leche congelada puede permanecer en el congelador de manera óptima unos 6 meses. En algunos congeladores cuya temperatura sea inferior a los -20ºC podría aguantar algunos meses más.
- Es cierto que las recomendaciones de conservación pueden variar mucho.
- A temperatura ambiente depende del calor que haga. Para que tengamos una referencia, si la leche está a menos de 24ºC será mejor que no esté más de 4 horas sin refrigerar. A mayor temperatura, menos tiempo se va a poder conservar con seguridad. Así que siempre que puedas, refrigera la leche para asegurar su conservación.
- La leche cuando se pone mala huele muy mal. Hay otro factor que cambia el olor de la leche, que es la degradación de la grasa que produce la lipasa, pero este olor es agrio, no se parecen en nada los dos olores. Un poco más abajo tienes información de cómo evitar la degradación de la grasa.
- No, una vez ha sido calentada es mejor no repetir el proceso, puesto que cada vez que calentamos la leche alentamos el crecimiento de ciertas bacterias que son potencialmente patógenas. Esas bacterias que pueden llegar a la leche a causa de una extracción poco higiénica o incluso por contaminación cruzada: por restos de leche en el sacaleches o sobre las superficies en que se han colocado las piezas del mismo.
- Los restos de leche congelada y calentada que el bebé no ha consumido se pueden guardar durante los 30 minutos posteriores a la toma.
- La leche que el bebé no se ha terminado es mejor desecharla, ya que ha estado en contacto con su saliva y bacterias. Máximo y apurando, se puede ofrecer dentro de la siguiente media hora y nunca volver a calentar.
- Para descongelar la leche siempre es mejor hacerlo lo más rápido posible. Hace unos años, se recomendaba dejar la leche descongelándose en la nevera durante unas horas. ¿Cómo lo hago? Calienta agua en un cazo. Cuando hierva, apaga el fuego e introduce el recipiente con la leche en su interior. Como alternativa a este método, calienta agua en un cazo en el microondas. Llena un recipiente con agua caliente del grifo, coloca la leche dentro y deja descongelar. Si la leche la congelas en cantidades no superiores a 100ml/3,3 onzas, te va a ser mucho más simple descongelar la leche con facilidad.
- La leche congelada puede estar 24h en la nevera descongelándose. Aun así, lo idóneo sería descongelarla justo cuando se la vamos a ofrecer al bebé y no dejarla descongelando en la nevera.
- En primer lugar, asegúrate de que los recipientes que vas a introducir en el microondas sean aptos para ello. Debemos evitar que la leche llegue a hervir. El bebé puede tomar sin ningún tipo de riesgo la leche calentada o descongelada en el microondas y, aunque la leche hierva en un descuido y todas las células vivas se mueran, la leche seguirá conservando muchas propiedades nutricionales.
- Se puede hacer cuando ambas estén a la misma temperatura. Es mejor no mezclar leche refrigerada con leche recién extraída para evitar la proliferación de bacterias.
- Si tienes leche refrigerada que sabes que no vas a usar en dos o tres días es mejor congelarla cuanto antes. Por ello es ideal que congeles la leche de las mismas 24 horas. La deberás etiquetar adecuadamente y congelar para que se conserve de la manera más óptima.
- La leche materna contiene lipasa. La lipasa es una enzima que ayuda al bebé, ya que degrada la grasa de la leche materna y la hace más digerible. Cuando la grasa de la leche materna se degrada adquiere un sabor rancio muy marcado. Este sabor no indica que la leche esté mala o no pueda ser consumida y, de hecho, hay bebés que la aceptan sin problemas.
- Para salir a la calle solo se necesita llevar tu leche extraída, agua caliente en un termo y un recipiente, si al lugar que van no se lo van a poder proporcionar. Si van a tardar en darle la leche o hace mucho calor, es mejor llevarla refrigerada. Si no hace mucho calor o se la van a dar rápidamente se la pueden llevar a temperatura ambiente. Cuando el bebé muestre señales de hambre se pone el agua caliente en el recipiente, y el recipiente de leche dentro.
Siguiendo estas pautas, puedes asegurar que tu bebé reciba leche materna segura y nutritiva, incluso cuando no puedas amamantar directamente.
