El cólico del lactante es una de las preocupaciones más comunes entre los padres de bebés recién nacidos. Se caracteriza por episodios de llanto inconsolable sin una causa aparente y suele aparecer en las primeras semanas de vida. A continuación, explicamos qué es, sus síntomas, diagnóstico, formas de prevención y tratamiento, así como cuándo es necesario acudir al pediatra.
¿Qué es el Cólico del Lactante?
El cólico del lactante es un trastorno benigno que afecta a bebés sanos durante los primeros meses de vida. Se define por episodios de llanto excesivo e inconsolable que duran más de tres horas al día, al menos tres días a la semana, durante un mínimo de tres semanas. Aunque no representa un problema grave de salud, puede generar estrés en los padres y cuidadores.
Las causas exactas del cólico del lactante no están completamente claras, pero se cree que pueden estar relacionadas con la inmadurez del sistema digestivo, la microbiota intestinal, intolerancias alimentarias o incluso factores emocionales y ambientales.
Factores que pueden influir en el cólico del lactante:
- Inmadurez intestinal: Durante los primeros meses de vida, el sistema digestivo del bebé aún está en desarrollo y puede producir más gases y molestias.
- Rutinas irregulares: La falta de hábitos estructurados o cambios frecuentes en las rutinas pueden afectar al bebé.
- Ansiedad de los cuidadores: Padres primerizos, situaciones de estrés en casa o una reacción exagerada al llanto pueden intensificar el cuadro.
- Factores emocionales: El llanto es una de las pocas formas que tiene el bebé para expresar su malestar y comunicarse.
- Posibles causas médicas: En algunos casos, afecciones como el reflujo gastroesofágico, la alergia a las proteínas de la leche de vaca o incluso una otitis media pueden confundirse con cólicos.
Síntomas del Cólico del Lactante
Los síntomas más característicos del cólico del lactante incluyen:
- Episodios de llanto intenso e inconsolable, principalmente en la tarde o noche.
- Cara enrojecida y expresión de dolor.
- Movimientos de piernas hacia el abdomen.
- Abdomen tenso o distendido.
- Dificultad para calmar al bebé con métodos habituales.
Estos episodios pueden iniciarse en la segunda o tercera semana de vida y desaparecer espontáneamente alrededor de los tres o cuatro meses de edad.
¿Cómo se Diagnostica el Cólico del Lactante?
El diagnóstico del cólico del lactante se basa en la observación de los síntomas y la aplicación de los criterios de diagnóstico de Roma IV de 2016: llanto por más de tres horas diarias, al menos tres días a la semana y durante una semana.
Para llegar al diagnóstico y descartar otras causas, en la historia clínica el pediatra le preguntará sobre el tipo de llanto, la duración, la frecuencia, los factores desencadenantes... Lo primero es descartar es que el lactante tenga hambre o que esté deshidratado por un aporte insuficiente de leche.
El pediatra también puede realizar una exploración física para descartar otras posibles causas del llanto, como infecciones, reflujo gastroesofágico o intolerancias alimentarias. En la mayoría de los casos no es necesario realizar pruebas adicionales, salvo si se sospechan otras afecciones subyacentes.
¿Cómo Evitar el Cólico del Lactante?
Si bien no hay una forma segura de prevenir el cólico del lactante, algunas estrategias pueden ayudar a reducir su frecuencia e intensidad:
- Evitar la sobrealimentación: Ofrecer tomas frecuentes y en cantidades adecuadas para evitar la acumulación de gases.
- Favorecer un ambiente tranquilo: Reducir ruidos, luces fuertes y situaciones estresantes en el hogar.
- Corregir la postura al alimentar: Mantener al bebé en posición semi-vertical para minimizar la ingestión de aire.
- Favorecer la expulsión de gases: Realizar pausas durante la lactancia o el biberón para que el bebé eructe.
La adaptación de la alimentación materna y los probióticos pueden contribuir a la mejora de los síntomas en algunos bebés.
Tratamiento del Cólico del Lactante
El tratamiento del cólico del lactante está enfocado en aliviar los síntomas y mejorar el bienestar del bebé y su familia. Algunas estrategias recomendadas incluyen:
- Técnicas de calma: Cargar al bebé, utilizar movimientos rítmicos, envolverlo en una manta o reproducir sonidos blancos.
- Masajes abdominales: Realizar masajes suaves en el vientre con movimientos circulares.
- Porteo: Llevar al bebé en un portabebé ergonómico ayuda a reducir el llanto, facilita la digestión al mantenerlo en una posición vertical y refuerza el vínculo afectivo.
- Piel con piel: El contacto directo con el cuerpo de los padres regula la temperatura, el ritmo cardíaco y disminuye el estrés del bebé, lo que contribuye a calmar el cólico.
Los remedios físicos como masajes abdominales, sonidos rítmicos (lavadora), montarle en coche, acunarle...
Además de los medicamentos para gases en bebés, existen alternativas naturales como masajes en el abdomen, cambios en la alimentación y posiciones específicas que favorecen la expulsión de gases.
Remedios para aliviar los cólicos en bebés:
- Masajes para cólicos en bebés: ayudan a relajar el abdomen y favorecer la expulsión de gases.
- Posturas para aliviar gases: ciertas posiciones pueden ayudar a que el bebé se calme y expulse aire.
- Calor suave en el abdomen: puede relajar la musculatura y reducir la incomodidad.
- Contacto piel con piel y porteo: el movimiento y el contacto suelen ser muy calmantes.
- Rutinas tranquilas (ruido blanco, balanceo, luz tenue): ayudan a disminuir la sobreestimulación.
- Revisión de la toma y alimentación: ajustar el agarre, el ritmo o el tipo de fórmula puede ser útil en algunos casos (siempre con el pediatra).
Opciones farmacológicas y terapias complementarias
- Probióticos (Reuteri): este tratamiento, con 5-10 gotas al día, ha demostrado reducir el llanto en algunos bebés. Aunque no es una solución definitiva, es una opción segura que se puede probar.
- Fisioterapia: Algunas familias optan por esta terapia para aliviar los cólicos. Aunque sus efectos suelen ser temporales, puede ser útil como complemento.
Aprende a hacer un masaje para aliviar los cólicos del bebé
¿Cuándo Acudir al Pediatra por un Cólico del Lactante?
Si bien el cólico del lactante no representa un problema grave, es importante acudir al pediatra si:
- El llanto se vuelve incontrolable y dura más de lo habitual.
- El bebé presenta fiebre, vómitos persistentes o diarrea.
- Hay pérdida de peso o falta de apetito.
- Se observan signos de alergia o intolerancia alimentaria, como erupciones en la piel o sangre en las heces.
Un diagnóstico adecuado permitirá descartar otras afecciones y orientar a los padres sobre las mejores estrategias para manejar la situación.
Recomendaciones adicionales para la madre
En caso de lactancia materna, se aconseja a la madre no tomar café, bebidas a base de cola u otros estimulantes. Evite la fatiga y el agotamiento. Realice una siesta diaria si no descansa por la noche. Pida ayuda. Salga de casa para despejar la mente.
Recuerda, los cólicos del lactante no duran para siempre. Aunque en el momento parezcan interminables, con paciencia, apoyo y las estrategias adecuadas, esta etapa pasará y tu bebé irá regulando su sistema digestivo.
