A la hora de alimentar al bebé, puede que te surjan diferentes dudas, sobre todo si eres madre primeriza. Y es que la lactancia materna es a veces todo un reto para las madres, ya que siempre buscamos lo mejor para nuestro bebé. Son muchos los métodos o los consejos que podéis seguir para que la lactancia materna sea todo un éxito y no acabéis desesperándoos.
Es verdad que dependiendo del bebé o de la madre será mejor decantarse por un tipo u otro de lactancia materna. Llegado cierto punto, muchas madres se preguntan cómo pasar de la leche materna a la leche de fórmula, un período de transición importante tanto para el pequeño como para mamá.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) y UNICEF coinciden en la necesidad de iniciar la lactancia materna exclusiva desde la primera hora hasta los 6 meses de vida del bebé; a partir de entonces, se introduce el biberón y la lactancia mixta de forma progresiva. Numerosos pediatras animan a adoptar una rutina para, con suavidad y cariño, vencer la resistencia del bebé y lograr que se alimente a través del biberón.
En este artículo, os explicamos cómo administrar la leche con biberón de la manera más similar a lo que es una toma de pecho, además de otros métodos alternativos.
Método Kassing: Simulación de la lactancia materna con biberón
El método Kassing es una de las maneras de alimentar al bebé con biberón, simulando la toma del bebé mediante el pecho materno. Concretamente, con este método se pretende reproducir la lactancia natural, consiguiendo que el bebé realice el mismo esfuerzo que al mamar desde el pecho materno.
Además, este método se suele utilizar cuando se opta por una lactancia mixta o cuando por cualquier motivo es necesario utilizar el biberón temporalmente.
A la hora de poner en práctica el método Kassing en tu recién nacido o bebé, también hay que tener en cuenta el tipo de biberón. Por ello, el biberón anticólico Zero Zero de Suavinex es uno de los mejores biberones para llevar a cabo este método de lactancia mixta. Pues su tetina de silicona simula la forma, longitud y tacto del pezón materno, evitando la confusión del bebé. Por ello, gracias a esta imitación del pecho de la madre es perfecto para combinar con la lactancia materna.
Ahora que ya conoces cuál es el método Kassing, podrás ponerlo en práctica si terminas optando por la lactancia mixta.
Pasos para implementar el método Kassing:
- Colocar al bebé verticalmente: Lo más recomendable es poner al bebé de manera vertical, pues de este modo se consigue que el bebé tenga que hacer algún esfuerzo para obtener la leche. En cambio, cuando se tumba al bebé boca arriba, la leche caer por gravedad, lo que hace que el bebé no tenga que hacer ningún esfuerzo para alimentarse.
- Activar el reflejo de búsqueda: Este paso es muy sencillo, tan solo hay que pasar la tetina alrededor de la boca del bebé para que sea capaz de buscarlo y sepa que es la hora de la comida.
- Hacer las pausas necesarias: Cuando el bebé esté succionando hay que ir retirando el biberón cada 15 o 20 succiones. Con estas pausas le ofrecemos el tiempo necesario para que el bebé se dé cuenta si realmente está saciado o no. En el caso que el bebé siga buscando la tetina del biberón, quiere decir que sigue teniendo hambre y hay que volver a realizar los pasos anteriores.
- Ir alternando el lado de cada toma: Es importante ir cambiando de lado para simular la toma de los dos pechos. Muchas son las madres que optan por la lactancia mixta o lactancia diferida por diversas razones. Asimismo, es posible que el bebé tenga algún problema para agarrarse al pezón de la madre adecuadamente.
Este es un método que recrea las condiciones de agarre y succión de la lactancia materna y lo utilizan muchas mamás que no quieren dejar de dar el pecho, y así poder combinar ambos métodos de alimentación. Sin embargo, como es un método fisiológico, se recomienda que sea el método general para administrar biberones, independientemente de cuál sea el objetivo final: lactancia artificial o lactancia materna. Pues es el bebé quien controla la velocidad y cantidad que ingiere.
