Llanto Excesivo del Lactante: Causas y Soluciones

El llanto es una forma de comunicación esencial para los lactantes, permitiéndoles expresar sus necesidades y emociones. Los bebés suelen llorar entre una hora y media y tres horas al día, lo cual es parte de su desarrollo normal. Sin embargo, el impacto de este llanto en los padres puede generar ansiedad, depresión, impotencia, ira y frustración, afectando negativamente el vínculo afectivo con el bebé. Es crucial entender las causas del llanto y cómo abordarlo para mantener un ambiente familiar saludable.

Investigación sobre el Llanto del Lactante

Un estudio reciente realizado en la Maternidad del Clínic Barcelona analizó a 38 recién nacidos sanos para identificar diferentes tipos de llanto y sus causas. Se recopilaron datos de EEG, NIRS, audios y vídeos mientras los bebés lloraban espontáneamente, lo que permitió definir patrones de llanto asociados con hambre, sueño, inquietud, gases y estrés.

Los hallazgos principales mostraron que cada tipo de llanto se caracteriza por patrones acústicos, neurofisiológicos y de comportamiento distintos. Por ejemplo:

  • Llanto por hambre: Constante, rítmico, de corta duración, intenso y ruidoso, acompañado de expresiones faciales y movimientos corporales para llamar la atención.
  • Llanto de angustia: Con pocas pausas, errático y más agudo.

Este estudio pionero multimodal establece un precedente en la investigación del análisis del llanto, demostrando que esta expresión desencadena un proceso comunicativo complejo que involucra patrones neurofisiológicos y de comportamiento, ayudando a diferenciar los tipos de llanto asociados a distintas necesidades o estados de ánimo en el recién nacido.

Cólico del Lactante

El cólico del lactante se define como episodios de llanto intenso de más de 3 horas de duración, tres o más noches a la semana durante al menos tres semanas en un bebé sano. Generalmente aparece entre la segunda semana de vida y los 3-4 meses, a menudo denominado “cólicos del primer trimestre”.

Los síntomas incluyen episodios de llanto vespertino en los que los niños se muestran inconsolables y agitados, con flexión de las piernas sobre el abdomen, que se hincha y endurece, y enrojecimiento facial. Estos episodios pueden durar minutos e incluso horas.

Aunque la incidencia de cólicos es similar entre niños amamantados y alimentados con biberón, a veces se interpreta erróneamente que el niño tiene hambre porque la madre tiene poca leche, lo que lleva a la introducción de biberones y puede conducir al destete precoz.

¿Qué son los cólicos y a qué se deben?

Los cólicos siguen una evolución similar a la del llanto normal, apareciendo habitualmente en el segundo mes de vida. El cólico se define como llanto, sin motivo aparente, durante más de tres horas diarias y que ocurre más de tres veces a la semana en un lactante menor de tres meses. Habitualmente, el llanto del cólico es distinto del llanto normal; es más intenso y el bebé parece tener dolor. Los lactantes que han tenido cólicos se desarrollan de la misma manera que los demás.

Primero se debe comprobar si el bebé tiene hambre o el pañal mojado, que no se encuentra en una postura incómoda o que no le aprieta la ropa. Si un niño que no llora habitualmente tiene un episodio de llanto repentino y continuado, puede que sea por que le duele algo. Es recomendable mirar los dedos y genitales para comprobar que no tiene un hilo o un pelo enrollado que le produzca dolor. En ocasiones es difícil calmarlo.

Problemas de Salud Subyacentes

Menos del 5% de los episodios de llanto son debidos a enfermedades. En el caso del cólico, el mejor tratamiento es el paso del tiempo, ya que suele desaparecer a lo largo de los primeros seis meses de vida. La única medida que parece ser eficaz es la respuesta de los padres al llanto: conocer el patrón del llanto, responder con prontitud, alimentar con lactancia materna a demanda y favorecer el contacto físico, cogiendo al niño en brazos a menudo y, sobre todo, durante el llanto.

Siempre que el niño tenga otros síntomas como fiebre, rechazo de las tomas, vómitos, sangre en las heces o una erupción en la piel, o en general, cuando se sospeche que el niño está enfermo, es crucial buscar atención médica.

¿Qué pueden hacer los padres?

