Cómo Activar la Lactancia Materna Después del Parto: Guía Completa

El tipo de alimentación que se va a ofrecer al recién nacido es una opción que se escoge durante el embarazo y una de las primeras decisiones que se toman acerca de la crianza. La lactancia materna es la mejor forma de alimentar a tu bebé, y esta afirmación está avalada por muchos organismos nacionales e internacionales.

La lactancia es un proceso no solamente instintivo, sino que requiere de un aprendizaje cultural. Por ello, es necesario que durante el embarazo realices un aprendizaje, para poder tomar una decisión informada y libre. Aprende todo lo que puedas, habla con tu matrona y con otras mujeres que tengan experiencia en lactancia.

Como producir más LECHE MATERNA | Recetas para Mamás

Preparación Inmediata Después del Parto

Tu bebé acaba de nacer, y lo tienes encima de ti. Disfruta de ese momento tan especial, con tu bebé en brazos. No te preocupes por nada más. Si continuáis en esa posición, probablemente comenzará a "gatear" hasta acercarse a tu pecho, y puede comenzar a mamar. Si no es así, no te preocupes.

Una vez que los profesionales que están atendiendo el parto terminen su labor (alumbramiento de la placenta, valoración del periné…) y te ayuden a ponerte cómoda en la cama: es el momento de comenzar con la lactancia. Dirás: “pero… ¿ya? Si ni siquiera tengo leche…” Pues sí. Aunque no lo creas, ambos estáis preparados.

La subida de la leche suele producirse entre 30 y 70 horas después del parto y todos los recién nacidos tienen la capacidad innata de agarrarse al pezón y succionar (¡ya lo verás!), lo que, a su vez, estimula la producción de la leche materna. El resto es cuestión de paciencia y práctica, aunque algunos consejos útiles siempre vienen bien para ir pillando el truco y ganar seguridad.

Pide el contacto piel con piel desde el primer momento. En cesáreas es una práctica cada vez más habitual en los hospitales. Pero asegúrate además de que el equipo médico que te atiende sabe que deseas darle el pecho.

Si esta es una cuestión importante para ti, busca si el hospital que has elegido para el nacimiento de tu bebé tiene la acreditación IHAN. La OMS y UNICEF promueven prácticas de apoyo a la lactancia mediante la Iniciativa de Humanización de Atención al Nacimiento (IHAN).

Posturas para Amamantar

No hay una postura mejor que otra. Lo importante es que te sientas cómoda:

  • Sentada con apoyo: en una silla con respaldo, usando almohadas para apoyar la espalda y brazos.
  • Acostada de lado: madre y bebé de lado, con una almohada entre las piernas.

Puedes mantener la postura anterior y dejar que tu bebé continúe el proceso de engancharse por sí mismo. Otra postura cómoda en este momento es tumbada de lado en la cama, con tu bebé tumbado en paralelo y enfrente de ti. Ambos debéis estar completamente de lado, "tripa con tripa", para que tu hijo no tenga que girar la cabeza para comer. En esta posición se facilita el comienzo de la lactancia ya que tu hijo está colocado cerca del pezón.

Si prefieres estar tumbada, coloca al bebé pegado a tu cuerpo y deja que él mismo se acerque a tu pecho y empiece a succionar. Es importante que su boca esté bien abierta y cubra toda la aréola y no solo el pezón. Guíale presionando un poco sobre tu pecho para que le resulte más fácil el agarre. Por seguridad, en todo momento debes observar su cara y comprobar que respira bien. Alterna los dos pechos.

Deja que vaya acercándose, oliendo el calostro, estimulando el pezón con pequeños movimientos de los labios. Puede estar así pocos o mucho minutos, no te agobies. Llegará un momento que se enganche. Pasados unos minutos puedes ayudarle aproximándole desde la espalda (no desde la cabeza, pues se consigue un efecto rebote), apoyando un dedo en su barbilla para que abra más la boca…

Si no lo consigues, puedes meter un dedo en su boca para ayudarle a estimular la succión y volver a ofrecerle el pecho.

Casi siempre hay un pecho que resulta más cómodo que otro, pero es importante alternarlos en las tomas para que se vayan vaciando. Piensa que lo más nutritivo de la toma sale al final. No esperes a que llore. El bebé necesita dormir pero cuando se despierta hay que ofrecerle el pecho aunque parezca que no tiene hambre. Tomas regulares. En los primeros días en la clínica, no dejes que pasen más de 3-4 horas entre toma y toma, incluso por la noche.