Otros métodos para dar leche materna sin biberón
El mejor alimento que puede tomar un bebé es la leche de la madre. Y la forma ideal es a través del pecho, es decir, mamando. En algún momento, puede que algún pediatra o asesor de lactancia le diga a la madre que le suplemente al bebé amamantado, pero evitando el uso del biberón. Estos suplementos pueden ser de leche extraída de la misma madre, de donante o sucedáneos.
Hay casos en los que un profesional de la salud decide dar a un bebé, casi siempre de menos de un mes, suplementos de leche por distintos problemas (no tiene succión eficaz, es prematuro, no gana suficiente peso, tiene labio leporino…). Si estos suplementos se los damos a través de un biberón puede pasar que el bebé rechace después tomar del pecho, ya que se acostumbra a la succión de la tetina.
Cuando intenta succionar el pecho, como cuando lo hace con el biberón, puede causar dolor, que la toma resulte ineficaz y que al final rechace el pecho, abandonándose la lactancia materna. Este fenómeno se llama confusión tetina-pezón.
Puede ser que nos veamos obligados a no usar biberón porque el bebé lo rechace. Suele ser en bebés más mayorcitos. El ejemplo más típico es el bebé amamantado en el que hay que darle leche cuando la madre tiene que iniciar el trabajo. También puede ser que la familia decida, por propia voluntad, no ofrecer nunca tetinas a su hijo.
¿Qué sistemas alternativos existen? Hay muchos. Dependiendo del bebé, de nuestras preferencias y del consejo del experto en lactancia que nos asesore, elegiremos uno u otro. A continuación, exponemos algunos de ellos.
Vaso
Este sería el método de elección para evitar el biberón en el bebé de varios meses de edad que rechaza tetinas de forma activa, o en el que, por nuestra preferencia, queremos no ofrecerlas. Pueden ser vasos con boquilla. También se puede usar en bebés prematuros o más mayores, pero con succión débil, que no pueden extraer la leche directamente del pecho.
¿Cómo usarlo? Hay que usar un vaso pequeño. Los hay ya comercializados para ello. El niño tiene que estar lo más vertical posible. Se llena el vaso hasta la mitad y se acerca el borde a la boca, inclinándolo hasta que la leche le roce los labios. No viertas la leche en la boca. El bebé succionará la leche a su ritmo o la llevará hasta la boca con la lengua.
Dedo jeringa
Para empezar, es necesario colocar al bebé en una posición incorporada o sobre nuestras piernas elevadas. Para ello puede ayudarnos otra persona o recostarlo sobre almohada o sobre nuestras piernas. Se introduce un dedo limpio en la boca del bebé. Con la yema del dedo apoyada en el paladar, se hace una ligera palanca en la encía inferior para que el bebé tenga los labios bien evertidos y la lengua acanalada debajo de nuestro dedo para que comience el reflejo de succión.
Mientras succiona se mete la punta de una jeringa entre el hueco que nos deje nuestro dedo y la comisura de la boca sobre el labio inferior. Se va introduciendo la leche poco a poco mientras el bebé succiona y se para cuando deja de succionar.
Suplementador o relactador
Esta es la mejor opción cuando el niño logra agarrar bien el pecho y succiona bien, pero aún no hay suficiente producción de leche. Se trata de un depósito de leche que se pone colgando del cuello del que sale una sonda que se coloca en la punta del pezón. Mientras el niño succiona el pecho sale leche por la sonda. Esto anima al bebé a seguir succionando y estimulando el pecho. Evitamos por tanto la confusión tetina-pezón y la dependencia del biberón.
Se quiere así mejorar el vaciamiento del pecho, estimularlo más, y mejorar la producción. De esta forma, con el tiempo se podrían disminuir los suplementos. Requiere un poco de práctica. Para empezar es mejor la ayuda de alguien experto en lactancia.
Recuerda que hay grupos de apoyo a la lactancia que te pueden ayudar ante cualquier problema.
Cuando un bebé necesita recibir un suplemento de leche, ya sea materna o artificial, siempre pensamos en el biberón como la única manera de hacerlo. Y por supuesto que se puede ofrecer leche en biberón, solo tenemos que saber los pros y los contras de cada método de suplementación.
