Ha Nacido Una Estrella: Una Historia de Amor y Música

En "Ha nacido una estrella", Bradley Cooper y Lady Gaga dan vida a la apasionada historia de Jack y Ally, dos almas artísticas cuyos destinos se entrelazan tanto en el escenario como en la vida personal. Esta película es una nueva versión de una historia de amor clásica, donde Cooper, nominado cuatro veces al Oscar, debuta como director y comparte protagonismo con Gaga, quien realiza su primer papel principal en una gran producción.

Cooper interpreta a Jackson Maine, un músico veterano que descubre y se enamora de Ally, una artista que lucha por alcanzar el éxito en el mundo del espectáculo. La película explora el auge de una estrella y la decadencia de otra, una narrativa atemporal que ha sido revisitada en varias ocasiones. ¿Qué podría aportarle al papel del autodestructivo cabeza de cartel que vive a la sombra de la protegida que ama?

"Ha nacido una estrella" se inicia con un rockero famoso que toma alcohol y barbitúricos antes de salir al escenario y con una camarera, futura estrella del pop, que sube la cuesta de un callejón oscuro de Los Angeles. Estas dos escenas sin diálogos, que explican con lucidez y con economía narrativa lo que veremos después, resumen en pocos minutos el espíritu negro y desesperanzado de un filme que muestra, sin tapujos, la cara más amarga del show business.

Es más, son dos secuencias que confirman el buen hacer de Bradley Cooper tras las cámaras, que, en su debut como director, se convierte en uno de esos artesanos con fuste del viejo Hollywood. En Ha nacido una estrella, Cooper consigue actualizar con éxito la historia que David O. Selznick y William A.

Jackson Maine (Bradley Cooper) es un músico veterano cuya carrera se encuentra en las últimas. Maine descubre a una talentosa cantante llamada Ally (Lady Gaga), una joven aspirante a estrella que sueña con triunfar en el apasionante mundo del espectáculo. Será entonces cuando Jackson decida ayudar a la joven a impulsar su carrera y lanzarla al estrellato, convirtiéndose en su mentor.

Entre los dos nacerá una apasionada relación amorosa que se verá enturbiada por el carácter autodestructivo de Maine. Nueva versión del clásico Ha nacido una estrella (1937), de William A. Wellman que supone el debut en la dirección del actor Bradley Cooper (Joy, El francotirador), que también interpreta el papel masculino protagonista. La cantante Lady Gaga (American Horror Story, El tour de los Muppets) da vida a la joven aspirante a estrella.

La trama se centra en el mundo del espectáculo musical, por eso los protagonistas deben cantar. Al respecto, Bradley Cooper ha afirmado que, antes de los ensayos, pensaba que era fácil. “Es tan complicado cantar… No tenía ni idea.

El Debut de Bradley Cooper como Director

Bradley Cooper ha decido ir un paso más allá en su carrera dentro la industria cinematográfica y aquí debuta como director. Y este debut alcanza, tras las cámaras, muy buenos resultados. En la dirección de Cooper se nota mucho cuidado en la puesta en escena, y cariño por lo que se está contando y por cómo se está contando. La misma escena en la que se forma el título del film es un ejemplo de esto.

Cierto es que la historia, más que menos, es por todos conocida… y que ya antes han existido varias versiones y miles de imitaciones. Sin embargo, esto no puede ser obstáculo para alabar la buena labor de Cooper sabiendo colocar siempre la cámara en el mejor sitio y consiguiendo muy buenas escenas con planos secuencia, planos de detalle, generales, cámara en mano,…

Otro aspecto técnico que destaca muchísimo, y que quizás sea lo mejor de la película, es su sonido. Resulta alucinante como el film es capaz de meternos por completo en los conciertos como si estuviéramos en el mismísimo escenario junto a los artistas. Es una gozada escuchar a Jackson Maine tocar su guitarra eléctrica siendo jaleado por todo el público. En este sentido, acierto pleno de Bradley Cooper al decidir grabar las canciones en directo y en lugares tan icónicos como el Teatro Griego de Los Ángeles o El Forum, además de los escenarios de los festivales de música de Coachella y Stagecoach. El sonido de ‘Ha nacido una estrella’ es un puro caviar.

Como expuse antes, el argumento no va a sorprender a nadie. Estamos ante la típica historia de una joven con gran talento que vive en el anonimato hasta que alguien la descubre y la lanza a la fama. Así pues, en pantalla vemos como Jackson Maine conoce a Ally y cae rendido ante ella a todos los niveles. Lo que viene luego es un romance contado con sensibilidad y cero chabacanería.

Por supuesto, también se ahondará en los entresijos del mundo del espectáculo. Este es el caso de esos managers que transforman tu imagen hasta que ya no te conoces a cambio de fama y éxito. Como extra, se incorporan también algunos guiños en forma de frases al pasado de la propia Lady Gaga.

