La Reina Isabel II, nacida Elisabeth Alexandra Mary Windsor el 21 de abril de 1926 en Londres, ha sido una figura central en la historia del Reino Unido y del mundo. Celebró su 91 cumpleaños con 65 años en el trono. Su título nobiliario al nacer era el de princesa Elisabeth Alexandra Mary. Era hija de los duques de York, que años más tarde se convertirían en los reyes Jorge VI e Isabel.
Isabel II se convirtió en reina en febrero de 1952 tras la muerte de su padre, Jorge VI. A partir de ese momento, la vida de Isabel cambió radicalmente. Su coronación tuvo lugar el 2 de junio de 1953.
En febrero de 2017, celebró el Jubileo de Zafiro al cumplir 65 años como reina del Reino Unido. Es la primera soberana británica en celebrar esta fecha tan especial. Ha sido la soberana más longeva del país y la que más tiempo ha reinado, convirtiéndose en la única que ha celebrado un jubileo de platino por sus 70 años en el trono.
Hoy se celebra su cumpleaños en privado en el Castillo de Windsor y será en Junio, cuando se celebren los festejos oficiales, tal y como la tradición dicta desde el pasado siglo XVII.
Infancia y Juventud
Isabel II nació la madrugada del 21 de abril de 1926 en la casa de su abuelo materno en Londres, en el número 17 de Bruton Street. (en 1977 se colocó una placa conmemorativa en este lugar, en ocasión de su jubileo de plata). Cuatro años después que ella nació su única hermana, la princesa Margarita. Ambas hermanas fueron educadas en casa por una institutriz privada, Marion Crawford.
En aquel momento reinaba su abuelo Jorge V y las niñas no ocupaban todavía un lugar inmediato en la línea de sucesión, pero en 1936 las cosas se precipitaron: en enero murió Jorge V y, tras el breve reinado de su hijo mayor Eduardo VIII (tío de Isabel y Margarita), en diciembre de ese mismo año este abdicó y su hermano menor se convirtió en el nuevo rey con el nombre de Jorge VI. Esta renuncia al trono, abrió la puerta al padre de Isabel, que era segundo en la línea de sucesión. Esto dejaba a Isabel y Margarita como primera y segunda en la línea de sucesión, respectivamente. Ese mismo año, con poco más de 10 años, “Lilibet” se convertía en “Su Alteza Real, la princesa Isabel de York”.
Isabel tuvo una infancia y una juventud muy feliz, rodeada de una gran familia que le proporcionó una extraordinaria educación para prepararla para los años venideros. Si su infancia pudo ser feliz, más allá de las responsabilidades que recaían sobre ella, no se puede decir lo mismo de su adolescencia, que quedó marcada por la Segunda Guerra Mundial.
Creciendo en Tiempos de Guerra
Aunque se propuso que tanto ella como su hermana Margarita fueran evacuadas a Canadá para garantizar su seguridad, su madre se opuso porque no quería dejarlas ir solas y ella misma no quería dejar solo a su marido el rey. En lugar de esto, se trasladaron a diversas residencias reales fuera de Londres - principalmente el castillo de Windsor, en Inglaterra; y el de Balmoral, en Escocia - para evitar los bombardeos de la aviación alemana en la capital.
Empezó a tener funciones públicas durante la II Guerra Mundial. Como heredera al trono, Isabel participó en diversas apariciones públicas y radiofónicas, y casi al final de la guerra se integró en el Servicio Territorial Auxiliar, una rama femenina del ejército que se ocupaba principalmente del mantenimiento y conducción de los vehículos.
Una de las anécdotas más recordadas de esta época, sobre la cual se hizo incluso una película en 2015 (A Royal Night Out), es la que tuvo lugar durante el Día de la Victoria en Europa, en mayo de 1945. Ella y su hermana salieron de incógnito del palacio, con el permiso de los reyes, para vivir en primera persona las celebraciones populares de la victoria contra el Tercer Reich.
