El uso del chupete para calmar el deseo de succión del bebé es una práctica muy habitual. Habréis observado que cuando a un recién nacido se le introduce algo en la boca, ya sea el pezón de la madre, una tetina, su propia mano o el dedo de un familiar, el bebé tiende a succionar. Esa succión suele llevar al niño a un estado de calma y tranquilidad. Esto es debido a que cuando el bebé succiona segrega una sustancia química que le produce sensación de tranquilidad y bienestar.
De hecho, durante la Edad Moderna y la Edad Contemporánea era habitual usar juguetes hechos de coral, marfil o huesos o trozos de tela con algo dulce en su interior para que los niños succionaran. Pero tuvimos que esperar hasta comienzos del siglo XX para descubrir el chupete tal y como lo conocemos ahora.
El farmacéutico neoyorkino Christian W. Meinecke presentó una patente que, podríamos decir, es el primer chupete moderno de la historia. Consistía en una tetina de goma adherida a un escudo que impide que el bebé se la trague y que tiene asas en la parte trasera.
Evolución y Diseño Moderno del Chupete
Todo invento suele acarrear algún que otro inconveniente, y todos sabemos que los chupetes tienen la capacidad de deformar la cavidad oral y la posición de los dientes en la mandíbula. De hecho, esto es algo que se observó muy pronto tras el invento de los primeros chupetes modernos.
Con ánimo de evitar que los chupete deformen la cavidad oral de los bebés, los fabricantes de chupetes desarrollaron con el tiempo diferentes tipos de tetinas que prometen ser más respetuosas con la boca del bebé.
Para que el chupete sea seguro debe cumplir con las normas fijadas por AENOR (Asociación Española de Normalización y Certificación): debe estar hecho de material plástico, tener bordes redondeados, poseer una anilla o tirador que permita extraerlo de la boca y la tetina no puede ser superior a 3,3 cm. Nunca mojes el chupete en miel u otra sustancia dulce antes de dárselo al niño, esto le puede causar caries de biberón. Un chupete sucio constituye un foco de infecciones. Nunca limpies el chupete con tu propia saliva, metiéndolo en tu boca antes de dárselo al niño. La decisión ha de ser firme.
MAM: Innovación Austriaca en el Mundo del Bebé
Fundada en 1976 por el ingeniero en plásticos austriaco Peter Röhrig, MAM ha creado desde entonces productos innovadores y exclusivos para bebés que hacen la vida de los bebés y los padres más fácil y agradable. La idea única de Röhrig fue crear productos muy seguros para bebés que combinaran un diseño atractivo e innovador con ventajas médicas probadas.
Hitos de MAM:
- 1976: MAM se funda en Viena de la mano del austriaco Peter Röhrig. Se vende el primer chupete MAM Baby.
- 1987: Se abre en Suiza el centro internacional de distribución y producción.
- 1989: MAM llega al Reino Unido.
- 1990: Apertura del primer centro de producción del grupo en Hungría.
- 1991: MAM llega a Alemania.
- 1997: Se abre en Siegendorf (Austria) el centro de investigación y desarrollo de MAM Baby.
- 1998/1999: Se abren filiales de MAM en Hungría y Brasil.
- 2002: El grupo comienza la producción de látex en "Thaimed" en Tailandia.
- 2004: MAM entra en el mercado de los biberones. MAM vende su primer biberón Anti-Colic.
- 2008: MAM llega a España y EE. UU.
- 2011/2012: MAM llega a Grecia y Francia.
- 2016: MAM llega a Italia y China. Se abre la nueva fábrica ultramoderna del grupo en Kabinkuri (Tailandia).
- 2018: MAM entra en el mercado de los dispositivos electrónicos.
El primer chupete MAM, diseñado y fabricado en Austria, se corresponde con el “Original 6+” actual. Este chupete cuenta con un escudo que tiene los orificios más grandes entre los chupetes disponibles en el mercado, permitiendo un flujo de aire mejorado, protegiendo la piel y ofreciendo una visión clara de la sonrisa del bebé. El diseño recibió el premio Adolf Loos por su diseño excepcional.
La gama MAM para bebés prematuros estimula el reflejo de succión y ayuda a fortalecer la lengua y los músculos de la cara. Los tamaños 1+2 solo están diseñados para su uso en hospitales. El innovador diseño del escudo alrededor de los orificios de aire crea un escudo de alta calidad y exclusivo. Una nueva innovación patentada es el cuello de la tetina extrafino y flexible del chupete MAM Perfect.
Como chupete 0 residuos, hemos producido el MAM Original 2-6 desde finales de 2018. Este chupete es de una sola pieza y está hecho completamente de silicona suave. Su diseño exclusivo es mucho más pequeño y ligero que otros chupetes completamente de silicona del mercado. La tetina extra pequeña es ideal para bebés prematuros a partir de 1400 g, así como para recién nacidos. Con un escudo especialmente respetuoso con la piel y con la tetina patentada extrafina y flexible, este chupete ofrece un apoyo máximo para un desarrollo bucal saludable y reduce el riesgo de dientes desalineados y malformación de la boca.
Distribución Global de MAM
Los productos MAM están disponibles en numerosos países alrededor del mundo, incluyendo:
- Albania
- Alemania
- Andorra
- Australia
- Austria
- Bélgica
- Bosnia
- Brasil
- Brunéi
- Canadá
- Chile
- China
- Chipre
- Corea
- Croacia
- Dinamarca
- Eslovaquia
- Eslovenia
- España
- EE. UU.