Si el bebé llora por algún motivo de los anteriormente comentados, los papás y las mamás pueden llevar a cabo diferentes acciones para cesar el llanto del pequeño. Por ejemplo, se puede cambiar el pañal por uno limpio, abrigar al bebé si tiene frío, darle agua si tiene sed, etc. y evidentemente, el beberá dejará de llorar si es eso lo que le sucede.

En cambio, si el bebé llora sin ninguna causa aparente, entonces los papás y las mamás deberán aceptar que tal vez su bebé necesite llorar para liberar la tensión acumulada. Algunas de las técnicas para consolar el llanto del bebé sin motivo aparente son las siguientes:

  • Colocar el chupete en la boca del bebé.
  • Coger al bebé en brazos.
  • Mecer al bebé.
  • Realizar un masaje en el abdomen del pequeño.
  • Salir a pasear con el bebé.

En cualquier caso, es importante no perder la calma cuando el bebé llora e intentar, cuando sea posible, atender a sus necesidades. De este modo, el bebé dejará de llorar.

El Impacto Emocional en los Padres

Los episodios de llanto prolongado en un lactante pequeño suelen generar preocupación y ansiedad a los padres y cuidadores. El llanto prolongado e inconsolable puede generar en los padres ansiedad y frustración, especialmente si coincide en momentos del día en que se acumula el cansancio. Si un adulto se siente agobiado es conveniente pedirle a otro familiar que cuide del niño, para poder descansar durante un rato.

La más irritable, es probablemente, además de que el bebe no para de llorar es cuando va acompañada del insomnio. No solo el bebe esta irritado y excitándose continuamente con su propio llanto, al no parar el bebe de llorar, lo que le impide el sueño, sino que los padres se convierten en personas con cansancio omnipresente, mas irritables normalmente también o con cambio de carácter.

Osteopatía Pediátrica como Solución

En el Centro de Osteopatía Barcelona Body Help, el osteópata pediátrico realiza una serie de maniobras a nivel craneal y otros tejidos con el fin de relajar este sistema nervioso autónomo. Con el tratamiento de Osteopatía Pediátrica, vemos a muchos bebes, a partir de un mes de nacimiento. Y se tratan con muy buenos resultados a bebes que no paran de llorar, bebes que no duermen, bebes con cólicos porque el estomago no está formado aun.

No te resignes si tu bebe no para de llorar o no duerme, en pocas sesiones te podemos ayudar. Los lactantes comunican y expresan las molestias mediante el llanto. Puede deberse a varias razones, que van desde el hambre o el deseo de ser atendido a una enfermedad grave que amenace la vida.

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Estudio en el Servicio de Urgencias

Un estudio retrospectivo realizado en el Hospital for Sick Children en Toronto evaluó a lactantes afebriles menores de 12 meses que acudieron al Servicio de Urgencias (SU) con llanto como dolencia principal. Se analizaron datos de 238 niños para identificar etiologías subyacentes importantes.

El resultado principal fue la proporción de lactantes con una etiología posiblemente importante. Se creyó que no establecer el diagnóstico de cualquiera de las enfermedades citadas en la tabla 1 pudo resultar en un resultado adverso.

Tabla 1: Etiologías o alteraciones subyacentes importantes

Sistema Orgánico Etiologías Importantes
Infeccioso Infección de las vías urinarias, meningitis
Gastrointestinal Invaginación intestinal, vólvulo
Otros Torsión testicular, fracturas

Los resultados mostraron que el 5% de los niños tenía una etiología subyacente importante. La enfermedad subyacente importante más habitual fue la infección de las vías urinarias. El 13% de los niños volvió a visitar el SU durante la semana siguiente a la visita índice.

Análisis del Llanto: Un Enfoque Integral

El llanto del neonato y del infante es una función biológica básica, controlada por sistemas de regulación neurovegetativa y estructuras suprasegmentarias del encéfalo. Alteraciones en el llanto pueden ser un indicador de daño neurológico, como se ha postulado en diversas investigaciones ante factores de riesgo como la prematurez, la hipoxia y la exposición a drogas.

Es crucial considerar las bases neurofisiológicas de la producción del llanto, desde el funcionamiento laríngeo hasta las estructuras supralaríngeas del aparato estomatognático. Las estrategias para estudiarlo deben considerar las características de sus formantes, los límites de normalidad y los perfiles de alteración.

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