El método jeringa-dedo es ideal para entrenar la succión del bebé. Permite al bebé colocar la lengua en una posición bastante similar a la que haría si tomara el pecho. Permite administrar la leche según el bebé va succionado, lo que garantiza que va a tomar la leche que necesita. Además, es ideal en caso de bebés muy dormidos, ya que no es necesario que estén despiertos para poder succionar.
Para realizar la técnica solo hace falta una jeringa sin aguja. Las curvadas pueden ser un poco más complicadas de encontrar y suele ser necesario pedirlas por internet, pero aseguran una administración de la leche más precisa. La principal dificultad es que tienen una capacidad muy limitada (12ml) por lo que hay que ir cargando la jeringa si el bebé tiene más hambre.
Da igual si lo hace la madre, la pareja u otro familiar. Solo debéis saber que no hay inconveniente ni se va a confundir al bebé si lo hace la persona que amamanta. Si la madre tiene ganas de hacerlo o está sola, adelante. Si el bebé está despierto, busca contacto visual con él mientras le das la leche y cuéntale lo que estás haciendo para que esté relajado y tranquilo.
Si la administración de la leche es pausada y se intenta ofrecer siempre el pecho, el bebé no debería acostumbrarse a la jeringa. En el caso que se acostumbre, podemos ofrecer al pecho con la jeringa cerca del pecho, e ir suplementado mientras mama, lo que le va a animar a ir tomando el pecho.
El mejor recipiente para que nuestros bebés tomen leche materna es nuestro pecho pero, en ocasiones, como cuando debemos volver a trabajar, no podemos estar a su lado. En realidad, el biberón es un método de alimentación o suplementación no recomendado ni por la OMS ni por UNICEF, por los riesgos de contaminación bacteriana que comporta.
Aunque parece imposible, incluso los bebés prematuros se pueden alimentar en vasito. Para conseguir que puedan beber la leche y no se atraganten, en primer lugar el bebé debe estar sentado. Se le acercará el vasito o la cuchara en el labio superior, para permitir así que el bebé vaya lamiendo la leche. Es importante señalar que en bebés pequeños no se debe verter NUNCA la leche dentro de la boca ya que el bebé puede atragantarse o aspirar la leche.
Los vasos de inicio son fáciles de conseguir en cualquier tienda de alimentación o hipermercado. Existen dos tipos de vasos de inicio, los que tienen una válvula anti-vuelco que evitan que la leche se derrame accidentalmente. Si no tienen la válvula, este método es ideal para bebés de más de 6 meses que pueden agarrar el vaso y tragan sin dificultad.
Para bebés mayorcitos, más de 8 meses, puede ser un gran método de alimentación nocturna cuando la madre no está en casa o quiere intentar destetar por las noches.
El método Kassing consiste en colocar al bebé sentado, el adulto debe mantener el biberón lo más horizontal posible a fin de que sea el bebé el que regule la ingesta de leche y no se estrese.
Hay que saber que cada método de suplementación es diferente y se ajusta a unas necesidades concretas. Si se quiere dar la leche en biberón la mejor forma y la más segura para hacerlo es el llamado método Kassing.
Esta técnica para dar la leche en biberón permite que el bebé tome la leche de una manera más fisiológica que con la técnica habitual. Es muy simple, se puede utilizar el biberón (recipiente) habitual.
Otras opciones para suplementar al bebé son:
- Jeringa-dedo
- Vaso
- Cuchara
- Vaso de inicio
- Relactador
- Biberón cuchara
La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) recomiendan que los niños inicien la lactancia materna en la primera hora del nacimiento y sean amamantados exclusivamente durante los primeros 6 meses de vida, lo cual significa que no se les proporcionan otros alimentos ni líquidos, ni siquiera agua. Los bebés deben ser amamantados a demanda, es decir, tan a menudo como el niño quiera, día y noche. No se deben usar biberones, tetinas ni chupetes.
