La leche materna es un fluido vivo y cambiante que puede sorprender por su variedad de colores y tonalidades. Si bien muchas asocian la leche materna con un color blanco o amarillento, esta puede adoptar tonalidades como marrón, rosácea, azulada e incluso verdosa. Estos cambios de color pueden deberse a causas fisiológicas, dietéticas o patológicas.
En este artículo, exploraremos las causas de los cambios de color en la leche materna, especialmente en relación con la mastitis, una condición común durante la lactancia.
¿Qué es la Mastitis?
Mastitis es una palabra que muchas mujeres desconocen hasta que llegan a la maternidad. Se trata de una inflamación de uno o varios cuadrantes de la glándula mamaria que pueden cursar con o sin infección. Es una de las dolencias más comunes en la lactancia y una de las principales causas de destete no deseado.
Es importante saber que no es lo mismo una obstrucción que una mastitis, aunque es cierto que las obstrucciones no resueltas pueden derivar a ella. Dependiendo del tipo se pueden detectar una variedad de síntomas de mastitis. Suelen ocurrir por un vaciado del pecho insuficiente y producen inflamación y dolor.
Es la más fácil de identificar a simple vista. Comienza con molestias y dolor en el pecho y aparece una mancha roja en la piel del pecho, que puede notarse caliente y algo dura. Es habitual sentir dolor por dentro del pecho. Pueden sentir pinchazos profundos en el pezón o por esa zona, como si nos clavaran agujas. Se puede notar ardor, quemazón, calambres, tirones. Es una sensación desagradable.
Causas de la Mastitis
La mastitis aguda se produce en la mayoría de casos por la presencia del estafilococo aureus en la leche, una bacteria que prolifera en la leche materna por diversas causas:
- Tratamientos antibióticos antes, durante o después del parto.
- Aparición de grietas en el pezón que son una puerta de entrada para las bacterias.
- Retención de leche o por un mal drenaje del pecho.
Ten en cuenta que en la leche materna encontramos de 2 a 18 especies de bacterias diferentes, todas ellas indispensables para el bebé. Estas bacterias constituyen la microbiota natural de la glándula mamaria en los humanos.
La leche de cada mujer tiene una composición bacteriana única, como si fuera una huella dactilar única.
Tipos de Mastitis
Existen diferentes tipos de mastitis, cada uno con sus propias características y síntomas:
- Mastitis no infecciosas: Este tipo cursa con dolor, inflamación local (pero sin enrojecimiento), sensación de pinchazos en una mama o de escozor, sin síntomas de gripe y normalmente es otro tipo de mastitis sin fiebre.
- Mastitis infecciosas: Las mastitis agudas son las clásicas que producen inflamación local (con dolor, enrojecimiento, etc.) acompañada de síntomas de gripe (cansancio, dolor muscular, escalofríos, malestar general o incluso fiebre). Este tipo es el más conocido, por tanto, es bastante sencillo de diagnosticar.
- Mastitis subagudas: Este tipo cursa con dolor, inflamación local (pero sin enrojecimiento), sensación de pinchazos en una mama o de escozor, sin síntomas de gripe y normalmente es otro tipo de mastitis sin fiebre.
Colores de la Leche Materna y su Significado
La leche materna puede presentar diversos colores, cada uno asociado a diferentes causas:
- Blanco: Este es el color de la leche madura, fundamentalmente durante la primera mitad de la toma, ya que la leche tiene más contenido en agua y sustancias hidrosolubles.
- Amarillo: Es el color del calostro, que es la leche de los primeros días de lactancia. Es una leche más espesa, más escasa, pero muy nutritiva y con componentes de altísimo valor biológico. También puede aparecer hacia la segunda mitad de las tomas, cuando la leche es más grasa y densa y suele tener un color blanco o amarillo.
- Rojo: A veces, y sobre todo durante los primeros días de lactancia, pueden aparecer grietas en los pezones (por un agarre incorrecto del bebé al pecho), que ocasionen leves sangrados, lo que puede ocasionar que la leche tome un color rojizo. Este color se produce cuando la madre tiene grietas en el pezón o con lesiones más profundas y severas, como una mastitis. A pesar de que el aspecto puede asustar un poco, al bebé no le pasa nada por tomar esta leche.