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El Enganche Correcto

Mi bebé ha agarrado el pecho, pero me duele. ¿Es normal? El dolor con succión es frecuente, pero no es normal. La lactancia materna no debe doler. Durante los primeros días, este proceso puede ser molesto, raro, pero no doloroso. En este caso, el dolor nos alerta de que la postura de enganche no es correcta y, por tanto, no será eficaz.

Hay tamaños diferentes de areolas y de bocas de bebé, es algo por lo que no hay que preocuparse, mientras que la succión se haga sobre ésta y no sobre el pezón, es suficiente. Por tanto, si duele, hay que corregir la postura de enganche, todas las veces que sea necesario. No despegues a tu bebé mientras está succionando, pues estiraría el pezón provocando dolor.

Mete un dedo por la comisura de su boca para romper el vacío y retíralo entonces. Comienza de nuevo. Cabeza y cuerpo en línea recta. Cuello extendido. Succión en la areola, con ella más introducida en la parte del labio inferior que del superior. Nariz y barbilla pegados al pecho. Labios evertidos, hacia fuera, "como la boca de un pez".

El calostro está presente desde el séptimo mes de embarazo. Por ello, cuando tu hijo nace, ya hay leche en el pecho. El calostro es la leche de los primeros días. Es justo lo que tu bebé necesita. Le proporciona defensas (inmunoglobulinas) y facilita la expulsión del meconio. Poco a poco, y con la succión frecuente, se estimula la producción, aumenta la cantidad y ocurre la subida de la leche.

Durante el embarazo el pecho madura por efecto de las hormonas, y produce calostro, presente, como hemos dicho, en la mama desde el sexto o séptimo mes de gestación. Tras el parto se produce un cambio en la situación hormonal que favorece la lactancia, pero para que la leche se produzca es necesario que el bebé mame.

Con la succión, el bebé produce oxitocina, que hace que la leche (en este momento, el calostro) salga al exterior, y prolactina, que asegura la producción de leche. En el posparto el útero se contrae, por efecto de la oxitocina, que le hace sangrar menos. Estas contracciones se llaman entuertos.

La prolactina se segrega por pulsos en respuesta a diversos estímulos, el más eficaz la succión del bebé. Pero también está influida por los ritmos circadianos (día/noche), siendo mayor su secreción durante la noche.

Lactancia Después de una Cesárea

Si tu bebé ha nacido mediante cesárea, también puedes conseguir una lactancia materna satisfactoria. Actualmente se intenta que, tras la cesárea, la madre y el recién nacido estén el menor tiempo posible separados.

Se dice que cuando el parto ha sido por cesárea, la leche tarda más en subir y suele costar más iniciar la lactancia. Pero no tiene por qué ser así. Lo que ocurre es que en estos casos es posible que se retrase la primera toma, debido a la separación entre madre e hijo en las primeras horas.

Relactación: Recuperando la Lactancia Materna

La relactación, o lactancia inducida, es el proceso mediante el que se recupera la producción de leche materna después de que haya disminuido o incluso desaparecido. La Dra. Cristina González Hernández afirma que lo más importante para conseguir volver dar el pecho a tu bebé cuando lo habías abandonado total o parcialmente es que confíes en ti, en tu propia capacidad para alimentar a tu bebé.

Antes de comenzar con la relactación, tu matrona hablará contigo para identificar las razones por las cuáles estás considerando la relactación. La relactación es un proceso largo, puesto que tu cuerpo necesita tiempo para aumentar la producción de leche. Para conseguir este objetivo, una herramienta muy valiosa es la extracción poderosa. Su efectividad se basa en que produce frecuentes picos de prolactina que disparan la eficacia de las glándulas mamarias y aumentan rápidamente la producción de leche materna.

Lo normal es que en las primeras extracciones los resultados sean nulos o mínimos. El esfuerzo que supone realizar la extracción poderosa, aunque puede ser corto en días, es muy intenso en dedicación. La evidencia científica sugiere que una madre que induce la lactancia puede producir entre el 25% y el 75% de las necesidades nutricionales de su bebé.

Cuando las madres reciben un buen apoyo para permitirles amamantar óptimamente desde el nacimiento por parte de los servicios de salud y de la comunidad, rara vez debería ser necesaria la relactación.

Amamantar es la mejor forma de alimentar a un bebé. Además, es una forma de relación especial madre-hijo que muchas mujeres desean disfrutar. A veces, un mal consejo, una separación imprevista o un problema de salud puede interrumpirlo. Relactar es recuperar la lactancia perdida. Si lo deseas puedes conseguirlo. Para ello necesitarás ayuda, tiempo, paciencia, determinación y un bebé que colabore.

