La gastroenteritis es una de las consultas más frecuentes en pediatría, especialmente durante el verano. Lucía Galán, una prestigiosa pediatra española, nos ofrece valiosos consejos sobre cómo actuar ante esta común infección en bebés y niños.
¿Qué es la Gastroenteritis?
La gastroenteritis es una infección que afecta el sistema digestivo, causando principalmente vómitos y diarrea. Rotavirus, adenovirus y astrovirus son los virus más comunes detrás de estas infecciones. Aunque menos frecuentes, las bacterias como Campylobacter o Salmonella también pueden ser responsables. En casos aún más raros, un parásito podría ser la causa.
GASTROENTERITIS en NIÑOS | Reina Madre
Vómitos en Niños
El vómito es la expulsión forzada por la boca de contenido gástrico. Cuando el niño ha vomitado, presenta generalmente el llamado reflejo vagal, lo que hace que el niño se ponga pálido y con la piel fría por algunos minutos.
¿Qué hacer después de que el niño vomita?
Después del vómito, es recomendable mantener al niño en ayuno durante 30 minutos. Luego, iniciar la administración de soluciones de rehidratación oral (SRO) de forma fraccionada, es decir, en pequeñas cantidades cada 5-10 minutos. No fuerce al niño a beber si no quiere.
Es difícil que un niño se deshidrate por vomitar unas cuantas veces sin estar acompañado por diarreas.
Dieta Recomendada Durante la Gastroenteritis
Las últimas recomendaciones indican que cuanto más variada sea la dieta, antes se recuperará el niño. Casi de todo está permitido: pollo al horno, sopa de cocido, trozos de pera o plátano (azúcares naturales), pan con aceite y sal (si prefiere lo salado). Ofrezca pequeñas cantidades y muy despacio.
- Menores de un año: Verduras con patata, calabacín, judía verde y zanahoria.
- Mayores de un año: Introducir la dieta de forma progresiva y fraccionada.
Hay que evitar zumos envasados, batidos, azúcares y por supuesto refrescos. Agua a sorbitos pequeños, si además come algo y si no come nada, le ofreceremos suero oral. El suero oral tiene todas las sales y azúcares que necesita nuestro cuerpo cuando tenemos pérdidas vía digestiva.
Recuerda, si está comiendo, con que le des sorbitos de agua es suficiente. Si no come nada sólido, tendremos que insistir con el suero oral. Muy despacito, poco a poco. Una cuchara (5 ml) cada 15 minutos. Si les damos de beber mucha cantidad, la vomitarán inmediatamente.
¿Es obligatorio desayunar?
La respuesta es no. El problema no reside en saltarse el desayuno, sino en optar por un desayuno rico en azúcares y alimentos ultraprocesados.
¿Hay que suprimir la lactosa?
Solo está indicado retirar la lactosa en pacientes intolerantes o cuando la diarrea se prolonga mas allá de los 15 días y siempre pautado por su pediatra.
El Suero Oral: Tu Mejor Aliado
Uno de los mayores riesgos de la gastroenteritis es la deshidratación. Lucía Galán aconseja rehidratar a los niños con suero oral, disponible en farmacias. La administración debe ser cautelosa, poco a poco. Se puede utilizar una jeringuilla y administrar 5 mililitros cada 15 minutos.
"El niño pedirá más agua, porque su centro de la sed recibe señales de alarma ante las pérdidas masivas de líquido, pero no se la daremos. Si el estómago detecta grandes cantidades de líquido, vomitará inmediatamente. Tenemos que intentar rehidratar al niño gota a gota", explica la pediatra.
El suero oral contiene la cantidad exacta de agua, sodio, potasio y azúcar que el niño necesita para reponerse.
En cuanto el niño acepte cuatro o cinco sorbos de suero sin vomitar, se le puede ofrecer algo de comer. Evitando azúcares y platos pesados, está bien que coma lo que le apetezca, siempre en pequeñas cantidades repartidas en muchas ingestas a lo largo del día.
"Está demostrado que cuanto antes demos de comer y beber a un niño con gastroenteritis, antes se recuperará su mucosa intestinal", señala Lucía Galán.
Medicamentos
Los tratamientos para el control de los vómitos dependen de la causa que los ocasione y se deben ajustar al peso del niño. No se precipite utilizando un medicamento, como siempre siga las indicaciones del pediatra.
Se daban antiguamente, pero ahora en los niños pocas veces los utilizamos.
¿Cuándo Acudir al Médico?
Lucía Galán aconseja visitar el centro de salud cuanto antes si el afectado es menor de un año, más aún si no alcanza los 6 meses de edad. También en cualquiera de los siguientes supuestos:
- Cuando hace más de diez deposiciones al día, o cuando vemos sangre en ellas.
- Si mantiene una fiebre alta, tiene escalofríos o malestar general permanente (podría ser una gastroenteritis bacteriana).
- Cuando no conseguimos rehidratarle, porque vomita y/o depone constantemente.
- Si es lactante y pasa cinco o seis horas sin orinar.
- Cuando presenta síntomas de deshidratación: ojos hundidos, boca seca, sin saliva o con saliva pastosa, ausencia de lágrimas al llorar, decaimiento importante, sensación de mareo, palidez extrema...
- Si no mejora en dos o tres días, o si mejora pero no supera la gastroenteritis en una semana.
Con estos consejos de Lucía Galán, estará mejor preparado para afrontar la gastroenteritis en sus hijos y saber cuándo es necesario buscar atención médica.