Matrimonio y Familia
Otro de los récords de Isabel II es el de haber tenido el matrimonio más largo en la historia de la Corona británica: durante casi 75 años estuvo casada con Felipe, Duque de Edimburgo, hasta que este falleció en abril de 2021 a pocos meses de cumplir 100 años.
Isabel y Felipe eran primos segundos y se conocieron por primera vez en 1934. Precisamente desde ese año empezaron a hablar frecuentemente por carta e Isabel dijo haberse enamorado de él; en 1947, cuando ella tenía 21 años, se prometieron oficialmente y se casaron aquel mismo año. Contrajeron matrimonio el 20 de noviembre de 1947, en la Abadía de Westminster.
El matrimonio no estuvo exento de polémica, por diversas razones: hubo quien criticó que eligiera a un noble extranjero en vez de británico (aunque adoptó el título de Duque de Edimburgo al casarse, descendía de las familias reales griega y danesa) y que, además, tuviera hermanas que se habían casado con nobles alemanes vinculados con la época nazi; la propia madre de Isabel tenía reticencias al respecto, pero finalmente le convenció aquel pretendiente y el enlace se celebró con gran pompa, como todas las grandes ocasiones en la vida de la futura reina.
Y tuvieron cuatro hijos: el príncipe Carlos, la princesa Ana, y los príncipes Eduardo y Andrés. De aquel enlace nacerían cuatro hijos: Carlos, príncipe de Gales, en 1948; la princesa Ana en 1950; Andrés, duque de York, en 1960; y Eduardo, conde de Wessex, en 1964. Y en noviembre de este mismo año, celebrarán 70 años como pareja real.
Hijos de la Reina Isabel II
| Nombre | Fecha de Nacimiento |
|---|---|
| Carlos, Príncipe de Gales | 14 de noviembre de 1948 |
| Princesa Ana | 15 de agosto de 1950 |
| Andrés, Duque de York | 19 de febrero de 1960 |
| Eduardo, Conde de Wessex | 10 de marzo de 1964 |
Ascenso al Trono y Coronación
En los últimos tiempos de reinado de Jorge VI, su salud decayó e Isabel, como heredera, empezó a sustituirle en los actos oficiales, hasta su muerte en febrero de 1952. Tras el fallecimiento del rey Jorge VI el 6 de febrero de 1952, Isabel ascendió al trono con tan solo 25 años.
Sin embargo, la coronación de su sucesora no tuvo lugar hasta pasado más de un año, el 2 de junio de 1953. En ese tiempo surgió un nuevo conflicto privado: su hermana Margarita quería casarse con Peter Townsend, un hombre divorciado, algo que no gustaba a los políticos conservadores ni tampoco a la Iglesia de Inglaterra, de la que Isabel se convertiría en líder al convertirse en reina.
Finalmente Margarita renunció a sus planes, un suceso que supondría el conflicto más importante en la vida de las dos hermanas que, por el resto, tuvieron siempre una buena relación. La ceremonia se preparó con gran cuidado, especialmente porque iba a ser la primera vez que la coronación de un monarca británico sería televisada enteramente: en 1937 se había retransmitido el desfile de la coronación de su padre, pero no la ceremonia en sí.
Isabel tenía 27 años, pero ya estaba sobradamente acostumbrada a los baños de masas desde que empezara a sustituir a su padre en los actos oficiales. La coronación siguió un patrón similar al de sus predecesores: una primera procesión hasta la abadía de Westminster, donde tendría lugar la ceremonia, seguida de una segunda procesión por diversos lugares emblemáticos de Londres hasta terminar en el Palacio de Westminster, la sede del Parlamento. El evento fue un éxito y millones de personas lo siguieron en las calles o por televisión.
La Reina Isabel II revela detalles de su coronación | La Hora ¡HOLA!
Un Reinado Marcado por la Historia
Como soberana, Isabel II ha sido testigo de un gran número de conflictos en el mundo y en su propio país: el apogeo y final de la Guerra Fría, la guerra de las Malvinas, tres décadas de conflicto en Irlanda de Norte que dejaron un gran número de víctimas y unas profundas heridas, las tensiones entre las naciones constitutivas del Reino Unido - en particular Escocia, que en 2014 rechazó en referéndum la posibilidad de independizarse - y desde 2016 el Brexit, que supuso la salida del país de la Unión Europea después de más de 40 años como miembro.