Algunas mujeres consiguen recuperar la lactancia por completo, otras necesitan la recuperan de forma parcial. Cualquier cantidad de amamantamiento será buena para la madre y para el bebé. Si lo deseas, merece la pena intentarlo.

¿Cómo se produce la leche?

Durante el embarazo, la glándula mamaria se desarrolla y prepara para producir leche debido al efecto de las hormonas (prolactina y oxitocina). Una vez que se expulsa la placenta tras el parto, el cerebro materno fabrica prolactina cuando el bebé mama. Gracias a ello, el pecho comienza a fabricar leche (al principio calostro). Después, el olor, el contacto y el chupeteo del bebé, hacen que se produzca oxitocina en el cerebro de la madre. Esta hormona también se conoce como la hormona del amor porque favorece que la madre se enamore de su bebé. Su efecto es exprimir y empujar la leche hacia el pezón.

Cuanto más se vacía el pecho y más tomas hace el bebé, más leche se produce. Así, la cantidad se adapta a lo que el bebé necesita desde las primeras gotas de calostro. Si no hay succión, ni se vacía la mama, cesa la producción de leche y el pecho vuelve al estado “durmiente” previo al embarazo. Pero si de nuevo hay succión frecuente, las mamas pueden “despertar” y volver a fabricar leche.

¿De qué depende tener éxito en la relactación?

El éxito de la relactación y la cantidad de leche que se produce depende de:

  • La edad del bebé (cuanto más pequeño más fácil será conseguirlo).
  • El tiempo transcurrido tras el parto (más fácil si han pasado menos de 3 meses).
  • Que haya o no enfermedades maternas (diabetes, hipotiroidismo, hipertensión y algunas causas de infertilidad) o problemas de los pechos (poco desarrollados o cirugía mamaria).
  • Si hubo una lactancia previa con buena producción.
  • La frecuencia de las tomas o de las extracciones de leche (cuanto más frecuentes y largas, mayor probabilidad de éxito).
  • Tu deseo de amamantar, tu determinación, perseverancia, paciencia y el apoyo de tu entorno.

Pasos para la relactación

  1. Estimular la producción de leche
    • Cuando el bebé se engancha al pecho pero no hay leche o hay poca:
      • Usa un sistema de para ofrecer el alimento al pecho (relactador). Si el bebé agarra bien el pecho y tiene una buena succión, ofrecerle el alimento directamente en el pecho con mucha frecuencia es la mejor manera de estimular la producción de leche. Se hace colocando una sonda hasta unos milímetros más allá de la punta del pezón, mientras que el otro extremo se conecta al recipiente con la leche. Se puede utilizar un relactador comercial o un recipiente que se llena con la leche o la fórmula y en el que se mete una sonda de alimentación para bebés. Así, el bebe obtiene su alimento mientras succiona del pecho y lo estimula para que produzca leche. Cuantas más veces mame el bebé más aumentará la producción. Ofrece siempre ambos pechos en cada toma. Si la succión del bebé es adecuada y frecuente, no es necesario utilizar el extractor de leche para estimular el pecho.
    • Cuando no se desea usar relactador o el bebé lo rechaza:
      • Si tienes leche pero quieres aumentar tu producción, ofrece siempre el pecho antes y después de las tomas de suplemento y ofrece los dos pechos en cada toma.
      • Ofrece los suplementos como se indica más abajo (apartado 2) pero ofrece el pecho en todas las tomas, antes y después del suplemento y los dos pechos cada vez. En este caso, es muy importante que, además, realices extracciones de leche con extractor o manual, tantas veces como toma el bebé.
    • Si el bebé no se engancha al pecho o para aumentar más la estimulación:
      • Aplica masaje y realiza extracción manual o con un sacaleches durante al menos 10 minutos, al menos 7 veces al día. Las extracciones no tienen que ser a horas fijas, pero es recomendable que sean muchas (6 o más). Es importante que al menos 2 extracciones sean por la noche, pero también es necesario descansar al menos 4 horas seguidas todos los días. Si puedes estimular los dos pechos a la vez (con un extractor doble o con dos sacaleches), esto ayuda a recuperar antes la producción. Es recomendable no realizar la extracción mientras tienes al bebé al pecho porque puede dificultar la relación madre bebé y no siempre ayuda a estimular el pecho. La técnica de extracción poderosa consiste en estimular el pecho con mucha frecuencia durante periodos de tiempo más o menos largos. La extracción poderosa durante una hora (tres tandas de extracción durante 10 minutos en cada pecho cada tanda, separadas por 10 minutos de descanso) puede ser más fácil de mantener durante una o dos semanas.
  2. Favorecer que el bebé se enganche al pecho
    • Si tu bebé sigue enganchándose al pecho, la relactación es más fácil. Si hasta ahora solo se engancha para consolarse, prueba a ofrecerle el suplemento con el relactador desde el principio. Cuando te familiarices con él, verás que es más fácil, rápido y tu bebé estimulará el pecho obteniendo tu leche y el suplemento a la vez. Cuando comiences a tener más leche, conseguirás que el bebé se enganche al pecho y mame unos minutos en cada pecho sin la sonda. Déjale que lo haga antes de colocar la sonda. Cuando te parezca que quiere más, se suelte o se quede dormido, coloca la sonda para que termine la toma con el suplemento.
    • Si tu bebé no se engancha al pecho:
      • Aplica un poco de leche extraída sobre el pecho, ofrece el pecho con el relactador desde el principio, háblale, no le obligues, ten paciencia.
      • Ofrécele el alimento tu misma siempre que sea posible, mejor cuando no esté demasiado dormido ni demasiado hambriento, puedes hacerlo en una habitación con poca luz, música suave, sin distracciones, quizá en una mecedora, en el pañuelo o la mochila de porteo, mientras paseas…
      • Aumenta el contacto con tu bebe, haz mucho contacto piel con piel, portéale, ofrece el alimento cerca del pecho desnudo, túmbate a su lado, toma baños con él.
      • Ofrécele tu leche extraída o la fórmula con un vaso o una cucharita para evitar las tetinas. Si prefieres usar una tetina, conviene que al inicio la coloques inclinada hacia abajo de modo que el bebé no obtenga leche en el primer minuto (imita el estímulo sobre el pecho de llamada de la leche). Es mejor usar tetinas que hagan que el bebé abra mucho la boca, que no sean planas ni con formas y que sean más bien largas y cilíndricas (parecidas a un pezón no aplastado). Cada bebé puede necesitar una tetina diferente, pero conviene evitar las que le permitan cerrar la boca durante la toma. Además, es recomendable no inclinar el recipiente demasiado para evitar un flujo rápido de la leche.
  3. Sustancias para aumentar la producción de leche