La Música en 'Ha Nacido Una Estrella'

Respecto a la banda sonora hay que decir que en la película sonarán muchísimas canciones originales escritas para la misma. Varias de estas canciones fueron compuestas por Lady Gaga y también algunas llevan la firma de Bradley Cooper. Ni que decir tiene que Lady Gaga interpreta muchísimas de ellas de todos los estilos dejando patente su excelente categoría.

Ahora bien, el propio Bradley Cooper también se atreve a interpretar varias de ellas. Para ello tomó clases de guitarra, piano y voz durante cinco días a la semana en un periodo de seis meses. El resultado es fantástico, tan es así que mi canción favorita de la película es “Black Eyes” interpretada con mucha fuerza y carisma por el actor. Además, el tema “Shallow” con Lady Gaga y Bradley Cooper ganó el Oscar a la mejor canción original en la gala del 2019.

Historia detrás de SHALLOW de Lady Gaga y Bradley Cooper - LYRICSTORY

Actuaciones Destacadas

Interpretativamente Bradley Cooper brilla mucho. Su personaje es todo un regalo que el actor se ha hecho a sí mismo. Cooper luce carismático subido al escenario guitarra en mano y haciéndose dueño de la gente. Por otro lado, fuera de las luces nos entrega una muy buena actuación como una estrella en el ocaso de su carrera. Un hombre de pasado difícil y problemas de salud.

Un tipo que te cae bien y que ves que necesita “algo” a lo que agarrarse ahí fuera para no sucumbir al alcohol y las drogas. Ese “algo” es Ally… y cuando la ve cambiar (o él cree que cambia) todo se le viene abajo. La estrofa de una de sus canciones es un perfecto retrato del personaje y sus adicciones: “Tal vez sea hora de dejar atrás el pasado. Cuesta mucho que un hombre cambie. Que lo intente ya es complicado”.

Y no menos regalo es el papel de Ally que el propio Bradley Cooper le ha escrito a Lady Gaga. La megaestrella de la canción hace en el film lo que mejor sabe hacer: cantar canciones por un tubo y de todos los estilos, incluso canta dos a capela. Así pues, bien se puede decir que Lady Gaga hace de Lady Gaga. Ahora bien, no de la Lady Gaga “monstruita” sino de la Lady Gaga real. Esa que Bradley Cooper quiso que saliera en su película sin maquillaje de ningún tipo. Dejando al margen las canciones, la artista se desenvuelve bien en la cinta, especialmente al principio cuando hace de chica humilde y también en los momentos de puro drama.

Del resto del elenco el que más destaca es Sam Elliott marcando la diferencia y elevando con su presencia todas y cada una de las escenas en las que sale, especialmente junto a Bradley Cooper. Aquí interpreta a Bobby, el hermano mayor y “representante” Jackson Maine. Bobby se ocupó de él desde la más temprana adolescencia y dejó que Jackson se llevara toda la gloria pasando él a la oscuridad.

También tienen cierto protagonismo un entusiasta Anthony Ramos (Ramón, el mejor amigo de Ally), Andrew Dice Clay (Lorenzo, el padre de Ally) y Rafi Gavron que cumple bastante bien y sin ningún tipo de exageración ni excentricidad en su papel de Rez, el manager que se hará cargo de Ally. Finalmente, muy agradable presencia para Dave Chappelle como Noodles, un viejo amigo de Jackson.

¡Ah! Finalizo esta crítica de Ha nacido una estrella, una película producida con cariño y gusto por volver a contarnos una vieja historia con estrellas de hoy en día. Cómo musical que es recomiendo verla en versión original para disfrutarla al máximo.

Dirección: William A. Guión: Dorothy Parker, Alan Campbell, Robert Carson. Argumento: William A. Fotografía: W. Esther Blodgett (Janet Gaynor), una muchacha que aspira a convertirse en actriz, viaja a Hollywood encuentra trabajo como camarera y conoce a un famoso actor en decadencia (Fredric March) por culpa de su adicción al alcohol, iniciándose una relación. Él se da cuenta del enorme talento de ella y se empeña en convertirla en una nueva estrella de la canción, introduciéndola en el mundo de los musicales cinematográficos.

Está basada en la película “Hollywood al desnudo” (1932) de George Cukor, pero esta vez Wellman se centra en retratar con un humor crítico el tipo de vida que se respiraba en la vorágine del glamuroso Hollywood de la época. Estamos ante la primera de las versiones que se han hecho de esta obra y la única que no se decantó por el enfoque musical.

Como protagonista tenemos a Janet Gaynor (primera actriz en recibir un Oscar en 1929 por sus interpretaciones en el cine mudo, en las películas “Amanecer” y “El séptimo cielo”, ambas de 1927) que encarna perfectamente a esa muchacha ingenua y tímida, que espera como muchas su oportunidad para ser una estrella. Dando perfecta réplica a la actriz, nos encontramos al carismático y gran actor Fredrich March, fantástico en su papel, tanto en los momentos cómicos como en los dramáticos, muy digno en las escenas más patéticas y transmitiendo siempre ese aire de desencanto e infelicidad de una estrella fracasada.

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