La mastitis es una inflamación mamaria muy común que afecta a mujeres durante el periodo de lactancia y que también puede presentarse en mujeres que no están amamantando, así como en hombres. Es una patología de mama muy común entre mujeres, especialmente en aquellas que se encuentran en período de lactancia. La mastitis afecta a una de cada diez madres, aunque hay estimaciones que aumentan este ratio a un tercio de las nuevas mamás. Entender las causas, síntomas y opciones de tratamiento para la mastitis es fundamental para abordar esta condición de manera efectiva y garantizar el bienestar mamario.
¿Qué es la mastitis?
Es una inflamación del pecho que puede ir acompañada de infección o no. Hay que saber que no es lo mismo una obstrucción que una mastitis, aunque es cierto que las obstrucciones no resueltas pueden derivar a ella. Suelen ocurrir por un vaciado del pecho insuficiente y producen inflamación y dolor. Las mastitis son la principal causa médica de destete. Son resultado de una alteración de la macrobiótica fisiológica de la mama.
Causas de la mastitis
La mastitis suele originarse debido a la proliferación de bacterias en el tejido mamario, lo que conduce a la obstrucción de uno o varios conductos lácteos. Como se ha explicado anteriormente, la acumulación de leche en el pecho puede provocar una infección en la zona. No obstante, existen otros factores que pueden ser causantes de mastitis. Por otro lado, la mastitis en mujeres no lactantes suele producirse por la dilatación de los conductos mamarios.
Síntomas de la mastitis
Si durante la lactancia aparece la falsa sensación de que no se produce suficiente leche, hinchazón, dolor, calor en la zona o fiebre, es posible que tengamos mastitis. Dependiendo del tipo se pueden detectar una variedad de síntomas de mastitis. En función de la gravedad y las características de la paciente, la sintomatología podrá variar. No todas las mastitis son iguales ni presentan la misma gravedad.
Tipos de mastitis
Existen principalmente tres entidades clínicas respecto a la mastitis lactacional: la mastitis aguda, mastitis subaguda y el absceso mamario lactacional. Las tres tienen enfoques terapéuticos distintos, y hay controversia en general tanto en el diagnóstico como en el tratamiento. Esto es debido a la poca investigación al respecto a pesar de ser un problema que tiene una alta prevalencia en la población de mujeres en periodo de lactancia.
Mastitis agudas
Las mastitis agudas son las clásicas que producen inflamación local (con dolor, enrojecimiento, etc.) acompañada de síntomas de gripe (cansancio, dolor muscular, escalofríos, malestar general o incluso fiebre). La inmensa mayoría causadas por el Staphylococcus aureus. Produce un cuadro gripal (fiebre, mialgias, artralgias...), enrojecimiento y aumento del tamaño del pecho, zonas de induración y disminución de la producción láctea. Incluso formación de abscesos. Este tipo es el más conocido, por tanto, es bastante sencillo de diagnosticar. Esta clase tiene un tratamiento con antiinflamatorios y/o antibióticos.
Mastitis subagudas
Las mastitis subagudas son las más frecuentes y sin embargo las menos diagnosticadas. Es un tipo de mastitis que se mantiene en el tiempo, aunque presenta una menor intensidad en los síntomas. Este tipo cursa con dolor, inflamación local (pero sin enrojecimiento), sensación de pinchazos en una mama o de escozor, sin síntomas de gripe y normalmente es otro tipo de mastitis sin fiebre. Causadas por Staphylococcus coagulasa negativos (epidermidis), Streptococcus viridans/mitis y algunas especies del género Corynebacterium. Se caracterizan por dolor local, más o menos intenso, en forma de "pinchazos", calambres o sensación de quemazón, sin enrojecimiento, o muy leve, y sin afectación sistémica. Presenta zonas de induración en el interior de la mama. Hay disminución de la secreción láctea. La leche sale por 1-2 orificios y escurre gotas. El niño hace tomas largas y/o frecuentes; alternan fases de relajo con otras con amamantamiento agresivo: tiran del pezón y realizan movimientos característicos con la cabeza.