El fenogreco, la canela, la cúrcuma o el jengibre pueden aumentar la producción de leche en algunas madres. Ciertos medicamentos utilizados para el tratamiento de las náuseas también tienen este efecto. Todos pueden tener efectos secundarios para la salud, consulta con tu médico antes de tomarlos.

¿Y si ha habido problemas de producción de leche anteriormente?

Si el abandono de la lactancia se produjo porque el bebé no obtenía suficiente leche, es importante además descartar problemas maternos y solucionarlos si se quiere tener éxito en la relactación.

¿Cuánto tiempo tardaré en tener leche (o más leche)?

Generalmente necesitarás al menos 2 semanas de compromiso intenso y, si has dejado de amamantar completamente, necesitarás al menos tanto tiempo como el que llevas sin dar el pecho. La mitad de las mujeres consiguen una lactancia completa al mes, la otra mitad pueden tardar otro mes o conseguir una lactancia materna parcial.

Una vez que empiezo a tener más leche, ¿cómo disminuir los suplementos?

Una vez que el bebé empieza a ganar peso adecuadamente, podrás empezar a disminuir poco a poco la cantidad que le ofreces de suplemento. Es mejor bajar un poco la cantidad en varias tomas que quitar una o varias tomas de golpe. Cuando empieces a retirar suplemento, lo normal es que el bebé te pida más a menudo, esto hará que tengas más leche. Otra opción es ir dejando que sea el bebé el que se deje suplementos o no ofrecerlos si ves que en una toma de pecho se ha quedado saciado. Cada bebé es diferente.

Recuerda que amamantar es una labor de equipo, si lo has intentado todo y el bebé no quiere engancharse, reconoce tu esfuerzo y sigue adelante, disfruta de tu bebé.

¿Cómo saber si el bebé está bien alimentado?

En muchas ocasiones, saber si el bebé se está alimentando bien es motivo de preocupación, especialmente para las madres que se preguntan si su producción de leche es la adecuada. Cuando el bebé está mamando, resulta complicado saber qué cantidad de leche toma. No obstante, hay ciertas cosas en las que los padres pueden fijarse para saber si su recién nacido está mamando lo suficiente y está bien alimentado:

  • Ganancia de peso constante. Es normal que el bebé, en los primeros días de vida, pierda hasta un 10% del peso que tenía al nacer por la pérdida de fluidos. Sin embargo, el bebé debe recuperar pronto el peso que ha perdido y debe volver a pesar lo mismo que al nacimiento a los 10-15 días.
  • Cambio frecuente de pañal. Un recién nacido bien alimentado moja 6 o más pañales diarios (será alguno menos en los primeros días de vida) y hace caca al menos 3 veces al día. La orina debe tener un color claro y la caca será negruzca en los primeros días e irá cambiando a más amarillenta.
  • Tomas frecuentes. A modo orientativo, un bebé puede mamar unas 8-12 veces al día o más. Sin embargo, esto es solo una orientación, ya que la lactancia debe ser a demanda, es decir, siempre que el bebé muestre señales de querer mamar y durante el tiempo que desee.
  • Estado feliz y contento entre las tomas.