La reina Isabel II ha sido notablemente famosa por mantener las distancias de la política y ceñirse a su papel representativo como jefa de Estado. Muy raramente ha dejado entrever sus opiniones y nunca las manifiesta públicamente, una equidistancia que ha mantenido su popularidad entre las más altas de los países europeos con régimen monárquico. Durante su reinado continuó el proceso de descolonización del antiguo Imperio Británico, que había empezado en la época de su padre Jorge VI.
Más de 20 países obtuvieron su independencia, ya fuese de forma pactada o unilateral. Algunos de ellos la mantuvieron como jefe de Estado y se incorporaron a la Mancomunidad de Naciones; actualmente es reina de quince países: el Reino Unido, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Antigua y Barbuda, Bahamas, Belice, Granada, Jamaica, las Islas Salomón, Papúa Nueva Guinea, San Cristóbal y Nieves, San Vicente y las Granadinas, Santa Lucía, y Tuvalu.
Desafíos y Controversias
Una de las principales batallas que ha librado la Casa Real bajo el mandato de Isabel II ha sido con los medios de comunicación, especialmente con la prensa amarilla y del corazón, que en numerosas ocasiones se ha inmiscuido en la vida privada de sus miembros de forma intrusiva e insensible.
Uno de los conflictos más importantes que ha tenido en este sentido giró, precisamente, alrededor del príncipe Carlos y de su primera esposa, Diana de Gales, más conocida como Lady Di. El heredero y Diana se casaron en 1981 y de dicha unión nacieron los dos hijos del príncipe Carlos, Guillermo y Enrique. Pero la relación no prosperó debido a las infidelidades de este y se separaron en 1992 (el que Isabel llamó su “año horrible”, por los problemas personales de su familia y por un descenso inaudito en su popularidad), acabando por divorciarse en 1996.
Antes y después del divorcio, Diana había manifestado en muchas ocasiones su enfado por la conducta invasiva de los paparazzi, los fotógrafos de la prensa del corazón. Esta actitud la llevó a la muerte en agosto de 1997, cuando su coche sufrió un accidente en el Puente del Alma en París mientras huía de los paparazzi con su nueva pareja, Dodi Al-Fayed, y su conductor Henri Paul.
Lejos de corregir su actitud, la prensa se entrometió de nuevo en el duelo de sus hijos, a los que la reina quería mantener apartados del foco mediático. En esa ocasión Isabel fue criticada por diversos motivos, como el no hacer declaraciones públicas ni concederle un funeral de Estado, alegando que Diana ya no era parte de la familia real desde su divorcio; y fue una de las pocas ocasiones en las que cedió a la presión pública.
Jubileos y Celebraciones
Ocasiones muy especiales en la vida de Isabel han sido sus jubileos, la celebración de ciertos años de reinado: el de plata en 1977 (25 años en el trono), el de rubí en 1992 (40 años), el de oro en 2002 (50 años), el de diamante en 2012 (60 años), el de zafiro en 2017 (65 años) y finalmente el de platino en 2022 (70 años).
Fue la primera monarca de la historia del país en celebrar los jubileos de zafiro y de diamante, puesto que antes de ella el reinado más largo fue el de su tatarabuela Victoria, que reinó durante casi 64 años; y una de las pocas soberanas de la historia en sobrepasar los 70 años en el trono.
Legado
A pesar de los conflictos públicos, privados y nacionales por los que ha pasado, Isabel II sigue siendo una de las soberanas mejor valoradas de la historia de su país. Su experiencia, dedicación y distancia de los asuntos políticos la han hecho también muy respetada entre la gran mayoría de jefes de Estado que la han conocido. Winston Churchill dijo en una ocasión que, ya de pequeña, la princesa Isabel tenía “un aire de autoridad y reflexividad asombroso en una niña”. El premier británico supo juzgar acertadamente a la que sería una de las monarcas más importantes del Reino Unido.