Mastitis subclínicas
Son producidas por las mismas especies que las subagudas pero no han alcanzado concentraciones para producir dolor. Tienen una falsa sensación de poca producción de leche: "Mi leche no es nutritiva", "no tengo suficiente leche"... El resto de la clínica es similar a la de las subagudas pero sin dolor. En interior de los conductos galactóforos se forman biopelículas que impiden su correcta secreción.
Mastitis: prevenir y tratar
Mastitis no infecciosas
Es un tipo de mastitis sin fiebre en la cual parte del pecho puede estar rojo, endurecido o hinchado. Inflamación intensa de la mama, suele ser de corta duración aunque severa.
Mastitis infecciosas
En caso de infección, suele prescribirse el uso de antibióticos.
Tratamiento de la mastitis durante la lactancia
Cuando la madre padece mastitis, no representa ningún riesgo para el bebé. Según el Departamento de Salud de Manises, “La infección no puede transmitirse al bebé y la leche mantiene todas sus propiedades nutricionales”. Es totalmente inocuo para el bebé continuar la lactancia en caso de mastitis, y además es lo mejor para la madre, ya que facilita el correcto vaciado de los pechos.
Si se ha producido una infección, por lo general el médico-ginecólogo recetará antibióticos. Suelen recetarse cloxacilina, eritromicina o amoxicilina para la mastitis.
El tratamiento de elección para las mastitis agudas es la amoxicilina-clavulánico por vía oral (1000/62,5 mg cada 8-12 horas, durante 7-10 días) y un antiinflamatorio (ibuprofeno). Actualmente, la cloxacilina es menos eficaz frente a estas cepas de S. aureus.
En general, los agentes causantes de estas mastitis subagudas y subclínicas son más resistentes al tratamiento antibiótico, pero responden bien a los probióticos. Recientemente, dos ensayos clínicos han demostrado que ciertos lactobacilos presentes en la leche humana son una alternativa más eficaz que los antibióticos. El 90% de las mastitis subagudas responden al Lactobacillus salivarius aislado en leche humana (en un futuro próximo se comercializará con esta indicación). Alternativamente, se puede recurrir a productos disponibles en la farmacia: L. reuteri, L. acidophilus... pero su eficacia es mucho menor (menos del 30%). Si no responden a los probióticos, como segunda opción se puede utilizar antibiótico para estos gérmenes, el ciprofloxacino (750 mg/12 horas) o el cotrimoxazol. Siempre se debe añadir antiinflamatorios no esteroideos al antibiótico, ya que mejoran la respuesta del antimicrobiano.
Otros tratamientos y recomendaciones:
- Aplicación de frío en la zona afectada.
- Vaciado frecuente y completo del pecho.
Es importante, ante los primeros síntomas, acudir a un médico especialista en enfermedades mamarias, pues un diagnóstico temprano nos asegurará un tratamiento y seguimiento eficientes para la mastitis.
| Tipo de Mastitis | Agente Etiológico | Síntomas | Tratamiento Empírico |
|---|---|---|---|
| Aguda | Staphylococcus aureus | Cuadro gripal, enrojecimiento, aumento del tamaño del pecho, induración, disminución de la producción láctea | Amoxicilina-clavulánico (1000/62,5 mg cada 8-12 horas, durante 7-10 días) + antiinflamatorio (ibuprofeno) |
| Subaguda | Staphylococcus coagulasa negativos (epidermidis), Streptococcus viridans/mitis, Corynebacterium | Dolor local (pinchazos, calambres, quemazón), sin enrojecimiento o leve, sin afectación sistémica, induración, disminución de la secreción láctea | Probióticos (Lactobacillus salivarius, L. reuteri, L. acidophilus). Si no responden, ciprofloxacino (750 mg/12 horas) o cotrimoxazol + antiinflamatorios no esteroideos |
| Subclínica | Mismas especies que las subagudas | Falsa sensación de poca producción de leche, similar a las subagudas pero sin dolor | Probióticos (Lactobacillus salivarius, L. reuteri, L. acidophilus) |