Además, siempre se debe acudir a los controles médicos pautados para el recién nacido. Así, el pediatra podrá comprobar que el bebé está suficientemente alimentado y podrá resolver cualquier duda.

Qué hacer si el bebé no se alimenta correctamente

Si el bebé no toma suficiente leche, a pesar de una lactancia a libre demanda, lo más probable es que la técnica de lactancia y el agarre al pezón no sea el adecuado. Esto puede llevar a que el pecho no se estimule correctamente por el bebé y a la reducción en la producción de leche, puesto que el cuerpo interpreta que no es necesario producir más. En este caso, lo mejor será consultar con la matrona o con un especialista en lactancia, para que pueda corregir la técnica de lactancia. De este modo, con una estimulación efectiva por una buena técnica de lactancia, aumentará la producción de leche.

Por otro lado, los casos en los que la madre realmente produce poca leche materna para alimentar al bebé son poco frecuentes. También puede verse afectada la producción de leche si el bebé es prematuro, por ciertos medicamentos y por cirugías mamarias previas. Siempre se debe consultar al especialista en estas posibles situaciones o si se piensa que el bebé no está alimentándose de manera suficiente por cualquier otro motivo.

¿Cómo hacer que las mamas produzcan más leche?

En primer lugar, es importante decir que cuanto más mama el bebé y vacía el pecho, la madre producirá una mayor cantidad de leche para poder cubrir sus necesidades. Por ello, será importante estimular esta producción de leche poniendo al pecho al bebé a mamar a demanda (o si esto no es posible, con la ayuda de un sacaleches o mediante extracción manual).

Algunos consejos útiles para aumentar de manera natural la producción de leche de las mamas pueden ser:

  • Iniciar la lactancia materna cuanto antes tras el nacimiento del bebé.
  • Seguir una lactancia a demanda (el bebé decide cuándo quiere mamar y durante cuánto tiempo) y hacer tomas durante la noche. De modo general, el bebé hará unas 8-12 tomas diarias.
  • Alternar la mama que se ofrece al bebé, para conseguir la estimulación de ambos pechos. El bebé debe mamar de un pecho hasta que desee, lo que le permitirá vaciar el pecho y tomar la leche del final que contiene más grasas y calorías y, por tanto, hará que se encuentre más saciado. Una vez vaciado un pecho, se le puede ofrecer el otro por si desea seguir mamando.
  • Beber suficiente agua para mantenerse hidratada y llevar una alimentación variada, equilibrada y saludable.
  • Evitar cualquier posible situación de estrés y estar descansada y relajada.
  • Extraer leche con un sacaleches tras la toma si el bebé no ha vaciado alguno de los pechos o, incluso, entre tomas. También es importante realizar extracciones regulares en la vuelta al trabajo, cuando el bebé no está con la madre, para que el pecho continúe la producción de leche.

En cualquier caso, siempre se puede solicitar la ayuda del pediatra y de un especialista en lactancia. Ellos podrán ayudar a la mujer a saber si su producción de leche es la adecuada, si la técnica de lactancia es la correcta y si su bebé se está alimentando bien.

Preguntas Frecuentes

Pregunta Respuesta
¿Si el bebé hace muchas tomas es que produzco poca leche? No tiene por qué. Un bebé puede hacer unas 8-12 tomas diarias o más de manera general. Sin embargo, lo ideal no es realizar un número de tomas determinado, si no realizar una lactancia a demanda, es decir, cada vez que el bebé quiera comer.
¿Hay algún medicamento para aumentar la producción de leche materna? Sí, estos medicamentos son los conocidos como galactogogos, que aumentarían la producción de leche. No obstante, solo deben tomarse cuando lo haya prescrito un especialista y únicamente durante el tiempo que el médico considere necesario.
¿Hay que beber más agua durante la lactancia? La recomendación, a modo general, es añadir 700 mililitros adicionales a la ingesta recomendada de 2 litros diarios de agua.
¿Debo esperar entre tomas a que el pecho se llene para aumentar la producción de leche? Más bien todo lo contrario. Cuanto más mame el bebé, más leche se producirá.

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