Apunta también que hay que considerar los siguientes criterios a la hora de elegir el mejor método en cada caso:
- Cantidad de volumen a administrar
- Duración prevista
- Necesidad de un método que ayude a desarrollar las habilidades en lactancia materna de la madre y el niño
- Facilidad de uso y de limpieza
- El coste que puede suponer
- La aceptación del método por el recién nacido
- Las preferencias maternas
Tabla 1.
| Método | Ventajas | Desventajas |
|---|---|---|
| Cucharilla | Útil para pequeñas cantidades, fácil de administrar calostro | Agotador para cantidades mayores, solo para corto plazo |
| Vasito | Pasivo, válido para los primeros días o suplementos puntuales | Fácil que se caiga leche y se desperdicie |
| Jeringa sola | Indicada en el periodo neonatal para suplementación muy lenta | Requiere mucha lentitud en la administración |
| Succión al dedo | Ejercita músculos linguales, reeduca la succión | Requiere buena higiene, necesidad de sonda y jeringa adecuadas |
| Suplementación al pecho | Indicado si el bebé succiona del pecho pero necesita más leche | Requiere práctica, el bebé puede succionar solo de la sonda |
En la web de la liga de la leche, en España, la recomendación que se hace para cuando la madre se incorpore al trabajo es que, la persona que quede al cuidado del bebé, empiece por ofrecer al bebé pequeñas cantidades en el recipiente de elección (vaso, cuchara, jeringa, biberón) y, si quiere más, se va rellenando del recipiente que se ha descongelado, de modo que la leche del recipiente original no entra en contacto con la saliva del bebé.
El sumario de evidencia sobre lactancia materna del bebé prematuro, menciona que durante el ingreso, se requerirán dosis adicionales de la leche materna en función del peso del bebé, ya que la madre no estará en todas las tomas en el hospital.
Los métodos de alimentación alternativos para la alimentación suplementaria incluyen sonda, biberón y taza. El método más común de alimentación suplementaria es el biberón una vez que el bebé toma toda la alimentación por vía oral.
Sin embargo, los autores del sumario refieren que la alimentación con taza es un método de alimentación alternativo seguro a la alimentación con biberón, incluso en bebés prematuros.
Además, en base a una revisión sistemática (RS) de reciente publicación, los autores del SE concretan que, la alimentación con taza se asocia con comportamientos de lactancia más maduros y tasas más altas de lactancia materna exclusiva después del alta en comparación con la alimentación con biberón.
Esta RS sugiere que, evitar los biberones puede aumentar la extensión de la lactancia materna completa al alta (riesgo relativo (RR) 1,47, intervalo de confianza (IC) del 95 %: 1,19 a 1,80; 6 estudios, 1.074 lactantes; evidencia de certeza baja), y probablemente aumenta la lactancia materna (total y parcial combinada) al alta (RR 1,11; IC del 95 %: 1,06 a 1,16 estudios, 1.138 lactantes; evidencia de certeza moderada).
Evitar los biberones probablemente aumenta la ocurrencia de lactancia materna completa tres meses después del alta (RR 1,56, IC del 95 %: 1,37 a 1,78; 4 estudios, 986 lactantes; evidencia de certeza moderada), y también puede aumentar la lactancia materna completa seis meses después del alta (RR 1,64, IC del 95 %: 1,14 a 2,36; 3 estudios, 887 lactantes; evidencia de certeza baja).
Evitar los biberones puede aumentar la ocurrencia de cualquier tipo de lactancia (completa y parcial combinada) tres meses después del alta (RR 1,31, IC del 95 %: 1,01 a 1,71; cinco estudios, 1.063 lactantes; evidencia de certeza baja) y seis meses después del alta (RR 1,25, IC del 95 %: 1,10 a 1,41; 3 estudios, 886 lactantes; evidencia de certeza baja).
La conclusión de los autores fue que evitar el uso de biberones cuando los recién nacidos prematuros necesitan alimentación suplementaria probablemente aumenta el grado de lactancia materna al alta y puede mejorar la lactancia materna completa (exclusiva) hasta seis meses después del alta.
