La leche materna extraída es el mejor alimento para tu bebé cuando no puedes estar presente para amamantarlo directamente. Almacenar y descongelar leche materna de manera adecuada es esencial para mantener sus propiedades nutritivas y garantizar la seguridad de tu bebé. Aquí te explicamos cómo hacerlo correctamente utilizando las bolsas de almacenamiento de leche materna de Medela.
Almacenamiento de la Leche Materna
Almacenar leche materna de forma segura es crucial para proteger la salud de tu bebé. Aquí te damos algunos consejos importantes:
- Congela la leche materna lo antes posible tras su extracción.
- Enfriar antes de combinar: Se pueden añadir pequeñas cantidades de leche extraída al mismo recipiente refrigerado, siempre que la leche que desees añadir se haya enfriado previamente en el frigorífico. No añadas leche a temperatura corporal a leche que ya esté fría.
- Porciones pequeñas: Para facilitar la descongelación y minimizar las pérdidas, guarda la leche en porciones pequeñas (menos de 60 ml). Estas raciones se pueden combinar después de descongelarlas.
- Recipientes adecuados: Comprueba que tus recipientes de almacenamiento de leche materna se puedan usar en el congelador. Algunos productos (como los biberones de cristal) pueden romperse a temperaturas muy bajas.
- Bolsas Medela: Las bolsas de almacenamiento de leche materna de Medela son ideales para almacenar la leche materna congelada, ya que son aptas para congelador, están listas para su uso y son fáciles de etiquetar.
- No llenes por completo: No llenes los biberones ni las bolsas más de tres cuartos de su capacidad, ya que la leche materna se expande al congelarse.
- Ubicación en el congelador: Almacena la leche materna congelada en la parte posterior del congelador, donde la temperatura es más constante. Mantenla alejada de las paredes de los congeladores con función de autodescongelación.
Las bolsas de almacenamiento de leche materna de Medela hacen que almacenar, transportar y calentar la leche materna sea conveniente e higiénico. La forma plana fácil de usar ahorra espacio y permite descongelar rápidamente. Las bolsas tienen una protección de doble cremallera a prueba de congelación para evitar fugas y ahorran más espacio que las botellas.
Higiene durante el uso de las bolsas para leche materna: Una higiene adecuada es fundamental para garantizar que tu bebé pueda tomar de forma segura la leche materna extraída. Lávate bien las manos con agua potable y jabón. A continuación, sécalas con una toalla limpia o con una toallita de papel de un solo uso antes de tocar la bolsa de almacenamiento de leche. Intenta no tocar el interior de la bolsa. Debido a cuestiones de higiene, las bolsas de almacenamiento de leche materna de Medela solo se deben utilizar una vez. No vuelvas a utilizar la misma bolsa, ya que esto podría provocar contaminación cruzada.
Descongelación Segura de la Leche Materna
Ten cuidado al descongelar la leche materna para asegurarte de que sea segura para tu bebé:
- En el refrigerador: La leche materna se puede descongelar en el frigorífico, normalmente en unas 12 horas.
- Bajo agua templada: También puedes poner el biberón o la bolsa de leche congelada bajo agua templada, a un máximo de 37 °C (99 °F).
Cuando se haya descongelado por completo, la leche materna previamente congelada se puede mantener a temperatura ambiente durante un máximo de dos horas, o en el frigorífico durante un máximo de 24 horas.
Consejos para extraer la leche materna
Lo que NO debes hacer:
- Nunca descongeles ni calientes la leche materna congelada en el microondas ni en agua hirviendo. Esto podría dañar sus propiedades nutritivas y protectoras, y crear puntos calientes que podrían quemar a tu bebé.
- No recongelar: Nunca vuelvas a congelar la leche materna después de descongelarla.
Tu bebé debe consumir la leche materna descongelada y mantenida a temperatura ambiente antes de dos horas; de lo contrario, deberás desecharla.
Cómo Calentar la Leche Materna Almacenada
Los bebés sanos nacidos a término pueden beber la leche materna a temperatura ambiente o calentada a la temperatura corporal. Algunos bebés prefieren una de estas dos opciones, mientras que a otros les es indiferente. También puedes utilizar un calienta biberones.
Lo más probable es que tu bebé prefiera tomar la leche extraída si está a la temperatura corporal, ya que se parecerá más a la leche que sale directamente del pecho. Para calentar la leche, coloque la bolsa en un recipiente con agua tibia o utilice un calentador de biberones, permitiendo una preparación rápida y segura.
Bolsas Reutilizables para el Almacenamiento de Leche Materna
Existen también bolsas reutilizables para el almacenamiento de leche materna. Estas bolsas reutilizables para el almacenamiento de leche materna son resistentes y antifugas, lo que las hace ideales para guardar tu leche materna recién extraída en el frigorífico o el congelador dentro de un uso doméstico. Se elaboran con silicona platino y pueden utilizarse hasta 500 veces. El diseño moldeado en una pieza y con una amplia abertura hace que sean muy fáciles de limpiar a mano e incluso en el lavavajillas.
¿Cómo se deben organizar y etiquetar las bolsas para el almacenamiento?
Nuestras bolsas reutilizables para el almacenamiento de leche materna pueden guardarse en posición vertical en el frigorífico o en posición plana en el congelador. Hay una zona de etiquetado específica en la bolsa en la que se puede escribir fácilmente incluso cuando la bolsa está llena. Debes etiquetar la fecha y la cantidad. Con la luna o el sol de la bolsa puedes identificar a qué hora del día se extrajo la leche.
Tabla de Tiempos de Almacenamiento de Leche Materna
| Ubicación | Temperatura | Tiempo de Almacenamiento |
|---|---|---|
| Temperatura ambiente | 16-26°C (60-79°F) | Hasta 4 horas |
| Refrigerador | 4°C (39°F) o menos | Hasta 3 días |
| Congelador | -18°C (0°F) o menos | Hasta 6 meses (ideal) o 12 meses (aceptable) |
Almacenar y descongelar leche materna puede ser muy útil cuando tengas que volver al trabajo después de la baja maternal o simplemente para que otros miembros de la familia te echen una mano con la alimentación del bebé.