- Marrón: Cuando la leche materna toma este color recibe el nombre de síndrome de las tuberías oxidadas. Esto pasa en los primeros días tras el nacimiento del bebé y tiene una causa fisiológica. En los días justo antes del parto aumenta la circulación sanguínea en los conductos galactóforos.
- Verde: Si la madre consume mucha verdura de hoja verde, la leche puede adoptar esta tonalidad. Puede aparecer por causas dietéticas si se toma una cantidad excesiva de verdudas de hoja verde, suplementos de algas o bebidas isotónicas. También los suplementos de vitaminas pueden provocar esta tonalidad.
- Negra: Hay algunos medicamentos, como la minociclina (fármaco para el acné) que pueden teñir la leche materna de color negro.
Aquí te mostramos una tabla resumen de los colores de la leche materna y sus posibles causas:
| Color de la Leche | Posibles Causas |
|---|---|
| Blanco | Leche madura |
| Amarillo | Calostro, leche rica en grasas |
| Rojo | Grietas en los pezones, sangrado |
| Marrón | Síndrome de las tuberías oxidadas |
| Verde | Consumo de verduras de hoja verde, suplementos |
| Negro | Medicamentos (ej. minociclina) |
Tratamiento de la Mastitis Durante la Lactancia
Algunos profesionales todavían recomienda a las madres afectadas por una mastitis o que tienen fiebre que no ofrezcan el pecho afectado. En ningún caso se puede recomendar no amamantar o sacarse leche, ya que es absolutamente imprescindible seguir vaciando el pecho con regularidad para atajar la mastitis cuando antes.
En las primeras 24 horas de la aparición de la mastitis, es indispensable la extracción de leche, ya sea con el bebé, con el sacaleches o de manera manual. Es muy posible que el bebé rechace el pecho afectado o que con el sacaleches salga poca leche, no te rindas y drena el pecho cada dos horas sin falta. También es conveniente la aplicación de frío en la zona afectada.
Si en las siguientes 24 horas de aparición de la fiebre no estás mejor, la fiebre aumenta o no remite, consulta inmediatamente a tu médico para que te recete el antibiótico adecuado.
No. Como ya hemos dicho, dejar la lactancia en caso de mastitis no es adecuado. De la misma manera, dejarla para tomar antibióticos tampoco lo es.
No es normal sufrir mastitis de repetición. En ocasiones, la administración de antibióticos inadecuados o de tratamientos inacabados pueden causar que la madre sufra mastitis cada poco tiempo.
Perlas de Leche
Los puntos blancos o perlas de leche, son como un tapón de leche solidificada cubierta de piel que se forman en el pezón y suelen acompañar a las obstrucciones, siendo habitualmente muy dolorosos. Los puntos blancos se pueden pinchar para eliminarlos o tratar con pomadas antibióticas según los casos.
Concretamente, las perlas de leche son más comunes de lo que se cree. “Las perlas de leche son obstrucciones que se producen en el final de los conductos mamarios. Son más pequeños antes de dar el pecho y suelen aumentar después de la toma. Esta obstrucción hace que la leche no pueda salir al exterior y no permite el vaciado del conducto”, explica la experta.
Si no es muy molesto lo ideal es esperar a que se solucione de manera espontánea. “En caso de dolor intenso se pueden tomar algunas medidas para ayudar a aliviarlo. Dejar el pecho al aire para que el sujetador no presiones la zona o, si es muy intenso, contacta con tu médico para que te recomiende analgesia”, recomienda la matrona.
Cuando una perla de leche aparece se puede seguir dando el pecho con normalidad sea cual sea la causa: “Mi consejo es siempre buscar ayuda de un profesional para valorar por qué se ha producido esa perla de leche. Normalmente, es un aviso de que algo no está yendo bien. Una matrona, asesora de lactancia o IBCLC podrá ayudarnos a identificar qué tipo de perla es y cómo actuar”, afirma la matrona.
Mastitis en madres lactantes: síntomas, diagnóstico y tratamiento - #CuidaTuSalud
Su tratamiento depende de la causa por la que haya aparecido, por lo que la valoración de un profesional es fundamental tanto para tratarla como para evitar que vuelva a ocurrir.
Ante la persistencia de cualquier bulto en el pecho es muy importante contar con una valoración médica adecuada. Es necesario realizar una ecografía para discernir de qué se trata.
De todas formas, ante cualquier cambio no esperado o que se mantenga en el tiempo, consulta con tu médico o matrona.