El Fenómeno Chupa Chups: Un Icono del Dulce
🍭EL DULCE SECRETO: LA FASCINANTE HISTORIA DEL CHUPA CHUPS QUE NO CONOCÍAS
"Mamá, ¡cómprame un Chupa Chups!". Esta petición la han hecho, casi con total seguridad, generaciones de niños en nuestro país, y en todo el mundo. ¿Cuántas personas no habrán saboreado, incluso de adultos, alguno de estos deliciosos caramelos pinchados en un palito de plástico? Pero esta idea que parece tan simple fue en realidad revolucionaria. En palabras de su creador, Enric Bernat, comerse un Chupa Chups era "como comer caramelos con un tenedor". Y es que, cuando se comían un caramelo, los niños lo sacaban constantemente de su boca para exasperación de sus padres, a veces para guardárselo en el bolsillo o para observar fascinados sus colores.
Así, Bernat tuvo la brillante idea de añadir un simple palito a una bolita de azúcar para facilitar su consumo, no pringarse, e incluso evitar algún que otro atragantamiento. En realidad, Enric Bernat no era ajeno al mundo de la confitería. Su abuelo, Josep, había sido el primer fabricante de caramelos de España, así que desde muy pequeño Enric vivió rodeado de estos apreciados dulces. "Viví desde los nueve años lo que era una industria", comentaría en una entrevista ofrecida al diario El País en 1990.
Bernat logró que su invento alcanzara tanta fama que su nombre, Chupa Chups, se ha convertido en la manera más común y generalizada de referirse a este tipo de golosinas, aunque no sean de la famosa marca.
Dalí crea el logotipo de Chupa Chups
Tanta fue la confianza que depositó Bernat en el éxito de su nuevo proyecto que, para protegerse ante una posible competencia, en 1959, adquirió todas las patentes relacionadas con su producto que pudiesen hacerle sombra. En principio, el caramelo debía llamarse Gol, ya que relacionaba la forma redonda del dulce con un balón de fútbol que entraba en una portería, que era la boca del consumidor. Pero el nombre no tuvo el éxito esperado y al final se encargó a una empresa de publicidad de Barcelona una nueva denominación para el caramelo.
Surgieron las opciones de País y Rols, pero al final Bernat se decantó por la de Chups, que fue ampliamente aceptada, sobre todo debido a una intensa campaña publicitaria radiofónica ("¡Chupa un dulce caramelo, chupa, chupa, chupa Chups!", decía la sintonía del anuncio). En un principio el sabroso caramelo solo ofrecía siete sabores a un precio extremadamente caro para la época, una peseta cada caramelo. A pesar de ello, el nuevo Chupa Chups fue todo un éxito, ya que fue percibido por los padres como un producto de calidad, cómodo de comprar y por el que no había que esperar cambio a la hora de pagar.
En principio, el caramelo debía llamarse Gol, al relacionar la forma redonda del dulce con un balón de fútbol que entraba en una portería, que era la boca del consumidor. Pero el nombre de Chups no acabó de cuajar puesto que debido a la sintonía promocional antes mencionada la gente pedía un "Chupa Chups" en las tiendas y no un "Chups". Ante esto, en 1963 Bernat decidió cambiar el nombre de la marca por Chupa Chups.
Hacia 1969, el producto ya era tan famoso que Bernat quiso cambiar el logotipo de la marca. De este modo, y para lograr un diseño exclusivo, convenció al genial pintor ampurdanés Salvador Dalí para que dibujase un nuevo y original logotipo. A pesar de que el artista solo tardó una hora en hacer el diseño, se dice que Bernat tuvo que pagar una factura millonaria. Pese a ello, Bernat estaba seguro de que aquella inversión valía la pena, ya que el nombre de Dalí daría sin duda un mayor impulso a su caramelo.
En cuanto a la letra, en origen el logotipo de Chupa Chups había tenido dos tipos distintos, uno para Chupa y otro para Chups, pero ya en la década de los años ochenta se decidió unificar la tipografía de las dos palabras basándose en el logotipo de la famosa Coca-Cola.
Chupa Chups viaja por todo el mundo
El periodista y escritor Pancracio Celdrán señala en su libro El gran libro de la historia de las cosas (La Esfera de los Libros, 1995) que tras conquistar el mercado nacional con su Chupa Chups, el siguiente paso de Bernat era la conquista del público internacional. Según el autor, "en apenas una década ya se vendían más de 170 millones de unidades al año en Francia. Después vinieron las aventuras de Inglaterra, Alemania y el gran salto a los Estados Unidos". El mercado asiático, con China a la cabeza, fue el último gran objetivo comercial de Bernat. Y resultó todo un éxito.
"Más de mil millones de unidades se venden en el mundo, y de ellas, doscientos setenta millones en el país asiático. En aquel país, la empresa extranjera más importante es Chupa Chups International", sigue explicando Celdrán. Según Pancracio Celdrán, en apenas una década ya se vendían más de 170 millones de unidades al año en Francia. En 1988, la empresa de Enric Bernat alcanzó los 20.000 millones de unidades vendidas en todo el mundo, y Chupa Chups incluso llegó a ser el primer caramelo en ser consumido por un astronauta en el espacio.
Fue tal su impacto que llegó a la televisión. Por ejemplo, la serie norteamericana Kojak, en la que el actor Telly Savalas interpretaba a un peculiar detective, también ayudó a popularizar el consumo de esta golosina. También contribuyó a ello el entrador del F.C. Conocido como paleta de dulce, chupeta o chupetín, colombina o lolly pop en Hispanoamérica, los Chupa Chups, así como su famosísimo logo, se han convertido con el tiempo en un icono del siglo XX. Tanta ha llegado a ser su importancia que incluso el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMa) ha incluido a la marca española en su colección de diseño industrial.
